El croissant ya es bastante goloso, así que no hace falta demasiado azúcar, pero un toque caramelizado es el complemento perfecto, y la fruta refresca el conjunto.
Ingredientes:
- 4 Croissant del día anterior
- 4 Huevos
- 240 ml de Nata líquida para cocinar
- 800 ml de Leche
- 40 gr de Azúcar avainillado
- Sal una pizca
- Canela molida una pizca
- Aceite de oliva
- 1 cucharada de Mantequilla sin sal
- Azúcar para caramelizar
- Fresa
- Plátano
Preparación
Cortamos por la mitad los croissants con mucho cuidado, usando un buen cuchillo de sierra de panadería. Sacudimos el exceso de migas que pueda soltar.
En un plato hondo o en una fuente, batimos el huevo con la nata, la leche, el azúcar avainillado, la sal y la canela. Calentamos un poco en el microondas si estuviera muy fría la mezcla.
Sumergimos los croissants y dejamos que se empapen bien por ambos lados unos minutos.
Calentamos un fondo de aceite en una sartén mediana. Escurrimos con suavidad las dos mitades de los croissants y freímos por ambos lados hasta que estén doradas al gusto.
Dejamos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y pintamos con la mantequilla por fuera, dejando que se derrita con su propio calor.
Añadimos azúcar en las mitades internas y caramelizamos con un soplete, con el gratinador del horno o a la plancha.
Servimos con las fresas y el plátano cortados en rodajas finas y añadimos miel al gusto antes de servir.

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