La lasaña de piña colada es un postre frío, cremoso y muy refrescante que combina el sabor tropical de la piña, el coco y la lima en una irresistible sucesión de capas. Fácil de preparar y sin necesidad de horno, es una opción perfecta para disfrutar en verano o sorprender a nuestros invitados con un dulce original.
Ingredientes
Para la base
- 200 gr de galletas Digestive
- 3 cucharadas de azúcar
- 100 gr de coco rallado tostado
- ½ cucharadita de sal
- 115 gr de mantequilla sin sal, derretida
Para la crema de coco y lima
- 450 gr de queso crema a temperatura ambiente
- 250 ml de crema de coco endulzada
- 150 gr de azúcar glas
- 60 gr de crema agria
- 60 ml de zumo de lima recién exprimido
- 1 sobre de gelatina neutra
Para la capa de piña
- 45 gr de galletas de mantequilla rectangulares
- 300 ml de zumo de piña
- 1 sobre de gelatina de piña
- 565 gr de piña triturada, bien escurrida
Para decorar
- 225 gr de nata montada
- 50 gr de coco rallado tostado
- Cerezas al marrasquino
Preparación
Comenzamos preparando la base. Mezclamos las galletas trituradas con el azúcar, la mitad del coco rallado tostado, la sal y la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla con textura de arena húmeda.
Repartimos la mezcla sobre el fondo de una fuente rectangular de unos 33 × 23 cm, presionando bien con el dorso de una cuchara para formar una base compacta. Introducimos la fuente en el congelador durante unos 20 minutos para que se endurezca.
Mientras tanto, batimos el queso crema con la crema de coco, el azúcar glas y la crema agria hasta obtener una crema suave y sin grumos.
Calentamos ligeramente el zumo de lima en el microondas o en un cazo, sin que llegue a hervir. Añadimos la gelatina neutra y removemos hasta que se disuelva por completo. Incorporamos esta mezcla a la crema de queso y continuamos batiendo hasta integrarla.
Vertemos la crema sobre la base ya fría, alisamos la superficie con una espátula y dejamos cuajar en el frigorífico entre una hora y media y dos horas.
Cuando la crema esté firme, colocamos una capa de galletas de mantequilla sobre toda la superficie. No importa si queda algún pequeño hueco entre ellas.
Calentamos ligeramente el zumo de piña y disolvemos en él la gelatina de piña. Añadimos la piña triturada bien escurrida y mezclamos hasta obtener un relleno uniforme.
Repartimos la mezcla de piña sobre la capa de galletas, extendiéndola de forma homogénea. Volvemos a refrigerar durante aproximadamente una hora y media, o hasta que la gelatina haya cuajado completamente.
Para terminar, cubrimos toda la superficie con la nata montada, espolvoreamos el resto del coco tostado y decoramos con cerezas al marrasquino.
Conservamos la lasaña de piña colada en el frigorífico hasta el momento de servir para disfrutar de un postre muy fresco, cremoso y con todo el sabor tropical de la piña, el coco y la lima.