Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Mostrando entradas con la etiqueta Pasteles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pasteles. Mostrar todas las entradas

Tartaletas de calabaza con nueces


Las tartaletas de calabaza son un pastel delicioso, cremoso y lleno de los aromas típicos del otoño. Su base de masa quebrada, ligera y crujiente, combina a la perfección con un suave relleno especiado, convirtiéndolas en una opción ideal para disfrutar en una merienda, una celebración o como broche final de cualquier comida.




Ingredientes:


- 2 láminas de masa quebrada (pasta brisa).
- 500 gr de puré de calabaza.
- 200 gr de azúcar.
- 3 huevos.
- 1 pizca de canela molida.
- 1 pizca de jengibre seco en polvo.
- 1 pizca de nuez moscada.
- 1 pizca de clavo molido.
- 1 pizca de sal.
- 300 ml de nata para montar.
- Mantequilla para engrasar los moldes.
- Harina para espolvorear los moldes.
- Nueces picadas para decorar.



Preparación



Precalentamos el horno a 190 °C para que alcance la temperatura adecuada mientras preparamos las tartaletas.


Engrasamos unos moldes individuales con un poco de mantequilla y los espolvoreamos ligeramente con harina para facilitar el desmoldado.


Cortamos la masa quebrada en círculos del tamaño de los moldes. Colocamos cada porción dentro de ellos, presionando suavemente tanto el fondo como los laterales para que quede bien ajustada. Recortamos el exceso de masa.


En un bol amplio mezclamos el puré de calabaza con el azúcar, la canela, el jengibre, la nuez moscada, el clavo y la sal. Removemos hasta obtener una mezcla homogénea y bien integrada.


Añadimos los huevos uno a uno, mezclando después de cada incorporación. Incorporamos la nata para montar y batimos hasta conseguir una crema suave y sin grumos.


Repartimos el relleno entre las tartaletas, procurando no llenarlas hasta el borde para evitar que se derramen durante el horneado.


Horneamos durante unos 30 minutos, o hasta que el relleno esté cuajado y, al pinchar ligeramente el centro con un palillo, este salga prácticamente limpio.


Sacamos las tartaletas del horno y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Después las guardamos en la nevera durante al menos una hora para que adquieran una textura más firme.


Desmoldamos con cuidado y servimos las tartaletas decoradas con nueces picadas por encima, que aportan un delicioso contraste de sabor y un agradable toque crujiente.

Canutillos fritos rellenos de crema pastelera


Crujientes por fuera y con un relleno suave y cremoso, los canutillos de crema pastelera son un dulce tradicional que nunca pasa de moda. Su delicada masa dorada envuelve una aromática crema de vainilla, convirtiéndolos en el postre perfecto para acompañar un café o para disfrutar en cualquier celebración.




Ingredientes:


Para los canutillos


- 325 gr de harina de trigo
- 150 gr de mantequilla
- Leche 
- 1 rama de vainilla
- La piel de 1 limón
- Aceite de oliva suave para freír



Para la crema pastelera

- 500 ml de leche
- 3 yemas de huevo
- 5 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de maicena
- 1 rama de vainilla



Preparación


Ponemos a calentar la leche en un cazo, reservando unas 3 cucharadas. Añadimos 3 cucharadas de azúcar, las semillas de la vainilla y la piel de limón. Calentamos hasta que comience a hervir.


En un bol mezclamos las yemas con el azúcar restante, la maicena y la leche reservada hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos.


Vertemos poco a poco un poco de la leche caliente sobre la mezcla de yemas, removiendo continuamente para evitar que se cuajen.


Incorporamos la mezcla al cazo y cocinamos a fuego muy suave durante unos 5 minutos, sin dejar de remover, hasta que espese.


Retiramos la piel de limón, dejamos enfriar completamente y pasamos la crema a una manga pastelera.


Calentamos en un cazo la leche junto con la mantequilla, la rama de vainilla y la piel de limón. Cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y dejamos templar.


Añadimos la mitad de la harina de una sola vez y mezclamos. Incorporamos el resto poco a poco, amasando hasta conseguir una masa suave que se despegue de las paredes del recipiente. Si fuera necesario, añadimos un poco más de harina.


Dejamos reposar la masa durante al menos 1 hora.


Estiramos la masa con un rodillo hasta dejarla fina. Cortamos tiras y las enrollamos alrededor de los moldes para canutillos, superponiendo ligeramente los bordes.


Freímos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados.


Escurrimos sobre papel de cocina y retiramos los moldes cuando los canutillos estén templados.


Rellenamos los canutillos con la crema pastelera utilizando la manga.


Si lo deseamos, espolvoreamos con azúcar glas justo antes de servir.

Pastel de leche griego



La galatopita, o pastel de leche griego, es un postre tradicional de la gastronomía griega que destaca por su textura suave y cremosa y su delicado aroma a vainilla y canela. Elaborado con ingredientes sencillos, es una receta casera perfecta para disfrutar en cualquier ocasión y descubrir uno de los dulces más emblemáticos de Grecia




Ingredientes:



- 6 huevos
- 300 gr de azúcar
- 150 gr de sémola fina
- 250 gr de mantequilla
- 1 cucharada de cáscara rallada de limón
- 1 cucharada de cáscara rallada de naranja
- 1 l de leche entera
- 10 láminas de pasta filo
- 1 vaso de agua
- 1 cucharada de zumo de limón
- 5 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de canela en polvo





Preparación



Ponemos en un cazo el agua, los 250 gr de azúcar, la piel de limón, la cucharadita de zumo de limón y la canela en rama. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cocemos 5 minutos, lo justo para que el azúcar se disuelva y el almíbar quede ligero. 


Retiramos del fuego, quitamos la piel y la canela si queremos, y dejamos enfriar por completo.


En una cazuela amplia calentamos la leche con la ralladura de limón y la ralladura de naranja hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva con fuerza.


En un cuenco grande batimos los huevos con los 300 gr de azúcar hasta obtener una mezcla más pálida y ligeramente espumosa. Añadimos la sémola fina y mezclamos bien hasta que no queden grumos.


Vertemos poco a poco parte de la leche caliente sobre la mezcla de huevos, sin dejar de batir, para que se temple sin cuajarse. Después devolvemos todo a la cazuela.

Ponemos la cazuela a fuego medio-bajo y removemos constantemente con varillas hasta que la mezcla espese. Debe quedar como unas natillas muy densas o una crema pastelera ligera, con cuerpo pero todavía fluida. Retiramos del fuego e incorporamos 30 o 40 gr de la mantequilla. Mezclamos bien.


Tapamos la crema con film a piel o removemos de vez en cuando para evitar costra. Mientras pierde algo de calor, precalentamos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo.


 Derretimos el resto de la mantequilla. Engrasamos un molde. Colocamos 5 hojas de pasta filo en la base, una a una, pincelando cada capa con mantequilla. Dejamos que sobresalgan ligeramente por los bordes.


Vertemos la crema templada sobre la base y la igualamos con una espátula. Doblamos hacia dentro los bordes de filo que sobresalen.


Cerramos el pastel. Cubrimos con las 5 hojas restantes, también pinceladas con mantequilla una a una. Ajustamos la superficie con suavidad para que no queden bolsas grandes de aire y marcamos con un cuchillo afilado la capa superior en rombos o cuadrados, sin llegar del todo al fondo.


Llevamos el molde a la parte media del horno y horneamos entre 35 y 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y crujiente.


Bañamos con el almíbar. Sacamos el pastel del horno y, todavía bien caliente, vertemos por encima el almíbar ya frío, poco a poco, repartido por toda la superficie y aprovechando los cortes marcados.


Dejamos enfriar y reposar al menos  3 horas antes de cortar del todo y servir. 


Terminamos con un poco de canela molida por encima solo si nos gusta ese acabado.


Pastelitos de hojaldre con piñones



La maravillosa sencillez de estos pastelitos de hojaldre con piñones demuestra que se puede improvisar un bocado dulce soberbio en cuestión de minutos. El contraste crujiente del hojaldre horneado combina a la perfección con el toque tostado de los piñones y la fina costra de azúcar caramelizado de la superficie. 





Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular
- 100 gr de piñones
- 1 clara de huevo
- 50 gr de azúcar
- hojas de menta



Preparación



Extendemos la lámina de hojaldre sobre su propio papel de envoltorio. Le pasamos el rodillo por encima de forma muy suave para alisar la superficie. A continuación, la cortamos en 12 rectángulos de igual tamaño.


Cubrimos la base de una bandeja de horno con papel sulfurizado. Colocamos encima los rectángulos de hojaldre de manera ordenada, dejando suficiente separación entre ellos para asegurarnos de que no se toquen entre sí cuando aumenten de volumen durante la cocción.


Batimos bien la clara de huevo en un cuenco pequeño y untamos toda la superficie de los rectángulos de hojaldre utilizando un pincel de cocina. Salpicamos generosamente los piñones por encima para que se queden adheridos a la clara y espolvoreamos el azúcar de manera uniforme.


Introducimos la bandeja en el horno precalentado y los horneamos a 200º durante unos 15 minutos, vigilando que adquieran un bonito tono dorado sin quemarse. 


Los retiramos del horno, los servimos y adornamos los platos con unas hojas de menta fresca.



Tartaletas de avena con crema de coco, naranja y pistachos




Son ideales para servir como postre en una comida especial, para una merienda diferente o incluso como un capricho saludable. Además, su elaboración es sencilla y permite prepararlas con antelación, convirtiéndolas en una opción práctica y elegante para cualquier ocasión.





Ingredientes:


Para la base de las tartaletas

- 50 gr de copos de avena
- 30 gr de harina de almendras
- 3 cucharadas de azúcar moreno
- 1 pizca de sal
- 3 cucharadas de mantequilla



Para la crema de coco

- 1 lata de leche de coco
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de  zumo de  lima



Para el glaseado de cítricos

- la ralladura de media lima
- el zumo de 1 lima
- 1 cucharada de miel



Para la cobertura

- 1 naranja
- 1 naranja sanguina
- 1 puñado de pistachos



Preparación


 

Comenzamos por encender el horno a 180° C y colocamos la rejilla a media altura.


Mezclamos la avena con la harina de almendras en un bol pequeño y añadimos el azúcar moreno y la pizca de sal.


Añadimos la mantequilla partida en dados. Comenzamos a mezclar los ingredientes, podenos hacerlo con el robot de cocina o con los dedos, hasta obtener una masa húmeda.


Dividimos la masa en porciones, tantas como moldes, formamos bolitas, las aplástamos un poco y las colócamos en los moldes, previamente engrasados ligeramente con mantequilla. Extendemos bien la masa por el fondo y los laterales del molde, cortando si sobra por encima.


Horneamos durante 12 o 14 minutos, hasta que la masa se vea dorada.


Pasado este tiempo, sacamos los moldes del horno y los déjamos enfriar sobre una rejilla.


Refrigeramos la lata de leche coco un par de horas antes de cocinar. Incluso podemos meter la lata media hora en el congelador.


A la hora de hacer la crema, abrimos la lata y la ponemos en un bol amplio.


Añadimos la miel y el zumo de media lima y comenzamos a batir con las varillas eléctricas, primero a velocidad suave. Vamos incrementando la velocidad poco a poco. En total, necesitará alrededor de cinco minutos. El objetivo es montar la crema hasta que tenga cuerpo. Reservamos en la nevera.


Colocamos en un tazón pequeño la miel, la ralladura de la lima y el zumo de la otra mitad de la lima. Mezclamos todo bien hasta que se haya integrado.

Si vemos que no se integra bien, lo podemoss calentar 30 segundos en el microondas y después mover muy bien.


Sacamos los gajos de la naranja y de la naranja sanguina a sangre. Para ello, cortamos con un cuchillo bien afilado las dos bases de las naranjas. Después, apoyamos una de esas bases sobre la tabla y vamos cortando la cáscara con el cuchillo de arriba hacia abajo, pero cortando un poco de la naranja, sin apurar la cáscara. 


Cuando tengamos la naranja entera pelada a sangre, vamos sacando sus gajos, cortando con el cuchillo entre las membranas interiores.


Ahora, sacamos con mucho cuidado las bases de las tartaletas de sus moldes.


Vertemos un poco de crema de coco batida en cada base y cubrimos con gajos de las naranjas alternando los diferentes colores. 


Pintamos con el glaseado de lima y miel y espolvoreamos con unos pistachos troceados por encima.



Pastelitos corazón de chocolate y fresas



Sorprende con estos deliciosos pastelitos en forma de corazón, una combinación irresistible de chocolate y fresas. Fáciles de preparar y llenos de encanto, son ideales para compartir con quienes más quieres.




Ingredientes:


Bizcocho

- 150 gr de Chocolate Negro para Postres 
- 1 Yogur griego con azúcar 
- 185 gr de harina
- 3 huevos
- 175 gr de azúcar 
- 150 gr de mantequilla
-1 cucharadita de levadura 
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal


Cobertura y relleno

- 250 ml de nata para montar
- 70 gr de fresones limpios
- 50 ml de agua
- 250 gr para la Cobertura y relleno
- 50 gr para la Cobertura y relleno



Preparación 


 Precalentamos el horno a 180° C. 


Batimos la mantequilla con el azúcar. Añadimos la vainilla y la pizca de sal. Incorporamos los huevos de uno en uno y vamos batiendo. 


Mezclamos la harina con la levadura y el bicarbonato, añadimos a la preparación anterior y mezclamos hasta que esté todo integrado.


 Añadimos el chocolate fundido al baño maría o en el microondas y el yogur. Removemos para que se mezcle bien.


 Vertemos en un molde rectangular y horneados unos 30 minutos. Retiramos del horno y dejamos enfriar encima de una rejilla.

 

 Calentamos la nata en un cazo y retiramos cuando empiece a hervir. Añadimos el chocolate troceado y removemos hasta que esté fundido.


 Separamos la mezcla en dos, 200 ml para la cobertura y el resto para el relleno, y ponemos la parte del relleno en el congelador unos 30 minutos para que se enfríe totalmente.


 Una vez fría montamos con varillas y ponemos en una manga pastelera con boquilla rizada.


 Ponemos el agua con el azúcar en un cazo y llevamos a ebullición, añadimos las fresas troceadas y dejamos cocer a fuego medio dos minutos.


 Colamos y reservamos el almíbar. Cortamos el bizcocho con un cortador de corazón formando porciones, teniendo en cuenta que han de quedar pares. 


Montamos el pastelito poniendo uno de los corazones de bizcocho, mojamos con un poco de almíbar de fresa. 


Rellenamos con la crema de chocolate y dos o tres trocitos de fresa confitada.


 Cubrimos con otro corazón de bizcocho. Repetimos con el resto de pastelitos y cubrimos con la cobertura de chocolate. 


Decoramos con fresones, o corazones de azúcar. 




Tartaletas de merengue de limón




Un clásico de la repostería que equilibra a la perfección el contraste entre la acidez intensa de la crema de limón y la dulzura esponjosa del merengue tostado, todo sobre una base crujiente. Es un bocado elegante, fresco e ideal para sorprender en cualquier ocasión especial.




Ingredientes:


Para la base

- 14 galletas Graham 
- 1/2 tazade mantequilla, derretida
- Una pizca de sal


Para el relleno

- 2 tazas de nata para montar 
- 1/2 taza de azúcar
- 2 cucharaditas de ralladura fina de limón
- 1/3 taza de zumo de limón natural


Para la cobertura

- 2 claras de huevo grandes
- 1/3 taza de azúcar
- 1/4 cucharadita de cremor tártaro
- 1/2 cucharadita de extracto puro de vainilla



Preparación



Trituramos las galletas Graham hasta obtener migas finas. Añadimos la mantequilla derretida yla pizca de sal y mezclamos bien. Dividimos la mezcla entre seis moldes para tartaletas de 10 cm con base desmontable; presionamos bien la mezcla en la base y por los bordes. Metemos al congelador hasta que esté firme, al menos 30 minutos.


Mientras tanto, preparamos el relleno de limón, para ello  en una cacerola mediana, mezcla la nata con el azúcar y cocina a fuego medio-alto, removiendo durante 5 minutos.


Llevamos a ebullición, luego reducimos el fuego y dejamos hervir suavemente 1 minuto. Retiramos del fuego y añadimos la ralladura y el zumo de limón. Dejamos enfriar 20 minutos. Luego repartimos la mezcla entre las tartaletas ya preparadas y refrigeramos hasta que cuaje, al menos 3 horas.


Unos 15 minutos antes de servir, preparamos la cobertura de merengue, en un bol grande de metal o cristal, batimos las claras, el azúcar y el cremor tártaro. Colocamos el bol sobre una cacerola con agua hirviendo a fuego lento (baño María), sin que el bol toque el agua, y cocina batiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva y las claras estén muy calientes al tacto unos 5 minutos.


Retiramos del fuego y, con una batidora eléctrica, batimos a velocidad baja aumentando poco a poco hasta alta, hasta que el merengue esté brillante y forme picos suaves. 


Añadimos la vainilla y mezclamos. Cubrimos las tartaletas con el merengue y, si puedes, quema la superficie con un soplete para tostar ligeramente.




Pastel de tortitas con crema de fresones






Mira qué postre más vistoso y apetecible hemos preparado. Es un pastel en forma de milhojas con tortitas caseras y una crema hecha con fresones triturados y nata montada, que además queda de un color rosa precioso.



Ingredientes:


- 300 gr de Fresones
- 100 gr de Harina
- 80 ml de Leche
- 2 Huevos
- 2 gr de Levadura En Polvo
- Mantequilla
- 300 gr de Nata Para Montar
- 100 gr de Azúcar
- 25 gr de Azúcar Glas
unas hojas de Menta 




Preparación



Cascamos los huevos en un cuenco. Añadimos la harina, la leche, 25 gr de azúcar y la levadura. Batimos con las varillas y dejamos reposar 30 minutos.


Lavamos y limpiamos los fresones; cortamos uno en lámina y picamos los demás. Ponemos los picados en un cazo, espolvoreamos con 50 gr de azúcar y dejamos macerar 10 minutos.


Agregamos 50 ml de agua a los fresones y cocemos durante 3 minutos, removiendo. Pasado este tiempo, retiramos, pasa por la batidora y dejamos enfriar el puré de fresones resultante. Lavamos la menta. Montamos la nata con 25 gr de azúcar, con varillas eléctricas.


Mezclamos la nata montada con el puré de fresones; lo hacemos con movimientos envolventes.


Untamos con mantequilla una sartén de 10 cm de diámetro. La calentamos a fuego medio y añadimos 2 cucharadas de masa. Cuajamos la tortita 2 minutos, le damos la vuelta y doramos 1 minuto. Repetimos el proceso con la masa restante.


Para acabar, montamos el plato alternando las tortitas con la mezcla de nata y fresones. Decoramos con la menta y las láminas de fresón que hemos reservado y espolvoreamos por encima con el azúcar glas.


Servimos enseguida.





Mini cheesecakes de fresa




Pequeños bocados cremosos y delicados que combinan una base crujiente de galleta con una suave crema de queso y una fresca cobertura de fresa. Un postre elegante, dulce y lleno de sabor, perfecto para cualquier ocasión





Ingredientes:


 cheesecakes de fresa


- 175 gr de fresas
- 200 gr de queso de untar
- 150 gr de nata para montar
- 6 hojas de gelatina
- 50 gr de azúcar
- 100 gr de galletas
- 35 gr de mantequilla
- 40 ml de agua
- aceite de oliva para engrasar los moldes



Para decorar

- 9 fresas
- 18 arándanos


Preparación




Trituramos las galletas en una picadora hasta convertirlas en polvo. Las echamos en un bol.


A continuación, derretimos la mantequilla en el microondas durante 30 segundos y una vez esté derretida, la echamos en el bol junto con las galletas. Mezclamos las galletas trituradas con la mantequilla hasta que se integren los ingredientes.


Untamos los moldes de cupcakes ligeramente con aceite de oliva para facilitar el desmoldado final y distribuimos la mezcla de galletas dentro de cada uno de los moldes.


Aplanamos y hacemos presión con una cuchara sobre la mezcla de galletas y mantequilla de forma que la base quede compacta y la superficie lisa.


Guardamos los moldes en el frigorífico durante al menos 15 minutos mientras continuamos con la elaboración de la receta.


Lavamos, quitamos el tallo y trituramos las fresas en una batidora hasta convertirlas en puré.


Hidratamos la gelatina en un recipiente con agua fría durante 5 minutos. Una vez hidratada, escurrimos la gelatina y la echamos en un vaso con 40 ml de agua caliente.


Removemos para que se disuelva la gelatina en el agua, la agregamos al vaso de la batidora con el puré de fresa. Volvemos a remover.


En otro bol, echamos el queso crema y lo batimos utilizando unas varillas eléctricas para ablandarlo. Añadimos la nata y la montamos con las varillas eléctricas. Agregamos el azúcar y la volvemos a batir. Tiene que quedar una textura suave y consistente.


Añadimos al bol el puré de fresa y mezclamos suavemente con la espátula haciendo movimientos envolventes. No es recomendable utilizar batidora en este paso para evitar crear burbujas.


Sacamos el molde del frigorífico y repartimos en él la mezcla de cheesecake de fresa que hemos elaborado, llegando hasta la superficie del molde. Refrigeramos al menos durante 3 horas.


Una vez pasadas las horas de refrigerado, desmoldamos los mini cheesecakes de fresa y decoramos cada uno con una fresa o  con arándanos frescos.



Bocaditos con crema de melocotón en almíbar



 

Estos pastelitos tienen el contraste perfecto entre crujiente y cremoso. Quedan deliciosos y son super fáciles de preparar.






Ingredientes:




- 250 gr de hojaldre
- 1 huevo
- 400 gr de melocotones en almíbar
- 100 gr de yogur griego natural
- 100 gr de queso para untar
- 100 ml de nata para montar
- 2 hojas de gelatina
- hojas de menta



Preparacion



Estiramos el hojaldre hasta dejarlo fino y cortamos discos con ayuda de un aro. Los pintamos con huevo batido y los hornéamos hasta que estén dorados y crujientes. Los dejamos enfriar completamente antes de continuar.


Escurrimos bien los melocotones. Reservamos una parte en dados para decorar y trituramos el resto con el yogur y el queso hasta obtener una mezcla fina. Hidratamos la gelatina, la disolvemos en agua caliente y la mézclamos con la crema.


Montamos ligeramente la nata hasta que esté semi espesa y la añadimos con movimientos suaves a la crema de melocotón. Así conseguiremoss una textura más ligera y aireada.


Colocamos la crema en una manga pastelera y la repártimo sobre los discos de hojaldre.


 Decoramos con los dados de melocotón y unas hojas de menta. 


Servimos enseguida.






Bocaditos de queso con piña caramelizada

 

Estos bocaditos combinan la cremosidad del queso con el dulzor intenso de la piña caramelizada, logrando un contraste irresistible entre lo salado y lo dulce. Se presentan en pequeñas porciones, ideales para aperitivos o mesas de picoteo. La piña, ligeramente dorada con azúcar, aporta un toque brillante y jugoso que realza el sabor suave del queso, creando un bocado elegante, fresco y lleno de sabor.




Ingredientes:


Base

- 75 gr de galletas integrales
- 15 gr de azúcar 
- 40 gr de mantequilla


Relleno

- 2 huevos
- 200 gr de queso fresco
- 2 cucharadas de azúcar
- 50 ml de nata líquida
- Ralladura de ½ limón


Cobertura

- 4 rodajas de piña fresca



Preparación



Pelamos la piña, retiramos el tronco central con aro y limpiamos bien la pulpa para que no queden restos de la piel.


Trituramos las galletas y las mezclamos con 25 gr de mantequilla fundida y 15 gr de azúcar hasta obtener una pasta homogénea.


Forramos una bandeja con papel vegetal. Precalentamos el horno a 150° C. 


Engrasamos 4 aros de repostería (6–8 cm) con la mantequilla restante y los colocamos sobre la bandeja. Repartimos la mezcla de galleta en el fondo y presionamos firmemente para crear una base compacta y uniforme.


Separamos las claras de las yemas. Escurrimos bien el queso para eliminar el exceso de suero. Lo mezclamos con el azúcar, la nata, las yemas y la ralladura de limón hasta lograr una crema fina. Montamos una clara a punto de nieve y la incorporamos con movimientos envolventes para aportar ligereza al relleno.


Rellenamos los moldes hasta 1 cm del borde. Colocamos una rodaja de piña encima y espolvoreamos con el azúcar restante. Horneamos entre 35 y 40 minutos, hasta que el relleno esté cuajado y la fruta ligeramente dorada. 


Dejamos enfriar antes de retirar los aros y servimos.


Milhojas de nata y crema de avellanas




En menos de una hora tendrás un postre original y muy, pero que muy, apetecible a la vista.


Ingredientes:


Para la crema de avellanas


- 300 ml de leche
- 2 huevos
- 20 gr de harina de maíz
- 3 cucharadas de azúcar
- 150 gr de Nutella 


Para la nata montada

- 150 ml de nata montada


Para el milhojas

- 6 tortas sevillanas con aceite de oliva 
- arándanos azules
- miel
- chocolate negro



Preparación 


Calentamos la leche y en un bol aparte mezclamos las yemas de huevo con la harina fina de maíz, el azúcar y la crema de avellanas.


Cuando la leche comience a hervir, añadimos la mezcla anterior y calentamos hasta espesar removiendo continuamente.


 Reservamos en frío en una manga pastelera.


 Batimos la nata hasta montarla  y la reservamos también en una manga pastelera.


Utilizamos una torta de base y sobre ella extendemos la crema pastelera. La cubrimos con otra torta, disponemos la nata y tapamos con una torta más. 

Decoramos con arándanos, miel, un poco de chocolate rallado y servimos.




Bizcochitos borrachos con crema de cacao


Estos bizcochitos borrachos combinan la jugosidad de un bizcocho calado en almíbar ligero con la intensidad de una suave crema de cacao. Es un bocado tierno y húmedo que equilibra perfectamente el dulzor del bizcocho tradicional con el toque irresistible del chocolate.




Ingredientes:



- 250 ml de leche
- 15 gr de cacao en polvo
- 1 rama de canela
- 25 gr de harina de maíz
- 2 yemas de huevo
- 150 ml de agua
- 20 gr de azúcar moreno
- 20 ml de ron
- 4 sobaos 
- canela molida
- avellanas



Preparación



Calentamos 150 ml de leche con el cacao y la canela en rama hasta hervir. 


Disolvemos la harina fina de maíz en la leche restante, mezclamos con las yemas y vertemos al cazo. Dejamos espesar y reservamos en una manga pastelera.


Realizamos un almíbar con el agua, azúcar moreno y ron. Reservamos.


Cortamos los sobaos por la mitad, los abrimos transversalmente y pincelamos todas las partes con el almíbar.


Disponemos la crema de cacao sobre las bases de los sobaos y cubrimos con las tapas.


Decoramos con canela en polvo, avellanas y servimos.


Hojaldritos rellenos de merengue casero



 

La clave está en hornear bien el hojaldre para que quede dorado y crujiente, y en preparar un merengue firme y brillante que mantenga su forma al rellenar los pastelitos. El resultado son pequeños bocados dulces, ligeros y perfectos para darte un capricho.




Ingredientes:



- 2 láminas de hojaldre
- 1 cucharada de azúcar glas
- harina
- 1 pizca de canela en polvo



Para el merengue

- 5 claras de huevo
- 200 gr de azúcar glas
- 1 pizca de sal



Preparación




Ponemos el horno a calentar a 180º C.


Extendemos las láminas de hojaldre sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Pinchamos la masa con un tenedor para evitar que suba demasiado durante el horneado. 


Con un corta pizzas marcamos diez cuadrados en cada lámina. Colocamos el hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea en el horno durante unos 18 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Lo retiramos con cuidado y lo déjamos enfriar.


Colocamos el azúcar con 85 ml de agua en un cazo. Lo llevamos a ebullición y dejamos cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar con textura ligeramente espesa. Lo retiramos del fuego y dejamos que se temple.


Batimos las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener un punto de nieve firme. Sin dejar de batir, añadimos el almíbar templado en forma de hilo fino. Continuamos batiendo hasta conseguir un merengue brillante, firme y bien aireado. 


Lo pasamos a una manga pastelera con boquilla rizada y lo dejamos enfriar en la nevera unos minutos.


Cortamos los cuadrados de hojaldre siguiendo las marcas que hicimos antes del horneado. Colocamos una capa generosa de merengue sobre la mitad de los cuadrados. 


Cubrimos con los restantes formando pequeños pastelitos. Espolvoreamos por encima una mezcla de azúcar glas y una pizca de canela. 


Servimos los hojaldritos y disfrutamos de su contraste entre crujiente y cremoso.

Cuadraditos de almendra y miel

 


La esencia de la repostería tradicional concentrada en un pequeño cuadro. Estos bocaditos son intensos, jugosos y con un toque crujiente ideal para acompañar el café.




Ingredientes:


- 200 gr de almendra molida.
- 1 huevo L.
- 80 gr de miel de flores.
- Media cucharadita de esencia de vainilla.
- Láminas de almendra para decorar.




Preparación 


Mezclamos la almendra molida con la miel, el huevo batido y la vainilla hasta obtener una pasta densa.


Extendemos la masa sobre un papel de horno formando un cuadrado de un centímetro y medio de grosor aproximadamente.


Repartimos las láminas de almendra por encima presionando ligeramente para que se claven en la masa.


Horneamos a 180 grados durante unos15 minutos, hasta que los bordes se vean ligeramente dorados.


Dejamos que se enfríe completamente antes de cortarlo en cuadraditos pequeños con un cuchillo bien afilado.



Bocaditos de limón y coco

 



Un bocado refrescante y tropical que se deshace en la boca. La acidez del limón equilibra perfectamente el dulzor del coco en estas bolitas que no necesitan horno.



Ingredientes:


- 200 gr de galletas tipo María trituradas.
- 100 gr de coco rallado (y un poco más para decorar).
- 150 ml de leche condensada.
- Zumo de medio limón pequeño.
- Ralladura de un limón.




Preparación



En un bol amplio, mezclamos las galletas trituradas con el coco rallado y la ralladura de limón.

Añadimos la leche condensada y el zumo de limón poco a poco mientras vamos mezclando con una cuchara o con las manos.

Cuando tengamos una masa compacta que no se pegue en exceso, formamos pequeñas bolitas del tamaño de una nuez.

Las rebozamos en el coco rallado extra y las colocamos en cápsulas de papel pequeñas.

Las dejamos enfriar en la nevera al menos una hora para que cojan cuerpo antes de servirlas.



Bocaditos de coco, nata y nueces

 



No tardarás nada en prepararlos y te harán quedar genial cuando los sirvas a la hora del café o la merienda. Una receta genial que va a ir directa a tu repertorio de postres fáciles y rápidos.




Ingredientes:


- Coco rallado
- 1 l de leche
- 170 gr de azúcar
- 200 gr de harina
- 7 gr de azúcar avainillado
- Mitades de nueces para decorar
- 60 gr de mantequilla



Para el relleno

- 250 ml de nata para montar 
- 25 gr de azúcar
- 50 gr de nueces



Preparación



Comenzamos poniendo en la base de una bandeja una capa de coco rallado y la distribuimos de manera uniformemente. Seguidamente preparamos la crema de leche, para lo cual tendremos que poner en un cazo la leche, el azúcar y la harina. Cuando rompa a hervir, lo trabajamos bien con unas varillas hasta que espese.

Una vez espeso, retiramos el cazo del fuego y añadimos el azúcar avainillado y la mantequilla. Removemos bien con las varillas hasta que la mantequilla se derrita por completo. Disponemos la crema de leche por encima del coco rallado y la extendemos bien con ayuda de una espátula. la dejamos en la nevera unas 4 horas para que se asiente.

Montamos la nata y picamos las nueces excepto las mitades que vayas a utilizar para decorar. Sacamos la bandeja de la nevera, corta rectángulos y ponemos una capa fina de nata y nueces picadas por encima.

 Enrollamos cada rectángulo con cuidado y lo rebozamos con el coco de la bandeja. Por último, los decoramos con una mitad de nuez y servimos.


Pastelitos de mousse de tres chocolates




Te encantarán estos pastelitos de mousse de tres chocolates, blanco, negro y con leche. Se preparan con una crema inglesa suave.




Ingredientes:


- 250 ml de leche
- 60 gr de azúcar
- 85 gr de yema de huevo
- 150 gr de chocolate blanco fondant
- 150 gr de chocolate con leche fondant
- 150 gr de chocolate negro fondant
- 550 gr de nata para montar
- bizcochos de soletilla
- 400 gr de fresas
- hojas de menta para decorar



Preparación



Colocamos las yemas en un cuenco. Añadimos el azúcar y batimos con varillas hasta que estén blanquecinas y espumosas. Pasamos la preparación a un cazo, agregamos la leche y la calentamos, a fuego lento y sin dejar de remover, hasta que  obtengamos una crema inglesa no muy espesa.

Rallamos los tres chocolates, por separado, y los disponemos en tres cuencos. Añadimos 130 gr de crema inglesa caliente en cada uno, y batimos con las varillas manuales hasta que se fundan completamente. Obtendremos tres cremas homogéneas y brillantes.

Vertemos la nata, que debe estar bien fría, en un cuenco también frío. La batimos, con varillas eléctricas, hasta que empiece a tomar cuerpo; debe quedar semi montada.

Cuando las cremas de chocolate estén a unos 45º C, añadimos la tercera parte de la nata a cada una. Removemos con una espátula hasta que las tres cremas estén homogéneas.

 Debemos hacerlo suavemente y con movimientos envolventes de abajo arriba para que la nata no pierda volumen. Las colocamos en 3 mangas pasteleras de boquilla lisa.

Preparamos unos moldes de silicona redondos, de unos 6 cm de diámetro x 4 de alto. Disponemos en ellos una primera capa de la mousse de chocolate negro. Los resérvamos 10 minutos en el congelador. 

Colocamos otra capa de mousse de chocolate con leche y congelamos 10 minutos más. Terminamos con la de chocolate blanco y congelamos de igual modo.

Troceamos los bizcochos de soletilla y los disponemos sobre la última capa de mousse, de forma que quede totalmente cubierta. Tapamos los moldes con film transparente y los dejamos en el congelador durante 24 horas.

Retiramos los moldes del congelador unos minutos antes de servir y desmoldamos las mousses volcándolas en platos. 

Las decoramos con las fresas lavadas y secas y unas hojitas de menta.


El truco

Para recortar los discos de bizcocho, colocarlos juntos sobre la superficie de trabajo, sin apilarlos, y utilizar un cortapastas redondo del mismo tamaño de los moldes.



Ensaimadas caseras




 El dulce clásico que asociamos a Mallorca, sobre todo si el tamaño es gigante, puedes prepararlo también en casa.




Ingredientes:



- 400 gr de harina de fuerza
- 7 gr de sal
- 120 gr de azúcar
- 30 gr de levadura fresca
- 2 huevos
- 50 gr de manteca de cerdo
- azúcar glas
- 30 gr aceite de oliva suave




Preparación




Disolvemos la levadura en un poco de agua templada. Tamizamos la harina y añadimos la sal, el azúcar, 1 huevo y 150 ml de agua. Trabajamos la mezcla hasta que esté elástica.

Agregamos la levadura, amasamos 5 minutos y dejamos fermentar durante 1 hora. Formamos bolas de 250 gramos y dejamos reposar 1 hora más.

Estiramos la masa con el rodillo hasta que esté casi transparente y la pincelamos con la manteca ablandada. La enrollamos formando cilindros largos y dejamos reposar 20 minutos.

 Después, los enroscamos desde dentro hacia fuera, dejando espacio entre una vuelta y otra porque volverá a aumentar de volumen, sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno.

Escondemos el extremo debajo de la masa y dejamos fermentar las ensaimadas, a temperatura ambiente, durante 12 horas. 

Pasado este tiempo, las pintamos con el huevo restante batido y las cocemos 20 minutos en el horno precalentado a 200º C.

Dejamos enfriar las ensaimadas ya horneadas,  y las espolvoreamos con azúcar glas, con un colador antes de servirlas.

Pastelitos de chocolate rellenos



Si estás buscando un postre fácil cargado de sabor, sorprendente y que además sea fácil de preparar, estos pastelitos de chocolate rellenos, que te proponemos son justo lo que necesitas.



Ingredientes:



- 8 sobaos pasiego
- 175 gr de chocolate fondant
- 6 cucharadas de mermelada de fresa
- 125 ml de nata para montar
- 35 gr de mantequilla
- fideos de chocolate
- 1 ramita de menta



Preparación



Cortamos los sobaos a la mitad de forma horizontal y unta la base con mermelada de fresa. Volvemos a colocar la parte superior, presionando ligeramente, y cortamos cada sobao en cuatro cuadrados. 

Los colocamos sobre una rejilla para que sea más fácil bañarlos después.

Troceamos el chocolate y lo fundimos al baño maría. Una vez derretido, añadimos la nata y la mantequilla. Removemos hasta obtener una mezcla suave y brillante. 

Bañamos cada cuadradito de sobao con el chocolate fundido, asegurándonos de cubrirlos completamente. Espolvoreamos los fideos de chocolate por encima antes de que el chocolate se enfríe.

 Lleva los pastelitos a la nevera para que el chocolate se endurezca y estén listos para servir.

A la hora de servirlos los adornamos con una hojita de menta.