Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Macedonia tropical a la menta




Esta ensalada de frutas tropicales es un postre fresco, colorido y lleno de vitaminas. La combinación de uvas, pera, papaya, kiwi, naranja y piña crea una mezcla de sabores y texturas irresistibles, perfecta para disfrutar. 



Ingredientes:


- 4 rodajas de piña natural
- 70 gr de uvas moscatel
- 1 naranja o 2 mandarinas
- 1 pera
- 2 kiwis
- 1/2 papaya
- 1 Ramita de menta



Preparación 



Lavamos bien las uvas y, si lo preferimos, las pelamos.


Pelamos la pera y la papaya, y las cortamos en dados de tamaño similar.


Pelamos los kiwis y los cortamos en rodajas.


Pelamos la naranja o las mandarinas, retirando toda la parte blanca, y las separamos en gajos. Si son muy grandes, los cortamos por la mitad.


Cortamos las rodajas de piña en dados y las colocamos en una fuente de servir junto con su jugo.


Añadimos los gajos de naranja o mandarina y el resto de las frutas, distribuyéndolas de forma armoniosa para conseguir una presentación atractiva.


Espolvoreamos por encima unas hojas de menta fresca finamente picadas.


Servimos la ensalada inmediatamente para disfrutar de toda la frescura, el aroma y el sabor natural de las frutas.





Trufas de chocolate y galleta de barquillo



 Las trufas de chocolate con barquillo son un bocado irresistible para los amantes del chocolate. Su interior suave y cremoso, combinado con el crujiente rebozado de galleta de barquillo, las convierte en un dulce perfecto para acompañar el café, regalar o disfrutar en cualquier celebración.





Ingredientes:


- 300 gr de chocolate negro
- 20 gr de azúcar
- 30 gr de mantequilla
- 100 ml de nata para montar
- Galletas de barquillo



Preparación




Troceamos el chocolate y lo reservamos en un bol.


Ponemos un cazo al fuego con la nata, la mantequilla y el azúcar. Calentamos a fuego medio hasta que la mantequilla se funda y el azúcar se disuelva por completo, sin que la mezcla llegue a hervir.


Retiramos del fuego y vertemos la mezcla caliente sobre el chocolate troceado. Removemos hasta obtener una ganache lisa, brillante y homogénea.


Dejamos templar la ganache y la llevamos al frigorífico durante 1 o 2 horas, hasta que adquiera una consistencia firme pero moldeable.


Introducimos las galletas de barquillo en una bolsa de plástico y las trituramos con ayuda de un rodillo hasta obtener unas migas finas.


Con una cucharilla o un saca bolas tomamos pequeñas porciones de ganache y les damos forma de bola. Si lo preferimos, también podemos utilizar moldes para darles forma de pirámide u otras figuras.


Rebozamos cada trufa en las migas de barquillo hasta que queden completamente cubiertas.


Colocamos las trufas sobre una bandeja forrada con papel de horno, las cubrimos con papel de aluminio o film transparente y las dejamos en el frigorífico durante al menos 1 hora para que terminen de endurecer.


Servimos bien frías.



Cup Cakes de natillas




Los cupcakes de natillas son unos deliciosos pastelitos con una miga tierna y un suave aroma a vainilla. Inspirados en el sabor de las tradicionales natillas caseras, resultan perfectos para una merienda, una celebración o para sorprender con un dulce diferente.




Ingredientes:


Para los cupcakes

- 200 gr de harina de trigo
- 150 gr de azúcar
- 2 huevos
- 120 ml de leche
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 sobre de preparado para natillas 
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita y media de levadura 
- 1 pizca de sal


Para la cobertura

- 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 300 gr de azúcar glas
- 2 cucharadas de preparado para natillas
- 2 cucharadas de leche
- 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para decorar

- Canela en polvo



Preparación



Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo y colocamos cápsulas de papel en un molde para cupcakes.


Batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.
Añadimos los huevos, de uno en uno, batiendo bien después de cada incorporación.
Incorporamos el extracto de vainilla.


Mezclamos la harina, la levadura, la sal y el preparado para natillas.


Añadimos los ingredientes secos alternándolos con la leche, mezclando solo hasta integrar.


Repartimos la masa en las cápsulas, llenándolas hasta dos tercios de su capacidad.


Horneamos durante 18-22 minutos, o hasta que al introducir un palillo salga limpio.


Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Para la cobertura, batimos la mantequilla durante unos minutos hasta que esté muy cremosa.
Incorporamos poco a poco el azúcar glas tamizado y el preparado para natillas.


Añadimos la leche y la vainilla y continuamos batiendo hasta obtener una crema suave y esponjosa.


Introducimos la crema en una manga pastelera con una boquilla rizada y decoramos los cupcakes.


Terminamos espolvoreando un poco de canela sobre cada cupcake.


Bizcocho de moras y arándanos con yogur


 


El bizcocho de frutos rojos y limón es un clásico esponjoso y aromático, perfecto para disfrutar en el desayuno, la merienda o como postre. La combinación de moras, arándanos y el toque cítrico del limón aporta frescura y un delicioso contraste de sabores.



Ingredientes:


- 200 gr de harina 
- 90 gr de azúcar
- 90 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 huevos
- 1 sobre de levadura en polvo
- 1 cucharada de ralladura de limón
- Un puñado de moras
- Un puñado de arándanos
- Yogur natural para acompañar



Preparación



Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.


Batimos los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa y de color más claro.


Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y continuamos batiendo hasta que quede completamente integrada.


Tamizamos la harina junto con la levadura y la incorporamos poco a poco a la mezcla anterior, removiendo con movimientos suaves hasta obtener una masa homogénea.


Agregamos la ralladura de limón, las moras y los arándanos. Mezclamos con cuidado para repartir la fruta sin romperla.


Engrasamos y enharinamos un molde para bizcocho y vertemos la masa, alisando ligeramente la superficie.


Horneamos durante unos 35 minutos, o hasta que al introducir un palillo en el centro salga limpio.


Sacamos el bizcocho del horno y dejamos que repose unos minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo.


Servimos el bizcocho cortado en porciones acompañado de una cucharada de yogur natural y unos frutos rojos frescos.



Granizado de vino con compota de pera


El granizado de vino tinto con compota de pera y tostadas de miel es un postre original y elegante, perfecto para sorprender en una comida especial. La frescura del granizado contrasta con la suavidad de la compota de pera y el toque crujiente y dulce del pan con miel.






Ingredientes:


Para el granizado

- 1 litro de vino tinto
- 200 gr de azúcar
- 1/2 rama de canela
- Agua


Para la compota de pera

- 6 peras
- 75 gr de azúcar
- 1 clavo de olor
- Agua


Para las tostadas

- 1 barra de pan
- Miel


Preparación



Comenzamos preparando el granizado. Ponemos en un cazo el azúcar, la media rama de canela y un poco de agua, la justa para cubrir el azúcar.


Calentamos a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo.


Retiramos del fuego, incorporamos el vino tinto y mezclamos bien. Dejamos enfriar completamente.


Vertemos la mezcla en un recipiente apto para congelador y la congelamos durante unas 3 horas. Cuando empiece a cristalizar, la trituramos con una batidora o la raspamos con un tenedor para romper los cristales de hielo. Volvemos a introducirla en el congelador hasta el momento de servir.


Para preparar las tostadas, congelamos previamente la barra de pan para facilitar el corte y la cortamos en rebanadas muy finas.


Colocamos las rebanadas sobre una bandeja de horno y las horneamos hasta que estén doradas y crujientes.


Las retiramos del horno, las untamos con miel mientras aún están calientes y dejamos que se enfríen.


Para la compota, pelamos las peras, retiramos el corazón y las cortamos en dados pequeños.


Las ponemos en un cazo con el azúcar, el clavo de olor y agua suficiente para cubrirlas. Cocinamos a fuego medio hasta que estén tiernas.


Escurrimos ligeramente la compota, retiramos el clavo y dejamos enfriar.


Repartimos la compota de pera en copas individuales y cubrimos con el granizado de vino tinto.


Servimos inmediatamente acompañado de una tostada crujiente con miel.



Pastel de ricota



El pastel de ricota en air fryer es un postre suave, cremoso y delicado, con una textura que recuerda a una tarta de queso ligera. Elaborado con queso ricota, huevos y un toque de limón y vainilla, resulta perfecto para disfrutar en cualquier ocasión, ya sea como postre o acompañado de un café en la merienda.



Ingredientes:


- 500 gr de queso ricota bien escurrido
- 3 huevos L
- 120 gr de azúcar
- 40 gr de harina de trigo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- la ralladura de 1 limón
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 pizca de sal
- Azúcar glas para decorar 



Preparación



Sacamos la ricotta del frigorífico unos 20 minutos antes para que esté a temperatura ambiente y la escurrimos bien si contiene exceso de suero.


Batimos los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y ligeramente espumosa.


Incorporamos la ricotta poco a poco y mezclamos hasta conseguir una crema homogénea.


Añadimos la vainilla, la ralladura y el zumo de limón, integrándolos bien.


Agregamos la harina tamizada y la pizca de sal, mezclando suavemente hasta que no queden grumos.


Engrasamos un molde redondo de unos 18 cm apto para freidora de aire y vertemos la masa.


Precalentamos la air fryer a 160 °C durante 3 minutos.


Cocinamos el pastel durante unos 35 minutos a 160° C, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tiemble ligeramente al mover el molde.


Si observamos que la superficie se dora demasiado antes de terminar la cocción, cubrimos el molde con un trozo de papel de aluminio.


Dejamos enfriar completamente dentro del molde y, después, refrigeramos al menos 3 horas para que adquiera una textura más firme y cremosa.


Desmoldamos con cuidado y, espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.


Tarta de limón y galletas




La tarta fría de limón es un postre cremoso, refrescante y muy fácil de preparar. Su base crujiente de galleta combina a la perfección con un suave relleno de limón, creando un dulce ideal para los días más cálidos o para cualquier celebración.





Ingredientes:


- 100 gr de galletas
- 60 gr de mantequilla
- 3 huevos
- 100 gr de azúcar
- 125 ml de nata
- 125 ml de leche
- el zumo de 2 limones
- la ralladura de 2 limones
- 45 gr de harina de maicena




Preparación



Trituramos las galletas hasta obtener un polvo fino.


Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas trituradas hasta conseguir una textura similar a la arena húmeda.


Repartimos la mezcla en el fondo de un molde desmontable, presionando bien con el dorso de una cuchara para formar una base compacta. Reservamos en el frigorífico.


En un bol mezclamos el azúcar, la harina de maíz y 25 ml  de nata y 25 ml de leche hasta que no queden grumos.


Vertemos el resto de la nata y la leche en un cazo, añadimos la ralladura de limón y calentamos a fuego medio sin que llegue a hervir para que se infusionen los aromas.


En otro bol batimos los huevos hasta que estén espumosos e incorporamos el zumo de limón.


Bajamos el fuego e incorporamos la mezcla de huevos al cazo. Añadimos también la mezcla de harina de maíz y removemos continuamente con unas varillas.


Cocinamos a fuego suave, sin dejar de remover, hasta que la crema espese y tenga una textura suave y homogénea.


Retiramos del fuego y vertemos la crema sobre la base de galleta, alisando la superficie con una espátula.


Dejamos enfriar a temperatura ambiente y, después, refrigeramos durante al menos 4 horas, o hasta que la tarta esté completamente cuajada.


Antes de servir, decoramos a nuestro gusto.