Para que el helado de torrijas tenga una textura suave y cremosa, recuerda que debes dejarlo en el congelador 3 horas y que debes removerlo cada 45 minutos para romper los cristales de hielo que se forman durante el proceso de congelación.
Ingredientes:
- 150 gr de leche condensada
- 150 ml de agua mineral
- ½ limón para usar su piel
- 1 Rama de canela
- 2 huevos
- 100 ml de nata para montar
- aceite de oliva suave, o de girasol
Para el coulis
- 25 gr de azúcar
- ½ limón para usar su zumo
Para decorar
- hojas de menta
Preparación
Llevamos a ebullición la leche condensada con el agua mineral, la piel de limón lavada y la canela. Cuando la preparación rompa a hervir, la retíramos del fuego y esperamos a que se enfríe.
Después, colamos la mezcla, apartamos 100 ml de esta y la resérvamos para hacer el helado. Vertemos el resto de la preparación sobre las rebanadas de pan y dejamos que se humedezcan.
Cascamos los huevos en un plato y los batimos con un tenedor. Rebozamos las rebanadas con el huevo batido y las freímos, por ambos lados, en una sartén con abundante aceite bien caliente. Una vez doradas, las retiramos con una espumadera y las déjalas escurrir sobre papel de cocina.
Cuando las torrijas estén templadas, bañamos 4 de ellas con la mezcla de leche reservada y removemos con un tenedor hasta integrar todo; el pan debe quedar con una textura grumosa.
Montamos la nata y la añadimos a la mezcla anterior, con movimientos envolventes. Después, vertemos esta preparación en un molde metálico de paredes bajas y congelamos 3 horas; cada 45 minutos, removemos con un tenedor.
Lavamos las frutas rojas y cocemos 200 gr de ellas con el zumo de limón y el azúcar durante 3 minutos. Luego, trituramos y colamos.
Colocamos una bola de helado sobre las torrijas, las regamos con el coulis y las servimos con el resto de las frutas rojas y la menta lavada.




