Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Hojaldre con crema de vainilla casera


 El milhojas de crema de vainilla es un clásico de la repostería que combina el crujiente del hojaldre caramelizado con una crema suave, ligera y aromatizada con vainilla natural. Es un postre elegante, perfecto para celebraciones o para disfrutar con un buen café, y aunque requiere varios pasos, el resultado merece la pena.






Ingredientes:

- 1 lámina de hojaldre refrigerado
- 3 hojas de gelatina
-120 ml de nata líquida
- 4 yemas de huevo
- 1 vaina de vainilla
- 60 gr de azúcar
- 10 gr de harina de maíz
- 100 ml de nata para montar muy fría
- Azúcar glas para decorar
- Unas hojas de menta 




Preparación





Batimos las yemas de huevo con 50 gr de azúcar y la harina de maíz hasta obtener una mezcla homogénea.

Abrimos la vaina de vainilla a lo largo y extraemos las semillas. Ponemos las semillas y la vaina en un cazo junto con la nata líquida y dos cucharadas de agua. Calentamos hasta que comience a hervir.

Retiramos la vaina de vainilla y vertemos poco a poco la nata caliente sobre la mitad de la mezcla de yemas, removiendo continuamente. Incorporamos esta mezcla al resto de las yemas y mezclamos bien.

Ponemos de nuevo la preparación al fuego suave y cocinamos sin dejar de remover hasta que espese.

Mientras tanto, hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos. Las escurrimos bien y las añadimos a la crema caliente, removiendo hasta que se disuelvan completamente. Dejamos enfriar.

Montamos la nata para montar, bien fría, junto con el azúcar restante. Cuando la crema esté fría, incorporamos la nata montada con movimientos envolventes. Pasamos la crema a una manga pastelera.

Precalentamos el horno a 180º C.

Colocamos la lámina de hojaldre sobre una bandeja de horno, la pinchamos varias veces con un tenedor y la cubrimos con papel de horno. Colocamos otra bandeja encima para evitar que suba demasiado y horneamos durante 35 minutos.

Dejamos enfriar el hojaldre y lo cortamos en tres rectángulos del mismo tamaño. Espolvoreamos cada uno con azúcar glas y los horneamos 5 minutos más a 220 ºC para caramelizar ligeramente la superficie. Dejamos enfriar por completo.

Cubrimos dos de las placas de hojaldre con la crema de vainilla y las apilamos cuidadosamente. Terminamos colocando la tercera placa encima, espolvoreamos con azúcar glas y decoramos, si lo deseamos, con unas hojas de menta.



Galletas de natillas y canela


Las galletas de natillas y canela son una auténtica delicia para disfrutar en cualquier momento del día. Quedan tiernas por dentro, ligeramente crujientes por fuera y con un delicioso aroma a canela que las hace irresistibles. Gracias a las natillas, la masa adquiere una textura muy suave y un sabor delicado que las convierte en unas galletas perfectas para acompañar un café, un vaso de leche o un chocolate caliente.




Ingredientes:


- 225 gr de harina de trigo común
- 25 gr de maicena
- 100 gr de azúcar
- 45 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 huevo mediano
- 1 pizca de sal
- 100 gr de natillas tipo Danet
- 1 o 2 cucharaditas de canela en polvo
- Azúcar moreno para espolvorear



Preparación



Sacamos la mantequilla, el huevo y las natillas de la nevera unos 20 minutos antes de comenzar para que estén a temperatura ambiente.


En un bol amplio batimos la mantequilla junto con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Incorporamos el huevo ligeramente batido y continuamos mezclando hasta que quede completamente integrado.


Añadimos las natillas y la canela en polvo, removiendo bien para conseguir una mezcla homogénea.


Tamizamos la harina junto con la maicena, la levadura química y la sal. Incorporamos poco a poco los ingredientes secos a la mezcla anterior y mezclamos con una espátula hasta obtener una masa uniforme.


Envolvemos la masa en film transparente y la dejamos reposar en la nevera entre 40 y 50 minutos.


Precalentamos el horno a 180° C con calor arriba y abajo y forramos una bandeja con papel de horno.


Vamos formando pequeñas bolas de masa, las colocamos sobre la bandeja dejando separación entre ellas, las aplastamos ligeramente con la palma de la mano y espolvoreamos la superficie con un poco de azúcar moreno.


Horneamos durante 20-25 minutos, hasta que las galletas estén ligeramente doradas.


Sacamos la bandeja del horno y dejamos reposar las galletas durante 10 minutos antes de trasladarlas a una rejilla para que terminen de enfriarse por completo.



Crema de vainilla con naranja y pan de jengibre


Servida en copas individuales, esta crema de vainilla se convierte en un postre perfecto para cualquier época del año. La combinación de cítricos, vainilla y pan de jengibre consigue un equilibrio de sabores que gusta desde la primera cucharada.






Ingredientes:


- 300 ml de leche
- 1 huevo
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 vaina de vainilla
- 1 cucharadita de maicena
- 1 trozo de pan de jengibre
- 1 naranja
- Unas hojas de menta fresca




Preparación




Batimos el huevo junto con la maicena hasta obtener una mezcla completamente homogénea y sin grumos.

Abrimos la vaina de vainilla a lo largo y raspamos las semillas. Ponemos en un cazo la leche, el azúcar, las semillas y la propia vaina de vainilla. Calentamos a fuego medio hasta que comience a hervir y retiramos la vaina.

Incorporamos poco a poco la mezcla de huevo sin dejar de remover. Cocinamos a fuego suave, removiendo continuamente, hasta que la crema espese y tenga una textura lisa.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar por completo. Si lo preferimos, podemos refrigerarla para servirla bien fría.

Mientras tanto, pelamos la naranja eliminando toda la parte blanca y separamos los gajos con ayuda de un cuchillo bien afilado, retirando las membranas.

Repartimos la crema de vainilla en cuencos o copas. Añadimos los gajos de naranja y desmenuzamos o cortamos en pequeños trozos el pan de jengibre.

Terminamos decorando con unas hojas de menta fresca y servimos inmediatamente o bien frío.



Cupcakes de Baileys y café

 



Unos cupcakes esponjosos y aromáticos que combinan el intenso sabor del café con el toque suave y cremoso del Baileys. Coronados con una deliciosa crema de queso y Baileys, son perfectos para una celebración, una merienda especial o para sorprender a quienes disfrutan de los postres con un punto diferente.




Ingredientes:


Para los cupcakes

- 150 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 gr de azúcar
- 2 huevos
- 150 gr de harina de repostería
- 1 sobre de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de café soluble
- 3 cucharaditas de Baileys
- 1 cucharadita de extracto de vainilla



Para la crema de queso y Baileys

- 100 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 150 gr de azúcar glas
- 200 gr de queso crema
- 2 cucharaditas de Baileys



Preparación


Precalentamos el horno a 180º C. Colocamos las cápsulas de papel dentro de un molde para cupcakes.


Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal, y reservamos.


Batimos la mantequilla hasta que quede cremosa. Añadimos el azúcar y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla suave y esponjosa.


Incorporamos los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada adición.


Disolvemos el café soluble en una pequeña cantidad de agua templada. Añadimos el Baileys y el extracto de vainilla, mezclando bien.


Agregamos la mitad de la mezcla de harina a la masa y mezclamos con movimientos suaves. Incorporamos la mezcla de café y Baileys y removemos hasta integrarla. Terminamos añadiendo el resto de la harina y mezclamos solo hasta obtener una masa homogénea.


Repartimos la masa en las cápsulas, llenándolas hasta tres cuartas partes de su capacidad.


Horneamos durante 15-20 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio.


Sacamos del horno y dejamos enfriar unos minutos en el molde antes de pasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente.


Mientras tanto preparamos la crema. Batimos la mantequilla hasta que esté cremosa y ligeramente más clara de color. Incorporamos el azúcar glas poco a poco hasta que quede completamente integrado.


Añadimos el queso crema bien frío y batimos lo justo para conseguir una crema lisa. Incorporamos el Baileys y mezclamos nuevamente. Guardamos la crema en la nevera unos minutos para que adquiera más consistencia.


Cuando los cupcakes estén completamente fríos, introducimos la crema en una manga pastelera con una boquilla de estrella (como la 1M) y decoramos al gusto. Terminamos colocando unas gotas de chocolate fundido sobre cada cupcake.



Kiwi con yogur griego y miel




El kiwi con yogur griego y miel es un postre fresco, saludable y muy fácil de preparar. La acidez natural del kiwi se equilibra con la cremosidad del yogur y el dulzor de la miel, dando como resultado una receta ligera, deliciosa y perfecta para cualquier momento del año.




Ingredientes:


- 6 kiwis maduros
- 250 gr de yogur griego natural
- 3 cucharadas de miel
- 30 gr de nueces picadas
- La ralladura de medio limón
- Unas hojas de menta fresca




Preparación




Pelamos los kiwis y los cortamos en rodajas o en dados, según prefiramos.


Mezclamos en un bol el yogur griego con la miel y la ralladura de limón hasta obtener una crema suave.


Repartimos el kiwi en copas o cuencos individuales.


Cubrimos la fruta con la crema de yogur.


Espolvoreamos las nueces picadas por encima para aportar un toque crujiente.


Reservamos el postre en el frigorífico durante 20 o 30 minutos.


Decoramos con unas hojas de menta fresca y servimos bien frío.



🍫Tarta de chocolate con galletas, fresones y crocanti🍫


Disfrutamos de una deliciosa tarta fría de chocolate y fresones con una base crujiente de galletas y cacao. Una receta sencilla, cremosa y sin horno, perfecta para combinar el intenso sabor del chocolate con la frescura de la fruta.







Ingredientes:


- 1 paquete de galletas María
- 80 gr de mantequilla
- 20 gr de cacao en polvo
- 250 gr de fresones
- 30 gr de crocanti de almendra




 Para la crema de chocolate

- 3 yemas de huevo
- 200 ml de nata para montar
- 30 gr de azúcar
- 125 gramos de chocolate negro fondant con 70% de cacao




 Preparación



Dejamos la mantequilla unos minutos a temperatura ambiente para que se ablande.

Trituramos las galletas María hasta convertirlas en polvo fino. Añadimos la mantequilla reblandecida y el cacao en polvo y volvemos a triturar hasta conseguir una mezcla homogénea.

Extendemos la mezcla en un molde rectangular desmontable, cubriendo la base y las paredes mientras presionamos bien para que quede compacta. Reservamos en la nevera mientras preparamos la crema de chocolate.

Ponemos la nata en un cazo y la calentamos hasta que empiece a hervir.

Batimos ligeramente las yemas con el azúcar y añadimos la nata caliente poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas. Vertemos de nuevo la mezcla en el cazo y cocinamos a fuego suave durante unos minutos, removiendo continuamente hasta que espese ligeramente.

Retiramos del fuego, añadimos el chocolate troceado y mezclamos hasta que se funda por completo. Dejamos templar la crema y la vertemos sobre la base de galletas.

Lavamos los fresones, los secamos, retiramos el rabito y los cortamos por la mitad. Los colocamos sobre la crema de chocolate con el corte hacia abajo y terminamos espolvoreando el crocanti de almendra

Reservamos la tarta en la nevera durante al menos dos horas antes de servir para que quede bien asentada.




Bizcocho de horchata



Descubrimos un bizcocho diferente, suave y esponjoso, con todo el sabor tradicional de la horchata y un delicado toque de canela. Una receta sencilla que adaptamos a la freidora de aire para conseguir un dulce casero, jugoso y perfecto para disfrutar en cualquier momento del día.



Ingredientes:


- 250 ml de horchata
- 250 gr de harina de repostería
- 150 gr de azúcar blanca
- 3 huevos
- 75 gr de mantequilla
- 15 gr de levadura en polvo



Preparación




Separamos las yemas de las claras y montamos ambas por separado con la mitad del azúcar hasta que estén bien integradas y las claras queden firmes.

Añadimos a las yemas la mantequilla derretida y la horchata y mezclamos hasta conseguir una mezcla homogénea.

Incorporamos la harina y la levadura tamizadas poco a poco, mezclando hasta que no queden grumos.

Agregamos las claras montadas con movimientos suaves y envolventes para mantener el aire de la masa.

Precalentamos la freidora de aire a 160º C durante unos minutos.

Vertemos la mezcla en un molde apto para freidora de aire, previamente engrasado, procurando no llenarlo más de dos tercios de su capacidad.

Cocinamos el bizcocho  durante unos 35-45 minutos, dependiendo del tamaño del molde y de la potencia de la freidora.

Comprobamos que está hecho pinchando con un palillo en el centro; si sale limpio, retiramos y dejamos enfriar antes de desmoldar.

Podemos servirlo acompañado de horchata y un poco de canela molida