Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Pastelitos de chocolate con coco y arándanos





Estos pastelitos de coco y arándanos cubiertos de chocolate negro son un dulce delicioso y muy fácil de preparar. La mezcla de fruta, coco rallado y leche condensada queda tierna por dentro, mientras que la cobertura de chocolate aporta un contraste crujiente. Son perfectos para disfrutar de un pequeño capricho dulce o para acompañar el café.





Ingredientes:


- 200 gr de chocolate negro para postres
- 50 gr de leche condensada
- 30 ml de aceite de girasol o de coco
- 125 gr de arándanos
- 175 gr de coco rallado




Preparación




Trituramos los arándanos hasta obtener una mezcla fina. Añadimos el coco rallado y la leche condensada, y mezclamos bien hasta conseguir una masa homogénea.


Forramos un molde de unos 18 x 13 cm con film transparente y extendemos la mezcla, presionando para que quede compacta y uniforme. Guardamos en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas, hasta que esté firme.


Desmoldamos y cortamos la preparación en 8 porciones.


Troceamos el chocolate negro y lo fundimos junto con el aceite al baño maría o en el microondas, en intervalos cortos y removiendo para evitar que se queme.


Colocamos cada porción sobre un tenedor y la sumergimos en el chocolate fundido, procurando cubrirla por completo. Dejamos escurrir el exceso y colocamos los bocaditos sobre una rejilla con un plato debajo.


Los guardamos en el frigorífico hasta que la cobertura se haya endurecido y estén listos para consumir.




Helados Magnum caseros



Estos helados Magnum caseros combinan un cremoso helado de vainilla con una crujiente cobertura de chocolate negro y almendras tostadas. Son perfectos para disfrutar de un capricho refrescante como postre o merienda, y podemos prepararlos en casa con ingredientes sencillos.






Ingredientes:


- 100 ml de leche entera
- 125 ml de nata para montar con un 35 % de materia grasa
- 2 yemas de huevo tamaño M
- 20 gr de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla




Para la cobertura de chocolate y almendra


- 250 gr de chocolate negro de cobertura
- 25 gr  de almendras picadas y tostadas




Preparación



Calentamos la leche y la nata en un cazo a fuego medio, sin dejar que lleguen a hervir. Mientras tanto, batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y blanquecina.


Añadimos un par de cucharadas de la mezcla caliente de leche y nata a las yemas, removemos y agregamos un par de cucharadas más. De esta manera, templamos el huevo poco a poco y evitamos que cuaje.


Vertemos la mezcla de las yemas en el cazo y cocinamos a fuego muy suave, removiendo constantemente, hasta obtener unas natillas ligeras. Para comprobar que están listas, pasamos un dedo por el dorso de la cuchara: debe quedar un surco limpio. Es importante que la preparación no llegue a hervir.


Retiramos del fuego, incorporamos la esencia de vainilla y mezclamos bien. Vertemos la crema en un recipiente, dejamos que se temple, la tapamos y la introducimos en el congelador.


Durante las primeras horas, cada 30 minutos sacamos la mezcla y la batimos bien para romper los cristales de hielo. Repetimos esta operación entre tres y cuatro veces, hasta que empiece a adquirir consistencia.


Rellenamos los moldes con la crema, colocamos los palitos de madera y los guardamos en el congelador durante varias horas, preferiblemente toda la noche, hasta que los helados estén completamente sólidos.


cobertura


Picamos el chocolate negro y lo colocamos en un vaso alto y estrecho, suficientemente amplio para introducir los helados. Lo fundimos en el microondas a potencia media, en intervalos cortos, removiendo entre cada uno para evitar que se queme.


Cuando esté completamente fundido, añadimos las almendras picadas y tostadas y mezclamos bien.


Desmoldamos los helados y los sujetamos por el palito. Sumergimos cada uno en el chocolate hasta cubrirlo por completo y lo retiramos rápidamente para dejar escurrir el exceso. Si queda alguna zona sin cubrir, podemos completarla con ayuda de una cucharilla.


Colocamos los helados sobre una bandeja cubierta con papel vegetal y los devolvemos al congelador hasta que la cobertura se endurezca por completo.


Servimos nuestros helados Magnum caseros directamente del congelador. 

Mug Cake Selva Negra




Si nos apetece disfrutar de un postre de chocolate con un toque afrutado, este mug cake Selva Negra es una opción perfecta. Se prepara en una taza y en apenas un minuto de microondas, con una masa tierna de chocolate y un corazón de mermelada de cerezas. Podemos servirlo templado o frío, acompañado de chantilly para recordar los sabores de la clásica tarta Selva Negra.





Ingredientes:


- 4 cucharadas de harina de trigo
- ½ cucharadita de levadura química
- 3 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar
- 4 cucharadas de agua
- 4 cucharadas de aceite de girasol
- Unas gotas de extracto de vainilla (opcional)
- 1 cucharada generosa de mermelada de cerezas
- Chantilly o azúcar glas para decorar (opcional)


Preparación


En una taza amplia apta para microondas, mezclamos la harina, la levadura química, el azúcar y el cacao en polvo. Añadimos el agua, el aceite de girasol y, si lo deseamos, unas gotas de extracto de vainilla. Para darle un toque más intenso, podemos sustituir una cucharada de agua por una cucharada de licor de cerezas.


Removemos con una cuchara hasta obtener una masa densa y homogénea. La taza no debe quedar demasiado llena, ya que el bizcocho aumentará ligeramente de volumen durante la cocción.


Incorporamos la mermelada de cerezas en el centro, hundiendo suavemente la cuchara para que quede parcialmente cubierta por la masa.


Introducimos la taza en el microondas y cocinamos a 800 vatios durante aproximadamente 1 minuto. El tiempo puede variar según el aparato, así que, si fuera necesario, añadiremos unos segundos más. La superficie puede quedar algo cremosa y la mermelada empezar a burbujear.


Dejamos reposar unos minutos antes de servir.


Servimos nuestro mug cake Selva Negra templado o frío, acompañado de chantilly o espolvoreado con un poco de azúcar glas. La combinación de chocolate y cerezas, junto con la suavidad de la crema, convierte este postre individual en un capricho delicioso y muy fácil de preparar.



Muffins de chocolate blanco y Oreo



Estos muffins de chocolate blanco y Oreo combinan una masa tierna y suave con trocitos de galleta y una cobertura cremosa de Oreo. El chocolate blanco aporta dulzor y una textura delicada, mientras que las galletas dan un toque crujiente y un sabor a cacao que contrasta con la crema. Son ideales para cumpleaños, celebraciones o para preparar un dulce especial en casa.





Ingredientes:


Para los cupcakes

- 225 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 200 gr de azúcar
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 3 huevos grandes
- 480 ml de leche y nata a partes iguales, templadas
- 340 gr de pepitas de chocolate blanco
- 375 gr de harina de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1 cucharadita de sal
- 20 galletas Oreo sin el relleno, troceadas
- El relleno de las 20 galletas Oreo, reservado para la cobertura



Para la cobertura de Oreo

- 400 gr de azúcar
- 90 gr de harina de trigo
- Media cucharadita de sal
- 480 ml de leche entera
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 450 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- El relleno reservado de las 20 galletas Oreo
- 15 galletas Oreo con su relleno, trituradas finamente




Preparación




Para los cupcakes


Precalentamos el horno a 180° C y colocamos cápsulas de papel en dos moldes para cupcakes.


En un bol amplio batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa. Añadimos el extracto de vainilla y los huevos, de uno en uno, batiendo después de cada incorporación. Antes de añadir el siguiente huevo, recogemos con una espátula la masa que haya quedado adherida a las paredes del recipiente.


Calentamos la mezcla de leche y nata en un cazo a fuego medio, sin dejar que hierva. Cuando esté bien caliente y comiencen a aparecer pequeñas burbujas en los bordes, la retiramos del fuego y la vertemos sobre las pepitas de chocolate blanco. Dejamos reposar durante 5 minutos y después removemos hasta que el chocolate se funda por completo. Dejamos templar ligeramente.


En otro recipiente mezclamos la harina, el bicarbonato, la levadura química y la sal.


Incorporamos los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla y azúcar alternándolos con la preparación de chocolate blanco y leche. Comenzamos y terminamos con los ingredientes secos, añadiéndolos en tres tandas y la mezcla líquida en dos. Removemos lo justo para integrar todo sin trabajar demasiado la masa.


Retiramos el relleno de las 20 galletas Oreo y lo reservamos para la cobertura. Troceamos las galletas sin relleno y las incorporamos a la masa con movimientos suaves.


Repartimos la preparación entre las cápsulas, llenándolas aproximadamente hasta las tres cuartas partes de su capacidad. Horneamos durante 19-22 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio.


Retiramos los cupcakes del horno y los dejamos enfriar unos minutos en el molde. Después, los pasamos a una rejilla y esperamos a que se enfríen por completo antes de decorarlos.



Para la cobertura de Oreo


Ponemos el azúcar, la harina y la sal en un cazo y mezclamos. Añadimos poco a poco la leche entera, removiendo con unas varillas para evitar que se formen grumos.


Calentamos a fuego medio sin dejar de remover hasta que la preparación espese y adquiera una consistencia similar a la de unas natillas espesas.


Retiramos del fuego, incorporamos el extracto de vainilla y mezclamos bien. Pasamos la preparación a un recipiente resistente al calor y cubrimos la superficie con film transparente en contacto directo con la crema para evitar que se forme una película. Dejamos enfriar completamente a temperatura ambiente o en el frigorífico.


Cuando la mezcla esté fría, batimos la mantequilla con el relleno de Oreo reservado hasta obtener una crema ligera y esponjosa.


Añadimos poco a poco la preparación de harina y azúcar ya fría, incorporándola en pequeñas cantidades y batiendo bien antes de agregar la siguiente.


Por último, incorporamos las 15 galletas Oreo trituradas y mezclamos suavemente hasta repartirlas por toda la cobertura.


Introducimos la crema en una manga pastelera con una boquilla redonda grande y decoramos los cupcakes una vez que estén completamente fríos.


Servimos cuando la cobertura esté firme y cremosa.


Podemos adornar con unas minis oreo.

Granizado de granada

 


El granizado de granada es una bebida refrescante, afrutada y muy fácil de preparar en casa. La granada aporta un sabor dulce con un ligero toque ácido que combina a la perfección con el limón. Ideal para los días de calor, podemos servirlo como postre ligero o para refrescarnos en cualquier momento.





Ingredientes:


- 300 gr de granos de granada
- 250 ml de agua fría
- 60 ml de zumo de limón recién exprimido
- 50 gr de azúcar
- 300 gr de hielo picado, aproximadamente
- Unas hojas de menta fresca para decorar



Preparación



Desgranamos las granadas con cuidado y retiramos las partes blancas para evitar que aporten amargor.


Ponemos los granos de granada en el vaso de la batidora junto con el agua fría, el zumo de limón y el azúcar. Trituramos hasta obtener una mezcla homogénea.


Pasamos la preparación por un colador fino para retirar los restos de semillas y conseguir una textura más agradable.


Añadimos el hielo picado y trituramos de nuevo hasta obtener una consistencia granulada y refrescante. Si queda demasiado líquido, incorporamos un poco más de hielo y volvemos a triturar.


Repartimos el granizado en vasos, decoramos con unas hojas de menta fresca y servimos inmediatamente.




Magdalenas de almendra y frambuesas sin azúcar



Estas magdalenas de almendra y frambuesas son ideales para disfrutar de un dulce casero sin azúcar añadido. La harina de almendra les aporta una textura tierna y jugosa, mientras que las frambuesas ofrecen un delicioso contraste entre dulzor y acidez. Son perfectas para el desayuno, la merienda o para acompañar un café, y además resultan muy fáciles de preparar.




Ingredientes:


- 250 gr de harina de almendra
- 100 gr de eritritol granulado
- 1 cucharadita y media de levadura química
- 3 huevos a temperatura ambiente
- 240 ml de leche de almendras sin azúcar
- 80 ml de aceite de coco derretido
- Media cucharadita de extracto de vainilla 
- Media cucharadita de canela molida 
- 140 gr de frambuesas frescas o congeladas
- Una pizca de sal



Preparación



Precalentamos el horno a 180° C y colocamos las cápsulas de papel en un molde para 12 magdalenas.


En un bol mezclamos la harina de almendra, el eritritol, la levadura química, la sal y la canela molida, si decidimos utilizarla.


En otro recipiente batimos los huevos y añadimos la leche de almendras, el aceite de coco derretido y el extracto de vainilla. Mezclamos bien hasta integrar todos los ingredientes.


Incorporamos la mezcla líquida a los ingredientes secos y removemos hasta obtener una masa homogénea. Añadimos las frambuesas y mezclamos con cuidado para repartirlas por toda la masa sin aplastarlas demasiado.


Repartimos la preparación entre las 12 cápsulas, llenándolas aproximadamente hasta las tres cuartas partes de su capacidad.


Horneamos durante 20-25 minutos, hasta que las magdalenas estén doradas y, al pinchar el centro con un palillo, salga limpio. Si utilizamos frambuesas congeladas, puede ser necesario prolongar ligeramente el tiempo de horneado.


Retiramos las magdalenas del horno y las dejamos reposar unos minutos en el molde. Después, las pasamos a una rejilla y esperamos a que se enfríen por completo antes de servirlas.




Hojaldres con mascarpone y chocolate

 


Estos hojaldres con mascarpone y chocolate son una delicia crujiente por fuera y cremosa por dentro, perfectos para acompañar un café, disfrutar de una merienda especial o preparar un desayuno dulce. La combinación del chocolate negro con la suavidad del mascarpone crea un relleno irresistible, mientras que el hojaldre aporta una textura ligera y crujiente. Además, son muy fáciles de preparar y quedan estupendos con un toque de azúcar glas.




Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre
- 100 gr de chocolate negro
- 250 gr de queso mascarpone
- Azúcar glas



Preparación



Extendemos la lámina de hojaldre sobre la superficie de trabajo y, si es necesario, pasamos suavemente el rodillo para igualar su grosor. Cortamos la masa en rectángulos del mismo tamaño y los colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal.


Precalentamos el horno a 200 °C y horneamos los hojaldres durante unos 12-15 minutos, hasta que estén bien inflados y dorados. Los retiramos del horno y los dejamos enfriar por completo antes de rellenarlos.


Mientras tanto, troceamos el chocolate negro y lo fundimos en el microondas en intervalos de 20-30 segundos, removiendo cada vez para evitar que se queme. Dejamos que se temple ligeramente.


Añadimos el mascarpone al chocolate fundido y mezclamos con unas varillas hasta obtener una crema homogénea. Si el chocolate está demasiado caliente, esperamos un poco antes de incorporar el queso para evitar que la crema pierda consistencia.


Cuando los hojaldres estén fríos, cortamos cada pieza horizontalmente para separar la base de la parte superior. Introducimos la crema de mascarpone y chocolate en una manga pastelera y repartimos el relleno sobre las bases.


Cubrimos con las partes superiores del hojaldre y espolvoreamos azúcar glas por encima justo antes de servir.




Podemos disfrutar de estos hojaldres recién preparados o conservarlos en el frigorífico si no vamos a consumirlos enseguida. Para mantener el hojaldre crujiente, es preferible rellenarlos poco antes de servirlos.