Un clásico de la repostería que equilibra a la perfección el contraste entre la acidez intensa de la crema de limón y la dulzura esponjosa del merengue tostado, todo sobre una base crujiente. Es un bocado elegante, fresco e ideal para sorprender en cualquier ocasión especial.
Ingredientes:
Para la base
- 14 galletas Graham
- 1/2 tazade mantequilla, derretida
- Una pizca de sal
Para el relleno
- 2 tazas de nata para montar
- 1/2 taza de azúcar
- 2 cucharaditas de ralladura fina de limón
- 1/3 taza de zumo de limón natural
Para la cobertura
- 2 claras de huevo grandes
- 1/3 taza de azúcar
- 1/4 cucharadita de cremor tártaro
- 1/2 cucharadita de extracto puro de vainilla
Preparación
Trituramos las galletas Graham hasta obtener migas finas. Añadimos la mantequilla derretida yla pizca de sal y mezclamos bien. Dividimos la mezcla entre seis moldes para tartaletas de 10 cm con base desmontable; presionamos bien la mezcla en la base y por los bordes. Metemos al congelador hasta que esté firme, al menos 30 minutos.
Mientras tanto, preparamos el relleno de limón, para ello en una cacerola mediana, mezcla la nata con el azúcar y cocina a fuego medio-alto, removiendo durante 5 minutos.
Llevamos a ebullición, luego reducimos el fuego y dejamos hervir suavemente 1 minuto. Retiramos del fuego y añadimos la ralladura y el zumo de limón. Dejamos enfriar 20 minutos. Luego repartimos la mezcla entre las tartaletas ya preparadas y refrigeramos hasta que cuaje, al menos 3 horas.
Unos 15 minutos antes de servir, preparamos la cobertura de merengue, en un bol grande de metal o cristal, batimos las claras, el azúcar y el cremor tártaro. Colocamos el bol sobre una cacerola con agua hirviendo a fuego lento (baño María), sin que el bol toque el agua, y cocina batiendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva y las claras estén muy calientes al tacto unos 5 minutos.
Retiramos del fuego y, con una batidora eléctrica, batimos a velocidad baja aumentando poco a poco hasta alta, hasta que el merengue esté brillante y forme picos suaves.
Añadimos la vainilla y mezclamos. Cubrimos las tartaletas con el merengue y, si puedes, quema la superficie con un soplete para tostar ligeramente.