Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Cheesecake de maracuyá





Este cheesecake de maracuyá combina una base crujiente de galleta con un relleno suave y cremoso y una cobertura de maracuyá ligeramente dulce. Es un postre fresco y sencillo de preparar, perfecto para dejar hecho con antelación.





Ingredientes:


- 2 tazas de galletas María molidas
- ½ taza de mantequilla sin sal, derretida
- 1 taza de queso crema
- ¾ de taza de leche condensada
- 1 taza de nata para montar, muy fría
- 1 sobre de gelatina neutra en polvo
- 2 cucharadas de agua
- ¾ de taza de pulpa de maracuyá
-1 maracuyá
-  ½ taza de azúcar
- 3 fresas para decorar



Preparación



Mezclamos las galletas María molidas con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla uniforme. La ponemos en la base de un molde desmontable y presionamos bien para formar una base compacta. Reservamos en el frigorífico.


Ponemos el queso crema en un bol y añadimos la leche condensada. Batimos hasta que quede bien integrado. Incorporamos la nata muy fría y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla cremosa y aireada.


Hidratamos la gelatina con las 2 cucharadas de agua y la dejamos reposar unos minutos. La calentamos durante unos segundos en el microondas, hasta que quede completamente disuelta, y dejamos que se temple. La incorporamos a la mezcla de queso crema y batimos ligeramente hasta integrarla.


Vertemos el relleno sobre la base de galletas y damos unos pequeños golpes al molde sobre la encimera para eliminar las posibles burbujas de aire. Dejamos en el frigorífico durante al menos 3 horas, hasta que esté bien cuajado.


Para preparar la cobertura, ponemos en un cazo la pulpa de maracuyá y la pulpa del maracuyá fresco. Añadimos el azúcar y cocinamos hasta que reduzca y adquiera una textura similar a la miel. Dejamos enfriar completamente.


Desmoldamos el cheesecake con cuidado y cubrimos la superficie con la preparación de maracuyá ya fría. 




Dulce al Jerez




Este combina varias capas de sabores y texturas en una receta sencilla y muy vistosa. La base de bizcochos de soletilla empapados en vino dulce de Jerez se acompaña de fresas frescas, gelatina, natillas cremosas y nata montada. Es ideal para preparar con antelación y servir bien frío como broche dulce de una comida.




Ingredientes:


- Bizcochos de soletilla suficientes para cubrir la base de la fuente
- 100 ml de vino dulce de Jerez
- 1 sobre de gelatina del sabor que prefiramos
- 300 gr de fresas
- 500 ml de natillas
- Nata montada al gusto




 Preparación




Vertemos el vino dulce de Jerez en un plato hondo y mojamos los bizcochos de soletilla, procurando que se empapen sin deshacerse. Los colocamos en el fondo de una fuente hasta cubrir toda la base.


Lavamos las fresas, retiramos las hojas y las cortamos en trozos o láminas. Las repartimos sobre los bizcochos.


Preparamos la gelatina siguiendo las instrucciones del fabricante, utilizando aproximadamente 400 ml de agua o la cantidad indicada en el envase. Dejamos que se temple un poco, sin que llegue a cuajar, y la vertemos con cuidado sobre las fresas.


Introducimos la fuente en el frigorífico hasta que la gelatina esté completamente cuajada.


Preparamos las natillas y dejamos que se enfríen. Cuando estén frías, las extendemos con cuidado sobre la capa de gelatina y fresas.


Volvemos a guardar el postre en el frigorífico hasta que esté bien frío y las capas se hayan asentado.


Antes de servir, decoramos la superficie con nata montada al gusto.




Mermelada de albaricoque, naranja y almendras


Esta mermelada de albaricoque con naranja y almendras combina el dulzor de la fruta con el toque cítrico de la naranja y el limón, además de una textura muy agradable gracias a las almendras picadas. Podemos prepararla con azúcar o con azúcar de abedul, ajustando la cantidad a nuestro gusto. Es ideal para acompañar tostadas, rellenar bizcochos o dar un toque especial a nuestros postres.






Ingredientes:


- 1 kg de albaricoques frescos
- La ralladura de una naranja sin tratar
- El zumo de un limón
- 50 ml de zumo de naranja
- 400 gr de azúcar 
- 50 gr de almendras




Preparación



Lavamos los albaricoques, retiramos los huesos y cortamos la pulpa en trozos. Lavamos bien la naranja, rallamos la piel evitando la parte blanca y exprimimos el zumo de naranja y de limón.


Picamos las almendras hasta obtener trocitos del tamaño que prefiramos, procurando que no queden molidas, y las reservamos.


Ponemos los albaricoques en una cazuela junto con la ralladura de naranja y los zumos de limón y naranja. Cocinamos a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la fruta empiece a ablandarse.


Añadimos el azúcar o el azúcar de abedul y las almendras picadas. Continuamos la cocción a fuego suave, removiendo de vez en cuando para evitar que la mezcla se pegue, hasta que la mermelada alcance la consistencia deseada. El tiempo dependerá de la cantidad de líquido que suelte la fruta.


Para comprobar el punto, ponemos una cucharadita de mermelada en un plato frío. Si se espesa al enfriarse y se desliza lentamente al inclinar el plato, estará lista. Si todavía está demasiado líquida, prolongamos la cocción unos minutos y volvemos a comprobar.


Vertemos la mermelada caliente en tarros de cristal limpios y esterilizados, dejando un pequeño espacio libre en la parte superior. Limpiamos los bordes, cerramos con tapas en buen estado y seguimos un procedimiento de conservación seguro.


Si queremos guardarla durante meses a temperatura ambiente, debemos utilizar un método de conserva validado, con el tratamiento térmico y el tiempo adecuados. Dar la vuelta a los tarros durante una o dos horas no garantiza por sí solo una conservación segura. Si no vamos a realizar ese proceso, dejamos enfriar la mermelada y la conservamos en el frigorífico para consumirla en un plazo breve, o la congelamos en recipientes adecuados.




Polos de uva negra y pera




Estos polos de uva negra y pera son una forma sencilla y refrescante de disfrutar de la fruta en los días de calor. La uva aporta un sabor dulce e intenso, mientras que la pera suaviza la mezcla y el zumo de limón le da un toque fresco. Podemos prepararlos sin azúcar añadido si la fruta está suficientemente dulce.




Ingredientes:


- 150 gr de uvas negras
- 70 gr de pera conferencia
- 25 ml de zumo de limón
- 250 ml de agua
- 2 cucharaditas de azúcar 




Preparación




Lavamos las uvas y las ponemos en el vaso de la batidora sin pelarlas ni retirar las semillas. Pelamos la pera, la troceamos y la añadimos junto con el zumo de limón y el agua.


Trituramos durante aproximadamente un minuto, hasta conseguir una mezcla lo más fina posible. Si preferimos unos polos con una textura más suave, podemos pasar el líquido por un colador para retirar los restos de piel y semillas.


Probamos la mezcla y, si la fruta no está suficientemente dulce, añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva.


Repartimos la preparación en los moldes para polos, colocamos los palitos e introducimos en el congelador durante unas 4-6 horas, o hasta que estén completamente congelados.




Pastelitos de chocolate con coco y arándanos





Estos pastelitos de coco y arándanos cubiertos de chocolate negro son un dulce delicioso y muy fácil de preparar. La mezcla de fruta, coco rallado y leche condensada queda tierna por dentro, mientras que la cobertura de chocolate aporta un contraste crujiente. Son perfectos para disfrutar de un pequeño capricho dulce o para acompañar el café.





Ingredientes:


- 200 gr de chocolate negro para postres
- 50 gr de leche condensada
- 30 ml de aceite de girasol o de coco
- 125 gr de arándanos
- 175 gr de coco rallado




Preparación




Trituramos los arándanos hasta obtener una mezcla fina. Añadimos el coco rallado y la leche condensada, y mezclamos bien hasta conseguir una masa homogénea.


Forramos un molde de unos 18 x 13 cm con film transparente y extendemos la mezcla, presionando para que quede compacta y uniforme. Guardamos en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas, hasta que esté firme.


Desmoldamos y cortamos la preparación en 8 porciones.


Troceamos el chocolate negro y lo fundimos junto con el aceite al baño maría o en el microondas, en intervalos cortos y removiendo para evitar que se queme.


Colocamos cada porción sobre un tenedor y la sumergimos en el chocolate fundido, procurando cubrirla por completo. Dejamos escurrir el exceso y colocamos los bocaditos sobre una rejilla con un plato debajo.


Los guardamos en el frigorífico hasta que la cobertura se haya endurecido y estén listos para consumir.




Helados Magnum caseros



Estos helados Magnum caseros combinan un cremoso helado de vainilla con una crujiente cobertura de chocolate negro y almendras tostadas. Son perfectos para disfrutar de un capricho refrescante como postre o merienda, y podemos prepararlos en casa con ingredientes sencillos.






Ingredientes:


- 100 ml de leche entera
- 125 ml de nata para montar con un 35 % de materia grasa
- 2 yemas de huevo tamaño M
- 20 gr de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla




Para la cobertura de chocolate y almendra


- 250 gr de chocolate negro de cobertura
- 25 gr  de almendras picadas y tostadas




Preparación



Calentamos la leche y la nata en un cazo a fuego medio, sin dejar que lleguen a hervir. Mientras tanto, batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y blanquecina.


Añadimos un par de cucharadas de la mezcla caliente de leche y nata a las yemas, removemos y agregamos un par de cucharadas más. De esta manera, templamos el huevo poco a poco y evitamos que cuaje.


Vertemos la mezcla de las yemas en el cazo y cocinamos a fuego muy suave, removiendo constantemente, hasta obtener unas natillas ligeras. Para comprobar que están listas, pasamos un dedo por el dorso de la cuchara: debe quedar un surco limpio. Es importante que la preparación no llegue a hervir.


Retiramos del fuego, incorporamos la esencia de vainilla y mezclamos bien. Vertemos la crema en un recipiente, dejamos que se temple, la tapamos y la introducimos en el congelador.


Durante las primeras horas, cada 30 minutos sacamos la mezcla y la batimos bien para romper los cristales de hielo. Repetimos esta operación entre tres y cuatro veces, hasta que empiece a adquirir consistencia.


Rellenamos los moldes con la crema, colocamos los palitos de madera y los guardamos en el congelador durante varias horas, preferiblemente toda la noche, hasta que los helados estén completamente sólidos.


cobertura


Picamos el chocolate negro y lo colocamos en un vaso alto y estrecho, suficientemente amplio para introducir los helados. Lo fundimos en el microondas a potencia media, en intervalos cortos, removiendo entre cada uno para evitar que se queme.


Cuando esté completamente fundido, añadimos las almendras picadas y tostadas y mezclamos bien.


Desmoldamos los helados y los sujetamos por el palito. Sumergimos cada uno en el chocolate hasta cubrirlo por completo y lo retiramos rápidamente para dejar escurrir el exceso. Si queda alguna zona sin cubrir, podemos completarla con ayuda de una cucharilla.


Colocamos los helados sobre una bandeja cubierta con papel vegetal y los devolvemos al congelador hasta que la cobertura se endurezca por completo.


Servimos nuestros helados Magnum caseros directamente del congelador. 

Mug Cake Selva Negra




Si nos apetece disfrutar de un postre de chocolate con un toque afrutado, este mug cake Selva Negra es una opción perfecta. Se prepara en una taza y en apenas un minuto de microondas, con una masa tierna de chocolate y un corazón de mermelada de cerezas. Podemos servirlo templado o frío, acompañado de chantilly para recordar los sabores de la clásica tarta Selva Negra.





Ingredientes:


- 4 cucharadas de harina de trigo
- ½ cucharadita de levadura química
- 3 cucharadas de azúcar
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar
- 4 cucharadas de agua
- 4 cucharadas de aceite de girasol
- Unas gotas de extracto de vainilla (opcional)
- 1 cucharada generosa de mermelada de cerezas
- Chantilly o azúcar glas para decorar (opcional)


Preparación


En una taza amplia apta para microondas, mezclamos la harina, la levadura química, el azúcar y el cacao en polvo. Añadimos el agua, el aceite de girasol y, si lo deseamos, unas gotas de extracto de vainilla. Para darle un toque más intenso, podemos sustituir una cucharada de agua por una cucharada de licor de cerezas.


Removemos con una cuchara hasta obtener una masa densa y homogénea. La taza no debe quedar demasiado llena, ya que el bizcocho aumentará ligeramente de volumen durante la cocción.


Incorporamos la mermelada de cerezas en el centro, hundiendo suavemente la cuchara para que quede parcialmente cubierta por la masa.


Introducimos la taza en el microondas y cocinamos a 800 vatios durante aproximadamente 1 minuto. El tiempo puede variar según el aparato, así que, si fuera necesario, añadiremos unos segundos más. La superficie puede quedar algo cremosa y la mermelada empezar a burbujear.


Dejamos reposar unos minutos antes de servir.


Servimos nuestro mug cake Selva Negra templado o frío, acompañado de chantilly o espolvoreado con un poco de azúcar glas. La combinación de chocolate y cerezas, junto con la suavidad de la crema, convierte este postre individual en un capricho delicioso y muy fácil de preparar.