Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Mug cake de castañas y chocolate



Un mug cake de chocolate con un corazón de crema de castañas que se prepara directamente en la taza y está listo en apenas unos minutos. El toque de café soluble intensifica el sabor del cacao, mientras que la crema de castañas aporta un interior suave y ligeramente dulce.




Ingredientes:


- 70 gr de harina de trigo
- 10 gr de cacao puro en polvo
- 30 gr de azúcar
- 5 gr de levadura en polvo
- 60 gr de leche de almendras
- 25 gr de aceite vegetal
- Una pizca de café soluble
- 1 cucharada de crema de castañas
- Azúcar glase para decorar



Preparación



Ponemos en una taza la harina, el cacao, el azúcar, la levadura y el café soluble y mezclamos.


Añadimos la leche de almendras y el aceite vegetal y removemos hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.


Colocamos la crema de castañas en el centro de la masa, procurando que quede ligeramente hundida.


Introducimos la taza en el microondas y cocinamos durante unos 2 minutos. El tiempo puede variar según la potencia de cada aparato, por lo que comprobamos la cocción pinchando el centro con un palillo.


Dejamos reposar unos instantes y consumimos el mug cake recién hecho.


Muffins de Maíz

 

El maíz dulce aporta a estos muffins un sabor suave y una textura especialmente tierna. Al triturar los granos e incorporarlos directamente a la masa, conseguimos que su sabor quede bien repartido y que los muffins resulten jugosos sin necesidad de añadir ingredientes complicados.




Ingredientes:


- 150 gr de maíz dulce en grano, escurrido si es en conserva
- 3 huevos
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar
- 150 gr de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura química
- Una pizca de sal



Preparación




Batimos la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.


Añadimos los huevos de uno en uno, incorporando cada uno antes de agregar el siguiente.
Mezclamos la harina con la levadura química y la sal. La incorporamos poco a poco a la preparación anterior, mezclando hasta que quede integrada.


Trituramos el maíz dulce hasta obtener una mezcla fina y lo incorporamos a la masa, removiendo hasta conseguir una preparación homogénea.


Engrasamos los moldes para muffins y repartimos la masa entre ellos.


Horneamos en el horno precalentado a 170° C durante unos 25 o 30 minutos, hasta que estén cocidos y ligeramente dorados.


Dejamos templar antes de desmoldar.




Flan de Kiwi



El kiwi aporta a este flan un toque fresco y ligeramente ácido que contrasta de maravilla con la suavidad y el dulzor de la leche condensada. Al hornearlo al baño maría conseguimos una textura delicada y cremosa, mientras que las rodajas de kiwi fresco terminan de darle un punto de color y frescura.





Ingredientes:


- 6 kiwis
- 100 gr de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 1 vaina de vainilla
- 3 cucharaditas de caramelo líquido
- 1 lata de leche condensada



Preparación



Pelamos cinco kiwis y los trituramos hasta obtener un puré homogéneo.


Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee.


Ponemos la leche en un cazo junto con la vaina de vainilla y calentamos hasta que llegue a ebullición. Retiramos del fuego y sacamos la vainilla.


Vertemos la leche caliente poco a poco sobre las yemas, removiendo constantemente para que se integren sin que las yemas se cuajen.


Colamos la mezcla para eliminar cualquier grumo y añadimos el puré de kiwi. Incorporamos también la leche condensada y mezclamos hasta obtener una preparación uniforme.


Caramelizamos una flanera con el caramelo líquido y vertemos la mezcla.


Colocamos la flanera en un recipiente con agua caliente y horneamos al baño maría, con el horno precalentado a 180° C, durante unos 45 minutos, o hasta que el flan esté cuajado.


Dejamos enfriar completamente antes de desmoldarlo. Decoramos con el kiwi restante, cortado en rodajas, y servimos.




Tortitas Red Velvet

 


Estas tortitas Red Velvet destacan por su intenso color rojo y su suave sabor a cacao, con una textura esponjosa que las hace especialmente agradables al paladar. Las acompañamos con un glaseado de queso crema y vainilla que aporta un contraste cremoso y ligeramente dulce, convirtiéndolas en una propuesta tan vistosa como sencilla de preparar.




Ingredientes:



- 150 gr de harina de trigo
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- 1 cucharada de cacao puro en polvo
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- Una pizca de sal
- 180 ml de leche entera
- 1 huevo tamaño L
- 30 gr de mantequilla fundida y templada
- Unas gotas de zumo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Colorante alimentario rojo en gel o pasta, al gusto



Para el glaseado

- 100 gr de queso crema a temperatura ambiente
- 50 gr de azúcar glas
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
- 2 o 3 cucharadas de leche o nata líquida




Preparación




Comenzamos mezclando la leche con el zumo de limón y dejamos reposar durante unos cinco minutos. Después añadimos el huevo, la mantequilla fundida y templada, la vainilla y el colorante rojo, y batimos hasta conseguir una mezcla uniforme.

En otro recipiente tamizamos la harina junto con el cacao, el azúcar, la levadura química y la sal.

Vertemos poco a poco la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y mezclamos suavemente con unas varillas manuales, solo hasta que todos los ingredientes queden integrados. Evitamos batir en exceso para conseguir unas tortitas esponjosas.

Calentamos una sartén antiadherente a fuego medio y la engrasamos ligeramente. Vertemos una porción de masa y dejamos cocinar hasta que aparezcan pequeñas burbujas en la superficie. Entonces damos la vuelta con cuidado y cocinamos aproximadamente un minuto más.

Repetimos hasta terminar toda la masa y vamos apilando las tortitas para que mantengan el calor.

Para preparar el glaseado, trabajamos el queso crema con una espátula o unas varillas manuales hasta que quede blando y cremoso. Añadimos el azúcar glas poco a poco y mezclamos hasta integrarlo. Incorporamos la vainilla y, finalmente, añadimos la leche o la nata líquida poco a poco hasta conseguir la consistencia que buscamos.

Servimos las tortitas Red Velvet apiladas y acompañadas del glaseado de queso crema.



Magdalenas marmoladas a los tres chocolates



Estas magdalenas combinan tres tipos de chocolate en una misma masa, creando un bonito efecto marmolado y un sabor diferente en cada bocado. El chocolate negro, el chocolate con leche y el chocolate blanco se mezclan con una masa tierna y esponjosa, dando como resultado unas magdalenas especialmente apetecibles y muy chocolateras.





Ingredientes:


- 375 gr de harina
- 16 gr de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 180 gr de azúcar
- 120 ml de aceite de girasol
-70 gr de chocolate negro 70 %
-80 gr de chocolate blanco
- 70 gr de chocolate con leche
- 3 huevos
- 225 ml de leche entera




Preparación




Precalentamos el horno a 200º C.


Fundimos por separado el chocolate negro, el chocolate blanco y el chocolate con leche, al baño maría o en el microondas. Reservamos.


Batimos los huevos junto con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa.


Añadimos la leche y el aceite de girasol y mezclamos hasta integrarlos.


Incorporamos la harina tamizada junto con la levadura química y la pizca de sal. Batimos hasta obtener una masa fina y sin grumos.


Dividimos la masa en tres partes iguales y las repartimos en tres boles.


Añadimos a cada bol uno de los chocolates fundidos y mezclamos bien hasta que queden completamente integrados.


Colocamos las cápsulas de papel en un molde para magdalenas y ponemos una cucharada de cada una de las tres preparaciones, procurando que queden distribuidas.


Con la ayuda de un palillo, dibujamos pequeños círculos sobre la superficie de la masa para conseguir el efecto marmolado.


Horneamos durante 15-18 minutos, hasta que las magdalenas estén hechas y ligeramente doradas.


Retiramos del horno y dejamos enfriar antes de servir.




Crema de castañas y vainilla


La combinación de castañas y vainilla da como resultado una crema suave, cremosa y muy aromática. El sabor delicado de las castañas se complementa con el agradable perfume de la vainilla, que aporta un toque dulce y especial a esta preparación. Podemos utilizarla para rellenar tartas, pasteles y otros dulces, o disfrutarla directamente.




Ingredientes:


- 250 gr de castañas
- 125 gr de azúcar
- 100 ml de agua
- 1 pizca de sal
- 2 cucharaditas de aroma de vainilla



Preparación



Lavamos bien las castañas y las cubrimos con agua. Retiramos aquellas que floten, ya que pueden indicar que no están en buen estado.


Hacemos una pequeña incisión en cada castaña. Este paso es importante para evitar que puedan explotar durante la cocción y también nos facilitará el pelado posterior.


Ponemos las castañas en un cazo, las cubrimos con agua limpia y las llevamos al fuego. Cuando el agua rompa a hervir, bajamos ligeramente la intensidad y dejamos que cuezan durante unos 20 minutos.


Escurrimos las castañas, reservando el agua de cocción, y las pelamos mientras todavía están calientes, teniendo cuidado para no quemarnos.


Trituramos las castañas hasta obtener un puré. Si fuese necesario, añadimos un poco del agua de cocción que hemos reservado hasta conseguir una textura cremosa y homogénea.


Añadimos al puré la pizca de sal y las 2 cucharaditas de aroma de vainilla y mezclamos bien.


Para preparar el almíbar, ponemos en un cazo el azúcar y 100 ml de agua y calentamos hasta alcanzar los 121º C.


Incorporamos el almíbar todavía caliente al puré de castañas y mezclamos hasta obtener una crema homogénea.


Volvemos a llevar la crema al fuego y la cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 5 minutos, removiendo casi constantemente para evitar que se pegue al cazo.


Retiramos del fuego cuando haya espesado al gusto, teniendo en cuenta que al enfriarse espesará todavía más.


Repartimos la crema en botes limpios, los cerramos bien y dejamos que se enfríe.


Conservamos la crema en el frigorífico y la consumimos en unas pocas semanas. También podemos congelarla.





Napolitanas de crema de café



Las napolitanas de crema de café son una deliciosa alternativa a las clásicas rellenas de chocolate o crema pastelera. El hojaldre queda ligero y crujiente, mientras que la crema de café aporta un sabor suave y aromático que las convierte en un dulce perfecto para acompañar un desayuno o una merienda.



Ingredientes:


- 1 lámina de masa de hojaldre rectangular
- 250 ml de leche
- 2 yemas de huevo
- 50 gr de azúcar
- 20 gr de maicena
- 2 cucharaditas de café soluble
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 huevo para pintar el hojaldre
- Azúcar glas para decorar




Preparación



Calentamos la leche junto con el café soluble y removemos hasta que se disuelva completamente.


Batimos las yemas con el azúcar y la maicena hasta obtener una mezcla homogénea.


Vertemos poco a poco la leche caliente sin dejar de remover y llevamos nuevamente al fuego hasta que la crema espese.


Retiramos del fuego, incorporamos la vainilla y dejamos enfriar completamente cubierta con film transparente en contacto con la superficie.


Precalentamos el horno a 200º C con calor arriba y abajo.


Extendemos la lámina de hojaldre y la cortamos en seis rectángulos iguales.


Colocamos una porción de crema de café en el centro de cada rectángulo.


Doblamos el hojaldre sobre el relleno y presionamos ligeramente los bordes para cerrarlo.


Disponemos las napolitanas sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal.


Pintamos la superficie con el huevo batido.


Horneamos durante 18 o 22 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado.


Dejamos templar sobre una rejilla y espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.