Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Bizcocho de pera con canela y nueces

 



Este bizcocho de pera con canela y nueces es una receta casera perfecta para disfrutar de un desayuno o una merienda dulce. La pera aporta jugosidad a la miga, la canela añade un aroma delicioso y las nueces ofrecen un contraste crujiente. Su acabado con fruta y frutos secos lo convierte en un bizcocho tan bonito como apetecible.




Ingredientes:


- 2 peras
- 150 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 160 gr de azúcar moreno
- 3 huevos tamaño M
- 200 gr de harina de trigo
- 10 gr de levadura química
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 100 gr de nueces




Preparación




Precalentamos el horno a 180° C. Pelamos las peras y retiramos el corazón. Cortamos una de ellas en daditos y la otra en gajos alargados para decorar el bizcocho.


Batimos la mantequilla con 150 gr de azúcar moreno hasta obtener una mezcla cremosa. Añadimos los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada incorporación.


Tamizamos la harina junto con la levadura química y la canela. Incorporamos estos ingredientes a la mezcla y removemos con una espátula hasta conseguir una masa homogénea.


Picamos groseramente 80 gr de nueces y las añadimos a la masa junto con la pera cortada en daditos. Mezclamos suavemente para repartirlos de manera uniforme.


Engrasamos un molde redondo de 18 cm de diámetro o lo forramos con papel de horno. Vertemos la masa y alisamos la superficie. Distribuimos por encima los gajos de pera, los 20 gr de nueces restantes y los 10 gr de azúcar moreno reservados.


Horneamos durante aproximadamente 50-60 minutos a 180° C. Si la superficie se dora demasiado antes de que el bizcocho esté hecho, podemos cubrirlo con papel de aluminio. Comprobamos la cocción pinchando el centro con un palillo; debe salir limpio o con algunas migas, pero sin masa cruda.


Retiramos del horno y dejamos reposar el bizcocho unos 10 minutos sobre una rejilla. Después, desmoldamos con cuidado y dejamos que se enfríe completamente antes de cortarlo en porciones.




☕ Café al jengibre ☕

 

En estos días en los cuales el frío se empieza a notar con la llegada del otoño, qué bien cae una bebida caliente como este café al jengibre.




Ingredientes:



- 4 cucharadas soperas de café molido 
- 1 pizca de jengibre rallado
- 4 cucharaditas de miel 
- 4 cucharaditas de nata 




Preparación



Mezclamos el café con el jengibre y preparamos un café corto.


Ponemos un poco de miel en cada taza y vertemos el café caliente.


Terminamos decorando con nata y servimos inmediatamente.


Cheesecake de maracuyá





Este cheesecake de maracuyá combina una base crujiente de galleta con un relleno suave y cremoso y una cobertura de maracuyá ligeramente dulce. Es un postre fresco y sencillo de preparar, perfecto para dejar hecho con antelación.





Ingredientes:


- 2 tazas de galletas María molidas
- ½ taza de mantequilla sin sal, derretida
- 1 taza de queso crema
- ¾ de taza de leche condensada
- 1 taza de nata para montar, muy fría
- 1 sobre de gelatina neutra en polvo
- 2 cucharadas de agua
- ¾ de taza de pulpa de maracuyá
-1 maracuyá
-  ½ taza de azúcar
- 3 fresas para decorar



Preparación



Mezclamos las galletas María molidas con la mantequilla derretida hasta obtener una mezcla uniforme. La ponemos en la base de un molde desmontable y presionamos bien para formar una base compacta. Reservamos en el frigorífico.


Ponemos el queso crema en un bol y añadimos la leche condensada. Batimos hasta que quede bien integrado. Incorporamos la nata muy fría y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla cremosa y aireada.


Hidratamos la gelatina con las 2 cucharadas de agua y la dejamos reposar unos minutos. La calentamos durante unos segundos en el microondas, hasta que quede completamente disuelta, y dejamos que se temple. La incorporamos a la mezcla de queso crema y batimos ligeramente hasta integrarla.


Vertemos el relleno sobre la base de galletas y damos unos pequeños golpes al molde sobre la encimera para eliminar las posibles burbujas de aire. Dejamos en el frigorífico durante al menos 3 horas, hasta que esté bien cuajado.


Para preparar la cobertura, ponemos en un cazo la pulpa de maracuyá y la pulpa del maracuyá fresco. Añadimos el azúcar y cocinamos hasta que reduzca y adquiera una textura similar a la miel. Dejamos enfriar completamente.


Desmoldamos el cheesecake con cuidado y cubrimos la superficie con la preparación de maracuyá ya fría. 




Dulce al Jerez




Este combina varias capas de sabores y texturas en una receta sencilla y muy vistosa. La base de bizcochos de soletilla empapados en vino dulce de Jerez se acompaña de fresas frescas, gelatina, natillas cremosas y nata montada. Es ideal para preparar con antelación y servir bien frío como broche dulce de una comida.




Ingredientes:


- Bizcochos de soletilla suficientes para cubrir la base de la fuente
- 100 ml de vino dulce de Jerez
- 1 sobre de gelatina del sabor que prefiramos
- 300 gr de fresas
- 500 ml de natillas
- Nata montada al gusto




 Preparación




Vertemos el vino dulce de Jerez en un plato hondo y mojamos los bizcochos de soletilla, procurando que se empapen sin deshacerse. Los colocamos en el fondo de una fuente hasta cubrir toda la base.


Lavamos las fresas, retiramos las hojas y las cortamos en trozos o láminas. Las repartimos sobre los bizcochos.


Preparamos la gelatina siguiendo las instrucciones del fabricante, utilizando aproximadamente 400 ml de agua o la cantidad indicada en el envase. Dejamos que se temple un poco, sin que llegue a cuajar, y la vertemos con cuidado sobre las fresas.


Introducimos la fuente en el frigorífico hasta que la gelatina esté completamente cuajada.


Preparamos las natillas y dejamos que se enfríen. Cuando estén frías, las extendemos con cuidado sobre la capa de gelatina y fresas.


Volvemos a guardar el postre en el frigorífico hasta que esté bien frío y las capas se hayan asentado.


Antes de servir, decoramos la superficie con nata montada al gusto.




Mermelada de albaricoque, naranja y almendras


Esta mermelada de albaricoque con naranja y almendras combina el dulzor de la fruta con el toque cítrico de la naranja y el limón, además de una textura muy agradable gracias a las almendras picadas. Podemos prepararla con azúcar o con azúcar de abedul, ajustando la cantidad a nuestro gusto. Es ideal para acompañar tostadas, rellenar bizcochos o dar un toque especial a nuestros postres.






Ingredientes:


- 1 kg de albaricoques frescos
- La ralladura de una naranja sin tratar
- El zumo de un limón
- 50 ml de zumo de naranja
- 400 gr de azúcar 
- 50 gr de almendras




Preparación



Lavamos los albaricoques, retiramos los huesos y cortamos la pulpa en trozos. Lavamos bien la naranja, rallamos la piel evitando la parte blanca y exprimimos el zumo de naranja y de limón.


Picamos las almendras hasta obtener trocitos del tamaño que prefiramos, procurando que no queden molidas, y las reservamos.


Ponemos los albaricoques en una cazuela junto con la ralladura de naranja y los zumos de limón y naranja. Cocinamos a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la fruta empiece a ablandarse.


Añadimos el azúcar o el azúcar de abedul y las almendras picadas. Continuamos la cocción a fuego suave, removiendo de vez en cuando para evitar que la mezcla se pegue, hasta que la mermelada alcance la consistencia deseada. El tiempo dependerá de la cantidad de líquido que suelte la fruta.


Para comprobar el punto, ponemos una cucharadita de mermelada en un plato frío. Si se espesa al enfriarse y se desliza lentamente al inclinar el plato, estará lista. Si todavía está demasiado líquida, prolongamos la cocción unos minutos y volvemos a comprobar.


Vertemos la mermelada caliente en tarros de cristal limpios y esterilizados, dejando un pequeño espacio libre en la parte superior. Limpiamos los bordes, cerramos con tapas en buen estado y seguimos un procedimiento de conservación seguro.


Si queremos guardarla durante meses a temperatura ambiente, debemos utilizar un método de conserva validado, con el tratamiento térmico y el tiempo adecuados. Dar la vuelta a los tarros durante una o dos horas no garantiza por sí solo una conservación segura. Si no vamos a realizar ese proceso, dejamos enfriar la mermelada y la conservamos en el frigorífico para consumirla en un plazo breve, o la congelamos en recipientes adecuados.




Polos de uva negra y pera




Estos polos de uva negra y pera son una forma sencilla y refrescante de disfrutar de la fruta en los días de calor. La uva aporta un sabor dulce e intenso, mientras que la pera suaviza la mezcla y el zumo de limón le da un toque fresco. Podemos prepararlos sin azúcar añadido si la fruta está suficientemente dulce.




Ingredientes:


- 150 gr de uvas negras
- 70 gr de pera conferencia
- 25 ml de zumo de limón
- 250 ml de agua
- 2 cucharaditas de azúcar 




Preparación




Lavamos las uvas y las ponemos en el vaso de la batidora sin pelarlas ni retirar las semillas. Pelamos la pera, la troceamos y la añadimos junto con el zumo de limón y el agua.


Trituramos durante aproximadamente un minuto, hasta conseguir una mezcla lo más fina posible. Si preferimos unos polos con una textura más suave, podemos pasar el líquido por un colador para retirar los restos de piel y semillas.


Probamos la mezcla y, si la fruta no está suficientemente dulce, añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva.


Repartimos la preparación en los moldes para polos, colocamos los palitos e introducimos en el congelador durante unas 4-6 horas, o hasta que estén completamente congelados.




Pastelitos de chocolate con coco y arándanos





Estos pastelitos de coco y arándanos cubiertos de chocolate negro son un dulce delicioso y muy fácil de preparar. La mezcla de fruta, coco rallado y leche condensada queda tierna por dentro, mientras que la cobertura de chocolate aporta un contraste crujiente. Son perfectos para disfrutar de un pequeño capricho dulce o para acompañar el café.





Ingredientes:


- 200 gr de chocolate negro para postres
- 50 gr de leche condensada
- 30 ml de aceite de girasol o de coco
- 125 gr de arándanos
- 175 gr de coco rallado




Preparación




Trituramos los arándanos hasta obtener una mezcla fina. Añadimos el coco rallado y la leche condensada, y mezclamos bien hasta conseguir una masa homogénea.


Forramos un molde de unos 18 x 13 cm con film transparente y extendemos la mezcla, presionando para que quede compacta y uniforme. Guardamos en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas, hasta que esté firme.


Desmoldamos y cortamos la preparación en 8 porciones.


Troceamos el chocolate negro y lo fundimos junto con el aceite al baño maría o en el microondas, en intervalos cortos y removiendo para evitar que se queme.


Colocamos cada porción sobre un tenedor y la sumergimos en el chocolate fundido, procurando cubrirla por completo. Dejamos escurrir el exceso y colocamos los bocaditos sobre una rejilla con un plato debajo.


Los guardamos en el frigorífico hasta que la cobertura se haya endurecido y estén listos para consumir.