Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Parfait de yogur





El parfait de yogur arcoíris es un postre fresco, colorido y muy fácil de preparar. Elaborado con capas de yogur, frutas de diferentes colores y granola, combina una presentación llamativa con un sabor delicioso. Es una opción perfecta para el desayuno, la merienda o como postre ligero, además de ser ideal para sorprender en celebraciones o reuniones familiares.




Ingredientes:


500 g de yogur griego natural
2 cucharadas de miel 
1 cucharadita de extracto de vainilla
100 g de fresas, troceadas
100 g de mango, en dados
100 g de kiwi, en rodajas o dados
100 g de arándanos
100 g de uvas moradas o frambuesas
150 g de granola
Hojas de menta para decorar



Preparación



En un bol mezclamos el yogur griego con la miel y el extracto de vainilla hasta obtener una crema suave y homogénea.


Lavamos y secamos bien todas las frutas. Cortamos las fresas, el mango y el kiwi en trozos pequeños para facilitar el montaje del parfait.


Preparamos cuatro vasos altos o copas transparentes. Colocamos una primera capa de granola en el fondo de cada vaso.


Añadimos una capa de yogur y, sobre ella, repartimos una parte de las fresas. Continuamos formando capas alternando yogur, granola y frutas de distintos colores: mango, kiwi, arándanos y uvas o frambuesas, hasta llenar los vasos.

Terminamos con una última capa de yogur y decoramos con un poco de granola, frutas variadas y unas hojas de menta.

Servimos inmediatamente para que la granola conserve su textura crujiente. 


Si preferimos prepararlo con antelación, montamos las capas de yogur y fruta y añadimos la granola justo antes de servir.



Granizado de kiwi y melón


El granizado de kiwi y melón es una bebida refrescante, ligera y muy fácil de preparar. La combinación del dulzor del melón con el toque ligeramente ácido del kiwi da como resultado un granizado lleno de sabor, perfecto para combatir el calor y disfrutar como postre o merienda durante el verano.






Ingredientes:


- 400 ml de agua.
- 4 kiwis
- Hojas de menta
- 2  cucharadas de azúcar 



Preparación


Pelamos el melón y los kiwis. Retiramos las semillas del melón y cortamos ambas frutas en trozos medianos.


Vamos poniendo todo en un bol, el melón troceado, el azúcar, el agua, el kiwi pelado y cortado.


Batimos todo bien y metemos al congelador.


Introducimos el recipiente en el congelador y removemoa con un tenedor cada 30 minutos durante 3 horas para evitar que se congele en bloque. Este proceso creará la textura de granizado.



Marshmallows de naranja y lima




Aprende a preparar marshmallows de naranja y lima caseros, suaves, esponjosos y con un delicioso toque cítrico. Una receta fácil y perfecta para sorprender




Ingredientes:


- 180 ml de agua
- 280 gr de azúcar
- 2 claras de huevo
- 8 hojas de gelatina
- 140 ml de zumo de naranja
- 20 gr de harina de maíz
- ralladura de lima
- 100 gr de azúcar glas




Preparación



Realizamos un almíbar calentando el agua y el azúcar a 117º C. Por otro lado, montamos las claras de huevo y cuando alcance la temperatura el almíbar, lo añadimos en hilo a las claras.


Hidratamos las hojas de gelatina y calentamos ⅓ del zumo de naranja para disolverlas. Después, añadimos los ⅔ restantes. Incorporamos también en hilo al merengue.


Espolvoreamos en una bandeja con papel de horno 25 gr de azúcar glacé y 5 gr de harina fina de maíz tamizados. Disponemos el merengue, igualamos la superficie y espolvoreamos la ralladura de lima.


Enfriamos durante dos horas y cortamos en cubos. 


Los rebozamos de nuevo con el resto de harina de maíz y azúcar glacé y servimos.






Polos de melocotón y yogur




El polo de melocotón y yogur es un helado casero, refrescante y muy fácil de preparar. La combinación del melocotón, dulce y jugoso, con la cremosidad del yogur da como resultado un postre ligero y delicioso, perfecto para disfrutar en los días de verano.





Ingredientes:


- 1 latas de melocotón en almíbar
- zumo de 1 limón
- 250 ml de yogur
- 250 ml de nata para montar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 75 gramos de azúcar blanca
- azúcar perlado



Preparación



Escurrimos los medios melocotones de su almíbar y los trituramos en la batidora con el zumo del limón.


Echamos en un cuenco el yogur con la nata, el extracto de vainilla y el azúcar y mezclamos todo bien.


Rellenamos 6 moldes de polo hasta un cuarto de su altura con el puré de melocotón.


Colocamos en el centro un palo de madera o de plástico y los metemos al congelador 30 minutos.


Los rellenamos hasta la mitad con la mezcla de yogur y volvemos a congelar otros 30 minutos.


Repetimos la operación con el resto del puré de melocotón y la mezcla de yogur y metemos los polos al congelador hasta el momento de servir.



Helado casero de nueces con chocolate



Si eres amante de los frutos secos y el chocolate, este helado casero de nueces con chocolate te conquistará desde la primera cucharada. Su textura cremosa, el intenso sabor de las nueces y los trocitos de chocolate hacen de esta receta un postre irresistible para disfrutar en cualquier época del año. Además, es muy fácil de preparar y no necesitas ser un experto para conseguir un resultado delicioso.







Ingredientes:


- 500 ml de nata para montar 
- 250 ml de leche entera
- 150 gr de nueces peladas
- 120 gr de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 100 gr de chocolate negro o con leche, troceado
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal




Preparación



Trituramos las nueces hasta obtener un granillo fino. Si prefieres encontrar trozos en el helado, reserva una parte sin triturar.


En un cazo calentamos la leche junto con la nata a fuego medio. Añadimos las nueces trituradas y dejamos que la mezcla se infusione durante 5 minutos, sin que llegue a hervir.


Mientras tanto, batimos las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y de color más claro.


Vertemos poco a poco la mezcla caliente de leche y nata sobre las yemas, removiendo constantemente con unas varillas para evitar que se cuajen.


Pasamos de nuevo la mezcla al cazo y cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos, removiendo continuamente con una cuchara de madera o una espátula, hasta que espese ligeramente. No debe hervir.


Retiramos del fuego, incorporamos la vainilla y la pizca de sal, y dejamos enfriar completamente. Después, refrigeramos la mezcla durante 4 horas, aunque es preferible dejarla toda la noche.


Si utilizamos heladera, vertemos la crema bien fría y la mantecamos siguiendo las instrucciones del fabricante. Cuando falten unos minutos para terminar, añadimos el chocolate troceado y las nueces reservadas.


Si no tenemos heladera, vertemos la mezcla en un recipiente apto para congelador. Congelamos durante unas 5 o 6 horas, removiendo con un tenedor o unas varillas cada 45 minutos para romper los cristales de hielo. En la última mezcla incorporamos el chocolate troceado.


Antes de servir, dejamos el helado 10 minutos a temperatura ambiente para que recupere una textura más cremosa.




Tartaletas de avena con crema de coco, naranja y pistachos




Son ideales para servir como postre en una comida especial, para una merienda diferente o incluso como un capricho saludable. Además, su elaboración es sencilla y permite prepararlas con antelación, convirtiéndolas en una opción práctica y elegante para cualquier ocasión.





Ingredientes:


Para la base de las tartaletas

- 50 gr de copos de avena
- 30 gr de harina de almendras
- 3 cucharadas de azúcar moreno
- 1 pizca de sal
- 3 cucharadas de mantequilla



Para la crema de coco

- 1 lata de leche de coco
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de  zumo de  lima



Para el glaseado de cítricos

- la ralladura de media lima
- el zumo de 1 lima
- 1 cucharada de miel



Para la cobertura

- 1 naranja
- 1 naranja sanguina
- 1 puñado de pistachos



Preparación


 

Comenzamos por encender el horno a 180° C y colocamos la rejilla a media altura.


Mezclamos la avena con la harina de almendras en un bol pequeño y añadimos el azúcar moreno y la pizca de sal.


Añadimos la mantequilla partida en dados. Comenzamos a mezclar los ingredientes, podenos hacerlo con el robot de cocina o con los dedos, hasta obtener una masa húmeda.


Dividimos la masa en porciones, tantas como moldes, formamos bolitas, las aplástamos un poco y las colócamos en los moldes, previamente engrasados ligeramente con mantequilla. Extendemos bien la masa por el fondo y los laterales del molde, cortando si sobra por encima.


Horneamos durante 12 o 14 minutos, hasta que la masa se vea dorada.


Pasado este tiempo, sacamos los moldes del horno y los déjamos enfriar sobre una rejilla.


Refrigeramos la lata de leche coco un par de horas antes de cocinar. Incluso podemos meter la lata media hora en el congelador.


A la hora de hacer la crema, abrimos la lata y la ponemos en un bol amplio.


Añadimos la miel y el zumo de media lima y comenzamos a batir con las varillas eléctricas, primero a velocidad suave. Vamos incrementando la velocidad poco a poco. En total, necesitará alrededor de cinco minutos. El objetivo es montar la crema hasta que tenga cuerpo. Reservamos en la nevera.


Colocamos en un tazón pequeño la miel, la ralladura de la lima y el zumo de la otra mitad de la lima. Mezclamos todo bien hasta que se haya integrado.

Si vemos que no se integra bien, lo podemoss calentar 30 segundos en el microondas y después mover muy bien.


Sacamos los gajos de la naranja y de la naranja sanguina a sangre. Para ello, cortamos con un cuchillo bien afilado las dos bases de las naranjas. Después, apoyamos una de esas bases sobre la tabla y vamos cortando la cáscara con el cuchillo de arriba hacia abajo, pero cortando un poco de la naranja, sin apurar la cáscara. 


Cuando tengamos la naranja entera pelada a sangre, vamos sacando sus gajos, cortando con el cuchillo entre las membranas interiores.


Ahora, sacamos con mucho cuidado las bases de las tartaletas de sus moldes.


Vertemos un poco de crema de coco batida en cada base y cubrimos con gajos de las naranjas alternando los diferentes colores. 


Pintamos con el glaseado de lima y miel y espolvoreamos con unos pistachos troceados por encima.



Mug cake de chocolate negro




El mug cake de chocolate es un postre rápido, fácil y perfecto para disfrutar de un dulce casero en solo unos minutos. Con una textura esponjosa y un intenso sabor a chocolate, se prepara directamente en una taza y se cocina en el microondas, convirtiéndose en la opción ideal para cualquier momento del día.



Ingredientes:


- 140 gr de Chocolate negro de repostería
- 60 gr de Mantequilla
- 1 Huevo M
- 40 gr de Azúcar
- 40 gr de Harina de repostería



Preparación



En un bol apto para microondas troceamos el chocolate y añadimos la mantequilla. Introducimos el bol en el microondas y calentamos a 800 W durante 1 minuto. Lo retiramos y removemos bien hasta que ambos ingredientes se integren. Si el chocolate aún no se ha derretido por completo, continuamos calentándolo en intervalos de 15 segundos, removiendo después de cada uno y vigilando en todo momento que no se queme.


Una vez obtenida una mezcla lisa y homogénea, incorporamos el huevo y lo mezclamos con unas varillas hasta integrarlo por completo. A continuación, añadimos el azúcar y la harina, removiendo suavemente hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos.


Vertemos la mezcla en una taza o tazón de loza apto para microondas, procurando no llenarlo más de tres cuartas partes de su capacidad, ya que la masa aumentará de volumen durante la cocción.


Cocinamos el mug cake en el microondas a 800 W durante 1 minuto. Si vamos a preparar varias unidades, es recomendable cocinarlas de una en una y colocar la taza en el borde del plato giratorio para conseguir una cocción más uniforme.


Retiramos con cuidado del microondas, comprobamos que el interior tenga el punto de cocción deseado y servimos inmediatamente para disfrutarlo bien caliente y con toda su textura esponjosa.