Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Muffins de mora y limón


Si os gustan los contrastes de sabores, estos muffins de mora y limón os conquistarán desde el primer bocado. La jugosidad de las moras se combina con el intenso aroma del limón para crear unos muffins tiernos, esponjosos y perfectos para el desayuno, la merienda o cualquier momento del día. Además, un delicado glaseado de limón les aporta el toque final perfecto.




Ingredientes:


- 112 gr de azúcar
- 55 gr de azúcar moreno
- 250 ml de leche
- 175 gr de moras
- 45 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 50 ml de aceite vegetal
- 2 huevos L
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 290 gr de harina de trigo
- 1 cucharadita y media de levadura en polvo
- media cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 pizca de sal
- La ralladura de 2 limones



Para el glaseado

- 45 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 110 gr de azúcar glas
- media cucharadita de extracto de vainilla
- 3 cucharadas de zumo de limón




Preparación


Precalentamos el horno a 215º C y colocamos cápsulas de papel en un molde para muffins.


Mezclamos el azúcar con la ralladura de limón y dejamos reposar unos minutos para que el azúcar se impregne de todo su aroma.


Batimos la mantequilla junto con el aceite, el azúcar aromatizado y el azúcar moreno hasta obtener una mezcla cremosa.


Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada incorporación. Incorporamos el extracto de vainilla y mezclamos.


Tamizamos la harina junto con la levadura química, el bicarbonato y la sal.


Agregamos los ingredientes secos a la mezcla anterior alternándolos con la leche, comenzando y terminando con la harina. Mezclamos solo hasta integrar.


Incorporamos las moras con movimientos suaves para no romperlas en exceso.


Repartimos la masa entre las cápsulas, llenándolas casi por completo.


Horneamos los muffins durante 5 minutos a 215º C. Sin abrir el horno, bajamos la temperatura a 180º C y continuamos la cocción durante 12-15 minutos más, o hasta que al introducir un palillo en el centro salga limpio.


Dejamos reposar unos minutos en el molde y después trasladamos los muffins a una rejilla para que se enfríen completamente.


Mientras los muffins se enfrían, preparamos el glaseado. Mezclamos la mantequilla derretida con el azúcar glas, el extracto de vainilla y el zumo de limón, batiendo hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos.


Cuando los muffins estén completamente fríos, sumergimos la parte superior de cada uno en el glaseado y los dejamos reposar sobre una rejilla hasta que el glaseado se endurezca por completo.





☕ Café al coñac ☕

 

 La combinación de café y licor siempre conduce a una experiencia exquisita. Se trata de crear nuevas sensaciones y destacar los mejores atributos de ambos elementos. El coñac, lujoso y de origen francés, forma una pareja perfecta con la intensidad de un espresso. Esta combinación agrega un gusto prolongado en la boca, debido a que los dos ingredientes poseen sabores fuertes.




Ingredientes:


- 4 cucharadas de café molido 
- 4 copas de Martell, Napoleón o Courvoisier 
- 4 terrones de azúcar




Preparación



Preparamos un café exprés, corto.

Tomamos 4 tazas y vertemos una copita de coñac en cada una. Ponemos en una cucharita un terrón de azúcar, la mojamos en el coñac y prendemos fuego. 

 Introducimos el terrón, poco a poco, en el coñac de la tacita hasta que prenda del todo. 

Dejamos arder unos cinco minutos.
 
Vertemos el café muy caliente y servimos enseguida.

Bollitos esponjosos de manzana verde y canela



Tiernos, esponjosos y con un delicioso aroma a canela, estos bollitos de manzana verde son ideales para el desayuno, la merienda o para acompañar una taza de café o té. La manzana aporta jugosidad a la masa y la canela realza su sabor, dando como resultado un dulce casero irresistible y muy fácil de preparar.




Ingredientes:


- 2 huevos
- 200 gr de harina de trigo
- 2 cucharaditas de levadura química
- 160 ml de leche
- 160 gr de azúcar integral
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- La ralladura y unas gotas de zumo de 1 limón
- 50 ml de aceite de girasol
- 2 manzanas verdes
- 1 cucharada de azúcar glas



Preparación




Precalentamos el horno a 190 ºC.


Pelamos las manzanas, retiramos el corazón y las cortamos en dados pequeños. Las rociamos con unas gotas de zumo de limón para evitar que se oxiden.


Tamizamos la harina junto con la levadura química en un bol.


En otro recipiente batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede homogénea.


Incorporamos poco a poco la harina tamizada, alternándola con la leche y el aceite de girasol, mezclando suavemente hasta obtener una masa sin grumos.


Añadimos la canela y la ralladura de limón, mezclando nuevamente.


Espolvoreamos ligeramente los dados de manzana con un poco de harina e incorporamos a la masa con movimientos envolventes para repartirlos de forma uniforme.


Repartimos la masa en cápsulas de papel para magdalenas, llenándolas hasta dos tercios de su capacidad.


Horneamos durante 25-30 minutos o hasta que, al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio.


Sacamos los bollitos del horno, dejamos templar unos minutos y los trasladamos a una rejilla para que se enfríen completamente.


Antes de servir, espolvoreamos con azúcar glas.




Milhojas de hojaldre relleno de crema y trufa




El milhojas de crema y trufa con frutos rojos es un postre elegante y delicioso que combina el crujiente del hojaldre con la suavidad de la crema pastelera y una irresistible trufa de chocolate. Los frutos rojos aportan un toque fresco y ligeramente ácido que equilibra a la perfección el conjunto, convirtiéndolo en un dulce ideal para celebraciones o para sorprender en cualquier ocasión.




Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular refrigerada
- 20 gr de azúcar



Para la crema pastelera

- 250 ml de leche
- 2 yemas de huevo
- 50 gr de azúcar
- 25 gr de harina de maíz
- 1 rama de canela
- La piel de 1 limón
- 2 hojas de gelatina


Para la trufa

- 100 gr de chocolate negro fondant
- 15 gr de azúcar
- 250 ml de nata para montar




Para decorar


- 200 gr de frutos rojos variados
- Azúcar glas
- Hojas de menta



Preparación




Precalentamos el horno a 180º C.


Extendemos la lámina de hojaldre y la cortamos en 12 rectángulos del mismo tamaño. Los pinchamos con un tenedor, los pintamos ligeramente con agua y espolvoreamos el azúcar por encima.


Cubrimos el hojaldre con otra hoja de papel de hornear y colocamos una bandeja encima para evitar que suba demasiado. Horneamos durante unos 20 minutos o hasta que esté dorado. Dejamos enfriar completamente.


Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.


Calentamos la leche con la rama de canela y la piel de limón hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego y dejamos infusionar unos minutos.


Batimos las yemas con el azúcar y la harina de maíz hasta obtener una mezcla homogénea.


Colamos la leche e incorporamos poco a poco a la mezcla anterior, removiendo constantemente.


Volvemos a poner la preparación al fuego y cocinamos sin dejar de remover hasta que espese.


Añadimos la gelatina escurrida y mezclamos hasta que se disuelva por completo.


Vertemos la crema en un molde rectangular forrado con film transparente procurando que tenga un grosor similar al del hojaldre. Dejamos enfriar y refrigeramos durante unas 2 horas.


Para preparar la trufa, troceamos el chocolate y lo colocamos en un bol.


Calentamos la nata junto con el azúcar hasta que empiece a hervir y la vertemos sobre el chocolate. Removemos hasta obtener una crema lisa y brillante.


Cuando se haya templado, la refrigeramos durante al menos 4 horas. Después la montamos con unas varillas y la introducimos en una manga pastelera con boquilla rizada.


Para montar el milhojas, colocamos una pieza de hojaldre como base, añadimos un rectángulo de crema pastelera y cubrimos con otra pieza de hojaldre.


Decoramos con rosetones de trufa y terminamos colocando el último rectángulo de hojaldre.


Espolvoreamos con azúcar glas y decoramos con los frutos rojos y unas hojas de menta antes de servir.




Pudin de pera



El pudin de pera es un postre tradicional, sencillo y muy apetecible, perfecto para aprovechar bollos o pan dulce que hayan quedado del día anterior. La suavidad de las peras cocidas se combina con la textura esponjosa del pudin, dando como resultado un dulce muy jugoso que, acompañado de unas natillas, resulta irresistible.







Ingredientes: 

- 8 peras
- 125 gr de bollos suizos
- 50 ml de leche
- 4 huevos
- 150 gr de azúcar
- Caramelo líquido



Preparación




Pelamos las peras, retiramos el corazón y las cortamos en láminas.

Las ponemos en un cazo con un poco de agua y las cocemos a fuego lento, removiendo de vez en cuando para evitar que se peguen.

Cuando estén tiernas, las trituramos o las pasamos por un pasapurés hasta obtener un puré fino y dejamos templar.

Troceamos los bollos suizos y los colocamos en un bol junto con la leche. Dejamos que se empapen completamente.

Untamos un molde para pudin con caramelo líquido, cubriendo bien la base y las paredes.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede homogénea.

Incorporamos el puré de pera y los bollos remojados, mezclando bien hasta integrar todos los ingredientes.

Vertemos la preparación en el molde caramelizado.

Colocamos el molde dentro de una fuente con agua caliente y horneamos al baño María a 180º C durante 50-60 minutos, o hasta que al introducir un palillo este salga limpio.

Retiramos del horno y dejamos reposar unos minutos antes de desmoldar.

Servimos frío o templado y, si lo deseamos, acompañado de unas natillas.


Galletas nevaditas



Las galletas nevadas son un dulce sencillo y delicioso, perfecto para acompañar un café o un té. Elaboradas con una masa de mantequilla muy fácil de preparar y cubiertas con una generosa capa de azúcar glas, tienen una textura tierna y un aspecto que recuerda a pequeños copos de nieve. 




Ingredientes:


- 100 gr de harina de trigo
- 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 25 gr de azúcar
- 3 cucharadas de azúcar glas
- Agua (la necesaria)




Preparación




Ponemos la harina, el azúcar y la mantequilla cortada en dados en un bol amplio.


Trabajamos los ingredientes con las yemas de los dedos hasta obtener una mezcla con textura arenosa.


Añadimos un poco de agua, muy poca cantidad cada vez, y amasamos hasta conseguir una masa homogénea.


Formamos una bola, la envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico durante unos 30 minutos.


Precalentamos el horno a 180º C.


Tomamos pequeñas porciones de masa del tamaño de una avellana grande, formamos bolitas y las aplastamos ligeramente hasta obtener pequeños discos.


Colocamos las galletas sobre una bandeja forrada con papel de hornear y las cocemos durante unos 20 minutos, hasta que comiencen a dorarse ligeramente.


Las dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Una vez frías, las espolvoreamos generosamente con azúcar glas hasta que queden completamente "nevadas".



Peras al vino con helado de yogur


Las peras al vino tinto son un postre clásico de la gastronomía tradicional que nunca pasa de moda. La fruta se cuece lentamente en un aromático almíbar de vino tinto, azúcar, canela y limón, adquiriendo un intenso color y un delicioso sabor. Servidas bien frías y acompañadas de una bola de helado de yogur, se convierten en un postre elegante, refrescante y perfecto para cualquier ocasión.





Ingredientes:



- 8 peras
- 1 litro de vino tinto
- 200 gr de azúcar
- 1 rama de canela
- La piel de 1/2 limón
- 8 bolas de helado de yogur




Preparación




Pelamos las peras, procurando dejar el rabito para que mantengan mejor su forma durante la cocción.


Lavamos el limón y retiramos la piel evitando la parte blanca para que no aporte amargor.


Ponemos en una cazuela el vino tinto, el azúcar, la rama de canela y la piel de limón. Llevamos a ebullición.


Incorporamos las peras y las cocemos a fuego suave durante unos 30 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando para que adquieran un color uniforme.


Retiramos la cazuela del fuego y dejamos enfriar las peras dentro del líquido de cocción durante al menos 1 hora para que absorban mejor los aromas.


Sacamos las peras y las reservamos en el frigorífico.


Colamos el líquido de cocción y lo dejamos enfriar.


Servimos las peras partidas por la mitad o enteras, regadas con unas cucharadas de la salsa de vino y acompañadas de una bola de helado de yogur.