Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Pastel de leche griego



La galatopita, o pastel de leche griego, es un postre tradicional de la gastronomía griega que destaca por su textura suave y cremosa y su delicado aroma a vainilla y canela. Elaborado con ingredientes sencillos, es una receta casera perfecta para disfrutar en cualquier ocasión y descubrir uno de los dulces más emblemáticos de Grecia




Ingredientes:



- 6 huevos
- 300 gr de azúcar
- 150 gr de sémola fina
- 250 gr de mantequilla
- 1 cucharada de cáscara rallada de limón
- 1 cucharada de cáscara rallada de naranja
- 1 l de leche entera
- 10 láminas de pasta filo
- 1 vaso de agua
- 1 cucharada de zumo de limón
- 5 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de canela en polvo





Preparación



Ponemos en un cazo el agua, los 250 gr de azúcar, la piel de limón, la cucharadita de zumo de limón y la canela en rama. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cocemos 5 minutos, lo justo para que el azúcar se disuelva y el almíbar quede ligero. 


Retiramos del fuego, quitamos la piel y la canela si queremos, y dejamos enfriar por completo.


En una cazuela amplia calentamos la leche con la ralladura de limón y la ralladura de naranja hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva con fuerza.


En un cuenco grande batimos los huevos con los 300 gr de azúcar hasta obtener una mezcla más pálida y ligeramente espumosa. Añadimos la sémola fina y mezclamos bien hasta que no queden grumos.


Vertemos poco a poco parte de la leche caliente sobre la mezcla de huevos, sin dejar de batir, para que se temple sin cuajarse. Después devolvemos todo a la cazuela.

Ponemos la cazuela a fuego medio-bajo y removemos constantemente con varillas hasta que la mezcla espese. Debe quedar como unas natillas muy densas o una crema pastelera ligera, con cuerpo pero todavía fluida. Retiramos del fuego e incorporamos 30 o 40 gr de la mantequilla. Mezclamos bien.


Tapamos la crema con film a piel o removemos de vez en cuando para evitar costra. Mientras pierde algo de calor, precalentamos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo.


 Derretimos el resto de la mantequilla. Engrasamos un molde. Colocamos 5 hojas de pasta filo en la base, una a una, pincelando cada capa con mantequilla. Dejamos que sobresalgan ligeramente por los bordes.


Vertemos la crema templada sobre la base y la igualamos con una espátula. Doblamos hacia dentro los bordes de filo que sobresalen.


Cerramos el pastel. Cubrimos con las 5 hojas restantes, también pinceladas con mantequilla una a una. Ajustamos la superficie con suavidad para que no queden bolsas grandes de aire y marcamos con un cuchillo afilado la capa superior en rombos o cuadrados, sin llegar del todo al fondo.


Llevamos el molde a la parte media del horno y horneamos entre 35 y 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y crujiente.


Bañamos con el almíbar. Sacamos el pastel del horno y, todavía bien caliente, vertemos por encima el almíbar ya frío, poco a poco, repartido por toda la superficie y aprovechando los cortes marcados.


Dejamos enfriar y reposar al menos  3 horas antes de cortar del todo y servir. 


Terminamos con un poco de canela molida por encima solo si nos gusta ese acabado.


Granizado de lima


No hay nada más refrescante que un buen granizado de limón casero para combatir el calor. Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, conseguirán una bebida natural, ligera y llena de sabor, perfecta para disfrutar en los días más calurosos o como broche fresco después de una comida.






Ingredientes:


- 2 limones
- 1 lima
- 1 litro de agua
- 150 gr de azúcar



Preparación



Cortamos los limones y la lima por la mitad y exprimimos su zumo.


Mezclamos el zumo con el litro de agua en una jarra grande y añadimos el azúcar. Batimos bien hasta que el azúcar se disuelva por completo.


Colamos la limonada para retirar la pulpa, las pepitas y cualquier resto de piel.


Vertemos la mitad de la limonada en cubiteras y las llevamos al congelador. Reservamos la otra mitad en la nevera hasta el momento de preparar el granizado.


Cuando los cubitos de limonada estén completamente congelados, los colocamos en el vaso de una batidora potente o una picadora junto con el resto de la limonada.


Trituramos hasta obtener una textura de granizado fina y uniforme.


Servimos inmediatamente en vasos y, si lo deseamos, decoramos con unas rodajas de limón y lima para darle un toque más fresco y atractivo. 



Galletas dacquoise con coco y frambuesas


Estas galletas dacquoise con coco y frambuesas son una deliciosa combinación de texturas y sabores. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y con el toque afrutado de las frambuesas, son ideales para acompañar un café, un té o disfrutar de un dulce capricho en cualquier momento del día. Una receta sencilla que conquistará a quienes aman la repostería con almendra y coco.



Ingredientes:


- 4 claras de huevo
- 100 gr de azúcar
- 100 gr de harina de almendras
- 2 cucharadas de coco rallado
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 gr de frambuesas


Preparación



Precalentamos el horno a 150º C.


Batimos las claras de huevo con unas varillas eléctricas hasta conseguir el punto de nieve.


Añadimos el extracto de vainilla y, poco a poco, el azúcar, sin dejar de batir hasta obtener un merengue firme y brillante.


Incorporamos la harina de almendras y el coco rallado, mezclando con movimientos envolventes para conservar el aire de la preparación.


Agregamos las frambuesas troceadas y mezclamos suavemente hasta integrarlas.


Forramos una bandeja de horno con papel vegetal o colocamos una alfombrilla de silicona apta para hornear.


Con ayuda de una cuchara, formamos pequeños montoncitos de masa, dejando espacio entre ellos para que no se peguen durante la cocción.


Horneamos entre 15 y 20 minutos, o hasta que las galletas estén ligeramente doradas. Vigilamos el horno para evitar que se quemen.


Retiramos las galletas del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de servirlas.



Melocotones de Calanda al vino tinto




Los melocotones de Calanda al vino tinto son un postre tradicional de la gastronomía española que combina la extraordinaria calidad de esta fruta con los aromas del vino tinto y las especias. Una receta sencilla, elegante y llena de sabor que nunca pasa de moda.




Ingredientes:


- 150 gr de azúcar 
- 1 rama de canela
- la  piel de 1 limón
- 4 melocotones de Calanda grandes
- la  piel de 1 naranja
- 1 botella de vino tinto




Preparación



Pelamos los melocotones y los cortamos en trozos gruesos.


Los colocamos en una olla al fuego junto con el vino, el azúcar, la rama de canela, la cáscara de limón y la de naranja.


Dejamos que hierva aproximadamente quince minutos.


Pasado ese tiempo, lo retiramos del fuego y dejamos que se enfríe todo junto.


Servimos los melocotones en cuencos, regamos con el vino y servimos.


Podemos decorar con una rama de canela y unas hojas de menta fresca.





Helado de frutos del bosque


Si buscan un postre refrescante y lleno de sabor, este helado de frutos rojos casero es una opción perfecta. Elaborado con ingredientes sencillos y acompañado de una irresistible salsa de chocolate caliente, combina la frescura de la fruta con el toque dulce del cacao, convirtiéndose en un capricho ideal para los días más cálidos.






Ingredientes:



- 250 ml de Zumo De Naranja
- 150 gr de Azúcar
- 200 ml de Nata Líquida
- 125 gr de Frambuesas
- 125 gr de Arándanos
- 50 gr de Chocolate Negro
- 50 gr de Mantequilla
- 1 cucharada de Brandy




Preparación







Lavamos los frutos rojos, los secamos bien y los trituramos. Los mezclamos con el azúcar, la nata y el zumo de naranja, y llevamos la preparación a ebullición. Retiramos del fuego, dejamos enfriar y reservamos en la nevera entre 6 y 8 horas.



Vertemos la mezcla en un recipiente de paredes bajas y la llevamos al congelador durante 3 o 4 horas. Cada 45 minutos, la retiramos y removemos bien con un tenedor para romper los cristales de hielo y conseguir una textura más cremosa.



Troceamos el chocolate y lo colocamos junto con la mantequilla y el brandy en un recipiente apto para baño María. Removemos constantemente hasta que el chocolate se funda por completo. Si fuera necesario, añadimos un poco de agua para conseguir una salsa más ligera.



Sacamos el helado del congelador unos 20 o 30 minutos antes de servirlo. Formamos bolas con ayuda de una cuchara para helado, las repartimos en vasitos o copas y las servimos inmediatamente, acompañadas de la salsa de chocolate caliente.


Cupcakes de vainilla con sirope de caramelo y buttercream de café


 


Si os encanta la combinación del café con el caramelo, estos cupcakes os conquistarán desde el primer bocado. Esponjosos, con una suave buttercream de café y un irresistible toque de caramelo casero, son perfectos para sorprender en una merienda, una celebración o simplemente para darse un capricho.





Ingredientes:


Para los cupcakes


- 225 gr de harina de trigo común
- 175 gr de azúcar
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 125 gr de mantequilla derretida
- 125 ml de leche
- 2 huevos tamaño L
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla


Para el caramelo


- 200 gr de azúcar
- 50 gr de mantequilla
- 125 ml de nata para montar


Para la buttercream de café


- 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 200 gr de azúcar glas 
- 80 ml de café expreso frío


Preparación



Precalentamos el horno a 180° C, con calor arriba y abajo.


Batimos los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y esponjosa.


Incorporamos la leche, la vainilla y la mantequilla derretida, mezclando hasta integrar.


Tamizamos la harina junto con la levadura y la añadimos poco a poco, mezclando hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos.


Colocamos cápsulas de papel en un molde para cupcakes y las rellenamos hasta 2/3 de su capacidad.


Horneamos durante 15 minutos, o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.


Dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Derretimos el azúcar en una sartén a fuego medio, sin remover. Solo movemos suavemente la sartén para ayudar a que se funda de manera uniforme.


Cuando tenga un color ámbar, incorporamos la mantequilla y mezclamos con cuidado.


Añadimos la nata poco a poco (con precaución porque burbujeará).


Cocinamos unos minutos hasta que espese ligeramente.


Retiramos del fuego y dejamos enfriar por completo.


Batimos la mantequilla hasta que esté suave y cremosa.


Añadimos el azúcar glas tamizado y seguimos batiendo hasta obtener una crema ligera.


Incorporamos el café expreso completamente frío.


Batimos durante unos minutos más hasta conseguir una crema sedosa y muy esponjosa.


Colocamos la buttercream en una manga pastelera con una boquilla de estrella grande. Decoramos cada cupcake con una generosa roseta y terminamos con un hilo de salsa de caramelo por encima.


* Si quieren darles un toque aún más especial, pueden añadir unas escamas de sal marina o unos granos de café de chocolate como decoración

Bizcocho de naranja confitada y pistachos



Logramos que la jugosidad de la masa combine a la perfección con el punto crujiente de los frutos secos y el dulzor de la fruta en almíbar, creando una combinación de texturas espectacular que alegra cualquier mesa. Lo horneamos de manera tradicional para obtener un dulce casero altísimo, tierno y con una presentación vistosa que entra por los ojos desde el primer momento. 




Ingredientes:


- 3 huevos grandes
- 200 gr de azúcar
- 100 ml de aceite de girasol
- 120 gr de yogur natural
- 250 gr de harina de repostería
- 1 sobre de levadura química 
- 100 gr de naranjas confitadas picadas
- 80 gr de pistachos pelados ligeramente picados
- Una pizca de sal
- Rodajas de naranja confitada entera 
- unos pocos pistachos para decorar



Preparación



Comenzamos preparando el molde y los elementos que darán textura a la masa. Engrasamos un molde alargado tipo cake o uno redondo con un poco de mantequilla y espolvoreamos una fina capa de harina, sacudiendo el exceso. Picamos las naranjas confitadas en daditos pequeños y troceamos los pistachos pelados de forma grosera con el cuchillo para que se noten al morder. 


Pasamos estos trozos por una cucharada de harina para evitar que se vayan al fondo del molde durante el horneado.


A continuación, cascamos los huevos en un bol grande, añadimos el azúcar y batimos enérgicamente con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla blanquee, doble su volumen y quede bien espumosa.


Incorporamos el aceite de girasol y el yogur natural al bol, continuando con el batido a velocidad baja hasta que los líquidos queden completamente integrados en la crema de huevos.


En un recipiente aparte, mezclamos la harina de repostería con el sobre de levadura química y la pizca de sal. Tamizamos estos ingredientes secos con un colador directamente sobre el bol de los líquidos, integrándolos de forma suave con una espátula mediante movimientos envolventes de abajo hacia arriba para no perder el aire conseguido.


Cuando la masa sea homogénea, añadimos los dados de naranja confitada y los pistachos enharinados, repartiéndolos bien por toda la mezcla con la espátula.


Vertemos la masa en el molde preparado de manera uniforme. Llevamos al horno, precalentado a 180°C con calor arriba y abajo, y horneamos el bizcocho durante unos 40 o 45 minutos. 


Evitamos abrir la puerta antes de tiempo y, cuando veamos la superficie dorada, pinchamos el centro con un palillo para comprobar que sale limpio y la masa está bien cocida.


Sacamos el molde del horno con cuidado, lo dejamos templar sobre una rejilla durante 10 minutos y luego desmoldamos el bizcocho por completo. Decoramos la parte superior colocando unas rodajas de naranja confitada entera y salpicando el resto de los pistachos picados antes de que se enfríe del todo.