Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.
En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.

Hojaldritos rellenos de merengue casero



 

La clave está en hornear bien el hojaldre para que quede dorado y crujiente, y en preparar un merengue firme y brillante que mantenga su forma al rellenar los pastelitos. El resultado son pequeños bocados dulces, ligeros y perfectos para darte un capricho.




Ingredientes:



- 2 láminas de hojaldre
- 1 cucharada de azúcar glas
- harina
- 1 pizca de canela en polvo



Para el merengue

- 5 claras de huevo
- 200 gr de azúcar glas
- 1 pizca de sal



Preparación




Ponemos el horno a calentar a 180º C.


Extendemos las láminas de hojaldre sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Pinchamos la masa con un tenedor para evitar que suba demasiado durante el horneado. 


Con un corta pizzas marcamos diez cuadrados en cada lámina. Colocamos el hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea en el horno durante unos 18 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Lo retiramos con cuidado y lo déjamos enfriar.


Colocamos el azúcar con 85 ml de agua en un cazo. Lo llevamos a ebullición y dejamos cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar con textura ligeramente espesa. Lo retiramos del fuego y dejamos que se temple.


Batimos las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener un punto de nieve firme. Sin dejar de batir, añadimos el almíbar templado en forma de hilo fino. Continuamos batiendo hasta conseguir un merengue brillante, firme y bien aireado. 


Lo pasamos a una manga pastelera con boquilla rizada y lo dejamos enfriar en la nevera unos minutos.


Cortamos los cuadrados de hojaldre siguiendo las marcas que hicimos antes del horneado. Colocamos una capa generosa de merengue sobre la mitad de los cuadrados. 


Cubrimos con los restantes formando pequeños pastelitos. Espolvoreamos por encima una mezcla de azúcar glas y una pizca de canela. 


Servimos los hojaldritos y disfrutamos de su contraste entre crujiente y cremoso.

🍹Smoothie de mango, cúrcuma y zumo de naranja🍹

 


Este Smoothie es una explosión de color y energía para empezar el día con vitalidad. La combinación de la dulzura del mango maduro con el toque cítrico de la naranja y el punto saludable de la cúrcuma crea una bebida refrescante, cremosa y llena de vitaminas.





Ingredientes:


- 1 mango maduro pelado y troceado
- El zumo de 2 naranjas
- Media cucharadita de cúrcuma en polvo
- Un chorrito de miel o sirope de agave
- Unos cubitos de hielo




Preparación




Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y trituramos a máxima potencia hasta que quede una textura cremosa y sin grumos.


 Si lo queremos más líquido, añadimos un poco más de zumo de naranja. 


Servimos inmediatamente en un vaso alto con una pajita.



Mug cake de zanahoria, coco y canela



Este Mug cake de zanahoria, coco y canela es el capricho perfecto para cuando el cuerpo pide algo dulce y solo tenemos cinco minutos. La combinación de la jugosidad de la zanahoria con el toque exótico del coco y el aroma de la canela se prepara directamente en el microondas, sin ensuciar nada y con un resultado sorprendentemente esponjoso. Una merienda exprés con todo el sabor de la repostería tradicional.





Ingredientes:


- 4 cucharadas de harina de repostería
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1/4 de cucharadita de levadura en polvo
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharada de coco rallado
- 2 cucharadas de zanahoria rallada muy fina
- 3 cucharadas de leche
- 1 cucharada de aceite de girasol




Preparación




Mezclamos primero los ingredientes secos directamente en una taza grande que sea apta para microondas. 


Añadimos la leche, el aceite y la zanahoria rallada, batiendo bien con un tenedor hasta que no queden grumos. 

Cocinamos en el microondas a máxima potencia (800W) durante 1 minuto y medio. 

Dejamos reposar un minuto antes de comer para que la textura se asiente.


Buñuelos de Queso y Miel

 


Hoy os traigo una receta que es pura magia en el paladar. Estos buñuelos combinan la cremosidad y el punto salado de un buen queso con el dulzor floral de la miel de milflores. Son ideales para quienes buscan un postre con personalidad, que no empalague y que sorprenda en cada bocado.




Ingredientes:


- 200 gr de queso crema (tipo Philadelphia)
- 150 gr de harina de repostería
- 2 huevos L
- 100 ml de leche
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- una pizca de sal
- 2 cucharadas de miel de buena calidad y un chorrito extra para decorar al servir.
- Aceite de girasol.



Preparación




En un bol grande, batimos el queso a temperatura ambiente con la miel y los huevos hasta que no queden grumos y la mezcla esté bien ligada.


Añadimos la leche y batimos suavemente. A continuación, tamizamos la harina con la levadura y la pizca de sal sobre la mezcla anterior. Removemos con una espátula hasta obtener una masa espesa y homogénea.


 Dejamos que la masa asiente unos 15 minutos en la nevera. Esto ayudará a que los sabores se integren y la masa coja cuerpo para la fritura.


Calentamos abundante aceite. Con ayuda de dos cucharas de postre, vamos formando bolitas de masa y las échamos al aceite caliente (no demasiado, para que se hagan por dentro sin quemarse por fuera).


Dejamos que se inflen y se doren por todos lados. Al llevar queso, cogerán un color tostado precioso muy rápido.


Escurrimos sobre papel de cocina. 


Los servimos aún tibios con un hilo generoso de miel por encima.



☕ Café carajillo ☕

 

El carajillo es una bebida que mezcla dos elementos el café caliente y una bebida alcohólica normalmente brandi. Puede hacerse con brandi que es lo más habitual, pero también la puedes encontrar realizados con ron probablemente el licor utilizado en origen, whisky, o incluso orujo. Se sirve flambeado y en vaso pequeño.








Ingredientes:



- Café
- Agua
- Licor a elegir
- Azúcar al gusto



Preparación


Lo primero de todo es hacer café con cualquiera de las cafeteras que tengamos en casa.

Una vez tenemos listo el café, servimos un café corto en un vaso de cristal.

A continuación, añadimos el licor que más nos guste, así como la cantidad podrá variar según si gusta más o menos cargado, es decir, que tenga más sabor a licor o este pase más desapercibido.

Algunos de los licores más usados para hacer carajillo son: brandy o coñac, whisky, anís, aguardiente u orujo, ron, baileys, licor de hierbas, etc.

También se puede añadir azúcar a gusto del consumidor.


Magdalenas de Plátano y Nueces

 



No hay mejor forma de aprovechar esos plátanos que se van quedando maduros en el frutero que convertirlos en unas magdalenas espectaculares.




Ingredientes:


- 2 plátanos grandes muy maduros
- 80 gr de nueces peladas y picadas
- 3 huevos tamaño L
- 120 ml de aceite de girasol
- 50 ml de leche entera
- 250 gr de harina de repostería
- 150 gr de azúcar
- 1 sobre de levadura
- una pizca de sal
- media cucharadita de canela en polvo





Preparación 



En un plato hondo, machacamos los plátanos con un tenedor hasta convertirlos en un puré fino. No importa si quedan algunos trozos pequeños, le darán jugosidad extra.


 En un bol grande, batimos los huevos con el azúcar con unas varillas eléctricas hasta que blanqueen y doblen su volumen. Esto es clave para que las magdalenas salgan aireadas.


Añadimos el aceite poco a poco en forma de hilo mientras seguimos batiendo. Incorporamos después la leche y, finalmente, el puré de plátano. Mezclamos bien hasta que esté integrado.


Sobre la mezcla húmeda, tamizamos la harina, la levadura, la sal y la canela. Mezclamos con una espátula haciendo movimientos envolventes, solo lo justo hasta que no veas grumos de harina. No batas en exceso o la masa quedará dura.


Incorporamos las nueces picadas (reservamos unas pocas para decorar por encima) y mezclamos suavemente.


Dejamos reposar la masa en la nevera al menos 30 minutos. El contraste de frío de la masa con el calor del horno hará que suban mucho más y formen el copete.


Precalentamos el horno a 200° C. 


Rellenamos los moldes de papel hasta 3/4 de su capacidad. Ponemos unas nueces encima y un poquito de azúcar. Bajamos el horno a 180° C y horneamos durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.

 Dejamos enfriar sobre una rejilla para que el papel no se humedezca por abajo


Corbatas de Unquera

 


Viajamos directos a Cantabria para preparar uno de sus dulces más emblemáticos. Estas "corbatas" no son solo un bocado crujiente y delicioso, sino un ejemplo de cómo con un buen hojaldre y una glasa real perfecta se puede conseguir un dulce de alta pastelería en casa.




Ingredientes:




- 2 láminas de hojaldre de mantequilla de buena calidad rectangulares y muy frías.
- 60 gr de granillo de almendra cruda.



Glasa Real

- 1 clara de huevo (preferiblemente pasteurizada)
- 200 gr de azúcar glas 
- unas gotas de zumo de limón.



Preparación



Precalentamos el horno a 200° C con calor arriba y abajo. 

En un bol, batimos la clara de huevo con las gotas de limón. Vamos añadiendo el azúcar glas poco a poco mientras batimos con unas varillas hasta obtener una crema blanca, muy densa y brillante. Debe tener una consistencia que no chorree fácilmente. Reservamos.

Estiramos las láminas de hojaldre directamente sobre el papel de hornear. Con un cortapastas o un cuchillo muy afilado, cortamos rectángulos de unos 12 cm de largo por 4 cm de ancho. Es vital que el hojaldre esté muy frío para que no pierda la forma.

 Cogemos cada rectángulo por los extremos y le damos un giro de 180° en el centro, como si estuviéramos retorciendo un papel de caramelo. Presionamos ligeramente el cruce central para que no se deshaga al hornear.

 Con ayuda de una cucharilla o un pincel, cubrimos generosamente  toda la superficie si te gustan muy dulces con la glasa real que preparamos. No escatimamos, esa capa es la que le da el toque crujiente especial.

 Repartimos las almendras laminadas sobre la glasa fresca para que se queden bien pegadas.

 Introducimos en el horno durante unos 15 minutos. Veremos cómo el hojaldre sube y las capas se separan, mientras la glasa se seca y adquiere un tono ligeramente marfil.

Sacamos del horno y dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla. Este paso es crucial para que el hojaldre termine de endurecer y quede bien crujiente.

Una vez fríos servimos.