Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Tarta helada napolitana de 3 sabores

 


Al presentarse sobre una base crujiente de galleta, cada bocado ofrece un contraste de texturas delicioso que evoca los sabores más entrañables de la infancia. Una opción magnífica, vistosa y muy limpia para culminar cualquier comida festiva con un postre casero impecable que gusta a todos los comensales.




Ingredientes:


- 1 paquete de galletas tipo María 
- 80 gr de mantequilla
- 250 ml de nata para montar 
- 200 gr de leche condensada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 gr de fresas maduras
- 2 cucharadas de cacao en puro polvo



Preparación



Trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo fino. Fundimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con las galletas hasta conseguir una textura de arena húmeda. Cubrimos el fondo de un molde alargado tipo plumcake, previamente forrado con papel de horno para facilitar el desmoldado, presionando con firmeza para compactarla. Guardamos el molde en el congelador mientras preparamos los helados.


Montamos la nata bien fría con unas varillas eléctricas hasta que esté firme y tenga cuerpo. Añadimos la leche condensada poco a poco con movimientos suaves y envolventes para evitar que la nata se baje. Dividimos esta crema base en tres partes iguales en boles separados.


Para la capa de vainilla, añadimos el extracto al primer bol y mezclamos con suavidad. Sacamos el molde del congelador, vertemos esta crema sobre la base de galleta, alisamos la superficie y congelamos durante 30 minutos. 


Para la capa de fresa, trituramos las fresas limpias hasta obtener un puré fino, lo integramos con el segundo bol de crema y, pasados los 30 minutos, lo vertemos sobre la capa de vainilla ya firme, volviendo a congelar otra media hora. 


Para la capa de chocolate, tamizamos el cacao en polvo sobre el tercer bol, mezclamos bien y lo extendemos sobre la capa de fresa.


Tapamos el molde con papel film y lo dejamos en el congelador un mínimo de 6 horas para que toda la estructura tome consistencia. 


Cinco minutos antes de servir, desmoldamos con cuidado volteando el molde sobre la fuente de presentación, retiramos el papel de horno y cortamos en porciones para que se aprecien las tres franjas de colores.



Granizado de nectarinas y maracuyá


 

El exótico contraste entre la acidez vibrante de la fruta de la pasión y la delicada dulzura de las nectarinas convierte a estos granizados de maracuyá y nectarinas en una propuesta sumamente refrescante y sofisticada. Una bebida ideal para sorprender durante las tardes estivales con un sabor intenso, natural y repleto de matices frutales.







Ingredientes:


- 4 maracuyá
- 2  nectarinas
- 1 taza de agua
- azúcar blanca
- ralladura de limón



Preparación



Lavamos y pelamos las nectarinas para después cortar toda su pulpa en trozos medianos. Cortamos las maracuyás por la mitad y extraemos su pulpa interior con ayuda de una cuchara. 


Lavamos muy bien el limón, lo secamos y rallamos su piel sin llegar a la parte blanca.


En el vaso de la batidora introducimos los trozos de nectarinas junto con la pulpa de las maracuyás y trituramos con energía. Incorporamos a continuación la ralladura de limón, el azúcar al gusto y la taza de agua. 


Volvemos a batir todo el conjunto de manera constante hasta lograr una mezcla completamente homogénea que empiece a tomar algo de densidad.


Pasamos la preparación por un colador fino para retirar las semillas de la maracuyá y los restos de pulpa gruesa. Vertemos el líquido en un recipiente amplio y lo introducimos en el congelador durante un par de horas.


 Pasado ese tiempo, sacamos la mezcla y la trituramos de nuevo con la batidora para romper los cristales de hielo y obtener la textura auténtica de granizado. Guardamos otra vez en el congelador durante 5 horas para que termine de asentarse. 


Antes de repartir en los vasos, dejamos reposar a temperatura ambiente entre 15 y 20 minutos para que pierda el exceso de rigidez.



Postre sin horno de plátano, nata y chocolate



 


El toque crujiente de la base contrasta de forma maravillosa con la densidad del dulce de leche y la ligereza de la nata montada, creando una armonía de texturas perfecta. Una opción golosa, vistosa y reconfortante que transformará cualquier merienda en una ocasión de fiesta sin necesidad de acercarse al horno.




Ingredientes:


- 225 gr de cookies de chocolate
- 250 gr de mantequilla
- 100 gr de azúcar moreno
- 6 plátanos
- 1 pizca de sal
- 100 gr de azúcar glas
- 400 gr de dulce de leche
- 275 gr de nata para montar
- 1/2 limón
- 1 cucharada de cacao en polvo




Preparación



Desmenuzamos las cookies hasta obtener una textura similar a la arena fina, ya sea de forma manual o utilizando una picadora eléctrica. Fundimos la mitad de la mantequilla y la mezclamos por completo con las galletas trituradas hasta lograr una masa húmeda.


 Extendemos esta preparación en el fondo de un molde desmontable, presionando firmemente con el dorso de una cuchara para crear una base uniforme. Llevamos el molde a la nevera para que se asiente y endurezca de forma adecuada.


En un cazo a fuego suave, fundimos el resto de la mantequilla junto con el azúcar moreno, removiendo de manera constante hasta que ambos ingredientes queden integrados.


 Retiramos el cazo del fuego e incorporamos el dulce de leche y la pizca de sal. Mezclamos bien hasta obtener una crema suave y homogénea. Vertemos esta crema sobre la base de galleta reservada y regresamos el molde a la nevera durante unos 15 minutos para que tome la consistencia necesaria.


Pelamos los plátanos, eliminamos las hebras por completo y los cortamos en rodajas que no queden demasiado finas. Los rociamos con el zumo de limón para evitar que se oxiden y pierdan su color. 


Disponemos las rodajas de forma ordenada sobre la capa de dulce de leche, presionando con suavidad para que queden bien asentadas, y refrigeramos de nuevo durante unos minutos.


Montamos la nata, que debe estar bien fría, junto con el azúcar glas utilizando unas varillas eléctricas hasta conseguir que adquiera una textura firme y con cuerpo. Colocamos la nata montada en una manga pastelera o la extendemos con cuidado directamente sobre la capa de frutas, cubriendo toda la superficie por completo. 


Espolvoreamos un poco de cacao en polvo por encima y servimos los pasteles bien fríos.


Huesos de santo de chocolate




 El intenso sabor del dulce de yema confitado combina magistralmente con la delicada textura del mazapán de almendra, ofreciendo un bocado tierno que se deshace en la boca. Una joya de nuestra repostería artesanal que destaca por su elegancia y mantiene intacto el sabor de los obradores de siempre en un formato perfecto para compartir.




Ingredientes:


Para el mazapán de chocolate


- 250 gr de almendras naturales
- 200 gr de azúcar
- 20 gr de cacao puro en polvo
- 100 ml de agua
- azúcar en polvo



Para el relleno de yema


- 4 yemas de huevo
- 100 gr de azúcar
- 3 cucharadas de agua



Para la cobertura


- 150 gr de azúcar glas
- 3 cucharadas de agua



Preparación


Para el mazapán de chocolate


Hervimos las almendras durante 3 minutos, las pelamos y las trituramos hasta que quede un grumo fino.


Echamos la almendra molida y el cacao puro a un bol grande y lo mezclamos.


A continuación, preparamos un almíbar ligero, para ello, hervimos el agua y el azúcar a fuego medio durante 5 minutos. Añadimos el almíbar al bol y mezclamos trabajando la masa durante varios minutos.


Espolvoreamos azúcar en polvo sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo, dejándola de un grosor de unos 2 o 3 mm y cortamos tiras de 6 cm de ancho.


Con una brocheta de madera haremos presión longitudinalmente sobre la superficie de cada una de las tiras para conseguir los surcos típicos de los huesos de santo y le damos la vuelta para que los surcos queden hacia abajo.


Hacemos los rollitos ayudándonos con el mango de una cuchara de madera. Colocamos los rollitos de pie sobre una bandeja y los dejamos reposar durante 3 – 4 horas para que se sequen.



Para el relleno de yema


Echamos en un bol las yemas, el azúcar y el agua. Mezclamos y lo llevamos al microondas durante 30 segundos. Sacamos del microondas y repetimos el proceso 4 veces más hasta que quede una crema densa y espesa.


Pasamos la crema de yema a una manga pastelera y la refrigeramos hasta el momento de consumir.



Para la cobertura:


Mezclamos el azúcar en polvo y el agua en un plato hondo hasta conseguir una pasta fluida.


Rellenamos los mazapanes de chocolate con la crema de yema y los pasamos por la cobertura dejando que escurran sobre una rejilla.


Reservamos durante 2 horas para que seque la cobertura.



🍫Tarta de Huesitos, con obleas y Nutella🍫


Esta tarta de obleas y crema de cacao, inspirada en las famosas chocolatinas, destaca como uno de los postres más sencillos, rápidos y resultones que se pueden preparar en casa. Su estructura de capas finas ofrece un contraste crujiente espectacular que fascina tanto a pequeños como a mayores, sin necesidad de encender el horno ni complicarse en la cocina. 





Ingredientes:


- 150 gr de chocolate negro 70% sin azúcar para cobertura
- 1 paquete grande de obleas redondas 
- 750 gr de crema de cacao y avellanas tipo Nutella o Nocilla
- 1 cucharada de aceite de girasol o mantequilla



Preparación



Colocamos el plato o la base definitiva donde vayamos a presentar la tarta. Disponemos una pequeña cucharada de crema de cacao en el centro y colocamos encima la primera oblea, presionando ligeramente para que quede bien fija y no se mueva durante el proceso. 


Con la ayuda de una espátula o un cuchillo de punta redonda, extendemos una capa fina y uniforme de crema de cacao sobre la superficie. Colocamos otra oblea encima, procurando que quede bien alineada, y volvemos a cubrir con crema. 


Repetimos este mismo procedimiento, alternando obleas y crema, hasta completar todo el paquete o alcanzar la altura deseada. A medida que la tarta gane consistencia, resultará mucho más sencillo extender el relleno sin riesgo de que las obleas se rompan.


Troceamos el chocolate negro y lo derretimos en el microondas en intervalos cortos de 30 segundos, removiendo entre cada uno para que no se queme, o bien al baño maría. 


Una vez fundido, añadimos una cucharada de aceite o de mantequilla y mezclamos enérgicamente hasta obtener una cobertura brillante, fluida y completamente lisa.


Vertemos el chocolate fundido sobre la parte superior de la tarta y lo extendemos con cuidado para cubrir toda la superficie y, si se prefiere, también los laterales. 

Introducimos la tarta en la nevera durante un mínimo de 2 horas antes de hincarle el diente. Este tiempo de reposo es fundamental para que la crema de cacao y la cobertura se solidifiquen, garantizando un corte limpio y firme.


Polos de cerezas



Al integrar por completo la fruta con el yogur antes de congelar, se consigue un helado suave que fusiona a la perfección la acidez natural de las cerezas frescas con la dulzura y untuosidad del lácteo. Una opción refrescante, limpia y facilísima de preparar, ideal para disfrutar de un capricho frutal impecable durante los meses de calor.




Ingredientes:


- 250 gr de cerezas
- 2 yogures griegos azucarados





Preparación



Lavamos las cerezas bajo el grifo, les retiramos el rabo y les sacamos el hueso con cuidado. Las colocamos en el vaso de la batidora o licuadora y las trituramos por completo hasta obtener un puré fino y homogéneo.


Añadimos los dos yogures griegos azucarados directamente al vaso de la batidora junto con el puré de cerezas. Batimos de nuevo durante unos segundos a velocidad media hasta que ambos elementos queden completamente integrados en una crema uniforme y de un solo color, sin franjas ni vetas.


Preparamos 4 moldes para polo y vertemos la mezcla de manera uniforme en cada uno de ellos. Introducimos los palos en el centro de los moldes para que queden bien sujetos. Llevamos la bandeja al congelador y los dejamos allí durante al menos 5 horas para que adquieran la firmeza necesaria antes de desmoldar.



Mug Cake de zanahoria y almendras crocanti



 El toque aromático de la canela se fusiona con la jugosidad que aporta la zanahoria rallada, logrando un bizcocho tierno y esponjoso en apenas unos minutos de reloj. Una alternativa facilísima, limpia y deliciosa para disfrutar del auténtico sabor del pastel de zanahoria tradicional sin necesidad de encender el horno.




Ingredientes:


- 2 cucharadas de aceite de oliva suave o aceite de girasol
- 2 cucharadas  de azúcar moreno
- 1 huevo grande 
- 1 cucharada  de leche
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 4 cucharadas de harina con levadura
- 1 pizca de sal
- 1/4 cucharadita de canela en polvo
- 2 cucharadas  de zanahoria
- 1 cucharada  de almendra crocanti 



Preparación



En un bol amplio, vertemos el aceite de oliva suave junto con el azúcar moreno, el huevo, la leche y el extracto de vainilla. Mezclamos enérgicamente utilizando un tenedor o unas varillas pequeñas hasta conseguir que todos los ingredientes queden completamente integrados y el azúcar empiece a disolverse.


Añadimos al bol la harina con levadura, la pizca de sal y la canela en polvo. Batimos de nuevo de manera constante y poco a poco, asegurándonos de deshacer cualquier cúmulo de harina hasta obtener una masa fina, homogénea y libre de grumos.


Pelamos y rallamos la zanahoria de forma muy fina. La agregamos a la masa junto con las almendras crocanti o las nueces muy picadas. Mezclamos bien con una espátula para distribuir los ingredientes uniformemente. 


Vertemos la masa en dos tazas aptas para microondas, llenándolas únicamente hasta la mitad de su capacidad para evitar que se desborden al subir.


Introducimos las tazas en el microondas y las horneamos durante 1 minuto y 30 segundos a una potencia de 700 w. Una vez listos, los retiramos con cuidado para no quemarnos y dejamos que templen a temperatura ambiente.


 Se pueden servir acompañados de un copete de nata montada por encima.