Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Bundt cake de cerveza negra




Un bizcocho de chocolate elaborado con cerveza negra, con una textura tierna y un sabor intenso a cacao. Una receta diferente para disfrutar de un Bundt cake casero.





Ingredientes:


- 320 gr de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 330 ml de cerveza negra Guinness
- 125 gr de azúcar
- 50 gr de azúcar moreno
- 2 huevos L
- 150 ml de aceite de girasol
- 125 gr de yogur griego
- 70 gr de cacao puro en polvo



 Preparación



Precalentamos el horno. Untamos un molde con mantequilla y espolvoreamos las paredes con harina.


Batimos el azúcar y el azúcar moreno junto con los huevos. Cuando tengamos una textura cremosa, vamos añadiendo poco a poco el aceite de girasol. Seguimos batiendo e incorporamos el yogur griego.


En un bol aparte mezclamos la harina con el cacao, la levadura en polvo y el bicarbonato sódico. Añadimos una parte de esta mezcla a la masa cremosa anterior y mezclamos bien.


Incorporamos la mitad de la cerveza y batimos durante un minuto. Añadimos el resto de la mezcla de ingredientes secos y finalmente el resto de la cerveza. Seguimos batiendo la masa durante un par de minutos más, hasta obtener una textura homogénea.


Vertemos la masa en el molde.


Horneamos durante unos 40-50 minutos, o hasta que al introducir una brocheta en el bizcocho, esta salga seca.


Retiramos el bizcocho del horno, desmoldamos y lo colocamos inmediatamente sobre una rejilla para que se enfríe.




Tarta de queso con manzana caramelizada



 



Una tarta de queso cremosa con una base de galletas y una cubierta de manzana caramelizada con canela. La combinación de la textura suave de la tarta con la manzana ligeramente caramelizada resulta especialmente agradable. 




Ingredientes:



- 370 gr de leche condensada
- 115 gr de yogur griego natural
- 500 gr de manzana Golden, unas 2 unidades
- 300 gr de queso crema
- 150 gr de galletas tipo María
- 90 gr de mantequilla
- 30 gr de harina
- 30 gr de azúcar moreno
- 3 huevos M
- 2 cucharaditas de canela en polvo
- Una pizca de sal



Preparación




Precalentamos el horno a 180 ºC.


Trituramos las galletas y las mezclamos con 75 gramos de mantequilla fundida hasta obtener una textura similar a la arena mojada. Cubrimos con esta mezcla la base de un molde de 20 cm forrado con papel de horno y presionamos bien con una cuchara para compactarla. Reservamos en la nevera.


Batimos los huevos y añadimos la leche condensada, el queso crema, el yogur griego y una pizca de sal. Batimos hasta obtener una mezcla homogénea.


Incorporamos la harina tamizada y una cucharadita de canela y mezclamos hasta integrarla. Vertemos la preparación sobre la base de galletas.

Horneamos durante 40-45 minutos. Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Mientras tanto, pelamos las manzanas y las cortamos en dados.


Ponemos los 15 gramos de mantequilla restantes en un cazo y salteamos la manzana durante 4-5 minutos. Añadimos el azúcar moreno y la cucharadita de canela restante, mezclamos y dejamos caramelizar durante unos 3 minutos más. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.


Repartimos la manzana caramelizada sobre la tarta y la dejamos en el frigorífico durante al menos 1 hora antes de servir.




Helado de Chicle

 


Un helado casero muy divertido y cremoso, con el característico sabor del chicle y un bonito contraste de colores. Se prepara sin necesidad de heladera y queda perfecto para disfrutar bien frío, decorado con unos chicles de colores.





Ingredientes:


- 500 ml de nata para montar
- 370 gr de leche condensada
- 3 gotas de colorante alimentario rosa
- 50 gramos de chicles
- 1½ cucharaditas de esencia de chicle




 Preparación



Ponemos la nata en un bol y la montamos hasta que doble su volumen. Añadimos la leche condensada poco a poco, en forma de hilo y sin dejar de batir. Incorporamos también la esencia de chicle y mezclamos hasta integrarla.


Dividimos la mezcla en dos partes y añadimos el colorante rosa a una de ellas, mezclando hasta conseguir un color uniforme.


Vertemos las dos mezclas en un recipiente apto para congelador, alternando los colores. Pasamos ligeramente un palillo por la superficie para crear un efecto marmolado.


Repartimos algunos chicles por encima y llevamos al congelador durante unas 3 horas, o hasta que el helado esté bien firme.


Servimos el helado decorado con unos chicles.




Panacota con plátano a la canela


La suavidad y cremosidad de la panacota se combina en este postre con el dulzor del plátano caramelizado y el toque aromático de la canela. Una combinación sencilla pero deliciosa, con diferentes texturas y sabores que se complementan a la perfección. Un postre delicado y fácil de preparar, perfecto para servir en cualquier ocasión y disfrutar de un final dulce.



Ingredientes:



Para la panacota

- 500 ml de nata para montar, con 35 % de materia grasa
- 200 ml de leche
- 120 gr de azúcar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 10 gr de gelatina neutra en polvo




Para la cobertura

- 2 plátanos
- 2 cucharaditas de mantequilla
- 1 pizca de azúcar moreno
- 1 pizca de canela molida



Preparación





Ponemos la nata y el azúcar en un cazo y calentamos hasta que comiencen a hervir.

Calentamos la leche y disolvemos en ella la gelatina. Añadimos la leche a la mezcla de nata junto con el extracto de vainilla y removemos bien.

Colamos la preparación y la repartimos en cuatro recipientes. Dejamos enfriar completamente y después los llevamos a la nevera durante 3-4 horas, hasta que la panacota esté cuajada.

Pelamos los plátanos y los cortamos en rodajas. Los cocinamos en una sartén con la mantequilla, el azúcar moreno y la canela, removiendo con cuidado hasta que estén ligeramente dorados y caramelizados.

Desmoldamos las panacotas y servimos con el plátano a la canela por encima.



Irish coffee helado



El Irish Coffee Helado es un postre inspirado en el clásico café irlandés, que combina el intenso sabor del café con la cremosidad del helado y la suavidad de la nata. Refrescante, elegante y muy fácil de preparar, es una opción perfecta para disfrutar como broche final de una comida o para consentirse en cualquier momento.




Ingredientes:


- 50 gr de tofes blandos
- 25 ml de Caramelo Líquido
- Galleta de barquillo



para el helado de café

- 200 ml de Nata Para Montar
- 200 gr de Leche Condensada
- 4 sobres de Café Soluble descafeinado



para las cremas

- medio sobre de Café Soluble
- 200 ml de Nata Para Montar
- 30 gr de Azúcar
- 1 chorrito de Whisky




Preparación




Montamos la nata muy fría con varillas. Mezclamos el café con la leche condensada y lo vértemos, poco a poco, sobre la nata mientras removemos con una espátula con suaves movimientos envolventes de arriba abajo.


Pasamos la mezcla a un recipiente metálico de paredes bajas, a tápamos con film plástico y la congélamos un mínimo de 3 horas.


Disolvemos el azúcar en la nata. Reservamos 1/3 de esta crema de nata en la nevera.


Disolvemos el café en 2 cucharadas de la nata que no has guardado en la nevera. Cuando esté diluido, agregamos la nata restante y mezclamos bien. Dividimos esta mezcla en dos mitades.


Agregamos a una de las dos mitades de crema de café un chorrito de whisky y removemos para integrarlo.


Repartimos una cucharada de helado de café en la base, añadimos los tofes troceados, la crema de whisky, la nata que teníamos reservada en la nevera y terminamos con la crema de café y un chorrito de caramelo. 


Decoramos con los barquillos y servimos.


Granizado de menta


Un granizado muy refrescante y aromático, elaborado con una sencilla infusión de hojas de menta. Su preparación es fácil y el resultado es perfecto para tomar bien frío, especialmente en los días de calor.






Ingredientes:


- 2 litros de agua
- 300 gr de azúcar
- 400 gr de menta




Preparación




Separamos las hojas de los ramilletes de menta y las lavamos bien.


Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y calentamos hasta que llegue a ebullición. Cuando hierva, añadimos las hojas de menta, apagamos el fuego y tapamos.


Dejamos reposar la infusión durante al menos 30 minutos.


Destapamos y trituramos la preparación con la batidora. Después la pasamos por un chino fino para retirar los restos de menta.


Guardamos la preparación en la nevera y, cuando esté bien fría, la pasamos al congelador. A medida que vaya congelándose, la removemos y raspamos con un tenedor para conseguir la textura característica del granizado.


En el momento de servir, repartimos el granizado en copas y decoramos con unas hojas de menta.




Sorbete de maracuyá y mango




Este sorbete combina el sabor tropical y ligeramente ácido del maracuyá con la dulzura y suavidad del mango. Una preparación refrescante, ligera y muy fácil de hacer, perfecta para tomar bien fría como postre.






Ingredientes:


- 250 gr de puré de maracuyá
- 200 gr de pulpa de mango
- 500 ml de agua
- 50 gr de azúcar 



 Preparación




Ponemos en un cazo el azúcar con 100 mililitros de agua y calentamos hasta que el azúcar se disuelva por completo. Retiramos del fuego y dejamos enfriar el almíbar.


Ponemos el almíbar ya frío en el vaso de la batidora junto con el puré de maracuyá, la pulpa de mango y el resto del agua. Trituramos hasta obtener una mezcla homogénea.


Vertemos la mezcla en una heladera y seguimos las indicaciones del fabricante hasta conseguir una textura de sorbete.


Si no tenemos heladera, vertemos la mezcla en un recipiente y la llevamos al congelador.


 Cada 20 minutos removemos bien con un tenedor para romper los cristales de hielo y conseguir una textura más suave. 


Repetimos el proceso durante unas 3 horas, hasta que el sorbete esté firme pero cremoso.