Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Muffins de chocolate blanco y Oreo



Estos muffins de chocolate blanco y Oreo combinan una masa tierna y suave con trocitos de galleta y una cobertura cremosa de Oreo. El chocolate blanco aporta dulzor y una textura delicada, mientras que las galletas dan un toque crujiente y un sabor a cacao que contrasta con la crema. Son ideales para cumpleaños, celebraciones o para preparar un dulce especial en casa.





Ingredientes:


Para los cupcakes

- 225 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 200 gr de azúcar
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 3 huevos grandes
- 480 ml de leche y nata a partes iguales, templadas
- 340 gr de pepitas de chocolate blanco
- 375 gr de harina de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1 cucharadita de sal
- 20 galletas Oreo sin el relleno, troceadas
- El relleno de las 20 galletas Oreo, reservado para la cobertura



Para la cobertura de Oreo

- 400 gr de azúcar
- 90 gr de harina de trigo
- Media cucharadita de sal
- 480 ml de leche entera
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 450 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- El relleno reservado de las 20 galletas Oreo
- 15 galletas Oreo con su relleno, trituradas finamente




Preparación




Para los cupcakes


Precalentamos el horno a 180° C y colocamos cápsulas de papel en dos moldes para cupcakes.


En un bol amplio batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa. Añadimos el extracto de vainilla y los huevos, de uno en uno, batiendo después de cada incorporación. Antes de añadir el siguiente huevo, recogemos con una espátula la masa que haya quedado adherida a las paredes del recipiente.


Calentamos la mezcla de leche y nata en un cazo a fuego medio, sin dejar que hierva. Cuando esté bien caliente y comiencen a aparecer pequeñas burbujas en los bordes, la retiramos del fuego y la vertemos sobre las pepitas de chocolate blanco. Dejamos reposar durante 5 minutos y después removemos hasta que el chocolate se funda por completo. Dejamos templar ligeramente.


En otro recipiente mezclamos la harina, el bicarbonato, la levadura química y la sal.


Incorporamos los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla y azúcar alternándolos con la preparación de chocolate blanco y leche. Comenzamos y terminamos con los ingredientes secos, añadiéndolos en tres tandas y la mezcla líquida en dos. Removemos lo justo para integrar todo sin trabajar demasiado la masa.


Retiramos el relleno de las 20 galletas Oreo y lo reservamos para la cobertura. Troceamos las galletas sin relleno y las incorporamos a la masa con movimientos suaves.


Repartimos la preparación entre las cápsulas, llenándolas aproximadamente hasta las tres cuartas partes de su capacidad. Horneamos durante 19-22 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio.


Retiramos los cupcakes del horno y los dejamos enfriar unos minutos en el molde. Después, los pasamos a una rejilla y esperamos a que se enfríen por completo antes de decorarlos.



Para la cobertura de Oreo


Ponemos el azúcar, la harina y la sal en un cazo y mezclamos. Añadimos poco a poco la leche entera, removiendo con unas varillas para evitar que se formen grumos.


Calentamos a fuego medio sin dejar de remover hasta que la preparación espese y adquiera una consistencia similar a la de unas natillas espesas.


Retiramos del fuego, incorporamos el extracto de vainilla y mezclamos bien. Pasamos la preparación a un recipiente resistente al calor y cubrimos la superficie con film transparente en contacto directo con la crema para evitar que se forme una película. Dejamos enfriar completamente a temperatura ambiente o en el frigorífico.


Cuando la mezcla esté fría, batimos la mantequilla con el relleno de Oreo reservado hasta obtener una crema ligera y esponjosa.


Añadimos poco a poco la preparación de harina y azúcar ya fría, incorporándola en pequeñas cantidades y batiendo bien antes de agregar la siguiente.


Por último, incorporamos las 15 galletas Oreo trituradas y mezclamos suavemente hasta repartirlas por toda la cobertura.


Introducimos la crema en una manga pastelera con una boquilla redonda grande y decoramos los cupcakes una vez que estén completamente fríos.


Servimos cuando la cobertura esté firme y cremosa.


Podemos adornar con unas minis oreo.

Granizado de granada

 


El granizado de granada es una bebida refrescante, afrutada y muy fácil de preparar en casa. La granada aporta un sabor dulce con un ligero toque ácido que combina a la perfección con el limón. Ideal para los días de calor, podemos servirlo como postre ligero o para refrescarnos en cualquier momento.





Ingredientes:


- 300 gr de granos de granada
- 250 ml de agua fría
- 60 ml de zumo de limón recién exprimido
- 50 gr de azúcar
- 300 gr de hielo picado, aproximadamente
- Unas hojas de menta fresca para decorar



Preparación



Desgranamos las granadas con cuidado y retiramos las partes blancas para evitar que aporten amargor.


Ponemos los granos de granada en el vaso de la batidora junto con el agua fría, el zumo de limón y el azúcar. Trituramos hasta obtener una mezcla homogénea.


Pasamos la preparación por un colador fino para retirar los restos de semillas y conseguir una textura más agradable.


Añadimos el hielo picado y trituramos de nuevo hasta obtener una consistencia granulada y refrescante. Si queda demasiado líquido, incorporamos un poco más de hielo y volvemos a triturar.


Repartimos el granizado en vasos, decoramos con unas hojas de menta fresca y servimos inmediatamente.




Magdalenas de almendra y frambuesas sin azúcar



Estas magdalenas de almendra y frambuesas son ideales para disfrutar de un dulce casero sin azúcar añadido. La harina de almendra les aporta una textura tierna y jugosa, mientras que las frambuesas ofrecen un delicioso contraste entre dulzor y acidez. Son perfectas para el desayuno, la merienda o para acompañar un café, y además resultan muy fáciles de preparar.




Ingredientes:


- 250 gr de harina de almendra
- 100 gr de eritritol granulado
- 1 cucharadita y media de levadura química
- 3 huevos a temperatura ambiente
- 240 ml de leche de almendras sin azúcar
- 80 ml de aceite de coco derretido
- Media cucharadita de extracto de vainilla 
- Media cucharadita de canela molida 
- 140 gr de frambuesas frescas o congeladas
- Una pizca de sal



Preparación



Precalentamos el horno a 180° C y colocamos las cápsulas de papel en un molde para 12 magdalenas.


En un bol mezclamos la harina de almendra, el eritritol, la levadura química, la sal y la canela molida, si decidimos utilizarla.


En otro recipiente batimos los huevos y añadimos la leche de almendras, el aceite de coco derretido y el extracto de vainilla. Mezclamos bien hasta integrar todos los ingredientes.


Incorporamos la mezcla líquida a los ingredientes secos y removemos hasta obtener una masa homogénea. Añadimos las frambuesas y mezclamos con cuidado para repartirlas por toda la masa sin aplastarlas demasiado.


Repartimos la preparación entre las 12 cápsulas, llenándolas aproximadamente hasta las tres cuartas partes de su capacidad.


Horneamos durante 20-25 minutos, hasta que las magdalenas estén doradas y, al pinchar el centro con un palillo, salga limpio. Si utilizamos frambuesas congeladas, puede ser necesario prolongar ligeramente el tiempo de horneado.


Retiramos las magdalenas del horno y las dejamos reposar unos minutos en el molde. Después, las pasamos a una rejilla y esperamos a que se enfríen por completo antes de servirlas.




Hojaldres con mascarpone y chocolate

 


Estos hojaldres con mascarpone y chocolate son una delicia crujiente por fuera y cremosa por dentro, perfectos para acompañar un café, disfrutar de una merienda especial o preparar un desayuno dulce. La combinación del chocolate negro con la suavidad del mascarpone crea un relleno irresistible, mientras que el hojaldre aporta una textura ligera y crujiente. Además, son muy fáciles de preparar y quedan estupendos con un toque de azúcar glas.




Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre
- 100 gr de chocolate negro
- 250 gr de queso mascarpone
- Azúcar glas



Preparación



Extendemos la lámina de hojaldre sobre la superficie de trabajo y, si es necesario, pasamos suavemente el rodillo para igualar su grosor. Cortamos la masa en rectángulos del mismo tamaño y los colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal.


Precalentamos el horno a 200 °C y horneamos los hojaldres durante unos 12-15 minutos, hasta que estén bien inflados y dorados. Los retiramos del horno y los dejamos enfriar por completo antes de rellenarlos.


Mientras tanto, troceamos el chocolate negro y lo fundimos en el microondas en intervalos de 20-30 segundos, removiendo cada vez para evitar que se queme. Dejamos que se temple ligeramente.


Añadimos el mascarpone al chocolate fundido y mezclamos con unas varillas hasta obtener una crema homogénea. Si el chocolate está demasiado caliente, esperamos un poco antes de incorporar el queso para evitar que la crema pierda consistencia.


Cuando los hojaldres estén fríos, cortamos cada pieza horizontalmente para separar la base de la parte superior. Introducimos la crema de mascarpone y chocolate en una manga pastelera y repartimos el relleno sobre las bases.


Cubrimos con las partes superiores del hojaldre y espolvoreamos azúcar glas por encima justo antes de servir.




Podemos disfrutar de estos hojaldres recién preparados o conservarlos en el frigorífico si no vamos a consumirlos enseguida. Para mantener el hojaldre crujiente, es preferible rellenarlos poco antes de servirlos.

Flan de granada y leche condensada



El flan de granada y leche condensada es un postre cremoso y dulce, con un delicado sabor afrutado que lo hace diferente de los flanes tradicionales. La granada aporta un toque ligeramente ácido que combina muy bien con la suavidad de la leche condensada, mientras que sus granos sirven para decorar y dar un punto fresco al servirlo. Es una receta sencilla, ideal para preparar con antelación y disfrutar bien fría.






Ingredientes:


- 400 gr de leche condensada
- 5 huevos
- 2 granadas medianas



Preparación



Desgranamos las dos granadas y reservamos los granos de media granada para decorar. Trituramos el resto hasta obtener su zumo y lo pasamos por un colador fino para retirar las semillas y los restos de pulpa.


Ponemos el zumo de granada en el vaso de la batidora, añadimos los huevos y la leche condensada y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.


Vertemos la preparación en una flanera grande o en moldes individuales. Cubrimos con papel de aluminio si los moldes no tienen tapa.


Precalentamos el horno a 180° C. Colocamos los moldes dentro de una fuente con agua caliente, procurando que el agua llegue aproximadamente hasta la mitad de su altura. Horneamos al baño maría durante 50-60 minutos si utilizamos una flanera grande, o menos tiempo si son moldes individuales, hasta que el flan esté cuajado. Para comprobarlo, pinchamos el centro con un cuchillo; debe salir limpio o con unas pocas migas húmedas, pero sin líquido.


Retiramos del horno y dejamos enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente, lo guardamos en el frigorífico durante al menos 2-3 horas para que termine de asentarse y resulte más fácil desmoldarlo.


En el momento de servir, desmoldamos el flan con cuidado y lo decoramos con los granos de granada que habíamos reservado. Servimos bien frío.



Sorbete de manzana verde



El sorbete de manzana verde es un postre refrescante, ligero y con un agradable toque ácido. Su sabor afrutado y su textura suave lo convierten en una opción ideal para disfrutar después de una comida o para servir entre platos. El zumo de limón ayuda a mantener el color de la manzana y el almíbar aporta el dulzor necesario para conseguir un buen equilibrio.





Ingredientes:


Para el almíbar

- 200 gr de azúcar
- 250 ml de agua



Para el sorbete


- 3 manzanas verdes
- 30 ml de zumo de limón
- 250 ml de almíbar
- 1 clara de huevo (opcional)


Preparación



Comenzamos preparando el almíbar. Ponemos el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio y removemos hasta que el azúcar se disuelva por completo. Dejamos que hierva suavemente durante un par de minutos, retiramos del fuego y esperamos a que se enfríe. Después, lo guardamos en la nevera hasta que esté completamente frío.

Lavamos las manzanas, las cortamos en cuartos y retiramos las semillas. Las pasamos por una licuadora para obtener el zumo y medimos aproximadamente 250 ml. Añadimos el zumo de limón y mezclamos bien.

Incorporamos 250 ml del almíbar frío al zumo de manzana y removemos hasta integrar todos los ingredientes. Probamos la mezcla y, si lo deseamos, ajustamos ligeramente la cantidad de almíbar según el dulzor de las manzanas.

Si queremos una textura más aireada, batimos ligeramente la clara de huevo y la incorporamos a la preparación. Este paso es opcional.

Vertemos la mezcla en una heladera y seguimos las instrucciones del fabricante hasta conseguir una textura cremosa y consistente. Si preferimos un sorbete más firme, lo pasamos a un recipiente apto para el congelador y lo dejamos enfriar hasta que alcance la consistencia deseada.

Servimos el sorbete de manzana verde bien frío, recién preparado o después de dejarlo unos minutos a temperatura ambiente para que resulte más fácil servirlo.

Galletas de avena y pera




Estas galletas de avena y pera quedan tiernas y con un agradable sabor a fruta. La pera aporta jugosidad a la masa, mientras que la avena y la vainilla les dan un toque muy rico. Son sencillas de preparar y perfectas para aprovechar unas buenas peras maduras.




Ingredientes:


- 4 cucharadas de mantequilla sin sal
- 2 huevos
- 370 gr de leche condensada
- 1 taza de copos de avena molidos
- 2 tazas y media de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura en polvo
-1 cucharadita de esencia de vainilla
- 6 peras
- Canela molida



Preparación




Precalentamos el horno a 180º C.


Batimos la mantequilla a velocidad media hasta que esté suave. Añadimos los huevos, la leche condensada y la avena molida y seguimos batiendo hasta integrar.


Tamizamos la harina junto con la levadura y la incorporamos poco a poco a la mezcla, sin dejar de batir. Añadimos la esencia de vainilla y mezclamos hasta obtener una masa suave.


Pelamos las peras, retiramos el corazón y las cortamos en cubitos pequeños. Las incorporamos a la masa y mezclamos con cuidado para repartirlas bien.


Engrasamos y enharinamos una bandeja de horno. Vamos colocando porciones de masa con ayuda de una cuchara, dejando espacio entre ellas, y espolvoreamos ligeramente con canela molida.


Horneamos durante unos 20 minutos, o hasta que las galletas estén ligeramente doradas. Las retiramos del horno y dejamos enfriar antes de servir.