Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Peras al vino con helado de yogur


Las peras al vino tinto son un postre clásico de la gastronomía tradicional que nunca pasa de moda. La fruta se cuece lentamente en un aromático almíbar de vino tinto, azúcar, canela y limón, adquiriendo un intenso color y un delicioso sabor. Servidas bien frías y acompañadas de una bola de helado de yogur, se convierten en un postre elegante, refrescante y perfecto para cualquier ocasión.





Ingredientes:



- 8 peras
- 1 litro de vino tinto
- 200 gr de azúcar
- 1 rama de canela
- La piel de 1/2 limón
- 8 bolas de helado de yogur




Preparación




Pelamos las peras, procurando dejar el rabito para que mantengan mejor su forma durante la cocción.


Lavamos el limón y retiramos la piel evitando la parte blanca para que no aporte amargor.


Ponemos en una cazuela el vino tinto, el azúcar, la rama de canela y la piel de limón. Llevamos a ebullición.


Incorporamos las peras y las cocemos a fuego suave durante unos 30 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando para que adquieran un color uniforme.


Retiramos la cazuela del fuego y dejamos enfriar las peras dentro del líquido de cocción durante al menos 1 hora para que absorban mejor los aromas.


Sacamos las peras y las reservamos en el frigorífico.


Colamos el líquido de cocción y lo dejamos enfriar.


Servimos las peras partidas por la mitad o enteras, regadas con unas cucharadas de la salsa de vino y acompañadas de una bola de helado de yogur.



Mousse de albaricoque y coco

 


Si buscáis un postre ligero, cremoso y lleno de sabor, esta mousse de albaricoque y coco es una opción perfecta. La dulzura natural de los albaricoques maduros se combina con la suavidad de la crema de coco para crear un postre fresco y muy fácil de preparar. Ideal para los meses más cálidos o como broche final de una comida especial.





Ingredientes:


- 16 albaricoques maduros
- 4 albaricoques adicionales para decorar
- 4 latas de leche de coco entera
- 2 cucharadas de azúcar de caña
- El zumo de 1/2 limón
- Hojas de menta para decorar
- 2 claras de huevo (opcional)
- 1 cucharada adicional de azúcar de caña (opcional)




Preparación



Colocamos las latas de leche de coco en el frigorífico durante al menos 6 horas, preferiblemente de un día para otro.


Abrimos las latas y retiramos únicamente la parte sólida de la leche de coco, reservando el líquido para otra preparación.


Ponemos la crema de coco en el vaso de la batidora junto con el zumo de medio limón y el azúcar de caña. Batimos hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa.


Lavamos los albaricoques, retiramos el hueso y trituramos la pulpa hasta conseguir un puré fino.


Incorporamos el puré de albaricoque a la crema de coco con movimientos envolventes para conservar la textura aireada.


Repartimos la mousse en copas o vasos individuales y dejamos reposar en el frigorífico entre 1 y 2 horas.


Antes de servir, decoramos con los albaricoques reservados cortados en gajos y unas hojas de menta.




Cupcakes de café y avellanas

 


Si os gusta el intenso aroma del café combinado con el delicado sabor de las avellanas, estos cupcakes os encantarán. Preparados con un bizcocho tierno y esponjoso y coronados con un suave frosting de mantequilla con café, son perfectos para una merienda especial, una celebración o simplemente para disfrutar con una taza de café.





Ingredientes:


- 40 gr de avellanas
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 gr de azúcar
- 2 huevos
- 70 ml de leche
- 1 cucharadita colmada de café soluble
- 180 gr de harina de repostería
- 1 cucharadita de levadura en polvo



Para el frosting

- 80 ml de leche entera a temperatura ambiente
- 2 cucharaditas de café soluble
- 80 gr de azúcar glas
- 220 gr de mantequilla a temperatura ambiente



Para decorar

-30 gr de avellanas picadas




Preparación




Precalentamos el horno a 180º C y colocamos cápsulas de papel en un molde para cupcakes.


Trituramos las avellanas hasta obtener un granillo fino y las reservamos.


Disolvemos el café soluble en la leche y dejamos enfriar.


Batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.


Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada incorporación.


Incorporamos la leche con el café y mezclamos hasta integrar.


Agregamos la harina tamizada junto con la levadura química y las avellanas trituradas. Mezclamos suavemente hasta obtener una masa homogénea.


Repartimos la masa entre las cápsulas, llenándolas aproximadamente hasta dos tercios de su capacidad.


Horneamos durante 18-22 minutos o hasta que, al pinchar con un palillo, este salga limpio.


Sacamos los cupcakes del horno y los dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Para preparar el frosting, disolvemos el café soluble en la leche.


Batimos la mantequilla hasta que quede muy cremosa. Añadimos poco a poco el azúcar glas y seguimos batiendo. Incorporamos la leche con café y continuamos batiendo durante unos minutos hasta conseguir un frosting ligero y sedoso.


Introducimos el frosting en una manga pastelera con la boquilla deseada y decoramos los cupcakes ya fríos.


Terminamos espolvoreando las avellanas picadas por encima.



Brownie de Oreo




Si sois amantes del chocolate y de las famosas galletas Oreo, este brownie os conquistará desde el primer bocado. Con un interior denso y jugoso, un intenso sabor a cacao y el toque crujiente de las galletas, es un postre perfecto para cualquier ocasión. Muy fácil de preparar, se convertirá en uno de esos dulces irresistibles que siempre apetece repetir.




Ingredientes:


- 3 paquetes de galletas Oreo
- 4 huevos
- 200 gr de pepitas de chocolate para fundir
- 165 gr de mantequilla
- 170 gr de azúcar
- 45 gr de harina de trigo
- 15 gr de cacao puro en polvo
- 1 pizca de sal



Preparación



Precalentamos el horno a 180º C y forramos un molde cuadrado o rectangular con papel de horno.


Troceamos las galletas Oreo con las manos en trozos medianos y reservamos algunas enteras para decorar.


Fundimos el chocolate junto con la mantequilla, removiendo hasta obtener una mezcla lisa y brillante. Dejamos templar unos minutos.


Batimos los huevos y añadimos el azúcar, mezclando hasta que quede bien integrada.


Incorporamos la mezcla de chocolate y mantequilla y removemos hasta obtener una preparación homogénea.


Tamizamos la harina junto con el cacao y la sal sobre la mezcla anterior e integramos con movimientos suaves hasta que no queden restos de harina.


Vertemos la mitad de la masa en el molde y repartimos por encima los trozos de galleta Oreo.


Cubrimos con el resto de la masa y alisamos la superficie con una espátula.


Decoramos con las galletas Oreo enteras, distribuyéndolas de forma uniforme.


Horneamos durante unos 30 minutos. El centro debe quedar ligeramente húmedo para conseguir la textura característica del brownie.


Retiramos del horno y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar y cortar en porciones.



Mermelada de caqui


Si queréis aprovechar la temporada de los caquis, esta mermelada casera es una forma deliciosa de conservar todo su sabor. De textura suave, color intenso y un dulzor natural irresistible, resulta perfecta para untar en tostadas, acompañar yogures, rellenar tartas o servir con quesos. Una receta muy fácil de preparar con un resultado espectacular.






Ingredientes:


- 1 kg de caquis maduros (peso limpio)
- 500 gr de azúcar
- El zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de ralladura de limón 



Preparación


Pelamos los caquis, retiramos las semillas si las tuvieran y troceamos la pulpa.


Ponemos la fruta en una cazuela junto con el azúcar y el zumo de limón. Si lo deseamos, añadimos también la ralladura de limón para potenciar el aroma.


Mezclamos bien y dejamos reposar unos 30 minutos para que la fruta suelte parte de su jugo.


Llevamos la cazuela al fuego y cocinamos a fuego medio durante unos 35-45 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que la mermelada se pegue.


Cuando la fruta esté completamente deshecha y la mezcla haya espesado, trituramos con una batidora hasta obtener una textura fina, si lo preferimos.


Comprobamos el punto de la mermelada colocando una pequeña cantidad sobre un plato frío. Si al pasar el dedo permanece el surco, estará lista.


Repartimos la mermelada aún caliente en tarros de cristal previamente esterilizados, cerramos bien y los colocamos boca abajo durante unos minutos o realizamos el baño María para una conservación más prolongada.


Dejamos enfriar completamente antes de guardar.



Cookies Red Velvet en Air Fryer

 


Si os encantan las galletas de textura tierna y sabor irresistible, estas Cookies Red Velvet en Air Fryer son una opción perfecta. Con su característico color rojo, un delicado toque de cacao y deliciosas pepitas de chocolate blanco, se preparan de forma rápida en la freidora de aire, consiguiendo unas cookies crujientes por fuera y suaves por dentro.




Ingredientes:



- 150 gr de harina de trigo
- 15 gr de cacao puro en polvo
- 1 cucharadita de levadura en polvo 
- 1 pizca de sal
- 60 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 80 gr de azúcar moreno
- 40 gr de azúcar blanco
- 1 huevo mediano
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de colorante rojo en gel
- 100 gr de pepitas de chocolate blanco




Preparación




Mezclamos la harina, el cacao, la levadura química y la sal en un bol.

En otro recipiente batimos la mantequilla con el azúcar moreno y el azúcar blanco hasta obtener una mezcla cremosa.

Añadimos el huevo, el extracto de vainilla y el colorante rojo, y seguimos batiendo hasta integrar todos los ingredientes.

Incorporamos poco a poco los ingredientes secos y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.

Agregamos las pepitas de chocolate blanco y las repartimos por toda la masa con ayuda de una espátula.

Formamos bolas de unos 35-40 gramos y las colocamos sobre papel para freidora de aire o papel de horno, dejando espacio entre ellas.

Precalentamos la freidora de aire a 170 ºC durante 3 minutos.

Cocinamos las cookies a 170 ºC durante 8-10 minutos, dependiendo del tamaño y del modelo de freidora.


Cuando estén listas, las dejamos reposar 5 minutos dentro de la cesta antes de pasarlas a una rejilla para que terminen de enfriarse.


Tortas de aceite de oliva



Las tortas de aceite son un dulce tradicional de textura fina y crujiente, con un delicado aroma a anís y un ligero toque de aceite de oliva virgen extra. Son perfectas para acompañar el desayuno, la merienda o un café a cualquier hora del día. Prepararlas en casa es mucho más sencillo de lo que parece y el resultado es un bocado delicioso que recuerda a las recetas de toda la vida.




Ingredientes:


- 250 gr de harina de trigo
- 75 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de anís en grano
- 1 cucharada de licor de anís
- 40 gr de azúcar blanco
- 40 gr de azúcar moreno
- 3 cucharadas de azúcar blanco para espolvorear
- 1 cucharada de levadura seca de panadería
- 75 ml de agua



Preparación



Calentamos el aceite de oliva en una sartén y añadimos el anís en grano. Cuando empiece a desprender su aroma y a chisporrotear, retiramos del fuego y dejamos enfriar. Si lo preferimos, podemos colar el aceite antes de utilizarlo.


En un bol amplio mezclamos la harina, el azúcar blanco, el azúcar moreno y la levadura seca.


Añadimos el aceite aromatizado, el licor de anís y el agua. Mezclamos primero con una cuchara y después amasamos con las manos hasta obtener una masa lisa y homogénea.


Cubrimos el bol con un paño limpio y dejamos reposar la masa durante 1 hora a temperatura ambiente.


Desgasificamos la masa presionándola suavemente y la dividimos en unas 14 o 15 porciones del mismo tamaño.


Formamos una bola con cada porción y la estiramos con un rodillo hasta obtener una torta muy fina.


Precalentamos el horno a 200 ºC.


Colocamos las tortas sobre una bandeja forrada con papel de horno o un tapete de silicona y espolvoreamos la superficie con las 3 cucharadas de azúcar reservadas.


Horneamos durante 6 o 7 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas.


Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente antes de servir.