Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Bizcocho de naranja confitada y pistachos



Logramos que la jugosidad de la masa combine a la perfección con el punto crujiente de los frutos secos y el dulzor de la fruta en almíbar, creando una combinación de texturas espectacular que alegra cualquier mesa. Lo horneamos de manera tradicional para obtener un dulce casero altísimo, tierno y con una presentación vistosa que entra por los ojos desde el primer momento. 




Ingredientes:


- 3 huevos grandes
- 200 gr de azúcar
- 100 ml de aceite de girasol
- 120 gr de yogur natural
- 250 gr de harina de repostería
- 1 sobre de levadura química 
- 100 gr de naranjas confitadas picadas
- 80 gr de pistachos pelados ligeramente picados
- Una pizca de sal
- Rodajas de naranja confitada entera 
- unos pocos pistachos para decorar



Preparación



Comenzamos preparando el molde y los elementos que darán textura a la masa. Engrasamos un molde alargado tipo cake o uno redondo con un poco de mantequilla y espolvoreamos una fina capa de harina, sacudiendo el exceso. Picamos las naranjas confitadas en daditos pequeños y troceamos los pistachos pelados de forma grosera con el cuchillo para que se noten al morder. 


Pasamos estos trozos por una cucharada de harina para evitar que se vayan al fondo del molde durante el horneado.


A continuación, cascamos los huevos en un bol grande, añadimos el azúcar y batimos enérgicamente con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla blanquee, doble su volumen y quede bien espumosa.


Incorporamos el aceite de girasol y el yogur natural al bol, continuando con el batido a velocidad baja hasta que los líquidos queden completamente integrados en la crema de huevos.


En un recipiente aparte, mezclamos la harina de repostería con el sobre de levadura química y la pizca de sal. Tamizamos estos ingredientes secos con un colador directamente sobre el bol de los líquidos, integrándolos de forma suave con una espátula mediante movimientos envolventes de abajo hacia arriba para no perder el aire conseguido.


Cuando la masa sea homogénea, añadimos los dados de naranja confitada y los pistachos enharinados, repartiéndolos bien por toda la mezcla con la espátula.


Vertemos la masa en el molde preparado de manera uniforme. Llevamos al horno, precalentado a 180°C con calor arriba y abajo, y horneamos el bizcocho durante unos 40 o 45 minutos. 


Evitamos abrir la puerta antes de tiempo y, cuando veamos la superficie dorada, pinchamos el centro con un palillo para comprobar que sale limpio y la masa está bien cocida.


Sacamos el molde del horno con cuidado, lo dejamos templar sobre una rejilla durante 10 minutos y luego desmoldamos el bizcocho por completo. Decoramos la parte superior colocando unas rodajas de naranja confitada entera y salpicando el resto de los pistachos picados antes de que se enfríe del todo.

☕ Café Barítono☕

 

Este café tiene efectos terapéuticos sobre la afonía o distonía.





Ingredientes:



- 45 ml de café espresso
- media hoja de salvia
- azúcar





Preparación


En una taza ponemos la salvia desde el centro hacia el borde de la taza, echamos el café y lo dejamos un par de minutos.

Pasado este tiempo retiramos la salvia y se endulza al gusto

Cookies con crema de pistacho en Airfryer

 


Conseguimos una textura crujiente por fuera con un sorprendente y cremoso corazón de pistacho en el interior que os va a encantar. Las preparamos en pocos minutos, sin complicaciones y con ingredientes totalmente saludables. Esperamos que disfrutéis de este bocado irresistible en vuestra próxima merienda.




Ingredientes:


- 100  gr de mantequilla blanda
- 80 gr de eritritol
- 1 huevo
- Una cucharadita de extracto de vainilla
- 200 gr de harina de almendras
- Media cucharadita de bicarbonato
- Una pizca de sal
- 50 gr de pistachos picados
- Crema de pistacho sin azúcar para el relleno




Preparación 



Batimos la mantequilla blanda con el eritritol hasta obtener una crema homogénea. Incorporamos el huevo y la vainilla, mezclando bien todos los elementos.


Juntamos la harina de almendras, el bicarbonato y la sal en un recipiente. Integramos estos componentes secos en la preparación anterior junto con los pistachos picados hasta formar una masa compacta.


Dividimos las porciones de masa, las redondeamos y las aplastamos ligeramente. Realizamos una incisión en el centro de cada una para introducir la crema de pistacho y sellamos los bordes para ocultar el relleno.


Precalentamos la freidora de aire a 170º  C. Distribuimos las cookies sobre papel perforado y las horneamos durante diez o doce minutos. 


Las retiramos y las dejamos enfriar totalmente antes de manipularlas.

Tarta helada napolitana de 3 sabores

 


Al presentarse sobre una base crujiente de galleta, cada bocado ofrece un contraste de texturas delicioso que evoca los sabores más entrañables de la infancia. Una opción magnífica, vistosa y muy limpia para culminar cualquier comida festiva con un postre casero impecable que gusta a todos los comensales.




Ingredientes:


- 1 paquete de galletas tipo María 
- 80 gr de mantequilla
- 250 ml de nata para montar 
- 200 gr de leche condensada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 gr de fresas maduras
- 2 cucharadas de cacao en puro polvo



Preparación



Trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo fino. Fundimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con las galletas hasta conseguir una textura de arena húmeda. Cubrimos el fondo de un molde alargado tipo plumcake, previamente forrado con papel de horno para facilitar el desmoldado, presionando con firmeza para compactarla. Guardamos el molde en el congelador mientras preparamos los helados.


Montamos la nata bien fría con unas varillas eléctricas hasta que esté firme y tenga cuerpo. Añadimos la leche condensada poco a poco con movimientos suaves y envolventes para evitar que la nata se baje. Dividimos esta crema base en tres partes iguales en boles separados.


Para la capa de vainilla, añadimos el extracto al primer bol y mezclamos con suavidad. Sacamos el molde del congelador, vertemos esta crema sobre la base de galleta, alisamos la superficie y congelamos durante 30 minutos. 


Para la capa de fresa, trituramos las fresas limpias hasta obtener un puré fino, lo integramos con el segundo bol de crema y, pasados los 30 minutos, lo vertemos sobre la capa de vainilla ya firme, volviendo a congelar otra media hora. 


Para la capa de chocolate, tamizamos el cacao en polvo sobre el tercer bol, mezclamos bien y lo extendemos sobre la capa de fresa.


Tapamos el molde con papel film y lo dejamos en el congelador un mínimo de 6 horas para que toda la estructura tome consistencia. 


Cinco minutos antes de servir, desmoldamos con cuidado volteando el molde sobre la fuente de presentación, retiramos el papel de horno y cortamos en porciones para que se aprecien las tres franjas de colores.



Granizado de nectarinas y maracuyá


 

El exótico contraste entre la acidez vibrante de la fruta de la pasión y la delicada dulzura de las nectarinas convierte a estos granizados de maracuyá y nectarinas en una propuesta sumamente refrescante y sofisticada. Una bebida ideal para sorprender durante las tardes estivales con un sabor intenso, natural y repleto de matices frutales.







Ingredientes:


- 4 maracuyá
- 2  nectarinas
- 1 taza de agua
- azúcar blanca
- ralladura de limón



Preparación



Lavamos y pelamos las nectarinas para después cortar toda su pulpa en trozos medianos. Cortamos las maracuyás por la mitad y extraemos su pulpa interior con ayuda de una cuchara. 


Lavamos muy bien el limón, lo secamos y rallamos su piel sin llegar a la parte blanca.


En el vaso de la batidora introducimos los trozos de nectarinas junto con la pulpa de las maracuyás y trituramos con energía. Incorporamos a continuación la ralladura de limón, el azúcar al gusto y la taza de agua. 


Volvemos a batir todo el conjunto de manera constante hasta lograr una mezcla completamente homogénea que empiece a tomar algo de densidad.


Pasamos la preparación por un colador fino para retirar las semillas de la maracuyá y los restos de pulpa gruesa. Vertemos el líquido en un recipiente amplio y lo introducimos en el congelador durante un par de horas.


 Pasado ese tiempo, sacamos la mezcla y la trituramos de nuevo con la batidora para romper los cristales de hielo y obtener la textura auténtica de granizado. Guardamos otra vez en el congelador durante 5 horas para que termine de asentarse. 


Antes de repartir en los vasos, dejamos reposar a temperatura ambiente entre 15 y 20 minutos para que pierda el exceso de rigidez.



Postre sin horno de plátano, nata y chocolate



 


El toque crujiente de la base contrasta de forma maravillosa con la densidad del dulce de leche y la ligereza de la nata montada, creando una armonía de texturas perfecta. Una opción golosa, vistosa y reconfortante que transformará cualquier merienda en una ocasión de fiesta sin necesidad de acercarse al horno.




Ingredientes:


- 225 gr de cookies de chocolate
- 250 gr de mantequilla
- 100 gr de azúcar moreno
- 6 plátanos
- 1 pizca de sal
- 100 gr de azúcar glas
- 400 gr de dulce de leche
- 275 gr de nata para montar
- 1/2 limón
- 1 cucharada de cacao en polvo




Preparación



Desmenuzamos las cookies hasta obtener una textura similar a la arena fina, ya sea de forma manual o utilizando una picadora eléctrica. Fundimos la mitad de la mantequilla y la mezclamos por completo con las galletas trituradas hasta lograr una masa húmeda.


 Extendemos esta preparación en el fondo de un molde desmontable, presionando firmemente con el dorso de una cuchara para crear una base uniforme. Llevamos el molde a la nevera para que se asiente y endurezca de forma adecuada.


En un cazo a fuego suave, fundimos el resto de la mantequilla junto con el azúcar moreno, removiendo de manera constante hasta que ambos ingredientes queden integrados.


 Retiramos el cazo del fuego e incorporamos el dulce de leche y la pizca de sal. Mezclamos bien hasta obtener una crema suave y homogénea. Vertemos esta crema sobre la base de galleta reservada y regresamos el molde a la nevera durante unos 15 minutos para que tome la consistencia necesaria.


Pelamos los plátanos, eliminamos las hebras por completo y los cortamos en rodajas que no queden demasiado finas. Los rociamos con el zumo de limón para evitar que se oxiden y pierdan su color. 


Disponemos las rodajas de forma ordenada sobre la capa de dulce de leche, presionando con suavidad para que queden bien asentadas, y refrigeramos de nuevo durante unos minutos.


Montamos la nata, que debe estar bien fría, junto con el azúcar glas utilizando unas varillas eléctricas hasta conseguir que adquiera una textura firme y con cuerpo. Colocamos la nata montada en una manga pastelera o la extendemos con cuidado directamente sobre la capa de frutas, cubriendo toda la superficie por completo. 


Espolvoreamos un poco de cacao en polvo por encima y servimos los pasteles bien fríos.


Huesos de santo de chocolate




 El intenso sabor del dulce de yema confitado combina magistralmente con la delicada textura del mazapán de almendra, ofreciendo un bocado tierno que se deshace en la boca. Una joya de nuestra repostería artesanal que destaca por su elegancia y mantiene intacto el sabor de los obradores de siempre en un formato perfecto para compartir.




Ingredientes:


Para el mazapán de chocolate


- 250 gr de almendras naturales
- 200 gr de azúcar
- 20 gr de cacao puro en polvo
- 100 ml de agua
- azúcar en polvo



Para el relleno de yema


- 4 yemas de huevo
- 100 gr de azúcar
- 3 cucharadas de agua



Para la cobertura


- 150 gr de azúcar glas
- 3 cucharadas de agua



Preparación


Para el mazapán de chocolate


Hervimos las almendras durante 3 minutos, las pelamos y las trituramos hasta que quede un grumo fino.


Echamos la almendra molida y el cacao puro a un bol grande y lo mezclamos.


A continuación, preparamos un almíbar ligero, para ello, hervimos el agua y el azúcar a fuego medio durante 5 minutos. Añadimos el almíbar al bol y mezclamos trabajando la masa durante varios minutos.


Espolvoreamos azúcar en polvo sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo, dejándola de un grosor de unos 2 o 3 mm y cortamos tiras de 6 cm de ancho.


Con una brocheta de madera haremos presión longitudinalmente sobre la superficie de cada una de las tiras para conseguir los surcos típicos de los huesos de santo y le damos la vuelta para que los surcos queden hacia abajo.


Hacemos los rollitos ayudándonos con el mango de una cuchara de madera. Colocamos los rollitos de pie sobre una bandeja y los dejamos reposar durante 3 – 4 horas para que se sequen.



Para el relleno de yema


Echamos en un bol las yemas, el azúcar y el agua. Mezclamos y lo llevamos al microondas durante 30 segundos. Sacamos del microondas y repetimos el proceso 4 veces más hasta que quede una crema densa y espesa.


Pasamos la crema de yema a una manga pastelera y la refrigeramos hasta el momento de consumir.



Para la cobertura:


Mezclamos el azúcar en polvo y el agua en un plato hondo hasta conseguir una pasta fluida.


Rellenamos los mazapanes de chocolate con la crema de yema y los pasamos por la cobertura dejando que escurran sobre una rejilla.


Reservamos durante 2 horas para que seque la cobertura.