Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Granizado de melón

 

Refrescante, ligero y con un delicioso sabor a fruta, este granizado de melón es perfecto para disfrutar bien frío en los días de calor. El toque de lima aporta un agradable punto cítrico que combina a la perfección con el dulzor del melón. Una receta sencilla y muy fácil de preparar, ideal para tomar como bebida refrescante o como postre ligero.





Ingredientes:


- 2 melones Cantalupo
- 150 gr de azúcar
- 50 ml de zumo de lima
- 650 ml de agua



Preparación



Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y calentamos a fuego bajo durante unos 5 minutos, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente el almíbar.


Pelamos los melones, retiramos las semillas y trituramos la pulpa junto con el zumo de lima hasta obtener un puré fino.


Pasamos la mezcla por un chino y añadimos un poco de agua si fuera necesario para conseguir una textura más ligera.


Incorporamos el almíbar frío y mezclamos bien.


Vertemos la preparación en una bandeja apta para el congelador y congelamos durante unas 3 horas. Durante este tiempo, vamos rascando la mezcla con un tenedor cada cierto tiempo para conseguir la textura característica del granizado.


Servimos bien frío.



Brownie de Nutella y avellanas



Un brownie intenso y jugoso, con todo el sabor de la Nutella y el delicioso toque crujiente de las avellanas tostadas. Una receta sencilla para disfrutar de un pequeño capricho de chocolate, especialmente si lo servimos ligeramente templado acompañado de una bola de helado.





Ingredientes:


- 1 huevo
- 50 gr de Nutella
- 70 gr de azúcar
- 70 gr de mantequilla
- 70 gr de harina
- 15 gr de cacao en polvo
- 30 gr de avellanas tostadas
- 1 pizca de sal
- Un chorrito de esencia de vainilla


Preparación




Batimos el huevo con el azúcar hasta que la mezcla quede bien integrada. Añadimos la mantequilla previamente derretida y mezclamos.


Incorporamos el cacao en polvo y la esencia de vainilla y removemos hasta integrar.


Añadimos la Nutella y mezclamos bien.


Incorporamos la harina y la sal y removemos hasta obtener una masa homogénea.


Troceamos ligeramente las avellanas tostadas y las incorporamos a la masa.


Engrasamos un molde pequeño que sea apto para la air fryer y vertemos la masa, procurando que tenga un grosor aproximado de 2-3 cm.


Precalentamos la air fryer a 160º C durante unos 3 minutos.


Introducimos el molde y cocinamos a 160º C durante aproximadamente 15-18 minutos. El tiempo puede variar según el modelo de air fryer y el tamaño del molde. El centro debe quedar ligeramente húmedo para conseguir la textura característica del brownie.


Dejamos reposar unos minutos antes de desmoldar y cortar.


Podemos servirlo templado acompañado de una bola de helado.




Tarta helada de nectarina y nata



Una tarta helada diferente y muy vistosa, con una base y cobertura de avellanas y almendras que envuelven un delicioso relleno de helado de vainilla y tutti frutti. El contraste entre el crujiente de los frutos secos y la cremosidad de los helados hace de esta tarta un postre perfecto para disfrutar bien frío y sorprender en cualquier ocasión.





Ingredientes:


Para la masa


- 140 gr de avellanas molidas
- 75 gr de almendras molidas
- 130 gr de azúcar
- 3 claras de huevo




Para el relleno


- 600 gr de helado de vainilla
- 250 gr de helado de tutti frutti
- 200 gr de nata montada
- 1 cucharada de bolitas de azúcar de colores
- 1 nectarina



Preparación



Mezclamos las avellanas y las almendras molidas en un cuenco.


Montamos las claras con unas varillas eléctricas hasta que comiencen a espumar. Añadimos el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue firme y brillante.


Incorporamos la mezcla de frutos secos en dos veces, realizando movimientos envolventes con una espátula para conservar el aire del merengue.


Introducimos la masa en una manga pastelera con una boquilla lisa y gruesa. Colocamos dos aros de repostería de unos 18 cm sobre una bandeja cubierta con papel de horno y rellenamos cada uno formando una espiral.


Horneamos a 180º C durante unos 18 minutos. Dejamos enfriar completamente.


Forramos el interior de uno de los aros con una tira de acetato y colocamos uno de los discos en la base.


Ponemos el helado de tutti frutti en el centro y rodeamos con el helado de vainilla. Alisamos la superficie y cubrimos con el segundo disco.


Llevamos al congelador hasta el momento de servir.

Antes de servir, decoramos con la nata montada, las bolitas de azúcar de colores y la nectarina cortada en trocitos.




Flan de queso cremoso con bizcocho, caramelo y piñones



Un postre que combina varias delicias en una sola preparación: un suave flan de queso, un bizcocho tierno y el toque crujiente de los piñones, todo bañado con un delicioso caramelo. Una combinación de texturas y sabores que convierte este flan en un postre especial, perfecto para preparar con antelación y disfrutar bien frío.






Ingredientes:



Para el bizcocho


- 3 huevos
- 125 gr de azúcar
- La ralladura de ½ limón
- 125 gr de mantequilla
- 125 gr de harina
- 1 sobre de levadura en polvo
- 1 pizca de sal




Para el flan


- 300 gr de queso blanco para untar
- 500 ml de leche
- 500 ml de nata para montar
- 120 gr de azúcar
- 3 sobres de cuajada
- 150 gr de caramelo líquido
- 50 gr de piñones



Preparación




Batimos los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa. Añadimos la ralladura de limón y la sal y mezclamos.


Incorporamos la mantequilla ablandada y seguimos batiendo. Añadimos la harina tamizada junto con la levadura y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.


Vertemos la masa en un molde rectangular de paredes bajas, forrado con papel de horno, y horneamos en el horno precalentado a 180º C durante 15-20 minutos.


Dejamos enfriar el bizcocho, lo desmoldamos y cortamos unos 180 g en rebanadas no demasiado gruesas. Reservamos el resto para disfrutarlo en otro momento.


Ponemos en un cazo el queso, la leche, la nata, el azúcar y la cuajada. Calentamos hasta que la mezcla llegue a ebullición, bajamos el fuego y cocinamos unos minutos, removiendo continuamente, hasta que el azúcar se haya disuelto y la mezcla esté bien integrada.


Untamos con el caramelo líquido la base y las paredes de un molde alargado de tipo plumcake y repartimos los piñones por el fondo.


Vertemos la mitad de la preparación de queso y colocamos encima las rebanadas de bizcocho. Cubrimos con el resto de la mezcla de queso.


Cubrimos el molde con film transparente y dejamos en la nevera durante al menos 6 horas, hasta que el flan esté completamente cuajado.


En el momento de servir, pasamos un cuchillo por los bordes para despegar el flan y lo volcamos con cuidado sobre una fuente.




Bocaditos de caramelo y cacahuete



Si nos gustan los dulces con diferentes texturas, estos bocaditos de caramelo y cacahuete son toda una tentación. Las capas de chocolate, crema de cacahuete, cacahuetes tostados y caramelo se combinan en cada bocado creando un dulce intenso, cremoso y ligeramente crujiente.   Perfectos para cortar en pequeñas porciones y disfrutar poco a poco, acompañando un café o como capricho para los más golosos.





Ingredientes:


- 320 gr de pepitas de chocolate
- 90 gr de mantequilla de cacahuete
- 213 gr de crema de nubes
- 170 gr de azúcar glas
- 150 gr de cacahuetes tostados y pelados
- 300 gr de caramelos de tofe
- 60 gr de nata 
- Cacao puro en polvo



Preparación



Forramos con papel de horno un molde de paredes bajas de unos 28 x 18 cm.


Derretimos 160 gr de chocolate junto con 45 gr de mantequilla de cacahuete al baño María o en el microondas, en intervalos cortos. Removemos hasta obtener una mezcla homogénea y la vertemos en el molde, extendiéndola en una capa fina. Llevamos al congelador durante unos 3 minutos para que endurezca.


En un bol ponemos la crema de nubes, 60 gr de mantequilla de cacahuete y el azúcar glas. Batimos con unas varillas eléctricas hasta obtener una mezcla suave y esponjosa. La extendemos sobre la capa de chocolate.


Repartimos los cacahuetes tostados por toda la superficie y presionamos ligeramente para que queden adheridos.


Ponemos los caramelos de tofe y la nata en un cazo y calentamos a fuego medio, removiendo continuamente hasta que los caramelos se derritan y obtengamos una crema lisa y espesa. Vertemos sobre los cacahuetes y dejamos reposar en la nevera durante unos 5 minutos.


Derretimos el chocolate restante con la mantequilla de cacahuete que nos queda. Dejamos templar unos minutos y extendemos sobre la capa de caramelo.


Espolvoreamos la superficie con un poco de cacao puro en polvo y llevamos a la nevera durante al menos 30 minutos.


Cuando la preparación esté bien firme, cortamos en pequeños cuadrados con un cuchillo afilado y servimos nuestros bocaditos de caramelo y cacahuete.




Posset de naranja


Cremoso, suave y con un delicado sabor a naranja, este posset es un postre de origen británico que sorprende por su sencillez. Con pocos ingredientes conseguimos una textura sedosa y un agradable toque cítrico. Una receta fácil y refrescante, perfecta para servir en vasitos como broche final de cualquier comida.





Ingredientes:


- 200 ml de nata para montar, con al menos un 35 % de materia grasa
- 150 gr de azúcar
- 90 ml de zumo de naranja recién exprimido
- 2 cucharadas de ralladura de naranja
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal




Preparación



Lavamos y secamos bien las naranjas. Rallamos la piel de una de ellas, procurando no llegar a la parte blanca para evitar que amargue.


Mezclamos el azúcar con la ralladura de naranja, presionando ligeramente para que el azúcar se impregne de los aceites de la piel.


Ponemos la nata, el azúcar aromatizado con la ralladura, la vainilla y la pizca de sal en un cazo. Calentamos a fuego medio, removiendo, hasta que comience a hervir.


Mantenemos la cocción durante unos minutos, sin dejar de remover.


Retiramos del fuego y añadimos poco a poco el zumo de naranja, mezclando bien hasta que quede una crema homogénea.


Colamos la mezcla para retirar la ralladura y posibles restos y la repartimos en vasitos o recipientes individuales.


Dejamos enfriar y llevamos al frigorífico durante al menos 4 horas, hasta que el posset haya cuajado y tenga una textura cremosa.




Polos Drácula

 


Un clásico de los helados que nos lleva directamente a los veranos de nuestra infancia: los polos Drácula. La combinación de cola, fresa y vainilla convierte este polo en un capricho refrescante y lleno de sabor. Una versión casera y sencilla de uno de los polos más recordados, perfecta para disfrutar bien frío en los días de calor.





Ingredientes:


- 1 lata de refresco de cola
- 2 bolas de helado de vainilla
- 50 ml de leche
- 125 gr de fresas
- 50 gr de agua
- 25 gr de azúcar
- Una pizca de colorante negro en gel, opcional



Preparación



Lavamos las fresas, retiramos las hojas y las trituramos.


Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y dejamos hervir a fuego lento durante unos 5 minutos. Retiramos del fuego, dejamos enfriar y mezclamos con las fresas trituradas. Reservamos en el frigorífico.


Vertemos el refresco de cola en un cazo y lo dejamos hervir a fuego lento durante 15-20 minutos, para eliminar el gas y concentrar su sabor. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Si queremos conseguir un color más parecido al polo original, podemos añadir una pequeña cantidad de colorante negro en gel.


Dejamos descongelar ligeramente las bolas de helado de vainilla y las mezclamos con la leche hasta obtener una crema homogénea.


Rellenamos los moldes para polos aproximadamente hasta las tres cuartas partes con la cola y los llevamos al congelador hasta que la parte exterior esté congelada pero el centro todavía quede líquido. Con una pajita retiramos parte del líquido del centro, dejando una capa de cola alrededor.


Rellenamos el hueco con la salsa de fresa y dejamos congelar hasta que esté firme.


Terminamos de rellenar los moldes con la crema de vainilla, colocamos los palitos y congelamos completamente.