Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Galletas Lotus de tarta de queso




Un bocado que une textura y sabor: crujientes por fuera, suaves y con ese matiz cremoso de tarta de queso que las hace irresistibles.


Ingredientes:




Para la masa de galletas

- 140 gr de mantequilla fundida
- 120 gr de azúcar blanco
- 60 gr de azúcar moreno
- 1 huevo
- 2 cucharaditas de vainilla
- 190 gr de harina
- 150 gr de galletas Lotus
- 1 cucharadita de levadura química
- Una pizca de sal
- Especias canela, clavo, nuez moscada y jengibre



Para la crema de queso

- 250 gr de queso crema
- 1 cucharadita de vainilla
- 60 gr de azúcar glas




Preparación




Colocamos las galletas Lotus en el vaso del robot de cocina y las trituramos hasta que queden en forma de polvo.

Fundimos la mantequilla en el microondas, la colocamos en un cuenco amplio y agregamos los azúcares (blanco y moreno). Removemos bien con unas varillas manuales y cuando estén bien integrados, añadimos un huevo. Mezclamos durante unos segundos. Vertemos  un poquito de vainilla al gusto y seguimos mezclando.

Incorporamos las galletas trituradas, la harina y las especias (nuez moscada, jengibre, clavo y canela), sal y una cucharadita de levadura en polvo. Mezclamos lo justo hasta que te quede una masa dura e integrada. Formamos una bola, envolvemos con film transparente de cocina y la dejamos reposar en la nevera durante 1 hora como mínimo.

Introducimos el queso crema en un cuenco, agregamos el azúcar glas y un poquito vainilla y removemos con las varillas manuales hasta obtener una crema suave y sin grumos. La guardamos en una manga pastelera y la dejamos en la nevera para que coja cuerpo.

Retiramos la masa de las galletas de la nevera, cogemos porciones de unos 80 gr y forma bolitas. Cortamos la parte superior y formamos un agujero en el centro, con la ayuda de los dedos

Rellenamos el hueco con la crema de queso. Cerramos un poco la abertura, llevando los bordes hacia el centro y cubrimos con la tapa que antes habías retirado.

Colocamos las galletas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, de tres en tres, bastante separadas entre sí, las espolvoreamos con azúcar y las hornéamos a 180 °C durante 20 minutos. 

Una vez transcurrido el tiempo de horneado, las retiramos y las dejamos enfriar sobre una rejilla.

Servimos completamente frías.

☕ Café Chateau ☕

 

El café Chateau es perfecto para tomarlo a media tarde, te recomendamos colocarle una cereza para decorar.






Ingredientes:



- 4 cucharadas de café molido 
- 4 copitas de licor de cerezas 
- 4 cucharaditas de crema Chantilly 




Preparación


Preparamos un café fuerte para 4 tacitas. 

Ponemos el licor en las tazas y vertemos el café muy caliente.

Vertemos por encima de cada taza una cucharadita de crema.

Compota de manzana y pera con zanahoria caramelizada




Un postre delicado y lleno de sabor, donde la dulzura natural de la fruta se combina con el toque crujiente y caramelizado de la zanahoria, creando una experiencia suave y sofisticada en cada cucharada.





Ingredientes:



- 1 Kilo de manzanas tipo Golden
- 150 gr de peras de invierno
- 100 ml de agua
- 30 gr de sirope de agave
- 1 limón
- canela en rama
- aceite de oliva virgen
- 200 gr de zanahorias baby




Preparación



Pelamos las manzanas y las peras, las quitamos los corazones con cuidado y las troceamos.

Introducimos la fruta en un cazo, añadimos el agua, la mitad del sirope, la piel de limón y la canela. Ponemos la tapa y cocinamos la fruta a fuego suave hasta que esté blandita. 

Una vez blandita, retiramos la piel del limón, la canela y troceamos más la fruta. Dejamos que cueza hasta que tenga la consistencia que deseamos.


Pelamos las zanahorias y las cortamos a rodajitas bien finas. En una cazuela con un fondo de aceite las rehogamos unos minutos. Añadimos un poco de agua, y las cocinamos hasta ablandarlas. Una vez cocidas agregamos el resto del sirope. Vamos removiendo con cuidado unos minutos más. 


Servimos la compota en un cuenco o un vasito, coronada con las zanahorias glaseadas con el sirope.


Muffins de arándanos y crumble crujiente



 

Muffins esponjosos y jugosos, repletos de arándanos, coronados con un crumble dorado y crujiente que aporta el contraste perfecto. Un clásico de pastelería casera con textura y sabor irresistible.






Ingredientes:


Para los muffins

- 250 gr de harina de trigo
- 150 gr de azúcar
- 2 huevos L
- 120 gr de leche
- 100 gr de mantequilla derretida 
- 8 gr de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 5 gr de extracto de vainilla
- 200 gr de arándanos 


Para el crumble

- 80 gr de harina
- 50 gr de azúcar
- 50 gr de mantequilla fría
- 1 gr de canela



 Preparación


Mezclamos la harina, el azúcar y la canela. Añadimos la mantequilla fría en dados.

Desmenuzamos con los dedos hasta obtener una textura arenosa con pequeños grumos.  Guardamos en la nevera mientras hacemos la masa.


Batimos los huevos con el azúcar hasta que esté ligeramente espumoso. Añadimos la leche, la mantequilla derretida y la vainilla. Mezclamos bien.


Incorporamos poco a poco la harina, la levadura y la sal tamizadas. Mezclamos lo justo  sin sobre batir.


Añadimos los arándanos y los incorporamos con movimientos suaves.


Precalentamos el horno a 180°C.


Llenamos los moldes hasta ¾ de su capacidad. Repartimos el crumble generosamente por encima.


Horneamos unos 25 minutos. Estarán listos cuando estén dorados y al pinchar salga limpio.


Podemos espolvorear un poco de azúcar extra antes de hornear. Los dejamos enfriar encima de una rejilla.


Los servimos completamente fríos.



Bizcocho de chocolate con mermelada de frambuesa




Para este delicioso bizcocho primero preparamos una buttermilk con la leche y el limón, luego picamos las avellanas bien finitas para incorporarlas a la masa del bizcocho, que se prepara con la mantequilla, azúcar, harina, levadura y huevo.





Ingredientes:


- 110 gr de Mantequilla
- 220 gr de Azúcar Moreno
- 3 Huevos
- 130 gr de Avellanas peladas
- 280 gr de Harina
- 1 sobre de Levadura En Polvo
- 200 gr de Mermelada De Frambuesa
- 200 ml de Leche
- medio Limón




Para la cobertura

- 200 gr de Chocolate Negro fondant
- 200 gr de Nata Para Montar



Preparación




Dejamos 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente hasta que se ablande. Mientras, preparamos la buttermilk, para ello vertemos la leche en un plato hondo. Exprimimos el limón y filtramos el zumo resultante; lo añadimos a la leche y mezclamos.

Precalentamos el horno a 180º C. 

Eliminamos la pielecilla fina que recubre las avellanas, si es necesario; las tostamos en una sartén, sin añadir grasa, y las picamos finamente.


Colocamos el azúcar en un cuenco, con la mantequilla ablandada, y batimos con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla esté cremosa y blanquecina. 

Cascamos los huevos y los agrégamos de uno en uno; no añadimos el siguiente hasta que al anterior esté totalmente integrado. Incorporamos 260 gr de harina tamizada con la levadura, 100 gr de avellanas y la buttermilk, y seguimos batiendo.

Engrasamos un molde de plumcake con la mantequilla que queda y lo espolvoreamos con la harina restante. Vertemos la masa anterior y horneamos unos 45 minutos.

Espera a que el bizcocho se temple, unos 15 minutos,  lo desmoldamos sobre una rejilla y dejamos que se enfríe completamente. Una vez frio, lo córtamos en tres rectángulos del mismo grosor. Cubrimos dos con la mermelada y colocamos encima el último bizcocho.

Llevamos la nata a ebullición y retiramos del fuego. Añadimos el chocolate troceado y removemos hasta fundirlo. 

Dejamos templar esta crema y cubrimos con ella el bizcocho. Decoramos con el resto de las avellanas.

Dejamos enfriar completamente antes de servirlo.



Bollitos nube de chocolate en air fryer



 

Elaborados con merengue, chocolate blanco y chispas de chocolate negro, estos bocaditos quedan tan blanditos y suaves que al ponerlos en la boca parecen una nube.




Ingredientes:



- 3 claras de huevo
- chocolate blanco al gusto
- Un puñado de pepitas de chocolate negro




Preparación



Rallamos el chocolate blanco con un rallador. Colocamos las claras de huevo en un cuenco y  las montamos a punto de nieve con unas varillas.


Cuando las claras estén bien firmes, agregamos el chocolate blanco y las pepitas de chocolate negro. Mezclamos todo con movimientos envolventes, ayudándote con una espátula.

Cogemos porciones de masa con la misma espátula y forma montoncitos sobre un molde de papel desechable. Los introducimos en la freidora de aire y los cocinamos a 180° C durante 12 minutos o hasta que estén bien doraditos.

Dejamos enfriar antes de servirlos.


🍫Rosquillas de Cacao y Avellana🍫

 

La máxima expresión del cacao en una masa frita, rosquillas de chocolate intenso con el toque crujiente y aromático de la avellana tostada. El capricho definitivo para los amantes del chocolate.






Ingredientes:


- 450 gr de harina
- 50 gr de cacao puro en polvo 
- 100 gr de azúcar glas 
- 2 huevos
- 80 ml de leche 
- 50 gr de mantequilla  en pomada.
- 1 sobre de levadura.
- 50 gr de avellanas tostadas muy picadas (casi polvo) mezcladas con la harina.



Preparación



En un bol grande, tamizamos los 450 gr de harina, los 50 gr de cacao puro y el sobre de levadura. Añadimos los 50 gr de avellana tostada muy picada (casi como una harina gruesa) y la pizca de sal. Mezclamos bien la avellana con la harina evita que se formen grupos de grasa.


En otro recipiente, batimos los 2 huevos con los 100 g de azúcar glas hasta que la mezcla esté blanquecina y espumosa. Añadimos los 50 gr de mantequilla pomada  y los 80 ml de leche. Mezclamos hasta que la mantequilla esté totalmente integrada.


Vamos incorporando los ingredientes secos a los húmedos poco a poco. Empezamos con una espátula y terminamos trabajando con las manos sobre la encimera. Debemos obtener una masa oscura, brillante y elástica.


Dejamos descansar la masa tapada con un paño unos  30 minutos. Al llevar cacao y avellana, la masa necesita asentarse para que los sabores se potencien y sea más fácil de bolear.


Formamos las rosquillas haciendo bolitas del tamaño de una nuez y abriendo el centro con el dedo. Las freímos en aceite de girasol a temperatura media.


Al ser oscuras por el cacao, cuesta más ver si se queman, así que mantenemos el fuego controlado para que se hagan bien por dentro sin chamuscarse por fuera.


Al sacarlas, podemos pasarlas por azúcar normal, pero para que sean inolvidables de verdad, dejamos que se enfríen un poco y sumergimos solo la mitad en un glaseado de chocolate negro derretido y espolvoreamos un poco más de avellana picada por encima.