Unas tortitas jugosas y llenas de sabor, donde las fresas y el chocolate se integran directamente en la masa, aportando dulzor y pequeños contrastes en cada bocado. Al cocinarse, el chocolate se funde ligeramente y la fruta queda suave y aromática, creando unas tortitas irresistibles sin necesidad de muchos añadidos. Ideales para un desayuno o merienda diferente y muy especia
Ingredientes:
- 100 gr de harina de espelta
- 4 gr de levadura química
- 1 gr de bicarbonato
- Una pizca de sal
- 20 gr de azúcar
- 1 huevo
- 80 gr de yogur griego
- 45 ml de leche
- 10 gr de aceite de oliva suave
- 120 gr de fresas
- 40 gr de chispas de chocolate
Preparación
Cascamos el huevo en un cuenco, agregamos el azúcar y lo mezclamos con unas varillas. Cuando estén espumosos, agregamos todos los ingredientes secos, es decir, la harina, la sal, la levadura y una pizca de bicarbonato.
Removemos e incorporamos los ingredientes húmedos, es decir, el yogur griego, la leche y el aceite de oliva. Mezclamos lo justo para integrar los ingredientes sin batir demasiado.
Lavamos las fresas bajo el agua del grifo, las secamos bien, las cortamos en trocitos y las incorporamos a la mezcla anterior. Agregamos también las chispitas de chocolate. Removemos con una espátula para que queden bien integrados.
Ponemos una sartén antiadherente o una plancha al fuego y, cuando esté caliente, añadimos una cucharada de masa. La aplastamos un poco y la cocinamos a fuego muy bajo, con la tapa puesta.
Cuando la tortita esté tostadita por un lado, le damos la vuelta y la doramos por el otro lado. En función del tamaño de la sartén, podemos cocinar varias tortitas a la vez. Vamos realizando las tortitas hasta terminar con toda la masa.
Espolvoreamos las tortitas con un poco de azúcar glas y las servimos recién hechas o templadas.