Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Magdalenas vegetarianas



Estas magdalenas de avena y vainilla resultan una opción idónea para aportar un extra de energía y sabor a los desayunos familiares. El uso de la leche condensada les confiere una jugosidad excepcional y una miga densa pero tierna, que combina de maravilla con el toque rústico de los copos de avena tostados en la superficie. 




Ingredientes:


- 200 gr de Leche condensada 
- 2 huevos
- 75 ml de aceite de girasol
- 10 gr de levadura en polvo
- 150 gr de harina
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 10 gr de copos de avena integrales




Preparación




Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. En un bol amplio, batimos la leche condensada junto con los huevos, el aceite de girasol y el extracto de vainilla utilizando unas varillas eléctricas a velocidad media hasta lograr una mezcla uniforme y ligeramente espumosa.


 
Añadimos la harina y la levadura química previamente pasadas por un tamiz o colador fino para evitar que se formen grumos. Batimos de nuevo a velocidad baja, lo justo hasta que la harina se integre por completo y nos quede una masa fina, lisa y homogénea.


Colocamos las cápsulas de papel dentro de un molde rígido para magdalenas para que no pierdan la forma. Rellenamos cada una de las cápsulas hasta alcanzar las tres cuartas partes de su capacidad para dejar espacio para la subida. Repartimos los copos de avena por la superficie de cada una de ellas de manera uniforme.


Introducimos la bandeja en la zona central del horno y horneamos las magdalenas durante unos 18 o 20 minutos. Pasado este tiempo, comprobamos que estén bien cocidas introduciendo un palillo en el centro de una de ellas; si sale limpio, las retiramos del horno.


 Las dejamos templar unos minutos y luego las pasamos a una rejilla para que se enfríen por completo.


Helado de yogur y plátano con pepitas de chocolate


Este helado cremoso de plátano, yogur griego y pepitas de chocolate se convertirá en el postre estrella del verano por su sencillez y su espectacular melosidad. La combinación del plátano con la untuosidad del yogur aporta una base densa y suave que contrasta de maravilla con el toque crujiente del chocolate. Una alternativa casera fantástica y muy saludable, perfecta para darse un capricho dulce y refrescante en cualquier momento del día.





Ingredientes:


- 5 Plátanos
- 150 ml de Nata Para Montar
- medio Limón
- 250 gr de Yogur Griego
- 120 gr de Azúcar
- 100 gr de Pepitas De Chocolate
- 1 cucharada de Cacao En Polvo





Preparación




Pelamos los plátanos, les retiramos las hebras finas y los troceamos en rodajas. Los disponemos en el vaso de la batidora, añadimos unas gotas de zumo de limón para que no se oxiden y mantengan su color, y los trituramos hasta obtener un puré homogéneo y cremoso. Reservamos el puré en el congelador bien tapado hasta que esté semifrío.


Semi montamos la nata con el azúcar, utilizando las varillas eléctricas a velocidad media hasta que espese pero sin que llegue a estar totalmente montada. Retiramos el puré de plátano del congelador y lo mezclamos con el yogur griego, la nata semi montada y las pepitas de chocolate. Removemos con una espátula suavemente con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea, sin batir demasiado para mantener el aire.


Dejamos el helado en el congelador durante unas 3 horas. Durante este tiempo, lo removemos cada 30 o 40 minutos con unas varillas manuales o una espátula para romper los cristales de hielo que se vayan formando y lograr una textura suave. 


Repetimos este proceso unas 3 o 4 veces hasta que el helado esté completamente firme.


Repartimos el helado en cuencos individuales utilizando una cuchara de servir, lo espolvoreamos con el cacao en polvo por encima y lo servimos enseguida para disfrutar de su textura óptima.




Pastelitos de hojaldre con piñones



La maravillosa sencillez de estos pastelitos de hojaldre con piñones demuestra que se puede improvisar un bocado dulce soberbio en cuestión de minutos. El contraste crujiente del hojaldre horneado combina a la perfección con el toque tostado de los piñones y la fina costra de azúcar caramelizado de la superficie. 





Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular
- 100 gr de piñones
- 1 clara de huevo
- 50 gr de azúcar
- hojas de menta



Preparación



Extendemos la lámina de hojaldre sobre su propio papel de envoltorio. Le pasamos el rodillo por encima de forma muy suave para alisar la superficie. A continuación, la cortamos en 12 rectángulos de igual tamaño.


Cubrimos la base de una bandeja de horno con papel sulfurizado. Colocamos encima los rectángulos de hojaldre de manera ordenada, dejando suficiente separación entre ellos para asegurarnos de que no se toquen entre sí cuando aumenten de volumen durante la cocción.


Batimos bien la clara de huevo en un cuenco pequeño y untamos toda la superficie de los rectángulos de hojaldre utilizando un pincel de cocina. Salpicamos generosamente los piñones por encima para que se queden adheridos a la clara y espolvoreamos el azúcar de manera uniforme.


Introducimos la bandeja en el horno precalentado y los horneamos a 200º durante unos 15 minutos, vigilando que adquieran un bonito tono dorado sin quemarse. 


Los retiramos del horno, los servimos y adornamos los platos con unas hojas de menta fresca.



Granizado de Manzana, Naranja y Jengibre

 


 Estos granizados unen la frescura crujiente de la manzana con la jugosidad cítrica de la naranja, coronados por el toque vibrante y ligeramente picante del jengibre fresco. Es una opción fantástica para activar las mañanas del fin de semana o para ofrecer como un tentempié reconstituyente a media tarde cuando el calor del verano parece no dar tregua.





Ingredientes:


- 2 manzanas dulces tipo Golden o Royal Gala
- 2 naranjas grandes para zumo
- 1 vaso de agua mineral
- 60 gr de azúcar
- 1 trocito pequeño de jengibre fresco pelado




Preparación




Exprimimos las naranjas y colamos el zumo resultante. 


Pelamos las manzanas, les quitamos el corazón y las troceamos en dados pequeños. 


En el vaso de la batidora, ponemos los trozos de manzana, el zumo de naranja, el vaso de agua mineral, el azúcar y el trocito de jengibre fresco bien limpio. 


Batimos a velocidad máxima durante un par de minutos para asegurarnos de que el jengibre quede totalmente desintegrado y la mezcla resulte muy fina. 


Pasamos todo el líquido a un envase apto para el congelador y lo dejamos enfriar. 


Vamos rompiendo el bloque de hielo con un tenedor cada media hora para conseguir esa textura granizada suelta y deliciosa antes de servir inmediatamente en vasos altos.



Granizado de Albaricoques y Té Blanco

 


El té blanco es conocido por ser uno de los más sutiles y delicados que existen, lo que lo convierte en el compañero ideal para frutas perfumadas como el albaricoque. Hoy os proponemos unos granizados muy finos y sofisticados que combinan la textura carnosa y el dulzor suave de los albaricoques maduros con una infusión ligera de té blanco. 




Ingredientes:


- 500 gr de albaricoques maduros
- 2 vasos de agua mineral
- 2 bolsitas de té blanco
- 65 gr de azúcar
- Unas gotas de zumo de lima




Preparación



Ponemos a calentar los dos vasos de agua en un cazo y, justo antes de que empiece a hervir, apagamos el fuego e introducimos las bolsitas de té blanco. 


Tapamos y dejamos infusionar durante cuatro minutos.


 Retiramos las bolsitas, añadimos el azúcar removiendo hasta su completa disolución y dejamos enfriar a temperatura ambiente. 


Lavamos bien los albaricoques, les quitamos el hueso y los troceamos. Trituramos la fruta con las gotitas de zumo de lima y el té ya frío hasta lograr una crema fina y suave.


 Volcamos la preparación en un táper ancho y la llevamos al congelador, rascando la superficie con un tenedor de forma periódica cada cuarenta minutos para conseguir los cristales sueltos característicos de los granizados antes de repartir en los vasos.



Basicas galletas de merengue frances

 


Las galletas de merengue francés son un clásico de la repostería, conocidas por su textura ligera, crujiente por fuera y que se deshace delicadamente en la boca. Elaboradas con pocos ingredientes, son perfectas para acompañar un café o té, decorar postres o disfrutar como un dulce ligero.



Ingredientes:


- 4 claras de huevo, a temperatura ambiente.
- 220 gr de azúcar glas.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- ¼ cucharadita de cremor tártaro o unas gotas de zumo de limón.
- Una pizca de sal.



Preparación



Precalentamos el horno a 100° C con calor arriba y abajo. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal.


Colocamos las claras y la pizca de sal en el bol. Batimos a velocidad media hasta que comiencen a formar espuma, entonces añadimos el cremor tártaro o el zumo de limón.


Seguimos batiendo, añadimos el azúcar poco a poco sin dejar de batir y  continúamos batiendo  hasta obtener un merengue brillante y muy firme. Añadimos la vainilla y mezclamos batiendo un poco más.


Introducimos el merengue en la manga pastelera. Formamos pequeños montoncitos sobre la bandeja dejando unos 2 cm entre ellos. Podesmos hacer rosetones, espirales o pequeños copos.


Horneamos durante 1 hora y 30 minutos aproximadamente. Vigilamos la cocción pues no deben dorarse.


Pasado ese tiempo, apagamos el horno y dejamos las galletas dentro con la puerta entreabierta durante 30 minutos para que terminen de secarse.


Después de eso, retiramos del horno y dejamos enfriar completamente antes de manipularlas.


Las servimos completamente frias.



☕ Café cappuccino con dulce de l eche☕

 

El café cappuccino con dulce de leche es una deliciosa bebida que combina el intenso aroma del espresso con la cremosidad de la leche espumada y el inconfundible sabor del dulce de leche. Su equilibrio entre el amargor del café y el dulzor del caramelo lo convierte en una opción perfecta para disfrutar en el desayuno, la merienda o como un capricho especial.





Ingredientes:



- 2 cucharadas de dulce de leche
- 1 taza de café azucarado al gusto
- 1 taza de leche entera
- cacao



Preparación


Ponemos el dulce de leche en la taza donde vamos a servir el cappuccino y reservamos


Batimos la leche con la batidora al menos 2 minutos, y la calentamos en el microondas 30 segundos así la espuma será mas compacta.

Echamos la espuma en la taza en la que pusimos el dulce de leche y por un lado echamos el café con cuidado.

Así el café quedara abajo y la espuma arriba.

Adornamos con cacao y servimos.