Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Muffins de plátano a la canela con streusel



Los muffins de plátano a la canela con streusel son unos bizcochitos esponjosos y aromáticos, elaborados con plátano maduro y un toque de canela. Se coronan con un streusel crujiente de mantequilla, harina y azúcar, que aporta una textura irresistible y un delicioso contraste de sabores.





Ingredientes:


Para los muffins


- 110 gr de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1 plátano
- 90 gr de mantequilla
- 60 gr de azúcar moreno
- 1 cucharadita de canela molida
- 2  huevos



Para el streusel


- 110 gr de harina
- 30 gr de azúcar blanca
- 30 gr de azúcar moreno
- 60 gr de mantequilla



Preparación


Comenzamos fundiendo la mantequilla y precalentando el horno a 180º C


Mezclamos en un bol la mantequilla con el azúcar blanquilla y el azúcar moreno. Agregamos la harina y mezclamos con los dedos, de manera que obtengamos una masa a base de migas. Reservamos.


Pelamos los plátanos y los aplastamos con un tenedor en un cuenco grande. Incorporamos el azúcar, los huevos y la mantequilla fundida.


Por otro lado, mezclamos la harina con la levadura, la sal y la canela en otro bol.


Juntamos las dos mezclas y removemos con una espátula. Repartimos la masa en moldes de magdalenas y, sobre la superficie de cada uno espolvoreamos el streusel que tenemos reservado.


Los colocamos sobre una bandeja y horneamos unos 20 minutos.


Pasado ese tiempo, los sacamos con cuidado del horno y dejamos enfriar.


Una vez frios los servimos.



Granizado de plátano



Es una bebida fría y refrescante elaborada con plátano, hielo y un poco de agua o leche. Destaca por su sabor dulce natural, su textura suave y su aporte de vitaminas y minerales, siendo una opción ideal para disfrutar en días calurosos.






Ingredientes:



- 4 Plátanos maduros
- 25 cubitos de Hielo 
- Agua fría 





Preparación




Pelamos los plátanos y troceamos. Ponemos en el vaso de una batidora.


 Añadimos los hielos y trituramos muy bien. 


Añadimos más hielo o agua fría para corregir la consistencia al gusto y servimos inmediatamente.



Lemon cake con glaseado de frutos rojos





Bizcocho de limón esponjoso cubierto con un delicado glaseado de frutos rojos, que aporta un equilibrio perfecto entre la frescura cítrica y el toque dulce y afrutado.





Ingredientes:


Para el bizcocho


- 200 gr de harina
- 50 gr de harina de maíz
- 200 gr de azúcar blanca
- 50 gr de leche
- 50 gr de mantequilla
- 4  huevos
- 1 limón
- 2 cucharadas de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 200 gr de arándanos



Para el glaseado


- 100 gr de frutos rojos
- 1 limón
- 4 cucharadas de agua
- 75 gr de azúcar glas




Preparación 



Precalentamos el horno a 180° C.


Lavamos , secamos, exprimimos el limón y rallamos la piel.


Separamos las yemas de las claras y batimos las primeras con el azúcar hasta que espumen y doblen su volumen. Incorporamos a las yemas los dos tipos de harina y la levadura tamizadas.


Agregamos la mantequilla, la leche, la pizca de sal, el zumo, la ralladura de limón y 150 gr de arándanos y lo mezclamos todo bien.


Por último, echamos las claras montadas a punto de nieve con movimientos envolventes.


Engrasamos un molde, espolvoreamos con harina y volcamos la masa.


Horneamos unos 40 minutos vigilando que no se queme.


En un cazo echamos los 100 gr de frutos rojos y añadimos el zumo de limón y las 4 cucharadas de agua.


Calentamos unos minutos, trituramos y colamos.


Cuando el bizcocho se haya enfriado cubrimos con el glaseado y decoramos con los arándanos restantes y un poco de azúcar glas.


Natillas con plátano en freidora de aire




Natillas cremosas acompañadas de rodajas de plátano caramelizadas en air fryer, decoradas con canela y galleta triturada para un postre sencillo, aromático y delicioso.



Ingredientes:


- 2 plátanos
- Natillas casera
- Azúcar
- Caramelo



Preparación 



Lo primero que tenemos que hacer es pelar el plátano y lo cortamos en rodajas.


Seguidamente dispónemos las rodajas en el interior del cestillo las añadimos el azúcar y las cocínamos a 170 ºC durante 8 minutos .


Por último, servimos las natillas en un bol, agregamos el plátano y un chorrito de caramelo.




🍫Tarta Dobos🍫


La Tarta Dobos es un postre tradicional de Hungría, creado en 1884 por József C. Dobos. Se caracteriza por sus finas capas de bizcocho rellenas de crema de mantequilla con chocolate y una cubierta de caramelo crujiente, lo que la convierte en uno de los pasteles más emblemáticos de la repostería húngara.





Ingredientes:


para el bizcocho

- 6 huevos L
- 150 gr de azúcar 
- 150 gr de harina de trigo 
- 1 cucharadita de extracto de vainilla 
- 1 pizca de sal 



para la crema de chocolate

- 4 yemas de huevo 
- 150 gr de azúcar
- 120 ml de agua
- 250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente 
- 150 gr de chocolate negro
- 1 cucharadita de extracto de vainilla



para el caramelo

- 200 gr de azúcar 
- 1 cucharada de zumo de limón 
- 15 gr de mantequilla 





Preparación



Comenzamos separando las claras de las yemas de los 6 huevos. Colocamos las claras en un bol grande y las yemas en otro recipiente.


Batimos las claras con una pizca de sal hasta que empiecen a espumar. Cuando estén medio montadas añadimos la mitad del azúcar poco a poco mientras seguimos batiendo.


Continuamos batiendo hasta conseguir un merengue firme y brillante. En el bol de las yemas añadimos el resto del azúcar y el extracto de vainilla. Batimos durante varios minutos hasta que la mezcla esté clara y cremosa.


Incorporamos las claras montadas a las yemas en varias tandas, mezclando con movimientos envolventes para no perder aire. Tamizamos la harina sobre la mezcla y la integramos con una espátula con movimientos suaves. Dividimos la masa en seis partes iguales.


Sobre papel de horno dibujamos círculos de unos 22 cm de diámetro y extendemos cada porción de masa formando capas finas. Horneamos cada disco a 180 ºC durante unos 8 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. Dejamos enfriar los discos sobre una rejilla.


Derretimos el chocolate negro al baño maría o en el microondas en intervalos cortos. Lo dejamos templar. En un cazo ponemos el agua y el azúcar y lo llevamos a ebullición hasta obtener un almíbar.


Mientras tanto batimos las yemas con unas varillas hasta que estén ligeramente espumosas. Vertemos el almíbar caliente sobre las yemas en forma de hilo mientras seguimos batiendo.


Continuamos batiendo hasta que la mezcla se enfríe y tenga textura cremosa. En otro bol batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que esté muy cremosa. Añadimos poco a poco la mezcla de yemas y almíbar mientras seguimos batiendo.


Incorporamos el chocolate fundido y la vainilla y mezclamos hasta obtener una crema suave y homogénea.


En una sartén o cazo amplio ponemos el azúcar y el zumo de limón. Calentamos a fuego medio sin remover hasta que el azúcar se derrita y adquiera un color ámbar. Añadimos la mantequilla, removemos para integrar y retiramos del fuego.


Colocamos el último disco de bizcocho sobre una superficie con papel de horno. Vertemos el caramelo caliente sobre el disco y lo extendemos rápidamente con una espátula.


Antes de que el caramelo se endurezca marcamos con un cuchillo bien engrasado o embadurnado con mantequilla las porciones triangulares que tendrá la tarta. Dejamos enfriar completamente. 


Decoramos el borde de la tarta con rosetones de crema de chocolate sobre los que apoyamos los triángulos de bizcocho caramelizado formando un círculo.



Tarta Massini clásica



Descubre cómo preparar una auténtica tarta Massini clásica con bizcocho, nata, trufa y yema tostada. Una receta tradicional perfecta para celebraciones.



Ingredientes:


Para el bizcocho

-  3 huevos M
- 90 gr de azúcar blanco
- 90 gr de harina de trigo de repostería




para el almíbar

- 50 ml de agua
- 50 ml de azúcar



 para la trufa 


- 75 gr de chocolate negro
- 250 ml de nata



 para la nata montada

- 300 ml de nata 
- 25 gr de azúcar blanco



para la yema pastelera


- 100 ml de leche entera
- 2 huevos M
- 150 gr de azúcar
- 20 gr de maicena 






Preparación




Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.


Forramos con papel vegetal 2 moldes redondos de 20 cm. Usamos 2 para no tener que cortar el bizcocho por la mitad y que quede más perfecto. Pero si no tenemos 2 podemos usar solo 1 y partir el bizcocho después, en ese caso tendremos que alargar unos minutos el tiempo de horneado.


Empezamos preparando el bizcocho. Con una varillas eléctricas batimos los huevos con el azúcar hasta que estén blanqueados y tripliquen su tamaño. Poco a poco vamos añadiendo la harina con un tamizador o un colador. 


Con una espátula integramos la harina con movimientos muy suaves y envolventes para no perder textura. Vertemos la mitad de la masa en un molde y la otra mitad en el otro.


Horneamos 6-8 minutos vigilando que los bizcochos no se quemen. Pinchamos con un cuchillo, si sale limpio estará listo. Sacamos del horno, dejamos templar y reservamos.


Seguimos preparando la yema pastelera. En un bol grande batimos los huevos con el azúcar con una varilla manual. Añadimos la maicena tamizada hasta y seguimos removiendo hasta que quede bien integrada y no haya ningún grumo. Calentamos la leche en un cazo y la llevamos a ebullición. Con un colador, vertemos la leche en el bol con la mezcla de huevos.


Pasamos de nuevo la mezcla a un cazo a fuego bajo y no dejamos de remover con una varilla manual. Cuando empiece a espesar la apartamos del fuego y seguimos removiendo hasta que acabe de espesar. Pasamos la mezcla a un recipiente amplio y plano. 


Cubrimos con film de forma que toque la yema para evitar que se forme costra. Dejamos templar a temperatura ambiente y después enfriar en el frigorífico.


Seguimos preparando la trufa. Derretimos el chocolate al baño María o en el microondas a media potencia e intervalos cortos de 30 segundos, removiendo cada vez. Con unas varillas eléctricas batimos la nata hasta un punto en el que quede semi montada, que tenga cuerpo pero no acabe de estar montada del todo.


Añadimos el chocolate fundido, que ya habrá templado un poco, y seguimos batiendo hasta integrar y conseguir la trufa. Reservamos.


Preparamos el almíbar disolviendo en un cazo a fuego medio el azúcar en el agua. Llevamos a ebullición, apagamos el fuego y dejamos templar.


Volvemos a los bizcochos que ya se habrán enfriado. Pasamos una espátula por las paredes de los moldes para que sea más fácil desmoldar, pero desmoldamos solo un bizcocho. Empapamos con parte del almíbar, el bizcocho que ha quedado en el molde. Reservamos el resto para el otro bizcocho que empaparemos más adelante.


Cubrimos el bizcocho con la trufa y alisamos con la espátula para que quede igualado y congelamos durante una hora.


Montamos la nata. Batimos con unas varillas eléctricas la nata y vamos incorporando el azúcar sin dejar de batir en forma de lluvia. Seguimos batiendo hasta que la nata quede bien firme.


Sacamos el molde del congelador, vertemos sobre la trufa la nata montada, alisamos con la espátula y congelamos al menos 2 horas más. Sacamos el molde del congelador. Ponemos el bizcocho reservado sobre la nata y lo pincelamos con el resto del almíbar hasta que quede empapado. Desmoldamos con cuidado. Cubrimos la parte superior del bizcocho con yema pastelera.


Espolvoreamos azúcar sobre la yema y caramelizamos con un soplete de cocina. Podemos servir como tarta helada (con las capas aún congeladas) , o dejarla en el frigorífico para que la textura sea más cremosa.


Parfait de yogur





El parfait de yogur arcoíris es un postre fresco, colorido y muy fácil de preparar. Elaborado con capas de yogur, frutas de diferentes colores y granola, combina una presentación llamativa con un sabor delicioso. Es una opción perfecta para el desayuno, la merienda o como postre ligero, además de ser ideal para sorprender en celebraciones o reuniones familiares.




Ingredientes:


500 g de yogur griego natural
2 cucharadas de miel 
1 cucharadita de extracto de vainilla
100 g de fresas, troceadas
100 g de mango, en dados
100 g de kiwi, en rodajas o dados
100 g de arándanos
100 g de uvas moradas o frambuesas
150 g de granola
Hojas de menta para decorar



Preparación



En un bol mezclamos el yogur griego con la miel y el extracto de vainilla hasta obtener una crema suave y homogénea.


Lavamos y secamos bien todas las frutas. Cortamos las fresas, el mango y el kiwi en trozos pequeños para facilitar el montaje del parfait.


Preparamos cuatro vasos altos o copas transparentes. Colocamos una primera capa de granola en el fondo de cada vaso.


Añadimos una capa de yogur y, sobre ella, repartimos una parte de las fresas. Continuamos formando capas alternando yogur, granola y frutas de distintos colores: mango, kiwi, arándanos y uvas o frambuesas, hasta llenar los vasos.

Terminamos con una última capa de yogur y decoramos con un poco de granola, frutas variadas y unas hojas de menta.

Servimos inmediatamente para que la granola conserve su textura crujiente. 


Si preferimos prepararlo con antelación, montamos las capas de yogur y fruta y añadimos la granola justo antes de servir.