Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Kiwi con yogur griego y miel




El kiwi con yogur griego y miel es un postre fresco, saludable y muy fácil de preparar. La acidez natural del kiwi se equilibra con la cremosidad del yogur y el dulzor de la miel, dando como resultado una receta ligera, deliciosa y perfecta para cualquier momento del año.




Ingredientes:


- 6 kiwis maduros
- 250 gr de yogur griego natural
- 3 cucharadas de miel
- 30 gr de nueces picadas
- La ralladura de medio limón
- Unas hojas de menta fresca




Preparación




Pelamos los kiwis y los cortamos en rodajas o en dados, según prefiramos.


Mezclamos en un bol el yogur griego con la miel y la ralladura de limón hasta obtener una crema suave.


Repartimos el kiwi en copas o cuencos individuales.


Cubrimos la fruta con la crema de yogur.


Espolvoreamos las nueces picadas por encima para aportar un toque crujiente.


Reservamos el postre en el frigorífico durante 20 o 30 minutos.


Decoramos con unas hojas de menta fresca y servimos bien frío.



🍫Tarta de chocolate con galletas, fresones y crocanti🍫


Disfrutamos de una deliciosa tarta fría de chocolate y fresones con una base crujiente de galletas y cacao. Una receta sencilla, cremosa y sin horno, perfecta para combinar el intenso sabor del chocolate con la frescura de la fruta.







Ingredientes:


- 1 paquete de galletas María
- 80 gr de mantequilla
- 20 gr de cacao en polvo
- 250 gr de fresones
- 30 gr de crocanti de almendra




 Para la crema de chocolate

- 3 yemas de huevo
- 200 ml de nata para montar
- 30 gr de azúcar
- 125 gramos de chocolate negro fondant con 70% de cacao




 Preparación



Dejamos la mantequilla unos minutos a temperatura ambiente para que se ablande.

Trituramos las galletas María hasta convertirlas en polvo fino. Añadimos la mantequilla reblandecida y el cacao en polvo y volvemos a triturar hasta conseguir una mezcla homogénea.

Extendemos la mezcla en un molde rectangular desmontable, cubriendo la base y las paredes mientras presionamos bien para que quede compacta. Reservamos en la nevera mientras preparamos la crema de chocolate.

Ponemos la nata en un cazo y la calentamos hasta que empiece a hervir.

Batimos ligeramente las yemas con el azúcar y añadimos la nata caliente poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas. Vertemos de nuevo la mezcla en el cazo y cocinamos a fuego suave durante unos minutos, removiendo continuamente hasta que espese ligeramente.

Retiramos del fuego, añadimos el chocolate troceado y mezclamos hasta que se funda por completo. Dejamos templar la crema y la vertemos sobre la base de galletas.

Lavamos los fresones, los secamos, retiramos el rabito y los cortamos por la mitad. Los colocamos sobre la crema de chocolate con el corte hacia abajo y terminamos espolvoreando el crocanti de almendra

Reservamos la tarta en la nevera durante al menos dos horas antes de servir para que quede bien asentada.




Bizcocho de horchata



Descubrimos un bizcocho diferente, suave y esponjoso, con todo el sabor tradicional de la horchata y un delicado toque de canela. Una receta sencilla que adaptamos a la freidora de aire para conseguir un dulce casero, jugoso y perfecto para disfrutar en cualquier momento del día.



Ingredientes:


- 250 ml de horchata
- 250 gr de harina de repostería
- 150 gr de azúcar blanca
- 3 huevos
- 75 gr de mantequilla
- 15 gr de levadura en polvo



Preparación




Separamos las yemas de las claras y montamos ambas por separado con la mitad del azúcar hasta que estén bien integradas y las claras queden firmes.

Añadimos a las yemas la mantequilla derretida y la horchata y mezclamos hasta conseguir una mezcla homogénea.

Incorporamos la harina y la levadura tamizadas poco a poco, mezclando hasta que no queden grumos.

Agregamos las claras montadas con movimientos suaves y envolventes para mantener el aire de la masa.

Precalentamos la freidora de aire a 160º C durante unos minutos.

Vertemos la mezcla en un molde apto para freidora de aire, previamente engrasado, procurando no llenarlo más de dos tercios de su capacidad.

Cocinamos el bizcocho  durante unos 35-45 minutos, dependiendo del tamaño del molde y de la potencia de la freidora.

Comprobamos que está hecho pinchando con un palillo en el centro; si sale limpio, retiramos y dejamos enfriar antes de desmoldar.

Podemos servirlo acompañado de horchata y un poco de canela molida

Tarta de horchata

 


La tarta de horchata es un postre fresco, suave y muy cremoso que captura todo el sabor de la tradicional bebida valenciana. Con una textura delicada y un ligero aroma a canela y limón, resulta ideal para disfrutar durante los meses de verano. Además, es una receta muy sencilla de preparar, ya que no necesita horno y podemos elaborarla con antelación para servirla bien fría.


Ingredientes:


Para la base

- 200 gr de galletas María
- 80 gr de mantequilla derretida


Para el relleno

- 750 ml de horchata bien fría
- 250 ml de nata para montar
- 200 gr de queso crema
- 100 gr de azúcar
- 2 sobres de cuajada
- 1 cucharadita de canela molida
- Ralladura de medio limón 


Para decorar

- Canela molida
- Canela en rama 
- Unas hojas de menta fresca 



Preparación



Trituramos las galletas hasta obtener un polvo fino y las mezclamos con la mantequilla derretida.


Cubrimos la base de un molde desmontable de unos 22 centímetros con la mezcla de galleta, presionando bien para compactarla. Reservamos en el frigorífico mientras preparamos el relleno.


Separamos un vaso de horchata y disolvemos en él los dos sobres de cuajada, removiendo hasta que no queden grumos.


Vertemos el resto de la horchata en un cazo junto con el azúcar, el queso crema, la nata, la canela y la ralladura de limón si decidimos utilizarla.


Batimos la mezcla hasta que el queso crema quede completamente integrado y calentamos a fuego medio sin dejar de remover.


Cuando esté caliente, incorporamos la horchata con la cuajada disuelta y continuamos removiendo hasta que la mezcla llegue casi a hervir y espese ligeramente.


Retiramos del fuego y vertemos con cuidado sobre la base de galleta.


Dejamos templar unos minutos y llevamos al frigorífico durante al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar toda la noche.


Antes de servir, espolvoreamos con un poco de canela molida y decoramos con una rama de canela y unas hojas de menta si lo deseamos.



Rosquillas de Santa Clara


 Las rosquillas de Santa Clara son un dulce tradicional que destaca por su interior tierno y su irresistible cobertura crujiente de merengue. Perfectas para acompañar un café o una taza de chocolate caliente, estas rosquillas caseras conservan el sabor de la repostería de siempre y son ideales para disfrutar en cualquier época del año.




Ingredientes:


Para la masa

- 200 gr de harina.
- 2 cucharadas de anís en grano (matalauva).
- 2 huevos.
- 1 yema de huevo.
- 2 cucharadas de azúcar.
- Aceite.


Para el merengue

- 100 gr de azúcar.
- 50 ml de agua.
- 1 clara de huevo.



Preparación



Ponemos en un bol la yema, los huevos, el azúcar, el anís en grano y un chorrito de aceite. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.


Incorporamos la harina poco a poco mientras seguimos mezclando, hasta obtener una masa homogénea y manejable.


Engrasamos ligeramente las manos con aceite y dividimos la masa en entre 10 y 15 porciones, según el tamaño que queramos dar a las rosquillas.


Precalentamos el horno a 200 ºC.


Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos las rosquillas haciendo un agujero en el centro de cada porción de masa y las colocamos sobre la bandeja, dejando un poco de separación entre ellas.


Horneamos durante 15 minutos. Apagamos el horno y dejamos las rosquillas en su interior durante 10 minutos más.


Mientras tanto, preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando.


Montamos la clara de huevo a punto de nieve. Sin dejar de batir, incorporamos el almíbar caliente poco a poco en forma de hilo, hasta obtener un merengue brillante y firme.


Bañamos las rosquillas con el merengue, procurando cubrirlas de manera uniforme.


Volvemos a colocarlas en la bandeja y horneamos a 100º C durante unos 10 minutos más, o hasta que la cobertura de merengue esté seca y ligeramente crujiente.


Sacamos las rosquillas del horno, dejamos que se enfríen por completo sobre una rejilla y ya estarán listas para disfrutar.




Granizado de café y cacao


Si te gustan las bebidas frías con un intenso sabor a café, este granizado de café y cacao se convertirá en uno de tus favoritos. Cremoso, refrescante y muy fácil de preparar, combina el aroma del café con el toque irresistible del cacao, dando como resultado una bebida perfecta para disfrutar en los días más calurosos o como capricho a cualquier hora.





Ingredientes:


- 250 ml de leche.
- 250 ml de nata para montar.
- 40 gr de azúcar.
- 10 gr de café soluble.
- 20 gr de cacao en polvo, y un poco más para espolvorear.
- 20 ml de café expreso.
- Hielo en cubitos.



Preparación



Trituramos entre 12 y 14 cubitos de hielo, o 7 si son de los grandes, con ayuda de una picadora. Reservamos el hielo picado en un bol dentro del congelador mientras preparamos el resto de los ingredientes.


Ponemos en el vaso de una batidora la leche, la nata para montar, el café soluble, el café expreso, el azúcar y el cacao en polvo.


Batimos durante aproximadamente un minuto, hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y la mezcla resulte suave y cremosa.


Incorporamos el hielo picado y mezclamos de nuevo durante unos segundos para que se distribuya de manera uniforme.


Repartimos el frappé en dos vasos, espolvoreamos un poco de cacao en polvo por la superficie y servimos inmediatamente para disfrutarlo bien frío.



Polos de aguacate, chocolate y plátano



Estos polos de aguacate, plátano y cacao son una forma deliciosa y saludable de disfrutar de un postre helado casero. La cremosidad del aguacate y el plátano se combina con el intenso sabor del cacao para crear unos polos nutritivos, sin azúcares refinados y perfectos para refrescarnos en los días más calurosos. Una receta fácil de preparar que encantará tanto a mayores como a pequeños.



Ingredientes:


- 1 aguacate maduro, deshuesado y pelado.
- 2 plátanos grandes maduros, pelados y cortados en rodajas.
- 1 taza de leche.
- 4 dátiles deshuesados y cortados en daditos.
- 2 cucharadas de cacao en polvo.



Preparación


Pelamos el aguacate, retiramos el hueso y cortamos la pulpa en trozos. Pelamos también los plátanos y los cortamos en rodajas.


Ponemos en el vaso de un procesador de alimentos o de una batidora el aguacate, los plátanos, la leche, los dátiles deshuesados y cortados en daditos y el cacao en polvo.


 Trituramos todos los ingredientes a velocidad alta hasta obtener una mezcla completamente lisa, cremosa y sin grumos. Si fuera necesario, detenemos el procesador y bajamos la mezcla de las paredes del vaso antes de volver a triturar.


 Repartimos la mezcla entre los seis moldes para polos, procurando no llenarlos completamente para dejar un pequeño espacio que permita la expansión al congelarse.


Colocamos un palito de madera en el centro de cada molde y los llevamos al congelador durante al menos 4 horas, aunque es recomendable dejarlos toda la noche para que adquieran una textura firme.


Para desmoldarlos con facilidad, sumergimos los moldes durante unos segundos en agua templada. Servimos los polos inmediatamente y disfrutamos de un postre helado, cremoso y lleno de sabor.