Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas, cuando éste es de excelente calidad resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

Muffins Doble Chocolate

 

Con un copete alto, una humedad increíble gracias al yogur griego y una intensidad de cacao que engancha, son el capricho perfecto para los verdaderos amantes del chocolate. Una receta infalible, rústica y profesional que no puede faltar en tu colección.



Ingredientes:




- 250 gr de Harina de repostería
- 60 gr de Cacao en polvo puro sin azúcar
- 1 cucharada de Levadura en polvo
- media cucharadita de  Bicarbonato de sodio
- una pizca de Sal
- 150 gr de Azúcar moreno
- 150 gr de Pepitas de chocolate negro
- 2 Huevos L
- 200 gr de Yogur griego natural
- 80 ml de Leche entera
- 100 ml de Aceite de girasol
- 1 cucharadita de Extracto de vainilla




Preparación




Precalentamos el horno a 200°C. Preparamos el molde para magdalenas con cápsulas de papel.

En un bol grande, tamizamos la harina, el cacao, la levadura y el bicarbonato. Añadimos la sal, el azúcar y la mayoría de las pepitas de chocolate. Mezclamos bien.

En otro bol, bate ligeramente los huevos con el aceite, el yogur, la leche y la vainilla hasta que esté integrado. 

Vertemos los líquidos sobre los secos. Mezclamos solo lo justo con una espátula. Si batimos demasiado, el muffin quedará duro. Deben quedar algunos grumos pequeños.

 Llenamos las cápsulas casi hasta arriba. Repartimos las pepitas reservadas por encima.

 Horneamos 5 minutos a 200°C  y luego bajamos a 180° C otros 15 minutos.

Los dejamos unos 5 minutos dentro del molde metálico nada más sacarlos del horno. Esto ayuda a que la estructura se asiente y no se rompan al manipularlos.

 Pasado ese tiempo, los sacamos con cuidado y los colocamos sobre una rejilla



Bizcocho de café y nueces



La intensidad del café se funde con la textura crujiente de las nueces, creando un equilibrio perfecto entre un aroma profundo y un bocado esponjoso. Es una receta clásica, sofisticada pero sencilla.




Ingredientes:


- 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 200 gr de azúcar moreno de caña integral
- 4 huevos
- 200 gr de harina 
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 2 cucharaditas de extracto de café
- 100 gr de nueces



Preparación




Engrasamos un molde  y cubrimos la base con papel de hornear. Precalentamos el horno a 170º con calor arriba y abajo.


Batimos la mantequilla con el azúcar e incorporamos los huevos uno a uno. Añadimos el café y mezclamos. Incorporamos la harina tamizada con la levadura y mezclamos suavemente con una espátula. Añadimos las nueces picadas y volvemos a mezclar un poco.

 Repartimos la masa en el molde y horneamos durante 35 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.


Mini Strudel de manzana y nueces

 

Crujientes rollitos dorados con un relleno dulce de manzana, canela y nueces. Ideales para merendar o acompañar un café. Se comen en un abrir y cerrar de ojos.





Ingredientes:



- 1 lámina de masa de hojaldre
- 2 manzanas medianas
- 40 gr de nueces picadas
- 2 cucharadas de azúcar moreno 
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharada de mantequilla derretida
- 1 huevo para pincelar




Preparación



Pelamos y cortamos las manzanas en cubitos pequeños. Mezclamos las manzanas con las nueces, el azúcar moreno y la canela.

Extendemos la masa de hojaldre sobre una superficie ligeramente enharinada. Cortamos la masa en 4–6 rectángulos, según el tamaño deseado.

Colocamos una porción del relleno en el centro de cada rectángulo. Doblamos los bordes sobre el relleno y enrollamos formando un pequeño rollito.

Pincelamos cada mini Strudel con huevo batido para que queden dorados.

Precalentamos la airfryer a 180° C durante 3 minutos.

Colocamos los Strudel en la cesta sin que se toquen y cocinamos unos 15 minutos, hasta que estén dorados y crujientes.

Dejamos enfriar 5 minutos antes de servir. Espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima.


🍫Bombas de chocolate y crema de limón🍫

 


Deliciosas cestas crujientes de chocolate que puedes rellenar con frutas de temporada. Un postre vistoso, fresco y súper fácil de personalizar según tu gusto. Ideal para sorprender a grandes y pequeños.







Ingredientes:




- 100 gr de chocolate negro o con leche
- 2 kiwis
- 8 fresas
- 10 cerezas
- 1 mandarina 
- 1 molde pequeño o vasos para formar las cestas



Preparación




Troceamos el chocolate y lo derretimos al baño maría o en microondas en intervalos de 20 segundos, removiendo cada vez.

Usamos un molde o un vaso invertido como molde. Cubrimos el molde o vaso con film transparente.

Pintamos o vertemos el chocolate derretido sobre el molde, formando una capa fina.

Llevamos a la nevera 1unos 30 minutos hasta que el chocolate endurezca.

Retiramos con cuidado el molde o el vaso y quitamos el film.

Lavamos, pelamos y cortamos las frutas en trozos pequeños o láminas.

Rellenamos las cestas de chocolate con las frutas cortadas justo antes de servir.

Podemos añadir un toque de nata montada o un chorrito de miel por encima.


Tarta de queso fría



 

La tarta de queso sin horno, es un clásico entre los clásicos. Una tarta fría que resulta una estupenda idea para preparar como postre, como tarta de cumpleaños, o para una fiesta, en general. Es muy fácil de hacer y con ingredientes sencillos. 





Ingredientes:



- 100 gr de galletas
- 50 gr de mantequilla
- 500 gr de queso crema tipo Philadelphia
- 500 gr de nata para montar
- 100 gr de azúcar
- 1 sobre de cuajada para postres
- 250 gr de mermelada de fresa



Preparación




Para comenzar, preparamos la base de nuestra tarta. En un vaso batidor ponemos las galletas cortadas en pequeños tozos y con ayuda de una batidora, las trituramos. Una vez hecho, añadimos la mantequilla derretida y mezclamos con una cuchara. Al final, nos tiene que quedar una textura similar a la de una arena húmeda.

Introducimos esta mezcla en un molde desmontable y lo esparcimos bien por toda la superficie.

 Aplastamos con un vaso o una cuchara. Debe quedar bien compacto y sin huecos libres. Especialmente por los bordes. Esta base, será la que sujete nuestra tarta de queso sin horno. Metemos en la nevera mientras seguimos con el siguiente paso.

En una cazuela, ponemos el queso crema, la nata y el azúcar. Vamos mezclando mientras calentamos a fuego suave. Que no llegue a hervir.

 La idea es que los ingredientes se derritan y se integren bien entre sí.

A continuación, es el turno de añadir la cuajada. Lo hacemos siguiendo las instrucciones del fabricante.

 Volvemos a mezclar brevemente para que la cuajada se integre bien con el resto de ingredientes.

Vertemos esta mezcla sobre la base de galleta que habíamos preparado, la cual ya estará algo fría y más compacta, después de haber estado en la nevera. Dejamos reposar a temperatura ambiente unos 10 minutos.

Pasados esos 10 minutos de reposo, devolvemos la tarta de queso sin horno a la nevera. Ahora la dejamos aquí hasta que cuaje por completo. Mínimo 4 horas pero si la dejas un día entero, mejor.  Se habrá asentado mejor.

Finalmente, tan sólo queda untarla, por su superficie, con mermelada de fresas o frambuesas.

 Si te cuesta un poco, puedes calentarla para licuarla más. Tan sólo es verterla en su superficie.

 Esperamos a que vuelva a enfriar y desmoldamos.


Pavlova con frutas tropicales

 


Un postre elegante y fresco, crujiente por fuera, suave por dentro, coronado con crema batida y la explosión de sabor de mango, kiwi y maracuyá. Perfecto para sorprender en cualquier ocasión.



Ingredientes:


Merengue


- 4 claras de huevo
- 200 gr de azúcar
- 1 cucharadita de vinagre blanco
- 1 cucharadita de maicena


Crema y frutas


- 250 ml de nata para montar
- 2 cucharadas de azúcar glas
- 1 mango maduro
- 2 kiwis
- la Pulpa de 1 maracuyá 



Preparación




Precalentamos el horno a 120° C y forramos una bandeja con papel vegetal.

Batimos las claras a punto de nieve. Añadimos el azúcar poco a poco hasta que el merengue esté brillante y firme. Incorporamos el vinagre y la maicena suavemente con una espátula. Formamos un círculo en la bandeja y hacemos un ligero hueco en el centro para la crema.

Horneamos 1 hora y 15 minutos. Apagamos el horno y dejamos el merengue dentro hasta que se enfríe completamente.

Montamos la nata con el azúcar glas hasta que forme picos suaves.

Pelamos y cortamos el mango y los kiwis en cubos o láminas. Retiramos la pulpa del maracuyá.

Colocamos el merengue en un plato. Rellenamos el centro con la nata montada. Distribuimos las frutas tropicales encima.

Servimos inmediatamente para mantener la textura crujiente del merengue.



Torrijas de leche y Baileys



Un postre cremoso y aromático que reinventa la torrija tradicional con un toque de Baileys. Su sabor suave y envolvente la convierte en una delicia especial, pensada exclusivamente para adultos, perfecta para disfrutar sin prisas como capricho dulce.




Ingredientes:



- 8 Panecillos de leche
- 125 ml de Leche
- 125 ml de Baileys u otra crema de whisky
- 2 Huevos
- Azúcar
- Canela molida
- Aceite de oliva suave o de girasol



Preparación



Comenzamos mezclando la leche bien caliente con la crema de whiskey y mientras se integran los sabores, vamos partiendo los panes por la mitad en sentido longitudinal.

En una fuente amplia, ponemos el líquido y colocamos sobre él los panes, dejando que lo absorban durante un par de minutos. Mientras, ponemos una sartén amplia con el aceite a calentar. Damos la vuelta a los panecillos para que se empapen también por el otro lado.

Batimos los huevos y rebozamos las torrijas, para freírlas seguidamente. Tenemos nuestras torrijas en la sartén hasta que el huevo se ve dorado y las vamos sacando a una fuente cubierta con papel de cocina para absorber el exceso de aceite de fritura.

Preparamos una mezcla de azúcar y canela en polvo, y pasamos las torrijas en caliente por la mezcla, de forma que los granos de azúcar y canela se queden pegados en nuestras torrijas. 

Podemos servirlas tibias o calientes.