Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Tarta de horchata

 


La tarta de horchata es un postre fresco, suave y muy cremoso que captura todo el sabor de la tradicional bebida valenciana. Con una textura delicada y un ligero aroma a canela y limón, resulta ideal para disfrutar durante los meses de verano. Además, es una receta muy sencilla de preparar, ya que no necesita horno y podemos elaborarla con antelación para servirla bien fría.


Ingredientes:


Para la base

- 200 gr de galletas María
- 80 gr de mantequilla derretida


Para el relleno

- 750 ml de horchata bien fría
- 250 ml de nata para montar
- 200 gr de queso crema
- 100 gr de azúcar
- 2 sobres de cuajada
- 1 cucharadita de canela molida
- Ralladura de medio limón 


Para decorar

- Canela molida
- Canela en rama 
- Unas hojas de menta fresca 



Preparación



Trituramos las galletas hasta obtener un polvo fino y las mezclamos con la mantequilla derretida.


Cubrimos la base de un molde desmontable de unos 22 centímetros con la mezcla de galleta, presionando bien para compactarla. Reservamos en el frigorífico mientras preparamos el relleno.


Separamos un vaso de horchata y disolvemos en él los dos sobres de cuajada, removiendo hasta que no queden grumos.


Vertemos el resto de la horchata en un cazo junto con el azúcar, el queso crema, la nata, la canela y la ralladura de limón si decidimos utilizarla.


Batimos la mezcla hasta que el queso crema quede completamente integrado y calentamos a fuego medio sin dejar de remover.


Cuando esté caliente, incorporamos la horchata con la cuajada disuelta y continuamos removiendo hasta que la mezcla llegue casi a hervir y espese ligeramente.


Retiramos del fuego y vertemos con cuidado sobre la base de galleta.


Dejamos templar unos minutos y llevamos al frigorífico durante al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarla reposar toda la noche.


Antes de servir, espolvoreamos con un poco de canela molida y decoramos con una rama de canela y unas hojas de menta si lo deseamos.



Rosquillas de Santa Clara


 Las rosquillas de Santa Clara son un dulce tradicional que destaca por su interior tierno y su irresistible cobertura crujiente de merengue. Perfectas para acompañar un café o una taza de chocolate caliente, estas rosquillas caseras conservan el sabor de la repostería de siempre y son ideales para disfrutar en cualquier época del año.




Ingredientes:


Para la masa

- 200 gr de harina.
- 2 cucharadas de anís en grano (matalauva).
- 2 huevos.
- 1 yema de huevo.
- 2 cucharadas de azúcar.
- Aceite.


Para el merengue

- 100 gr de azúcar.
- 50 ml de agua.
- 1 clara de huevo.



Preparación



Ponemos en un bol la yema, los huevos, el azúcar, el anís en grano y un chorrito de aceite. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.


Incorporamos la harina poco a poco mientras seguimos mezclando, hasta obtener una masa homogénea y manejable.


Engrasamos ligeramente las manos con aceite y dividimos la masa en entre 10 y 15 porciones, según el tamaño que queramos dar a las rosquillas.


Precalentamos el horno a 200 ºC.


Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos las rosquillas haciendo un agujero en el centro de cada porción de masa y las colocamos sobre la bandeja, dejando un poco de separación entre ellas.


Horneamos durante 15 minutos. Apagamos el horno y dejamos las rosquillas en su interior durante 10 minutos más.


Mientras tanto, preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando.


Montamos la clara de huevo a punto de nieve. Sin dejar de batir, incorporamos el almíbar caliente poco a poco en forma de hilo, hasta obtener un merengue brillante y firme.


Bañamos las rosquillas con el merengue, procurando cubrirlas de manera uniforme.


Volvemos a colocarlas en la bandeja y horneamos a 100º C durante unos 10 minutos más, o hasta que la cobertura de merengue esté seca y ligeramente crujiente.


Sacamos las rosquillas del horno, dejamos que se enfríen por completo sobre una rejilla y ya estarán listas para disfrutar.




Granizado de café y cacao


Si te gustan las bebidas frías con un intenso sabor a café, este granizado de café y cacao se convertirá en uno de tus favoritos. Cremoso, refrescante y muy fácil de preparar, combina el aroma del café con el toque irresistible del cacao, dando como resultado una bebida perfecta para disfrutar en los días más calurosos o como capricho a cualquier hora.





Ingredientes:


- 250 ml de leche.
- 250 ml de nata para montar.
- 40 gr de azúcar.
- 10 gr de café soluble.
- 20 gr de cacao en polvo, y un poco más para espolvorear.
- 20 ml de café expreso.
- Hielo en cubitos.



Preparación



Trituramos entre 12 y 14 cubitos de hielo, o 7 si son de los grandes, con ayuda de una picadora. Reservamos el hielo picado en un bol dentro del congelador mientras preparamos el resto de los ingredientes.


Ponemos en el vaso de una batidora la leche, la nata para montar, el café soluble, el café expreso, el azúcar y el cacao en polvo.


Batimos durante aproximadamente un minuto, hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados y la mezcla resulte suave y cremosa.


Incorporamos el hielo picado y mezclamos de nuevo durante unos segundos para que se distribuya de manera uniforme.


Repartimos el frappé en dos vasos, espolvoreamos un poco de cacao en polvo por la superficie y servimos inmediatamente para disfrutarlo bien frío.



Polos de aguacate, chocolate y plátano



Estos polos de aguacate, plátano y cacao son una forma deliciosa y saludable de disfrutar de un postre helado casero. La cremosidad del aguacate y el plátano se combina con el intenso sabor del cacao para crear unos polos nutritivos, sin azúcares refinados y perfectos para refrescarnos en los días más calurosos. Una receta fácil de preparar que encantará tanto a mayores como a pequeños.



Ingredientes:


- 1 aguacate maduro, deshuesado y pelado.
- 2 plátanos grandes maduros, pelados y cortados en rodajas.
- 1 taza de leche.
- 4 dátiles deshuesados y cortados en daditos.
- 2 cucharadas de cacao en polvo.



Preparación


Pelamos el aguacate, retiramos el hueso y cortamos la pulpa en trozos. Pelamos también los plátanos y los cortamos en rodajas.


Ponemos en el vaso de un procesador de alimentos o de una batidora el aguacate, los plátanos, la leche, los dátiles deshuesados y cortados en daditos y el cacao en polvo.


 Trituramos todos los ingredientes a velocidad alta hasta obtener una mezcla completamente lisa, cremosa y sin grumos. Si fuera necesario, detenemos el procesador y bajamos la mezcla de las paredes del vaso antes de volver a triturar.


 Repartimos la mezcla entre los seis moldes para polos, procurando no llenarlos completamente para dejar un pequeño espacio que permita la expansión al congelarse.


Colocamos un palito de madera en el centro de cada molde y los llevamos al congelador durante al menos 4 horas, aunque es recomendable dejarlos toda la noche para que adquieran una textura firme.


Para desmoldarlos con facilidad, sumergimos los moldes durante unos segundos en agua templada. Servimos los polos inmediatamente y disfrutamos de un postre helado, cremoso y lleno de sabor.


Tartaletas de calabaza con nueces


Las tartaletas de calabaza son un pastel delicioso, cremoso y lleno de los aromas típicos del otoño. Su base de masa quebrada, ligera y crujiente, combina a la perfección con un suave relleno especiado, convirtiéndolas en una opción ideal para disfrutar en una merienda, una celebración o como broche final de cualquier comida.




Ingredientes:


- 2 láminas de masa quebrada (pasta brisa).
- 500 gr de puré de calabaza.
- 200 gr de azúcar.
- 3 huevos.
- 1 pizca de canela molida.
- 1 pizca de jengibre seco en polvo.
- 1 pizca de nuez moscada.
- 1 pizca de clavo molido.
- 1 pizca de sal.
- 300 ml de nata para montar.
- Mantequilla para engrasar los moldes.
- Harina para espolvorear los moldes.
- Nueces picadas para decorar.



Preparación



Precalentamos el horno a 190 °C para que alcance la temperatura adecuada mientras preparamos las tartaletas.


Engrasamos unos moldes individuales con un poco de mantequilla y los espolvoreamos ligeramente con harina para facilitar el desmoldado.


Cortamos la masa quebrada en círculos del tamaño de los moldes. Colocamos cada porción dentro de ellos, presionando suavemente tanto el fondo como los laterales para que quede bien ajustada. Recortamos el exceso de masa.


En un bol amplio mezclamos el puré de calabaza con el azúcar, la canela, el jengibre, la nuez moscada, el clavo y la sal. Removemos hasta obtener una mezcla homogénea y bien integrada.


Añadimos los huevos uno a uno, mezclando después de cada incorporación. Incorporamos la nata para montar y batimos hasta conseguir una crema suave y sin grumos.


Repartimos el relleno entre las tartaletas, procurando no llenarlas hasta el borde para evitar que se derramen durante el horneado.


Horneamos durante unos 30 minutos, o hasta que el relleno esté cuajado y, al pinchar ligeramente el centro con un palillo, este salga prácticamente limpio.


Sacamos las tartaletas del horno y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Después las guardamos en la nevera durante al menos una hora para que adquieran una textura más firme.


Desmoldamos con cuidado y servimos las tartaletas decoradas con nueces picadas por encima, que aportan un delicioso contraste de sabor y un agradable toque crujiente.

Helado de menta y chocolate blanco

 

El helado de menta y chocolate blanco es un postre suave, cremoso y muy refrescante. La delicadeza del chocolate blanco equilibra el intenso aroma de la menta, creando un helado casero con un sabor elegante y diferente, perfecto para disfrutar durante los días más calurosos del verano.




Ingredientes:


- 500 ml de nata para montar.
- 250 ml de leche entera.
- 150 gr de chocolate blanco.
- 100 gr de azúcar.
- 20 gr de hojas de menta fresca.
- 3 yemas de huevo.
- 1 cucharadita de extracto de menta 



Preparación



Ponemos la leche, la nata y las hojas de menta en un cazo. Calentamos a fuego medio hasta que la mezcla esté a punto de hervir. Retiramos del fuego y dejamos infusionar durante 30 minutos.


Colamos la mezcla para retirar las hojas de menta y volvemos a ponerla al fuego.


Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla adquiera un color más claro y una textura cremosa.


Vertemos poco a poco la mezcla caliente sobre las yemas sin dejar de remover para evitar que se cuajen.


Pasamos de nuevo la preparación al cazo y cocinamos a fuego muy suave, removiendo continuamente, hasta que espese ligeramente y cubra el dorso de una cuchara.


Retiramos del fuego e incorporamos el chocolate blanco troceado. Removemos hasta que se funda por completo. Si deseamos un sabor más intenso, añadimos el extracto de menta y mezclamos bien.


Dejamos enfriar completamente la mezcla y la guardamos en el frigorífico durante al menos 4 horas.


Vertemos la preparación en una heladera y la mantecamos siguiendo las instrucciones del fabricante. Si no disponemos de heladera, la pasamos a un recipiente apto para el congelador y la removemos cada 30 o 40 minutos durante unas 3 o 4 horas para evitar la formación de cristales de hielo.


Cuando el helado tenga una textura cremosa, lo conservamos en el congelador hasta el momento de servir. Podemos decorarlo con unas hojas de menta fresca o con unas virutas de chocolate blanco.



Mug cake de chocolate y crema de cacao



Si te apetece un capricho dulce listo en apenas unos minutos, este Mug cake de chocolate y crema de cacao es la receta perfecta. Es un bizcocho esponjoso, con un delicioso corazón cremoso y un intenso sabor a chocolate que lo convierte en un postre irresistible. Además, se prepara directamente en una taza y se cocina en el microondas, por lo que apenas ensuciaremos utensilios.



Ingredientes:


- 2 cucharadas soperas de harina.
- 1 cucharada sopera de cacao en polvo.
- ½ cucharadita de levadura.
- 1 cucharada sopera de azúcar.
- 3 cucharadas soperas de crema de cacao tipo Nutella.
- 1 cucharada sopera de aceite de girasol.
- 1 cucharada sopera de leche o nata líquida.
- 1 huevo tamaño M.
- Una pizca de sal.



Preparación


En un bol mezclaremos la leche o la nata líquida, el huevo previamente batido, el aceite de girasol y dos cucharadas de la crema de cacao, reservando la tercera para el relleno. Batiremos todo con ayuda de un tenedor hasta obtener una mezcla homogénea.


En otro recipiente mezclaremos la harina, el cacao en polvo, la levadura química y la pizca de sal. Removeremos bien para que todos los ingredientes secos queden perfectamente integrados.


Incorporaremos los ingredientes secos a la mezcla líquida y removeremos hasta conseguir una masa lisa y sin grumos.


Verteremos la mitad de la masa en una taza apta para microondas. En el centro colocaremos la cucharada de crema de cacao reservada y cubriremos con el resto de la masa, procurando no llenar la taza por completo para dejar espacio durante la cocción.


Cocinaremos en el microondas a 800 W durante 1 minuto. Giraremos la taza y continuaremos la cocción 30 segundos más. Si fuera necesario, seguiremos cocinando en intervalos de 10 segundos hasta que el bizcocho esté esponjoso y completamente hecho. En la mayoría de los casos, un tiempo total de 1 minuto y 40 segundos será suficiente.


Dejaremos reposar el Mug cake dentro del microondas durante uno o dos minutos antes de servirlo. Lo disfrutaremos recién hecho, cuando su interior aún conserve toda su cremosidad.