Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Brochetas de piña y tostadas francesas con chocolate fundido



Estas brochetas de French Toast con piña y chocolate son una forma original y deliciosa de disfrutar de un postre o una merienda especial. La suavidad del pan caramelizado, el toque tropical de la piña y el irresistible chocolate fundido crean una combinación de sabores que conquistará a grandes y pequeños. Una receta sencilla, vistosa y perfecta para sorprender en cualquier ocasión.




Ingredientes:


- 2 rebanadas de pan de molde
- 1  huevo
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 pizca de canela molida
- 120 ml de leche
- esencia de vainilla
- 2 rodajas de piña
- mantequilla
- chocolate para fundir con un chorrito de leche



Preparación



En un bol, batimos el huevo.


Añadimos la leche, el azúcar, la canela molida y unas gotas de esencia de vainilla. Mezclamos bien hasta obtener una preparación homogénea.


Introducimos las rebanadas de pan en la mezcla y las dejamos reposar unos minutos para que absorban bien el líquido por ambos lados.


Mientras tanto, troceamos el chocolate y lo fundimos en el microondas junto con un chorrito de leche. Calentamos en intervalos cortos de 20 o 30 segundos, removiendo entre cada uno, hasta obtener una crema lisa y brillante.


Calentamos una sartén tipo parrilla y cocinamos las rodajas de piña durante unos minutos por cada lado, hasta que queden ligeramente doradas. Retiramos y las cortamos en trozos.


En otra sartén, derretimos una pequeña cantidad de mantequilla y doramos las rebanadas de pan por ambos lados, hasta que estén bien caramelizadas y con un bonito color dorado.


Dejamos templar ligeramente las tostadas y las cortamos en cuadrados de tamaño similar.
Montamos las brochetas alternando los trozos de French Toast con los de piña hasta completar cada brocheta.


Servimos acompañadas de un cuenco con el chocolate fundido para que cada persona pueda mojar las brochetas antes de disfrutarlas.








☕ Café a la Vasdostana ☕

 

 Es una bebida alcohólica que se toma bien caliente, es ideal para los momentos de invierno y de mucho frío, pero para   aquellos que amamos el café, cualquier momento es bueno. El café a la Vasdostana debe su nombre a la región italiana de Valle D’Aosta, donde se fabrica la copa de madera de nogal donde viene servido, que se le conoce como “La Coppa dell’Amicizia”, es decir la "Copa de la Amistad", como símbolo de la unión y amistad de los presentes.






Ingredientes:



- 4 Café espresso
- 3 vasos de Grappa 
- 1 vaso de Genepy (licor de hierbas valdostano), se puede sustituir por vino tinto seco.
- Azúcar al gusto.  
- Un pedacito de cáscara de limón.



  * La tradición dice que debe beberse en un una grolla (especie de cáliz) o “copa de la amistad”.



Preparación


Verter todos los ingredientes en una grolla (el café debe estar hirviendo)

Remover para derretir el azúcar y servir inmediatamente.

Panacota de horchata con dulce de leche





Esta panacota de horchata con dulce de leche es una versión original del clásico postre italiano. Su textura suave y cremosa, el delicado aroma de la canela y el irresistible toque del dulce de leche crean una combinación perfecta para sorprender con un postre elegante, refrescante y muy fácil de preparar.





Ingredientes:



- 350 ml de horchata
- 250 ml de nata para montar
- 5 cucharadas de azúcar
- 5 hojas de gelatina neutra
- 1 rama de canela
- Dulce de leche líquido, para decorar



Preparación




Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en un bol con agua fría durante unos minutos, hasta que estén blandas.


En un cazo, vertemos la horchata y la nata para montar. Añadimos el azúcar y la rama de canela.


Calentamos la mezcla a fuego medio, removiendo de vez en cuando para que el azúcar se disuelva por completo. No es necesario que llegue a hervir.


Retiramos el cazo del fuego, escurrimos bien la gelatina y la incorporamos a la mezcla caliente. Removemos hasta que se disuelva completamente.


Dejamos infusionar la canela durante unos 10 minutos y, a continuación, colamos la preparación para retirar la rama de canela y obtener una textura más fina.


Dejamos enfriar la mezcla a temperatura ambiente.


Repartimos la panacota en flaneras o moldes individuales y las llevamos a la nevera durante 8 a 10 horas, o hasta que hayan cuajado por completo.


Desmoldamos con cuidado las panacotas y las servimos en platos individuales.


Terminamos decorando con un generoso hilo de dulce de leche líquido antes de servir.



Polos de crema de cacahuete con mermelada de fresa


 Estos polos de mantequilla de cacahuete y fresa son una opción refrescante y deliciosa para disfrutar en los días más calurosos. La cremosidad de la mantequilla de cacahuete se combina a la perfección con el toque afrutado de la mermelada de fresa, creando un contraste de sabores irresistible. Una receta sencilla, sin complicaciones y perfecta para compartir en familia.




Ingredientes:


- 100 gr de mantequilla de cacahuete
- 50 gr de mermelada de fresa
- 2 yogures naturales
- 2 cucharadas de azúcar glas



Preparación



En un bol, mezclamos la mantequilla de cacahuete, los yogures naturales y el azúcar glas.


Batimos con una batidora a velocidad media hasta obtener una mezcla suave, cremosa y completamente homogénea.


Rellenamos los moldes para polos hasta aproximadamente la mitad de su capacidad con esta preparación.


Añadimos dos cucharaditas de mermelada de fresa en el centro de cada molde.


Terminamos de rellenar los moldes con el resto de la mezcla de mantequilla de cacahuete y yogur, procurando dejar un pequeño espacio en la parte superior para facilitar la congelación.


Colocamos los palitos y cerramos los moldes.


Llevamos los polos al congelador durante un mínimo de 6 horas, o hasta que estén completamente congelados.


Desmoldamos los polos con cuidado. Si fuera necesario, sumergimos los moldes unos segundos en agua templada para facilitar la extracción.


Granizado de té verde con melocotón



Si buscas una bebida refrescante, original y con un toque diferente, este granizado de té verde con melocotón es una excelente elección. La suavidad del té verde se combina con el dulzor natural del melocotón para crear una bebida ligera, aromática y perfecta para disfrutar en los días más calurosos o como un saludable tentempié a cualquier hora.






Ingredientes:



- 1 taza de té verde frío 
- 1 melocotón maduro, pelado y troceado
- Miel al gusto
- Hielo



Preparación



Preparamos el té verde con antelación y lo dejamos enfriar completamente.

Pelamos el melocotón y lo cortamos en trozos.

Colocamos en el vaso de la batidora el té verde frío, el melocotón, la miel y una buena cantidad de hielo.

Trituramos todos los ingredientes hasta obtener una textura de granizado fina y uniforme.

Probamos el dulzor y, si lo consideramos necesario, añadimos un poco más de miel y volvemos a mezclar.

Servimos inmediatamente en vasos altos y, si lo deseamos, decoramos con unas rodajas de melocotón o unas hojas de menta para darle un toque aún más refrescante.

Mug cake de chocolate y vainilla


El Mug cake de chocolate y vainilla es el postre perfecto para quienes buscan un capricho dulce listo en pocos minutos. Esponjoso, delicioso y preparado directamente en una taza, combina el intenso sabor del chocolate con la suavidad de la vainilla, convirtiéndose en una opción ideal para disfrutar en cualquier momento del día.



Ingredientes:


- 30 gr de mantequilla
- 3 onzas de chocolate negro
-  1 huevo
-  30 gr de azúcar
- 40 gr de harina
- 1/2 cucharadita de esencia vainilla,
- 1 cucharada de nata líquida
-  1/2 cucharada de levadura Royal 
-  granillo crocanti de almendra para decorar



Preparación


Fundimos la mantequilla en la taza, metiéndola unos 30 segundos al microondas. Hacemos la misma operación con el chocolate, poniéndolo en uno de los cuencos y fundiéndolo en dos o tres tandas de 30 segundos de microondas.


En el otro cuenco, vamos mezclando el azúcar con el huevo, batimos bien, añadimos la nata líquida, mezclamos, seguimos con la harina y la levadura y finalmente la mantequilla, removiendo hasta que obtenemos una masa homogénea.


Pasamos un tercio de esa masa al cuenco del chocolate y mezclamos bien. En el otro cuenco que tiene los dos tercios de masa añadimos la esencia de vainilla. Después, tomamos una cucharada sopera de la masa de vainilla y la ponemos en la taza o mugo y seguimos con otra de la masa de chocolate y las vamos alternando, cucharada a cucharada hasta acabar con las dos masas.


Removemos con una cuchara ligeramente para formar una especie de veteado y añadimos el crocanti de almendra, espolvoreando en la parte superior. Horneamos en el microondas a 800W durante 1 minuto y 45 segundos.


Dejamos enfriar unos minutos antes de servirlo.



Blinis de chocolate con yogur griego



Los blinis de chocolate con yogur griego son una opción deliciosa para disfrutar de un desayuno, una merienda o un Bruch especial. Su textura esponjosa, el intenso sabor del cacao y la cremosidad del yogur griego, crean una combinación equilibrada e irresistible que encantará a toda la familia.



Ingredientes:


- 125 gr de harina de trigo
- 2 huevos
- 150 gr de azúcar
- 40 gr de cacao en polvo
- 200 ml de leche
- Mantequilla para engrasar la sartén




Preparación



En un bol amplio, mezclamos la harina con el azúcar. Añadimos la leche fría poco a poco, removiendo para evitar que se formen grumos.


Incorporamos el cacao en polvo y los huevos. Batimos hasta obtener una masa lisa, homogénea y sin grumos.


Cubrimos el bol con film transparente o un paño limpio y dejamos reposar la masa en la nevera durante 30 minutos. Este reposo ayudará a que los blinis tengan una textura más tierna.


Calentamos una sartén antiadherente a fuego medio y engrasamos ligeramente la superficie con un poco de mantequilla.


Vertemos un cucharón de masa en el centro de la sartén y dejamos que se extienda ligeramente. Cocinamos durante unos 3 minutos, o hasta que comiencen a aparecer pequeñas burbujas en la superficie.


Damos la vuelta al blini con ayuda de una espátula y cocinamos otros 3 minutos, hasta que esté hecho por ambos lados.


Repetimos el proceso con el resto de la masa, engrasando ligeramente la sartén cuando sea necesario.