Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Mostrando entradas con la etiqueta Hojaldre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hojaldre. Mostrar todas las entradas

Rollo de hojaldre relleno de requesón con arándanos



El hojaldre de requesón y arándanos es un postre sencillo, elegante y delicioso. El contraste entre el hojaldre crujiente, el suave requesón y el toque ligeramente ácido de los arándanos lo convierte en una opción perfecta para el desayuno, la merienda o como postre acompañado de un café.




Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular
- 200 gr de requesón
- 60 gr de azúcar glas, más 20 gr para decorar
- 125 gr de arándanos
- 1 huevo
- 2 cucharadas de leche




Preparación




Precalentamos el horno a 200º C con calor arriba y abajo.


Desmenuzamos el requesón en un bol y lo mezclamos con los 60 g de azúcar glas hasta obtener una crema ligeramente granulada.


Forramos una bandeja de horno con papel vegetal y extendemos sobre ella la lámina de hojaldre.


Repartimos la mezcla de requesón en el centro del hojaldre, dejando libres unos centímetros en los bordes.


Distribuimos los arándanos de forma uniforme sobre el requesón.


Doblamos los lados largos del hojaldre hacia el centro y cerramos después los extremos, sellándolos ligeramente para que el relleno no se salga durante el horneado.


Batimos el huevo junto con la leche y pincelamos toda la superficie del hojaldre.


Horneamos durante unos 20 minutos, o hasta que el hojaldre esté bien dorado y haya subido.


Sacamos del horno y dejamos templar sobre una rejilla.


Antes de servir, espolvoreamos con los 20 g de azúcar glas restantes.



Hojaldres de Astorga



Los hojaldres de Astorga, también conocidos como mielitos, son uno de los dulces más emblemáticos de la repostería leonesa. Elaborados con capas de hojaldre crujiente y bañados en un delicioso almíbar de miel, destacan por su textura ligera, su brillo característico y su irresistible sabor. Son perfectos para acompañar un café o disfrutar en cualquier momento del día.



Ingredientes:


- 4 láminas de hojaldre rectangulares 
- 200 gr de miel
- 1 huevo
- 100 ml de agua
- 100 gr de azúcar
- el zumo de medio limón



Preparación 



 En un cazo ponemos la miel, el azúcar, el agua y el zumo de limón. Mezclamos bien todos los ingredientes.


Llevamos el cazo a fuego medio-alto. Cuando empiece a hervir, bajamos ligeramente el fuego y dejamos cocer durante 5 minutos. 


Retiramos del fuego y dejamos enfriar.


Precalentamos el horno a 200º C con calor arriba y abajo.


Extendemos las láminas de hojaldre y cortamos cuadrados del mismo tamaño, de unos 6 cm de lado aproximadamente.


Si utilizamos hojaldre grueso, montamos cada pastel con tres capas. Si el hojaldre es más fino, podemos utilizar cuatro o incluso cinco capas para conseguir un buen volumen.


En la capa superior de cada pastel hacemos un agujero circular en el centro con ayuda de un cortador pequeño o una boquilla de repostería.


Humedecemos ligeramente con agua el centro de los cuadrados que harán de base, evitando los bordes, y vamos superponiendo las capas hasta terminar con la pieza perforada.


Colocamos los hojaldres sobre una bandeja forrada con papel de hornear, dejando separación entre ellos, y los pincelamos con el huevo batido.


Horneamos durante unos 15 minutos, o hasta que el hojaldre haya subido y esté bien dorado.


Sacamos los hojaldres del horno y los dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Sumergimos cada hojaldre en el almíbar ya frío durante unos 30 segundos por cada lado para que absorba bien la mezcla de miel.


Dejamos escurrir sobre una rejilla hasta que el exceso de almíbar haya caído y la superficie quede brillante.


Servimos cuando el almíbar se haya asentado y disfrutamos de estos tradicionales mielitos con todo su sabor y su característico hojaldrado.



Pastel de leche griego



La galatopita, o pastel de leche griego, es un postre tradicional de la gastronomía griega que destaca por su textura suave y cremosa y su delicado aroma a vainilla y canela. Elaborado con ingredientes sencillos, es una receta casera perfecta para disfrutar en cualquier ocasión y descubrir uno de los dulces más emblemáticos de Grecia




Ingredientes:



- 6 huevos
- 300 gr de azúcar
- 150 gr de sémola fina
- 250 gr de mantequilla
- 1 cucharada de cáscara rallada de limón
- 1 cucharada de cáscara rallada de naranja
- 1 l de leche entera
- 10 láminas de pasta filo
- 1 vaso de agua
- 1 cucharada de zumo de limón
- 5 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de canela en polvo





Preparación



Ponemos en un cazo el agua, los 250 gr de azúcar, la piel de limón, la cucharadita de zumo de limón y la canela en rama. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cocemos 5 minutos, lo justo para que el azúcar se disuelva y el almíbar quede ligero. 


Retiramos del fuego, quitamos la piel y la canela si queremos, y dejamos enfriar por completo.


En una cazuela amplia calentamos la leche con la ralladura de limón y la ralladura de naranja hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva con fuerza.


En un cuenco grande batimos los huevos con los 300 gr de azúcar hasta obtener una mezcla más pálida y ligeramente espumosa. Añadimos la sémola fina y mezclamos bien hasta que no queden grumos.


Vertemos poco a poco parte de la leche caliente sobre la mezcla de huevos, sin dejar de batir, para que se temple sin cuajarse. Después devolvemos todo a la cazuela.

Ponemos la cazuela a fuego medio-bajo y removemos constantemente con varillas hasta que la mezcla espese. Debe quedar como unas natillas muy densas o una crema pastelera ligera, con cuerpo pero todavía fluida. Retiramos del fuego e incorporamos 30 o 40 gr de la mantequilla. Mezclamos bien.


Tapamos la crema con film a piel o removemos de vez en cuando para evitar costra. Mientras pierde algo de calor, precalentamos el horno a 180º C, con calor arriba y abajo.


 Derretimos el resto de la mantequilla. Engrasamos un molde. Colocamos 5 hojas de pasta filo en la base, una a una, pincelando cada capa con mantequilla. Dejamos que sobresalgan ligeramente por los bordes.


Vertemos la crema templada sobre la base y la igualamos con una espátula. Doblamos hacia dentro los bordes de filo que sobresalen.


Cerramos el pastel. Cubrimos con las 5 hojas restantes, también pinceladas con mantequilla una a una. Ajustamos la superficie con suavidad para que no queden bolsas grandes de aire y marcamos con un cuchillo afilado la capa superior en rombos o cuadrados, sin llegar del todo al fondo.


Llevamos el molde a la parte media del horno y horneamos entre 35 y 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y crujiente.


Bañamos con el almíbar. Sacamos el pastel del horno y, todavía bien caliente, vertemos por encima el almíbar ya frío, poco a poco, repartido por toda la superficie y aprovechando los cortes marcados.


Dejamos enfriar y reposar al menos  3 horas antes de cortar del todo y servir. 


Terminamos con un poco de canela molida por encima solo si nos gusta ese acabado.


Pastelitos de hojaldre con piñones



La maravillosa sencillez de estos pastelitos de hojaldre con piñones demuestra que se puede improvisar un bocado dulce soberbio en cuestión de minutos. El contraste crujiente del hojaldre horneado combina a la perfección con el toque tostado de los piñones y la fina costra de azúcar caramelizado de la superficie. 





Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular
- 100 gr de piñones
- 1 clara de huevo
- 50 gr de azúcar
- hojas de menta



Preparación



Extendemos la lámina de hojaldre sobre su propio papel de envoltorio. Le pasamos el rodillo por encima de forma muy suave para alisar la superficie. A continuación, la cortamos en 12 rectángulos de igual tamaño.


Cubrimos la base de una bandeja de horno con papel sulfurizado. Colocamos encima los rectángulos de hojaldre de manera ordenada, dejando suficiente separación entre ellos para asegurarnos de que no se toquen entre sí cuando aumenten de volumen durante la cocción.


Batimos bien la clara de huevo en un cuenco pequeño y untamos toda la superficie de los rectángulos de hojaldre utilizando un pincel de cocina. Salpicamos generosamente los piñones por encima para que se queden adheridos a la clara y espolvoreamos el azúcar de manera uniforme.


Introducimos la bandeja en el horno precalentado y los horneamos a 200º durante unos 15 minutos, vigilando que adquieran un bonito tono dorado sin quemarse. 


Los retiramos del horno, los servimos y adornamos los platos con unas hojas de menta fresca.



Pañuelos de fresas con nata



Su combinación de texturas y sabores lo convierte en una opción ligera, delicada y perfecta para cualquier ocasión especial.






Ingredientes:


- 200 gr de fresas
- 1 lámina de hojaldre
- nata montada
- azúcar glas
- huevo




Preparación



Lavamos, escurrimos, y quitamos los rabitos a las fresas.


Precalentamos el horno a 200º C.


Cortamos  la plancha de hojaldre en varios triángulos y los colócamos en una bandeja de horno con papel.


Pintamos con huevo batido y los hornéamos 20 minutos.


Sacamos y dejamos enfriar completamente. Una vez fríos, rellenamos  la mitad de ellos con fresas y la nata montada.


Tapamos con la otra mitad de triángulos de hojaldre y espolvoreamos con azúcar glas.



Cruasán de chocolate en airfryer




Prepara un cruasán de chocolate en la airfryer en solo unos minutos. Queda crujiente por fuera, caliente y con el chocolate fundido por dentro. 



Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre
- 100 gr de chips de chocolate
- leche
- harina



Preparación




Echamos un poco de harina sobre la mesa de trabajo para extender la lámina de hojaldre. Una vez la tengamos bien extendida, cortamos el hojaldre en forma de triángulos.


Precalentamos la airfryer a una temperatura de 200° C durante 5 minutos.


Espolvoreamos unos chips de chocolate y enrollamos cada triángulo desde la parte ancha hacia la fina.


Añadimos unos cuantos chips más y pintamos cada cruasán con un poco de leche.


Colocamos los cruasanes en la cesta de la airfyer y programamos 15 minutos a 160° C.


Sacamos los crusasanes, y dejamos  enfriar completamente antes de servirlos.



Hojaldres crujientes de almendra




Ligeros, dorados y con el delicado sabor de la almendra, estos hojaldres crujientes son una opción perfecta para disfrutar en cualquier momento del día. Su textura quebradiza y su elaboración sencilla los convierten en un dulce ideal para acompañar el café, el té o una merienda especial.




Ingredientes:


- 1 lámina de masa de hojaldre
- 70 gr de mantequilla
- 100 gr de azúcar blanca
- 100 gr de almendra laminada


Preparación



Precalentamos el horno a 200º C.


Fundimos la mantequilla en un bol al microondas junto al azúcar.


Extendemos la masa de hojaldre y la córtamos en rectágulos del mismo tamaño.


Untamos la mitad con la mezcla de mantequilla.


Tapamos con la otra mitad de rectángulos, untamos con el resto de la mezcla y espolvoreamos por encima las almendras laminadas.


Colocamos en una bandeja de horno con papel y hornea 15 minutos a 180º C


Pasado este tiempo, sacamos con cuidado los hojaldres y dejamos enfriar antes de servirlos.




Trenza de hojaldre con plátano y manzana



Una trenza de hojaldre dorada y crujiente que esconde un relleno irresistible de plátano y manzana. La dulzura natural de la fruta se funde con la ligereza del hojaldre, creando un postre sencillo, aromático y lleno de contrastes, perfecto para acompañar un café, una merienda o sorprender en cualquier momento especial.





Ingredientes:



- 250 gr de hojaldre
- 2 plátanos
- 2 manzanas
- 1 Cucharada de azúcar moreno
- 1 Cucharada de canela
- 100 ml de nata para montar
- 2 yemas de huevo
- 1 limón
- 50 gr de harina




Preparación




Cortamos el hojaldre en 4 porciones y las colócamos sobre la superficie de trabajo enharinada. Las estíramos con el rodillo hasta formar rectángulos de 1 cm de grosor. Con la ayuda de un cuchillo bien afilado, marcamos tres partes iguales en el hojaldre, sin llegar a cortarlas, solo marcándolas y realizamos unos cortes en diagonal en los dos laterales.


Pelamos los plátanos y las manzanas. Cortamos los primeros en rodajas y las segundas en láminas finas, retirando el corazón. Los regamos con la mitad del zumo del limón. Mezclamos el azúcar y la canela.


Colocamos los plátanos sobre el tercio central de los rectángulos, dejando libres los laterales y 1 cm en los extremos. Los espolvoréamos con la mitad de la mezcla de azúcar y canela. Dispónemos encima la manzana y añadimos el resto.


 Vamos doblando las tiras de hojaldre de los laterales por encima del relleno de manera que queden intercaladas, debe quedar bien tapado. Cuando tengamoss la trenza hecha, pinta la superficie con las yemas batidas.


Ponemos las cuatro trenzas en la placa forrada con papel sulfurizado y cuécelas, en el horno precalentado a 200 ºC, unos 25 minutos, hasta que estén doradas.


Mezclamos la nata con 1 cucharada de zumo de limón. La batimos durante 2 o 3 minutos con varillas eléctricas o manuales y servimos esta crema con las trenzas de hojaldre.





Xuxos


Estos xuxos rellenos son un auténtico pecado para los amantes de la pastelería tradicional, destacando por su masa increíblemente tierna y su abundante corazón de crema. El contraste entre el exterior frito y azucarado con la suavidad del relleno crea una experiencia irresistible en cada bocado. Son unos dulces espectaculares, ideales para darse un capricho en la merienda y revivir el sabor de las mejores pastelerías artesanas directamente en casa.




Ingredientes:


- 2 láminas de hojaldre
- Azúcar
- Aceite de oliva
- Harina



Para la crema


- 1/2 litro de leche
- 3 yemas de huevo
- 70 gr de azúcar
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 40 gr de fécula de maíz
- 1 piel de limón



Preparación



Echamos la leche en un cazo con la vainilla y una piel de limón. La ponemos al fuego, esperamos a que hierva y retiramos.


En un bol batimos las yemas de huevo con la harina de maíz y el azúcar.


Agregamos la leche colada y volvemos a poner esta mezcla en el cazo a fuego lento. Removemos y cuando empiece a espesar, retiramos y reservamos.


Enharinamos la superficie de trabajo, extendemos el hojaldre encima y cortamos en 6 rectángulos del mismo tamaño.


Colocamos un poco de la crema pastelera en cada ángulo del rectángulo y doblamos las esquinas hacia dentro.


Enrollamos cada uno dándole forma de cilíndro.


Ponemos al fuego una sartén honda, echamos aceite y freimos cada xuixo hasta dorar ligeramente pero sin quemar.


Sacamos una vez dorado, lo ponemos sobre papel de cocina, y una vez escurridos de aceite los servimos en una bandeja y espolvoreamos con azúcar.



Tarta de hojaldre a capas con merengue y yema quemada




El hojaldre aporta el punto crujiente, el merengue añade ligereza y la yema quemada ofrece ese toque dulce y caramelizado que convierte cada bocado en una auténtica delicia.




Ingredientes:


- 3 láminas de hojaldre refrigeradas redondas
- 2 cucharadas de azúcar


Para el merengue

- 4 claras de huevo
- 250 gr de azúcar
- 80 ml de agua
- 1/2 limón
- pizca de sal


Para la yema

- 2 yemas de huevo
- 30 mililitros de agua
- 1/2 limón
- 5 gramos de harina de maíz
- 100 gramos de azúcar



Para decorar

- grosellas
- hojas de menta




Preparación



Precalentamos el horno a 180 ºC.  Cortamos tres discos de hojaldre utilizando como guía el molde que vayamos a emplear. Los humedécemos ligeramente con agua y los espolvoréamos con azúcar. Los colócamos sobre una bandeja, los cúbrimos con papel de horno y añadimos un peso encima para evitar que suban demasiado. Los hornéamos durante 15 minutos y dejamos enfriar.


Calentamos el agua junto con 200 gr de azúcar. Cocemos a fuego suave durante unos 10 minutos hasta obtener un almíbar. Reservamos.


Batimos las claras con una pizca de sal y unas gotas de limón. Cuando empiecen a tomar consistencia, añadimos los 50 gr de azúcar restantes. Sin dejar de batir, incorporamos el almíbar caliente poco a poco en forma de hilo. Continúamos batiendo hasta obtener un merengue firme y completamente frío. Reservamos una pequeña parte en una manga pastelera.


Mezclamos en un cazo las yemas, el azúcar, la maicena, el agua y unas gotas de limón. Cocinamos a fuego suave removiendo constantemente hasta que espese. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.


Colocamos un disco de hojaldre en la base. Cubrimos con la mitad del merengue. Añadimos el segundo disco y repartimos el resto del merengue. Terminamos con el tercer disco de hojaldre. 


Cubrimos la superficie con la crema de yema. Espolvoreamos azúcar y la quemamos con ayuda de un soplete. 


Decoramos con los rosetones de merengue, las grosellas y unas hojas de menta.



Hojaldre de pera




Una tarta muy sencilla porque lo hacemos todo en crudo y se monta en un plis plas. Y es que con tan solo 20 minutos de horno estará lista para servir, si tienes la crema pastelera ya preparada.




Ingredientes:



- 1 lámina de hojaldre redonda
- 4 peras
- 300 gr de crema pastelera
- 3 cucharadas de mermelada de albaricoque
- Hojas de menta




Preparación




Desenroscamos la lámina de hojaldre y la colócamos dentro de un molde redondo (24 cm). Recortamos las partes sobrantes de la masa con la parte roma de un cuchillo.



Cubrimos la base del hojaldre con la crema pastelera.

Pelamos las peras, las córtamos por la mitad, las descorazónamos, las córtamos en láminas finas y las distribúimos superponiéndolas en círculo sobre la crema.


Colocamos el molde sobre una bandeja de horno y horneamos la tarta a 180ºC durante unos 22 minutos.


Pasado este tiempo, la retíramos del horno, dejamos que se temple y la  sácamos del molde. 


Untamos las peras con la mermelada de albaricoque, la córtamos en porciones y servimos. 



Hojaldres rellenos de crema de cacahuete


 Los hojaldres rellenos de crema de cacahuete son un delicioso bocado dulce que combina la textura ligera y crujiente del hojaldre con la suavidad y el intenso sabor de una cremosa preparación de cacahuete. Son ideales para servir como postre, merienda o acompañamiento de café y té. Su elaboración es sencilla, pero el resultado es elegante y muy apetecible, perfecto para sorprender a familiares y amigos con un dulce casero lleno de sabor.




Ingredientes:


- 1 lamina de hojaldre
- 150 gr de cacahuetes tostados sin sal pelados.
- 50 gr de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- 1 huevo
- 30 gr de cacahuetes sin tostar pelados
- 2 cucharadas de azúcar
- hojas de menta




Preparación 



Ponemos los cacahuetes en el accesorio para triturar alimentos, añadimos la mantequilla, el aceite de sésamo y 1 cucharada de azúcar. 


Trituramos bien hasta que queden convertidos en una pasta. La colocamos en un bol y reservamos la crema.


Precalentamos el horno a 200° C.


Extendemos la masa de hojaldre sobre la encimera y con ayuda de un rodillo la estíramos un poco más.


La cortamos en 8 porciones y untamos el contorno de cada trozo con huevo batido y reservamos el resto del huevo batido.


 Colocamos en el centro de 4 de ellos un poco de la crema de cacahuete y los tapamos con los otros 4 trozos. 


Los recortamos para igualarlos y que queden distanciados entre sí.


Cubrimos la bandeja de horno con papel de horno.

 Colocamos los hojaldres rellenos sobre la bandeja de horno y los untamos con una buena cantidad de huevo batido.


Los espolvoreamos con un poco de azúcar y con los cacahuetes crudos picados.


 Los horneamos durante 20-25 min.


Servimos los hojaldres y decoramos cada plato con unas hojas de menta.


Hojaldre relleno de crema de café




Os proponemos un dulce que combina la textura etérea y crujiente del hojaldre con la intensidad aromática de una suave crema de café. Es un bocado refinado, perfecto para poner el broche de oro a vuestras celebraciones o disfrutar de una merienda con un toque distinguido. Deseamos que esta receta os conquiste por su contraste de texturas y por ese sabor a café recién hecho que tanto gusta en casa.




Ingredientes:



- 1 lámina de hojaldre
- 100 gr de azúcar
- aceite de oliva


Para la crema pastelera de café

- 2 yemas de huevo
- 1 sobre de café soluble descafeinado
- 3 cucharadas soperas de azúcar
- 4 cucharaditas de harina de maíz refinada
- 1/2 l de leche
- 1 rama de vainilla



Preparación 




Precalentamos el horno a 180º C

Para hacer los bollitos de hojaldre, extendemos la lámina de hojaldre en una superficie espolvoreada con un poco de azúcar. Ponemos un poco más de azúcar por encima y la  estiramos con un rodillo. 


Cortamos 4 círculos con ayuda de algo redondo. Colocamos los bollitos en la placa del horno untada con aceite y los espolvoreamos con un poco más de azúcar. Horneamos  durante 20 minutos.


Mientras, ponemos a calentar la leche en una cazuela junto con la rama de vainilla abierta por la mitad a lo largo. 


Ponemos las yemas en un bol. Añadimos el azúcar, el café descafeinado y la harina de maíz. Mezclamos bien. Colamos la leche caliente sobre el bol, lo mezclamos bien y lo pasamos todo de nuevo a la cazuela y la ponemos al fuego. 


Remueve sin parar hasta que espese, unos 2 minutos aproximadamente. Dejamos templar e introducimos la crema en una manga pastelera.


Abrimos los bollitos  hojaldre por la mitad y los rellenamos con la crema de café. 


Decoramos y servimos.

Hojaldre con mandarinas, crema de almendra y tofe


Un bocado dulce y delicado donde el hojaldre crujiente envuelve la jugosidad de la mandarina y la suavidad de la crema de almendra. El toque final de tofe aporta un contraste caramelizado irresistible, creando un postre elegante, aromático y lleno de matices. Perfecto para sorprender con algo sencillo pero especial.



Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre
- 2 mandarinas
- 125 gr de almendra molida
- 125 gr de azúcar
- 135 gr de mantequilla
- 70 gr de harina
- 2 huevos
- 1 cucharada de ron



Para el tofe


- 100 ml de zumo de mandarina
- 50 gr de azúcar
- 100 ml de nata líquida




Preparación



En una cacerolita, cocemos el azúcar del tofe con un poco de agua hasta lograr un caramelo dorado. Mientras, calentamos aparte la nata con el zumo de mandarina. Vertemos esta mezcla sobre el caramelo y cocemos unos minutos para que espese. Dejamos enfriar.


Precalentamos el horno  190º C


Mezclamos la almendra con el azúcar y un par de cucharadas de agua hasta lograr una pasta. Añadimos la mantequilla reblandecida y batimos hasta que resulte cremoso. Agregamos los huevos y, luego, la harina y el ron.


Extendemos la lámina de hojaldre, la recortamos en rectángulos y repartimos encima la crema de almendra, dejando libres los bordes. Horneamos 15 minutos.


Pelamos las mandarinas, separamos los gajos y les quitamos la pielecilla que los recubre.


Los distribuimos en los hojaldres y, al serviles, repartimos por encima la salsa tofe.




Hojaldre de membrillo con helado

 

Crujiente hojaldre dorado que envuelve el dulce e irresistible membrillo, acompañado de una bola de helado que se funde suavemente creando un contraste perfecto entre caliente y frío.  Un postre sencillo, elegante y absolutamente delicioso. 



Ingredientes:


- 1 membrillo
- canela molida
- 120 gr de azúcar
- 30 gr de mantequilla
- almendra garrapiñada
- 2 láminas de hojaldre
- 1 huevo


Para la decoración


- helado
- nueces sin cáscara
- azúcar glas




Preparación



Cortamos en porciones el dulce de membrillo y lo disponemos en un recipiente junto con la canela, el azúcar y la mantequilla previamente fundida en el microondas. 


Agregamos las almendras garrapiñadas troceadas y mezclamos el conjunto.



Estiramos la masa de hojaldre, rellenamos la mitad con la mezcla anterior y cerramos el hojaldre. Cortamos la otra masa y la disponemos sobre el hojaldre a modo de decoración.


Batimos un huevo y pintamos el hojaldre. Horneamos a 200º durante 30 minutos aproximadamente.


Disponemos una porción dos porciones de hojaldre en el plato que más nos guste, acompañamos con helado de manzana y canela, decoramos con nueces y  azúcar glas.


Hojaldritos rellenos de merengue casero



 

La clave está en hornear bien el hojaldre para que quede dorado y crujiente, y en preparar un merengue firme y brillante que mantenga su forma al rellenar los pastelitos. El resultado son pequeños bocados dulces, ligeros y perfectos para darte un capricho.




Ingredientes:



- 2 láminas de hojaldre
- 1 cucharada de azúcar glas
- harina
- 1 pizca de canela en polvo



Para el merengue

- 5 claras de huevo
- 200 gr de azúcar glas
- 1 pizca de sal



Preparación




Ponemos el horno a calentar a 180º C.


Extendemos las láminas de hojaldre sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada. Pinchamos la masa con un tenedor para evitar que suba demasiado durante el horneado. 


Con un corta pizzas marcamos diez cuadrados en cada lámina. Colocamos el hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hornea en el horno durante unos 18 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Lo retiramos con cuidado y lo déjamos enfriar.


Colocamos el azúcar con 85 ml de agua en un cazo. Lo llevamos a ebullición y dejamos cocer a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar con textura ligeramente espesa. Lo retiramos del fuego y dejamos que se temple.


Batimos las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener un punto de nieve firme. Sin dejar de batir, añadimos el almíbar templado en forma de hilo fino. Continuamos batiendo hasta conseguir un merengue brillante, firme y bien aireado. 


Lo pasamos a una manga pastelera con boquilla rizada y lo dejamos enfriar en la nevera unos minutos.


Cortamos los cuadrados de hojaldre siguiendo las marcas que hicimos antes del horneado. Colocamos una capa generosa de merengue sobre la mitad de los cuadrados. 


Cubrimos con los restantes formando pequeños pastelitos. Espolvoreamos por encima una mezcla de azúcar glas y una pizca de canela. 


Servimos los hojaldritos y disfrutamos de su contraste entre crujiente y cremoso.

Corbatas de Unquera

 


Viajamos directos a Cantabria para preparar uno de sus dulces más emblemáticos. Estas "corbatas" no son solo un bocado crujiente y delicioso, sino un ejemplo de cómo con un buen hojaldre y una glasa real perfecta se puede conseguir un dulce de alta pastelería en casa.




Ingredientes:




- 2 láminas de hojaldre de mantequilla de buena calidad rectangulares y muy frías.
- 60 gr de granillo de almendra cruda.



Glasa Real

- 1 clara de huevo (preferiblemente pasteurizada)
- 200 gr de azúcar glas 
- unas gotas de zumo de limón.



Preparación



Precalentamos el horno a 200° C con calor arriba y abajo. 

En un bol, batimos la clara de huevo con las gotas de limón. Vamos añadiendo el azúcar glas poco a poco mientras batimos con unas varillas hasta obtener una crema blanca, muy densa y brillante. Debe tener una consistencia que no chorree fácilmente. Reservamos.

Estiramos las láminas de hojaldre directamente sobre el papel de hornear. Con un cortapastas o un cuchillo muy afilado, cortamos rectángulos de unos 12 cm de largo por 4 cm de ancho. Es vital que el hojaldre esté muy frío para que no pierda la forma.

 Cogemos cada rectángulo por los extremos y le damos un giro de 180° en el centro, como si estuviéramos retorciendo un papel de caramelo. Presionamos ligeramente el cruce central para que no se deshaga al hornear.

 Con ayuda de una cucharilla o un pincel, cubrimos generosamente  toda la superficie si te gustan muy dulces con la glasa real que preparamos. No escatimamos, esa capa es la que le da el toque crujiente especial.

 Repartimos las almendras laminadas sobre la glasa fresca para que se queden bien pegadas.

 Introducimos en el horno durante unos 15 minutos. Veremos cómo el hojaldre sube y las capas se separan, mientras la glasa se seca y adquiere un tono ligeramente marfil.

Sacamos del horno y dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla. Este paso es crucial para que el hojaldre termine de endurecer y quede bien crujiente.

Una vez fríos servimos.

 

Hojaldritos de manzana y canela

 


Clásico, crujiente y aromático. Estos mini hojaldres son la merienda perfecta que se prepara en lo que se calienta el horno.



Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular.
- 2 manzanas.
- Azúcar 
- canela al gusto.
- Huevo batido para pincelar.


Preparación



Precalentamos el horno a 200º C


Cortamos el hojaldre en rectángulos pequeños.


Pelamos y cortamos la manzana en láminas muy finas.


Colocamos 3 láminas de manzana sobre cada trozo de hojaldre, espolvoreamos con azúcar y canela.


Pincelamos los bordes con huevo y horneamos  hasta que el hojaldre suba y esté dorado.


Dejamos templar antes de servirlos.



Triangulitos de hojaldre con mermelada



 Hacerlos en casa no lleva más de 35 minutos y solo necesitas unos pocos ingredientes básicos, hojaldre, mermelada, un huevo y un poco de azúcar glas para darles ese acabado de pastelería. El secreto está en sellar bien los bordes y en hornearlos hasta que estén perfectamente dorados.



Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre refrigerado
- 1 huevo
- 30 gr de harina
- 4 cucharadas de mermelada de fresa o de frutas del bosque
- 1 cucharada de azúcar glas



Preparación




Espolvoreamos con harina la superficie de trabajo y colocamos encima la lámina de hojaldre. La estiramos suavemente con un rodillo enharinado hasta obtener una plancha fina. La cortamos en 4 cuadrados iguales.

Precalentamos el horno a 200° C. Colocamos los cuadrados de hojaldre sobre una bandeja forrada con papel vegetal y repartimos una cucharada de mermelada en el centro de cada uno.

Doblamos cada cuadrado en diagonal para darles forma triangular. Sellamos bien los bordes presionando con los dedos o con un tenedor para evitar que la mermelada se escape durante el horneado.

Batimos ligeramente el huevo y pintamos la superficie de los triangulitos con ayuda de un pincel de cocina. Los hornéamos entre 15 y 20 minutos, hasta que estén dorados y crujientes.

Dejamos templar unos minutos y espolvoreamos con azúcar glas justo antes de servir. 



Galette de hojaldre con cerezas y almendras


Una galette es una tarta rústica de origen francés que se caracteriza por su elaboración sencilla y su aspecto artesanal. En esta versión combinamos un hojaldre crujiente con un relleno de cerezas jugosas y almendras, consiguiendo un postre delicioso, muy fácil de preparar y perfecto para cualquier ocasión. Podemos disfrutarla templada o fría, sola o acompañada de una bola de helado de vainilla.






Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre redonda 
- 450 gr de cerezas frescas
- 70 gr de almendra molida
- 60 gr de azúcar
- 10 gr de maicena 
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura de ½ limón
- 1 huevo mediano para pintar
- 25 gr de almendra laminada
- 1 cucharada de azúcar moreno 
- Azúcar glas para decorar




Preparación


Lavamos bien las cerezas bajo el grifo y las secamos con papel de cocina. Les retiramos el rabito y las deshuesamos con ayuda de un deshuesador o realizando un pequeño corte con un cuchillo.


Las colocamos en un bol amplio junto con el azúcar, la maicena, el extracto de vainilla y la ralladura de limón. Mezclamos suavemente para que todas las cerezas queden bien impregnadas y dejamos reposar entre 10 y 15 minutos. Durante este tiempo soltarán parte de su jugo y la maicena comenzará a integrarse con el líquido, evitando que el relleno humedezca demasiado el hojaldre durante el horneado.


Precalentamos el horno a  200º C con calor arriba y abajo.


Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Si el hojaldre ha estado en la nevera, lo dejamos reposar unos minutos para que resulte más fácil de manipular sin que se rompa.


Espolvoreamos la almendra molida sobre la parte central del hojaldre, dejando un borde libre de unos 5 centímetros alrededor. Esta capa actuará como una barrera que absorberá parte del jugo de las cerezas y ayudará a mantener la base más crujiente.


Escurrimos ligeramente las cerezas si han soltado demasiado líquido y las distribuimos sobre la almendra molida formando una capa uniforme.


A continuación, doblamos los bordes del hojaldre hacia el centro, cubriendo parcialmente el relleno. No es necesario que el borde quede perfecto; precisamente el encanto de una galette reside en su aspecto rústico e irregular.


Batimos el huevo y pintamos cuidadosamente todo el borde del hojaldre con ayuda de una brocha de cocina.


Repartimos las almendras laminadas sobre el relleno y, si queremos obtener un acabado más dorado y ligeramente caramelizado, espolvoreamos también un poco de azúcar moreno sobre el borde.


Introducimos la galette en la parte media del horno y horneamos durante 30-35 minutos, o hasta que el hojaldre haya subido, esté bien dorado y el relleno de cerezas burbujee ligeramente.


Si observamos que el borde se dora demasiado rápido, podemos cubrirlo con una tira de papel de aluminio durante los últimos minutos de cocción.


Sacamos la galette del horno y la dejamos reposar sobre una rejilla durante unos 15 minutos. Este reposo permitirá que el relleno se asiente y resulte más fácil cortarla sin que pierda demasiados jugos.


Antes de servirla, espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima.


Podemos disfrutarla templada o completamente fría. También combina a la perfección con una bola de helado de vainilla, nata montada o una cucharada de yogur griego natural.