Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


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Rosquillas de Santa Clara


 Las rosquillas de Santa Clara son un dulce tradicional que destaca por su interior tierno y su irresistible cobertura crujiente de merengue. Perfectas para acompañar un café o una taza de chocolate caliente, estas rosquillas caseras conservan el sabor de la repostería de siempre y son ideales para disfrutar en cualquier época del año.




Ingredientes:


Para la masa

- 200 gr de harina.
- 2 cucharadas de anís en grano (matalauva).
- 2 huevos.
- 1 yema de huevo.
- 2 cucharadas de azúcar.
- Aceite.


Para el merengue

- 100 gr de azúcar.
- 50 ml de agua.
- 1 clara de huevo.



Preparación



Ponemos en un bol la yema, los huevos, el azúcar, el anís en grano y un chorrito de aceite. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.


Incorporamos la harina poco a poco mientras seguimos mezclando, hasta obtener una masa homogénea y manejable.


Engrasamos ligeramente las manos con aceite y dividimos la masa en entre 10 y 15 porciones, según el tamaño que queramos dar a las rosquillas.


Precalentamos el horno a 200 ºC.


Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos las rosquillas haciendo un agujero en el centro de cada porción de masa y las colocamos sobre la bandeja, dejando un poco de separación entre ellas.


Horneamos durante 15 minutos. Apagamos el horno y dejamos las rosquillas en su interior durante 10 minutos más.


Mientras tanto, preparamos el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo. Cocinamos a fuego suave durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando.


Montamos la clara de huevo a punto de nieve. Sin dejar de batir, incorporamos el almíbar caliente poco a poco en forma de hilo, hasta obtener un merengue brillante y firme.


Bañamos las rosquillas con el merengue, procurando cubrirlas de manera uniforme.


Volvemos a colocarlas en la bandeja y horneamos a 100º C durante unos 10 minutos más, o hasta que la cobertura de merengue esté seca y ligeramente crujiente.


Sacamos las rosquillas del horno, dejamos que se enfríen por completo sobre una rejilla y ya estarán listas para disfrutar.




Vasitos de soletillas, nata y fresas





Los vasitos de nata, fresas y bizcochos de soletilla son un postre sencillo, fresco y muy vistoso. La combinación de la suavidad de la nata montada, la jugosidad de las fresas y la esponjosidad de los bizcochos crea un dulce perfecto para cualquier ocasión y listo en muy poco tiempo.



Ingredientes:


- 14 bizcochos de soletilla
- 250 gr de fresas
- 300 ml de nata para montar
- 75 gr de azúcar glas
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Cacao en polvo
- Hojas de menta para decorar



Preparación



Colocamos la nata bien fría en un bol previamente refrigerado.


Añadimos el extracto de vainilla y comenzamos a batir con unas varillas eléctricas. Cuando la nata esté semi montada, incorporamos el azúcar glas poco a poco y continuamos batiendo hasta obtener una nata firme. Reservamos en el frigorífico.


Lavamos las fresas, retiramos el pedúnculo y las cortamos en trozos pequeños.


Partimos los bizcochos de soletilla por la mitad.


En el fondo de cada vaso colocamos dos mitades de bizcocho.


Añadimos una capa de fresas y cubrimos con una capa de nata montada.


Espolvoreamos un poco de cacao en polvo y repetimos las capas de bizcocho, fresas, nata y cacao hasta llenar los vasos.


Terminamos decorando con unas fresas, un ligero espolvoreado de cacao y unas hojas de menta fresca.


Reservamos en el frigorífico durante al menos 30 minutos antes de servir para que el postre esté bien frío.



Panacota de horchata con dulce de leche





Esta panacota de horchata con dulce de leche es una versión original del clásico postre italiano. Su textura suave y cremosa, el delicado aroma de la canela y el irresistible toque del dulce de leche crean una combinación perfecta para sorprender con un postre elegante, refrescante y muy fácil de preparar.





Ingredientes:



- 350 ml de horchata
- 250 ml de nata para montar
- 5 cucharadas de azúcar
- 5 hojas de gelatina neutra
- 1 rama de canela
- Dulce de leche líquido, para decorar



Preparación




Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en un bol con agua fría durante unos minutos, hasta que estén blandas.


En un cazo, vertemos la horchata y la nata para montar. Añadimos el azúcar y la rama de canela.


Calentamos la mezcla a fuego medio, removiendo de vez en cuando para que el azúcar se disuelva por completo. No es necesario que llegue a hervir.


Retiramos el cazo del fuego, escurrimos bien la gelatina y la incorporamos a la mezcla caliente. Removemos hasta que se disuelva completamente.


Dejamos infusionar la canela durante unos 10 minutos y, a continuación, colamos la preparación para retirar la rama de canela y obtener una textura más fina.


Dejamos enfriar la mezcla a temperatura ambiente.


Repartimos la panacota en flaneras o moldes individuales y las llevamos a la nevera durante 8 a 10 horas, o hasta que hayan cuajado por completo.


Desmoldamos con cuidado las panacotas y las servimos en platos individuales.


Terminamos decorando con un generoso hilo de dulce de leche líquido antes de servir.



Huesos de santo de chocolate




 El intenso sabor del dulce de yema confitado combina magistralmente con la delicada textura del mazapán de almendra, ofreciendo un bocado tierno que se deshace en la boca. Una joya de nuestra repostería artesanal que destaca por su elegancia y mantiene intacto el sabor de los obradores de siempre en un formato perfecto para compartir.




Ingredientes:


Para el mazapán de chocolate


- 250 gr de almendras naturales
- 200 gr de azúcar
- 20 gr de cacao puro en polvo
- 100 ml de agua
- azúcar en polvo



Para el relleno de yema


- 4 yemas de huevo
- 100 gr de azúcar
- 3 cucharadas de agua



Para la cobertura


- 150 gr de azúcar glas
- 3 cucharadas de agua



Preparación


Para el mazapán de chocolate


Hervimos las almendras durante 3 minutos, las pelamos y las trituramos hasta que quede un grumo fino.


Echamos la almendra molida y el cacao puro a un bol grande y lo mezclamos.


A continuación, preparamos un almíbar ligero, para ello, hervimos el agua y el azúcar a fuego medio durante 5 minutos. Añadimos el almíbar al bol y mezclamos trabajando la masa durante varios minutos.


Espolvoreamos azúcar en polvo sobre la encimera y estiramos la masa con un rodillo, dejándola de un grosor de unos 2 o 3 mm y cortamos tiras de 6 cm de ancho.


Con una brocheta de madera haremos presión longitudinalmente sobre la superficie de cada una de las tiras para conseguir los surcos típicos de los huesos de santo y le damos la vuelta para que los surcos queden hacia abajo.


Hacemos los rollitos ayudándonos con el mango de una cuchara de madera. Colocamos los rollitos de pie sobre una bandeja y los dejamos reposar durante 3 – 4 horas para que se sequen.



Para el relleno de yema


Echamos en un bol las yemas, el azúcar y el agua. Mezclamos y lo llevamos al microondas durante 30 segundos. Sacamos del microondas y repetimos el proceso 4 veces más hasta que quede una crema densa y espesa.


Pasamos la crema de yema a una manga pastelera y la refrigeramos hasta el momento de consumir.



Para la cobertura:


Mezclamos el azúcar en polvo y el agua en un plato hondo hasta conseguir una pasta fluida.


Rellenamos los mazapanes de chocolate con la crema de yema y los pasamos por la cobertura dejando que escurran sobre una rejilla.


Reservamos durante 2 horas para que seque la cobertura.



Marshmallows de naranja y lima




Aprende a preparar marshmallows de naranja y lima caseros, suaves, esponjosos y con un delicioso toque cítrico. Una receta fácil y perfecta para sorprender




Ingredientes:


- 180 ml de agua
- 280 gr de azúcar
- 2 claras de huevo
- 8 hojas de gelatina
- 140 ml de zumo de naranja
- 20 gr de harina de maíz
- ralladura de lima
- 100 gr de azúcar glas




Preparación



Realizamos un almíbar calentando el agua y el azúcar a 117º C. Por otro lado, montamos las claras de huevo y cuando alcance la temperatura el almíbar, lo añadimos en hilo a las claras.


Hidratamos las hojas de gelatina y calentamos ⅓ del zumo de naranja para disolverlas. Después, añadimos los ⅔ restantes. Incorporamos también en hilo al merengue.


Espolvoreamos en una bandeja con papel de horno 25 gr de azúcar glacé y 5 gr de harina fina de maíz tamizados. Disponemos el merengue, igualamos la superficie y espolvoreamos la ralladura de lima.


Enfriamos durante dos horas y cortamos en cubos. 


Los rebozamos de nuevo con el resto de harina de maíz y azúcar glacé y servimos.






Horchata

 



Una bebida tradicional, refrescante y de sabor suave, elaborada principalmente con chufa, agua y azúcar. 



Ingredientes:


- 280 gr de chufas
- 1 litro y medio de agua
- 60 gr de azúcar moreno



Preparación



Ponemos las chufas a remojo durante 24 horas cambiándoles el agua cada 8 horas, para que se hidraten bien.


Cuando hayan duplicado su tamaño, las ponemos en el vaso de la batidora, junto con parte del agua y batimos muy bien.


Lo colamos lo máximo posible .


Ponemos el líquido colado junto con el resto del agua y el azúcar y lo ponemos otra vez en la batidora y volvemos a batir.


Ponemos en una botella y guardamos en la nevera para que esté bien fresquito.



Flan casero de mandarina y huevo




Una versión frutal y aromática del clásico postre de siempre. Este flan combina la cremosidad tradicional del huevo con el toque cítrico y dulce de las mandarinas frescas. Una opción ligera y deliciosa que sorprende por su frescura, ideal para poner el broche de oro a cualquier comida con un sabor casero inconfundible.




Ingredientes:


- 4 huevos
- 3 yemas de huevo
- 1 litro de leche
- 2 mandarinas
- 1 vaina de vainilla
- 250 gr de azúcar



Preparación




Lavamos las mandarinas y las sécamos con un trapo. Pelamos una evitando la parte blanca y haciendo una espiral con la cáscara. Rallamos la piel de la otra y exprimimos media mandarina.


En un cazo, calentamos 100 gr de azúcar con el zumo de mandarina que hemos exprimido, hasta obtener un caramelo. Lo vertemos en 6 flaneras cubriendo el fondo y las paredes.


Hervimos la leche con la cáscara de la mandarina, la vaina de vainilla abierta y el azúcar restante. La dejamos hervir unos 10 minutos, pasado este tiempo la retíramos del fuego, la déjamos enfriar y la colamos.


 Batimos los huevos con las yemas, los mézclamos con la leche y los vértemos a continuación en las flaneras.


Cocemos los flanes al baño maría, metiendo las flaneras en una cazuela con agua y tapados por encima con papel de hornear, en el horno precalentado previamente a 180º C, durante unos 40 minutos. 


Pasado este tiempo, retiramos el papel y continúamos la cocción de los flanes 10 minutos más. 


Los déjamos enfriar y los desmóldamos, empezando a separar con un cuchillo por los laterales. 


Los decóramos con la ralladura de mandarina y los servimos.


Mousse de café con canela




Gracias a la incorporación de la nata montada, las piezas adquieren una textura aérea, ligera y extremadamente sedosa que se funde en la boca al primer instante. Resultan unas elaboraciones elegantes, sofisticadas y perfectas para culminar una cena especial con un broche de oro lleno de sabor.




Ingredientes:


- 3 hojas de gelatina
- 100 gr de café helado
- 3 huevos
- 225 gr de azúcar
- 250 gr de nata montada
- 250 gr de mascarpone
- 8 galletas
- 1 pizca de canela molida




Preparación



Hidratamos las hojas de gelatina en un recipiente con agua. Calentamos el café en un cazo, retiramos del fuego, añadimos las hojas de gelatina y removemos.


Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras con 150 gr de azúcar, incorporamos el café con gelatina hasta conseguir un resultado homogéneo. Dividimos la mezcla en vasos y refrigeramos dos horas.


Montamos la nata con los 75 gramos de azúcar restantes y añadimos el queso. Mezclamos con la batidora de varillas o realizando movimientos envolventes para evitar que se corte la nata.


Con la ayuda de una manga pastelera, colocamos la espuma sobre la mousse de café.


 Decoramos con galletas  trituradas, canela en polvo y servimos.



Canelones de tiramisú



Elaborados con unos tubos de pasta, estos canelones causarán sensación entre tus comensales. Quedan crujientes por fuera y con un relleno, dulce y cremoso, que te va a conquistar desde el primer mordisco.




Ingredientes:


- 2 tacitas de café para remojar
- 20 tubos de canelón
- 250 gr de queso mascarpone
- 200 ml de nata para montar
- 60 gr de azúcar glas
- Cacao en polvo para decorar



Preparación 



Empezamos preparando café y, cuando lo tengamos listo, lo vertemos en un recipiente amplio en el que puedan caber todos los canelones.


Cogemos los canelones de tubo y los freimos en una sartén con aceite de oliva suave o de girasol.


 Para que queden doraditos por todas partes, les damos la vuelta con la ayuda de un tenedor o unas pinzas.


Colocamos la nata líquida para montar en un cuenco amplio, añadimos el azúcar glas y batimos con las varillas hasta que quede bien montada.


 Luego, agregamos el queso mascarpone y seguimos batiendo hasta que esté perfectamente integrado.


Pasamos los canelones tostaditos por el café y, con la ayuda de una manga pastelera de boquilla fina, los rellénamos con la crema de mascarpone y nata.


Colocamos los canelones en una bandeja de servir bonita y, antes de llevar a la mesa,  los espolvoreamos con un poco de cacao en polvo.







Flan de Huevo Tradicional

 

El flan de María Luisa destaca por su equilibrio exacto y una textura sedosa, sin burbujas, que solo se consigue con un baño María controlado y un batido suave.


Ingredientes:


- 6 huevos frescos
- 6 cucharadas de azúcar
- 1/2 litro de leche entera 
- un toque de vainilla o corteza de limón


Para el caramelo

- 2 cucharadas de azúcar  
- unas gotas de agua.


Preparación



 Lo primero es preparar el caramelo directamente en la flanera hasta que alcance un tono dorado oscuro, asegurándonos de que cubra bien el fondo y las paredes.


 Por otro lado, batimos los huevos con el azúcar con suavidad, buscando que se liguen perfectamente sin introducir aire ni crear espuma. 


Añadimos la leche, que habremos hervido y dejado entibiar, integrándola poco a poco. 


Un paso vital es pasar la mezcla por un colador fino antes de que entre en el molde.


 Cocinamos al baño María en un horno a 170° entre 45 y 60 minutos.


 Sabremos que ha alcanzado su punto cuando la aguja salga limpia. 


Es fundamental resistir la tentación y no desmoldarlo hasta que esté bien frío, mejor tras un reposo largo en la nevera.

Flan de huevo con vainilla, naranja y chocolate negro




El día que quieras hacer del postre una tentación especial, prepara este flan con su toque cítrico y de chocolate negro, que le dan un sabor excepcional. 



Ingredientes:


- 4 Huevos
- 2 Yemas De Huevo
- 215 gr de Azúcar
- media cucharadita de Esencia De Vainilla
- 500 ml de Leche
- 50 gr de Chocolate Negro
- 1 Naranja



Preparación



Lavamos bien y secamos la naranja. Pelamos y reservamos la piel, eliminando la parte blanca.


Preparamos el caramelo calentando en una sartén 100 gr de azúcar. Una vez se funda y esté dorado, retiramos del fuego antes de que oscurezca. Cubrimos con él el interior de las flaneras, inclinándolas con cuidado para que el caramelo cubra la base y las paredes de los moldes.


En un cuenco mezclamos los huevos enteros con las yemas, 65 gr de azúcar y la esencia de vainilla.


Calentamos la leche con la mitad de la piel de naranja sin que hierva. Dejamos infusionar la mezcla durante unos 10 minutos. Retiramos la piel y vertemos la leche sobre la mezcla anterior de los huevos sin dejar de remover. Colamos la mezcla en una jarra. Rallamos el chocolate negro.


Repartimos en las flaneras la mezcla y el chocolate rallado. Horneamos estas al baño maría entre 40 y 50 minutos a 170º C.


Mientras se hornean, picamos en cuadraditos pequeños el resto de la piel de naranja. Ponemos en un cazo con 150 ml de agua y 50 gr de azúcar. Cocemos 10 minutos hasta que se confite.


Una vez fríos los flanes, desmoldamos y servimos acompañados con la piel de naranja confitada cortada a daditos pequeños por encima.


Flan de yogur griego, leche condensada y manzana



El flan de yogur griego, leche condensada y manzana es un postre cremoso, suave y lleno de sabor. La combinación del yogur griego con la dulzura de la leche condensada y el toque natural de la manzana crea un equilibrio perfecto e irresistible. Fácil de preparar y ideal para cualquier ocasión, es una opción deliciosa que sorprende por su textura y su sabor casero. 



Ingredientes:


- 2 manzanas grandes
- 3 yogures griegos
- 200 ml de nata para montar
- 400 gr de leche condensada
- 6 huevos
- Azúcar


Para el caramelo

- 6 cucharadas de azúcar blanco
- 1 poco de agua



Preparacion


Ponemos azúcar en una sartén y agregamos un poco de agua. Los mézclamos con ayuda de unas varillas y los cocínamos hasta obtener un caramelo tostadito. 


Lo vertemos en un molde rectangular y lo extendemos para que quede bien repartido por toda la base.  Reservamos.


Lavamos bien las manzanas, las descorazónamos y las pícamos en daditos muy pequeños. A continuación agregamos los yogures, la nata y la leche condensada. Lo mézclamos todo bien con las varillas y añadimos los huevos. 


Volvemos a mezclar hasta que comprobemos que todos los ingredientes han quedado perfectamente integrados.


Precalentamos el horno a 160 ºC. 


Seguidamente colocamos la mezcla del flan dentro del molde, lo tápamos con papel de aluminio y lo métemos en un recipiente con agua para cocerlo 1 hora al baño maría dentro del horno.


Pasado este tiempo, lo sacamos del horno y lo dejamps enfriar.


Cuando se haya enfriado, refrigéralo un mínimo de 5 horas. Solo nos quedará desmoldarlo y servirlo. 




Torrijas a la vainilla con guindas en almíbar



Esta variante de la torrija sustituye el aroma de canela por la calidez de la vainilla, logrando una textura cremosa que se deshace en el paladar. El toque final lo aportan las guindas en almíbar, que añaden una nota de color vibrante y una explosión de dulzor frutal en cada bocado. Es un postre equilibrado que eleva un clásico de la repostería popular a un nivel más sofisticado y goloso.




Ingredientes:


- 1 Barra De Pan del día anterior
- 50 gr de Azúcar
- 1 taza de Leche
- 1 vaina de Vainilla
- 2 Huevos
- medio limón
- 1 vasito de Aceite De Oliva
- Azúcar Glas
- 1 bote de Guindas En Almíbar



Preparación



Lavamos el limón, lo secamos con papel de cocina y lo pélamos, evitando la parte blanca. Con un cuchillo afilado, hacemos un corte longitudinal a la vaina de vainilla y reservamos.


Colocamos la leche con el azúcar, la piel del limón y la vainilla en un cazo. Calentamos, a fuego suave y removiendo despacio con una cuchara de madera, hasta que el azúcar se haya disuelto. Llevamos a ebullición y retiramos. Dejamos enfriar y eliminamos la vainilla y la piel del limón.


Cascamos los huevos en un bol o plato hondo y los bátimos, con varillas, hasta que veamos que empiezan a estar espumosos.


Cortamos el pan duro en rebanadas, ligeramente en diagonal. Añadimos las rebanadas a la leche y las dejamos en remojo hasta que estén empapadas, pero no demasiado tiempo. Las escurrimos y las pásamos después por el huevo batido.


Ponemos al fuego una sartén con el aceite. Cuando esté bien caliente, pero sin que llegue a humear, incorporamos las rebanadas de pan rebozadas  y  las freímos, por tandas, durante 1 minuto por cada lado. Lo mejor es no poner muchas a la vez.

Las escurrimos sobre papel absorbente y las espolvoréamos al gusto con azúcar glas.

Las decóramos con las guindas y un hilito de su almíbar y servimos enseguida.


Torrijas de croissant caramelizadas con fruta




El croissant ya es bastante goloso, así que no hace falta demasiado azúcar, pero un toque caramelizado es el complemento perfecto, y la fruta refresca el conjunto.





Ingredientes:



- 4 Croissant del día anterior
- 4 Huevos
- 240 ml de Nata líquida para cocinar 
- 800 ml de Leche
- 40 gr de Azúcar avainillado
- Sal una pizca
- Canela molida una pizca
- Aceite de oliva
- 1 cucharada de Mantequilla sin sal 
- Azúcar para caramelizar
- Fresa
- Plátano




Preparación



Cortamos por la mitad los croissants con mucho cuidado, usando un buen cuchillo de sierra de panadería. Sacudimos el exceso de migas que pueda soltar.


 En un plato hondo o en una fuente, batimos el huevo con la nata, la leche, el azúcar avainillado, la sal y la canela. Calentamos un poco en el microondas si estuviera muy fría la mezcla. 


Sumergimos los croissants y dejamos que se empapen bien por ambos lados unos minutos.


Calentamos un fondo de aceite en una sartén mediana. Escurrimos con suavidad las dos mitades de los croissants y freímos por ambos lados hasta que estén doradas al gusto.


 Dejamos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite y pintamos con la mantequilla por fuera, dejando que se derrita con su propio calor.

Añadimos azúcar en las mitades internas y caramelizamos con un soplete, con el gratinador del horno o a la plancha. 

Servimos con las fresas y el plátano cortados en rodajas finas y añadimos miel al gusto antes de servir.



Torrijas de horchata




El resultado es sencillamente espectacular. Usar horchata en lugar de leche le da a la torrija una cremosidad extra y un aroma muy especial.




Ingredientes:


- 8 rebanadas gruesas de Pan del día anterior 
- 1 l de Horchata
- 4 cucharadas de Leche condensada 
- Azúcar
- Canela en rama




Preparación 



Para hacer el líquido en el que vamos a sumergir las torrijas para reblandecer el pan, mezclamos 500 ml de horchata de chufas con 4 cucharadas soperas de leche condensada y lo llevamos a ebullición para que se mezclen bien. 


Añadimos un palo de canela y dejamos infusionar durante diez minutos. Cuando el líquido esté templado, metemos las torrijas y las dejamos remojar unos 15 minutos, dándoles la vuelta para que se empapen bien.


Sacamos las torrijas del remojo, las cubrimos con una o dos cucharaditas de azúcar y quemamos la superficie para hacer una costra de caramelo como en la receta de crema catalana.


Servimos las torrijas aún templadas sobre una capa de horchata, que contrastará con el sabor más dulce de la horchata mezclada con leche condensada en la que las habíamos sumergido para acompañar cada bocado con un poco de ese líquido.



Mousse de yogur y miel con nueces

 


La suavidad del yogur griego se transforma en una nube delicada gracias a la nata, con el toque tradicional de la miel y el crujiente de las nueces.




Ingredientes:


- 2 yogures griegos naturales sin azúcar.
- 200 ml de nata para montar fría.
- 3 cucharadas de miel.
- Nueces peladas para decorar.




Preparación 



Montamos la nata bien fría con unas varillas hasta que esté firme.


En otro bol, batimos ligeramente los yogures con la miel hasta que no haya grumos.


Incorporamos la nata montada a los yogures con movimientos muy suaves para que no pierda el aire.


Repartimos en vasitos y coronamos con las nueces picadas y un hilo extra de miel.




Torrijas de leche y Baileys



Un postre cremoso y aromático que reinventa la torrija tradicional con un toque de Baileys. Su sabor suave y envolvente la convierte en una delicia especial, pensada exclusivamente para adultos, perfecta para disfrutar sin prisas como capricho dulce.




Ingredientes:



- 8 Panecillos de leche
- 125 ml de Leche
- 125 ml de Baileys u otra crema de whisky
- 2 Huevos
- Azúcar
- Canela molida
- Aceite de oliva suave o de girasol



Preparación



Comenzamos mezclando la leche bien caliente con la crema de whiskey y mientras se integran los sabores, vamos partiendo los panes por la mitad en sentido longitudinal.

En una fuente amplia, ponemos el líquido y colocamos sobre él los panes, dejando que lo absorban durante un par de minutos. Mientras, ponemos una sartén amplia con el aceite a calentar. Damos la vuelta a los panecillos para que se empapen también por el otro lado.

Batimos los huevos y rebozamos las torrijas, para freírlas seguidamente. Tenemos nuestras torrijas en la sartén hasta que el huevo se ve dorado y las vamos sacando a una fuente cubierta con papel de cocina para absorber el exceso de aceite de fritura.

Preparamos una mezcla de azúcar y canela en polvo, y pasamos las torrijas en caliente por la mezcla, de forma que los granos de azúcar y canela se queden pegados en nuestras torrijas. 

Podemos servirlas tibias o calientes.



Crema de galletas Lotus


La puedes encontrar sin problemas en la mayoría de grandes superficies y tiendas especializadas, pero si te gusta elaborar tus propios dulces, también la puedes hacer en casa.




Ingredientes:



- 150 gr de galletas Lotus
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 25 gr de azúcar moreno
- 50 ml de leche
- 10 gr de mantequilla
- ¼ de cucharadita de canela en polvo
- Un pellizco de sal



Preparación




Troceamos las galletas Lotus con las manos, las introducimos en el vaso de un triturador de alimentos o de un robot de cocina y las trituramos hasta que estén bien finas y tengan aspecto de arena fina.

Añadimos la sal, el zumo de limón, el azúcar moreno, la mantequilla, la canela en polvo y un chorrito de leche.

Volvemos a triturar, realizando pulsaciones cortas, hasta obtener la textura deseada. Ajustamos el espesor con el resto de la leche reservada. 

Colocamos la crema en un recipiente hermético y reservamos en la nevera un máximo de 1 semana.

Tiramisú de castañas

 


Para montar el postre tendrás que poner una base de bizcocho en los vasos o copas transparentes y mojarlos con café y miel. Luego rellénalos con la crema y espolvorea el cacao.





Ingredientes:




- 4 huevos frescos
- 150 gr de puré de castañas
- Sirope de arce
- 500 gr de queso mascarpone
- 350 gr de nata
- 16 bizcochos de soletilla
- 60 ml de café
- Cacao puro en polvo



Preparación




Cascamos los huevos y separamos las claras de las yemas. Ponemos el puré de castañas en un cazo a fuego suave con las yemas, hasta que se deshaga. Si el puré no lleva azúcar, y te apetece que esté más dulce, le puedes añadir un poco de sirope de arce. 

Por otro lado, disponemos el queso mascarpone en un bol, agregamos la nata y montamos la mezcla con varillas eléctricas hasta que quede firme. Incorporamos entonces el puré de castañas con las yemas y mezclamos bien con ayuda de una espátula. 

Pasamos a un bol las claras reservadas y las montamos a punto de nieve. Seguidamente las añadimos a la preparación anterior con movimientos suaves y envolventes para que no se bajen. 

Hacemos un poco de café y lo endulzamos con la miel.

 Disponemos unos bizcochos de soletilla en las copas que vayamos a utilizar y los empapamos con la mezcla de café y miel. Disponemos la crema de mascarpone en una manga pastelera y rellenamos las copas.

 Dejamos enfriar en la nevera y decoramos con el cacao y una castaña en el momento de servirlo.

Rosquillas con anís glaseadas



La glasa que recubre las rosquillas se prepara en esta receta solo con clara batida y azúcar glas. 




Ingredientes:



- 350 gr de harina
- 4 yemas de huevo
- 100 gr de azúcar
- 2 cucharadas de licor de anís dulce
- 150 ml de aceite de oliva
- 4 cucharadas de azúcar glas
- 1 clara de huevo pasteurizada




Preparación




Reservamos una pizca de harina y colocamos el resto en un bol. Agregamos las yemas, el licor de anís, el azúcar y el aceite. Mezclamos con una cuchara o unas varillas, poco a poco, hasta que la harina absorba el líquido.

Volcamos la masa sobre una mesa de trabajo limpia, espolvoreamos la harina reservada y amasamos bien con las manos, hasta lograr una masa fina.

Hacemos bolitas con la masa y le damos forma de rosquillas ayudándonos del pulgar. 

Las hornéamos durante unos15 minutos a 180º C.  Las retiramos del horno cuando veamos que están doraditas pero no en exceso y las dejamos enfriar.

Montamos la clara pasteurizada porque no la vamos a cocinar y antes de que se llegue a formar un merengue, añadimos el azúcar glas y removemos para que se integren los dos elementos.

Pintamos las rosquillas con la glasa preparada y esperamos a que se endurezcan bien antes de servirlas.