Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Arroz con Leche

 

Este no es un postre rápido; es un ejercicio de paciencia y amor por la cocina tradicional. Para lograr esa textura mística, casi de crema de mantequilla, debemos seguir el método de la gran maestra asturiana paso a paso. 




Ingredientes:


- 150 g de arroz de grano redondo
-  1.5 litros de leche entera
- 200 gr de azúcar
- 50 gr de mantequilla de buena calidad
- una rama de canela
- la corteza de un limón
- una pizca de sal 
- un chorrito de anís.



Preparación




 Comenzamos poniendo el arroz en una cacerola con un poco de agua fría y la sal. 


Una vez que el agua se haya consumido por completo, empezamos a añadir la leche (previamente hervida con la canela y el limón) muy poco a poco. 


El gran secreto es el movimiento, debemos remover con cuchara de madera de forma casi constante a fuego muy suave durante dos horas. 


Solo cuando el grano esté prácticamente deshecho y el conjunto sea una crema espesa, incorporamos el azúcar y la mantequilla. 


Tras unos minutos finales de cocción, añadimos el toque de anís. 


Al servirlo, es imprescindible dejarlo enfriar en una fuente plana y terminar espolvoreando azúcar para quemarlo con hierro al rojo vivo, creando esa costra crujiente tan característica.



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