Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.
En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.

Magdalenas de Miel y Piñones

 

El secreto de esta receta es la calidad de la miel y el contraste térmico. La miel no solo endulza, sino que actúa como un humectante natural que mantiene la miga tierna por mucho más tiempo, mientras que los piñones aportan ese toque distinguido y crujiente.



Ingredientes:



- 250 gr de harina de repostería tamizada
- 3 huevos L a temperatura ambiente
- 80 gr de miel de flores pura
- 80 gr de azúcar
- 100 ml de aceite de girasol
- 50 ml de leche entera
- 1 sobre de levadura en polvo
- 40 gr de piñones nacionales
- Una pizca de sal




Preparación 



En un bol amplio, batimos los huevos con el azúcar. Cuando empiecen a espumar, añadimos la miel, si está muy densa, la templamos unos segundos en el microondas para que esté fluida. Batimos con varillas eléctricas hasta que la mezcla blanquee y tenga una textura de crema espesa.

Vertemos el aceite de girasol muy despacio, en un hilo fino, mientras seguimos batiendo a velocidad baja. Hacemos lo mismo con la leche. Este paso es vital para que la masa no se baje y atrape el aire.

 Mezclamos la harina tamizada con la levadura y la sal. Vamos añadiéndola al bol en tres tandas, integrando con una espátula de silicona mediante movimientos envolventes de abajo hacia arriba para no romper las burbujas de aire.

Tapamos el bol con film transparente y dejamos reposar la masa en la nevera durante al menos 45 minutos. El contraste entre la masa fría y el horno caliente es lo que genera un copete alto y aireado.

Precalentamos el horno a 210°C con calor arriba y abajo. Colocamos las cápsulas de papel dentro de un molde rígido de magdalenas para que no se abran hacia los lados.

Sacamos la masa de la nevera y damos una vuelta suave con la espátula. Rellenamos los moldes hasta 3/4 de su capacidad. Repartimos los piñones generosamente por la superficie.

Bajamos la temperatura del horno a 180° C justo al introducir la bandeja. Horneamos durante unos 20 minutos. 

 Una vez doradas, sacamos la bandeja del horno. Dejamos que reposen 5 minutos en el molde rígido y luego las pasamos a una rejilla para que la base no se humedezca.

Dejamos enfriar completamente antes de servirlas.




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