Un bocado que une textura y sabor: crujientes por fuera, suaves y con ese matiz cremoso de tarta de queso que las hace irresistibles.
Ingredientes:
Para la masa de galletas
- 140 gr de mantequilla fundida
- 120 gr de azúcar blanco
- 60 gr de azúcar moreno
- 1 huevo
- 2 cucharaditas de vainilla
- 190 gr de harina
- 150 gr de galletas Lotus
- 1 cucharadita de levadura química
- Una pizca de sal
- Especias canela, clavo, nuez moscada y jengibre
Para la crema de queso
- 250 gr de queso crema
- 1 cucharadita de vainilla
- 60 gr de azúcar glas
Preparación
Colocamos las galletas Lotus en el vaso del robot de cocina y las trituramos hasta que queden en forma de polvo.
Fundimos la mantequilla en el microondas, la colocamos en un cuenco amplio y agregamos los azúcares (blanco y moreno). Removemos bien con unas varillas manuales y cuando estén bien integrados, añadimos un huevo. Mezclamos durante unos segundos. Vertemos un poquito de vainilla al gusto y seguimos mezclando.
Incorporamos las galletas trituradas, la harina y las especias (nuez moscada, jengibre, clavo y canela), sal y una cucharadita de levadura en polvo. Mezclamos lo justo hasta que te quede una masa dura e integrada. Formamos una bola, envolvemos con film transparente de cocina y la dejamos reposar en la nevera durante 1 hora como mínimo.
Introducimos el queso crema en un cuenco, agregamos el azúcar glas y un poquito vainilla y removemos con las varillas manuales hasta obtener una crema suave y sin grumos. La guardamos en una manga pastelera y la dejamos en la nevera para que coja cuerpo.
Retiramos la masa de las galletas de la nevera, cogemos porciones de unos 80 gr y forma bolitas. Cortamos la parte superior y formamos un agujero en el centro, con la ayuda de los dedos
Rellenamos el hueco con la crema de queso. Cerramos un poco la abertura, llevando los bordes hacia el centro y cubrimos con la tapa que antes habías retirado.
Colocamos las galletas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, de tres en tres, bastante separadas entre sí, las espolvoreamos con azúcar y las hornéamos a 180 °C durante 20 minutos.
Una vez transcurrido el tiempo de horneado, las retiramos y las dejamos enfriar sobre una rejilla.
Servimos completamente frías.
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