Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Suflé helado de yogur con cerezas



Su textura aireada y suave lo convierte en una opción elegante, ideal para disfrutar en épocas cálidas o como un final delicado para cualquier comida.


Ingredientes:


- 225 gr de cerezas
- 1 yogur natural desnatado
- 200 ml de nata para montar
- 4 claras de huevo
- 225 gr de azúcar



Preparación 


Cortamos seis tiras de papel de hornear de unos 30 x 7 cm. 


Las ponemos alrededor de seis moldes individuales formando un aro que sobresalga por encima del borde y las fíjamos con cinta adhesiva. Reservamos.


Batimos  las claras de huevo hasta obtener una espuma firme. Reservamos mientras preparamos el almíbar.


Ponemos el azúcar junto con ocho cucharadas de agua en un cazo.


 Cocinamos durante unos cinco minutos removiendo hasta obtener un almíbar ligero. 


Lo añádimos poco a poco sobre las claras montadas realizando movimientos envolventes para conseguir un merengue suave y brillante.


Lavamos las cerezas, laa retíramos el hueso y las tritúramos hasta obtener un puré fino. 


Si lo prefieres, puedes colarlo para conseguir una textura todavía más delicada.


Montamos la nata hasta que esté firme. La incorpóramos al puré de cerezas junto con el yogur natural y el merengue preparado anteriormente.


 Mezclamos con suavidad para mantener el aire de la preparación.


Repartimos la mezcla en los moldes preparados y los llévamos al congelador durante al menos cinco horas o hasta que estén completamente firmes.


Retiramos con cuidado el papel de hornear justo antes de servir. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario