Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Tarta fría de mousse de queso con café




Un postre cremoso y elegante que combina la suavidad del queso con el intenso aroma del café. Su textura ligera y su sabor equilibrado la convierten en una opción refrescante y sofisticada



Ingredientes:


-100 gr de arroz inflado
- 50 gr de chocolate negro
- 20 gr de aceite de girasol
- 100 gr de queso blanco para untar cremoso light
- 100 ml de nata líquida
- 40 gr de edulcorante líquido
- 2 cucharadas de café instantáneo en polvo
- 5 hojas de gelatina




Preparación 



Ponemos el chocolate negro al baño maría hasta que se derrita por completo. Añadimos el aceite de girasol y mezclamos bien.


Agregamos el arroz inflado al chocolate fundido y removemos hasta que quede bien cubierto.

 Reservamos una cuarta parte de la mezcla y formamos pequeños montoncitos que servirán para decorar el postre al final.


Extendemos el resto de la mezcla de chocolate y arroz inflado en el fondo del molde elegido, presionando ligeramente para compactarla. Reservamos.


Calentamos la mitad de la nata en un cazo sin que llegue a hervir. Añadimos el café instantáneo y el edulcorante, mezclamos bien y dejamos que se temple.


Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos 5 minutos.

 

Pasado este tiempo, las escúrrimos y las incorpóramos a la mezcla de nata templada.


 Removemos hasta que se disuelvan completamente.


Añadimos el queso crema a la preparación anterior y removemos hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos.


Semimontamos la nata restante y la agrégamos poco a poco con movimientos envolventes para mantener una textura ligera y aireada.


Vertemos la mezcla sobre la base de chocolate y arroz inflado. 


Llevamos el molde a la nevera y dejamos  reposar durante unas 12 horas para que adquiera la consistencia adecuada.


Desmoldamos con cuidado y decoramos con las roquitas de chocolate reservadas. 


Servimos bien frío.


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