Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Mug Cake de zanahoria y almendras crocanti



 El toque aromático de la canela se fusiona con la jugosidad que aporta la zanahoria rallada, logrando un bizcocho tierno y esponjoso en apenas unos minutos de reloj. Una alternativa facilísima, limpia y deliciosa para disfrutar del auténtico sabor del pastel de zanahoria tradicional sin necesidad de encender el horno.




Ingredientes:


- 2 cucharadas de aceite de oliva suave o aceite de girasol
- 2 cucharadas  de azúcar moreno
- 1 huevo grande 
- 1 cucharada  de leche
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 4 cucharadas de harina con levadura
- 1 pizca de sal
- 1/4 cucharadita de canela en polvo
- 2 cucharadas  de zanahoria
- 1 cucharada  de almendra crocanti 



Preparación



En un bol amplio, vertemos el aceite de oliva suave junto con el azúcar moreno, el huevo, la leche y el extracto de vainilla. Mezclamos enérgicamente utilizando un tenedor o unas varillas pequeñas hasta conseguir que todos los ingredientes queden completamente integrados y el azúcar empiece a disolverse.


Añadimos al bol la harina con levadura, la pizca de sal y la canela en polvo. Batimos de nuevo de manera constante y poco a poco, asegurándonos de deshacer cualquier cúmulo de harina hasta obtener una masa fina, homogénea y libre de grumos.


Pelamos y rallamos la zanahoria de forma muy fina. La agregamos a la masa junto con las almendras crocanti o las nueces muy picadas. Mezclamos bien con una espátula para distribuir los ingredientes uniformemente. 


Vertemos la masa en dos tazas aptas para microondas, llenándolas únicamente hasta la mitad de su capacidad para evitar que se desborden al subir.


Introducimos las tazas en el microondas y las horneamos durante 1 minuto y 30 segundos a una potencia de 700 w. Una vez listos, los retiramos con cuidado para no quemarnos y dejamos que templen a temperatura ambiente.


 Se pueden servir acompañados de un copete de nata montada por encima.



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