Al integrar por completo la fruta con el yogur antes de congelar, se consigue un helado suave que fusiona a la perfección la acidez natural de las cerezas frescas con la dulzura y untuosidad del lácteo. Una opción refrescante, limpia y facilísima de preparar, ideal para disfrutar de un capricho frutal impecable durante los meses de calor.
Ingredientes:
- 250 gr de cerezas
- 2 yogures griegos azucarados
Preparación
Lavamos las cerezas bajo el grifo, les retiramos el rabo y les sacamos el hueso con cuidado. Las colocamos en el vaso de la batidora o licuadora y las trituramos por completo hasta obtener un puré fino y homogéneo.
Añadimos los dos yogures griegos azucarados directamente al vaso de la batidora junto con el puré de cerezas. Batimos de nuevo durante unos segundos a velocidad media hasta que ambos elementos queden completamente integrados en una crema uniforme y de un solo color, sin franjas ni vetas.
Preparamos 4 moldes para polo y vertemos la mezcla de manera uniforme en cada uno de ellos. Introducimos los palos en el centro de los moldes para que queden bien sujetos. Llevamos la bandeja al congelador y los dejamos allí durante al menos 5 horas para que adquieran la firmeza necesaria antes de desmoldar.
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario