Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.
En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.

🍫 Bombones rellenos de chocolate blanco 🍫



Hacer bombones en casa es mucho más sencillo de lo que parece y el resultado es pura pastelería fina. Hoy preparamos una cobertura crujiente de chocolate negro que esconde un corazón suave chocolate blanco.





Ingredientes:



- 250 gr de chocolate negro (mínimo 70% cacao) para fundir.


Para el relleno de chocolate blanco

- 100 gr de chocolate blanco troceado.
- 40 ml de nata para montar 
- 10 gr de mantequilla.
- Unas gotas de esencia de vainilla.




Preparación



 Calentamos la nata en un cazo hasta que empiece a hervir. Retiramos del fuego y la vértemos sobre el chocolate blanco troceado. Dejamos reposar un minuto y removemos suavemente con una espátula hasta que la mezcla sea homogénea y brillante. Añadimos la mantequilla y la vainilla, mezclamos bien y deja que temple (podemos pasarlo a una manga pastelera para que sea más fácil rellenar luego).

Troceamos el chocolate negro y lo fundimos al baño maría o en el microondas (en tandas de 30 segundos para que no se queme). Nos debe quedar fluido y sin grumos.

Rellenamos los huecos de un molde para bombones (preferiblemente de silicona) con el chocolate negro fundido. Damos unos golpecitos al molde contra la mesa para eliminar burbujas. 

Le damos la vuelta al molde sobre un papel de horno para que caiga el exceso; solo queremos que las paredes queden cubiertas. Llevamos a la nevera 15 minutos.

Sacamos el molde de la nevera. Rellenamos cada hueco con la ganache de chocolate blanco que ya estará templada. Dejamos siempre unos 2 milímetros libres hasta el borde para poder sellarlos después.

 Cubrimos los huecos con el resto del chocolate negro fundido de la cobertura. Pasamos una espátula limpia por encima para retirar el exceso y que la base quede bien lisa.

 Dejamos reposar en la nevera al menos 3 horas (mejor si es de un día para otro). 

Para desmoldarlos, presionamos con cuidado cada hueco y veremos cómo salen brillantes y perfectos.


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