Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.
En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.

Carpaccio de Piña y Lima

 


Si buscas un postre que limpie el paladar y sorprenda por su sencillez, este Carpaccio es la respuesta. La clave está en el corte de la fruta y en ese contraste vibrante entre el dulce de la piña y la acidez de la lima. Un bocado ligero que entra por los ojos.




Ingredientes:



- 1 Piña natural.
- 2 Limas (usaremos el zumo y la ralladura)
- 2 cucharadas de Azúcar glas o miel suave
- Unas hojas de menta o hierbabuena fresca
- Una bola de helado de coco o limón



Preparación



Pelamos la piña retirando bien todos los "ojos" marrones de la corteza.


Con un cuchillo muy afilado o una mandolina, cortamos la piña en láminas lo más finas posible, casi transparentes.


Disponemos las láminas de piña en un plato llano o fuente grande, solapándolas ligeramente como si fueran escamas.


Rociamos toda la superficie con el zumo de las limas.  Tamizamos un poco de azúcar glas por encima o dejamos caer unos hilos finos de miel.


Esparcimos la ralladura de lima (solo la parte verde) y las hojas de menta picadas o enteras. 


Dejamos reposar 10 minutos en la nevera antes de servir para que la piña se impregne bien de los aromas.


Lo servimos acompañado de una bola de helado de coco o limón.



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