Un postre tan sencillo como sorprendente. El calor del gratinado carameliza el azúcar creando una capa crujiente que contrasta maravillosamente con la frescura y la acidez suave de las fresas calientes, realzadas por el aroma inconfundible de la canela.
Ingredientes:
- 600 gr de fresas frescas y firmes
- 4 cucharadas soperas de azúcar
- 1 cucharadita de canela en polvo
- Una pizca de mantequilla
Preparación
Lavamos bien las fresas, las secamos con cuidado y las quitamos el tallo verde. Las cortamos por la mitad o en cuartos, dependiendo de su tamaño.
Engrasamos ligeramente cuatro moldes individuales aptos para horno con un poco de mantequilla y colocamos las fresas dentro.
En un bol pequeño, mezclamos el azúcar con la canela en polvo. Espolvoreamos esta mezcla generosamente sobre las fresas.
Precalentamos el grill del horno a temperatura máxima. Introducimos las cazuelitas en la parte alta del horno y gratina durante unos 5 minutos, o hasta que el azúcar se haya derretido por completo y esté dorado y burbujeando.
Sacamos del horno y servimos inmediatamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario