Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Brownie de chocolate blanco y granada



Hoy os presentamos una combinación sorprendente que une la cremosidad del chocolate blanco con el estallido fresco de la granada. Estos brownies ofrecen un contraste de texturas y colores vibrantes, ideales para quienes buscan un postre original y sofisticado sin complicaciones en la cocina. 




Ingredientes:



- 1 granada grande
- 300 gr de chocolate blanco fondant
- 200 gr de mantequilla
- 200 gr de azúcar
- 6 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 200 gr de harina
- 1 pizca de sal
- 150 gr de nueces peladas
- Azúcar glas para decorar



Preparación



Precalentamos el horno a 170° C. Forramos con papel vegetal un molde rectangular de 25 x 20 cm.


 Partimos la granada por la mitad y extraemos los granos con cuidado. Retiramos cualquier resto de membrana amarillenta para evitar sabores amargos. Reservamos.


Troceamos el chocolate blanco junto con la mantequilla y los colocamos en un cuenco refractario. Los calentamos al baño maría, removiendo suavemente hasta que se fundan y obtengamos una crema lisa y brillante. Retiramos del fuego y dejamos templar unos minutos.


Añadimos el azúcar a la mezcla fundida y removemos con varillas manuales hasta integrarlo. Cascamos los huevos y los agregamos uno a uno, junto con la esencia de vainilla, sin dejar de mezclar para conseguir una masa homogénea. 


Tamizamos la harina con la sal y la añadimos de una sola vez. Mezclamos hasta integrar, sin trabajar en exceso. Incorporamos las nueces troceadas y la mitad de los granos de granada. Removemos suavemente para repartirlos de manera uniforme.


Vertemos la masa en el molde preparado y alisamos la superficie. Horneamos entre 20 y 25 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente dorada. El interior debe quedar jugoso; no conviene excederse en el tiempo de horno.


Una vez dorado,  retiramos y dejamos templar antes de desmoldar sobre una rejilla. Dejamos enfriar completamente.


Espolvoreamos con abundante azúcar glas y distribuimos por encima los granos de granada restantes. 


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