Os presentamos una opción ligera que combina la frescura natural de la piña con el toque crujiente del azúcar caramelizado. Es un postre sencillo y elegante, ideal para sorprender a vuestros invitados aprovechando la propia fruta como recipiente. Esperamos que disfrutéis de este contraste de texturas tan especial en vuestra mesa.
Ingredientes:
- 200 gr de Leche Condensada
- 200 ml de leche de coco
- 1 Piña
- 3 yemas de huevo
- 5 gr de maicena
- 30 gr de azúcar para caramelizar
Preparación
Cortamos la piña en 4 rodajas y vaciamos el interior, dejando una base y un borde de aproximadamente 1 cm.
Calentamos la piña que hemos vaciado de las rodajas en un cazo a fuego medio-alto unos 3-5 minutos.
Trituramos la piña con la leche condensada, la leche de coco y la maicena. Colamos la mezcla sobre el cazo, mezclamos con las yemas y calentamos unos 5 minutos removiendo constantemente, hasta que la mezcla espese.
Vertemos la mezcla en las rodajas de piña, dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar durante unas 2-3 horas.
Antes de servir, espolvoreamos una capa fina de azúcar sobre la superficie de cada rodaja de piña. Usamos un soplete de cocina para caramelizar el azúcar hasta que se forme una capa dorada y crujiente.

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