Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Bocaditos de chocolate y frutas confitadas



La intensidad y el punto amargo del chocolate negro se equilibran a la perfección con el dulzor concentrado y los matices cítricos de las frutas escarchadas. Son unos dulces crujientes, sofisticados y llenos de color que se preparan de forma rapidísima, convirtiéndose en el capricho perfecto para los amantes del buen chocolate.






Ingredientes:


- 300 gr de chocolate fondant
- 50 gr de frutas confitadas variadas




Preparación



Troceamos el chocolate, o lo rállamos si se prefiere, y lo colócamos en una cazuelita antiadherente.


Calentamos tres dedos de agua en una cazuela un poco mayor y, cuando llegue a ebullición, bajamos la llama y colocamos la cazuelita con el chocolate sobre ella. Proseguimos la cocción, a fuego muy suave y sin dejar de remover con una espátula de madera, hasta que se funda completamente. Vigilamos que el agua del baño maría no lo salpique.


Repartimos enseguida el chocolate fundido en moldes redondos de silicona de unos 6 centímetros de diámetro, de modo que el fondo quede cubierto; se debe formar una capa uniforme de aproximadamente ½ centímetro de grosor.


Cortamos las frutas confitadas en daditos minúsculos y, mezclando las diferentes clases, los repártimos sobre los discos de chocolate mientras estén todavía templados; de esta forma quedarán bien adheridos.


Cuando se hayan enfriado por completo, los resérvamos en la nevera durante unas horas para que se solidifiquen. 


Los desmóldamos con cuidado, los colócamos en una fuente y los servimos a temperatura ambiente.



No hay comentarios:

Publicar un comentario