Estas galletas de nata recuperan todo el encanto de la repostería tradicional, recordando a los dulces que se preparaban antiguamente en las casas. Su textura es increíblemente tierna por dentro y ligeramente crujiente por fuera, con ese sabor suave y reconfortante que solo aporta la nata de buena calidad. Son unas piezas sencillas, rústicas y perfectas para hornear en familia, ideales para acompañar una taza de café o un vaso de leche a la hora de la merienda.
Ingredientes:
- 200 ml de nata
- 200 gr de azúcar
- 60 gr de chocolate blanco
- 60 gr de chocolate negro
- sal
Preparación
Cuando consigamos una masa homogénea, la envolvemos con film de cocina y la introdúcimos en el frigorífico. La dejamos reposar como mínimo durante 30 minutos.
Espolvoreamos la encimera con un poco de harina, colocamos la masa encima y la espolvoreamos con otro poco de harina. Estiramos la masa con un rodillo y cortamos las galletas utilizando un cortapastas. Las colocamos sobre una placa de horno forrada con papel de hornear.
Espolvoreamos algunas de las galletas con el resto de azúcar y las hornéamos a 200ºC durante 1unos15 minutos. pasado este tiempo, las retíramos del horno y dejamos que se enfríen.
Fundimos los chocolates por separado al baño maría. Elaboramos dos cucuruchos con papel de hornear e introduce los chocolates (uno en cada uno).
Cortamos la punta de los cucuruchos de papel y decoramos las galletas con unos hilos de chocolate blanco y unos hilos de chocolate negro.
Adornamos con unas hojas de menta.
Servimos las galletas de nata.

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