Las cerezas son, sin duda, una de las grandes joyas del verano, y en repostería dan un juego espectacular gracias a su vistoso color rojo brillante. Hoy os proponemos disfrutarlas en unos granizados muy especiales, refinados y con un matiz sofisticado que os va a cautivar. Para romper la rutina, hemos infusionado el almíbar base con unos granos de pimienta rosa; no os preocupéis porque no aportan picor, sino un aroma frutal y resinoso que realza el sabor natural de la cereza de una forma mágica.
Ingredientes:
- 450 gr de cerezas maduras
- 1 vaso de agua mineral
- 80 gr de azúcar
- El zumo de un limón pequeño
- 5 granos de pimienta rosa
Preparación
Lavamos bien las cerezas, las deshuesamos una a una y las reservamos en un cuenco. En un cazo al fuego, preparamos un almíbar ligero calentando el agua con el azúcar y los granos de pimienta rosa ligeramente machacados durante unos cinco minutos.
Retiramos el cazo del fuego y dejamos que el almíbar se enfríe por completo para que los sabores se infundan bien. Colamos el almíbar para retirar los restos de pimienta y lo vertemos en el vaso de la batidora junto con las cerezas deshuesadas y el zumo de limón.
Trituramos a alta velocidad hasta obtener un líquido fino y de un color rojo brillante muy vistoso.
Llevamos el líquido al congelador en un recipiente amplio y plano, acordándonos de remover el hielo con el tenedor cada poco tiempo para romper la mezcla y conseguir la consistencia ideal de granizados.
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