Esta combinación recoge toda la esencia del famoso cóctel, uniendo la acidez refrescante de la piña natural con la untuosidad y el aroma inconfundible de la leche de coco. Al batirlos enérgicamente, conseguimos una textura sedosa que se deshace en la boca.
Ingredientes:
- 1 piña natural madura o una lata grande de piña en su jugo
- 200 ml de leche de coco
- 50 gr de azúcar glas
- Un chorrito de ron blanco
- Unas gotas de zumo de lima
Preparación
Pelamos la piña retirando bien la corteza y el tronco central que resulta más duro, y la cortamos en dados medianos.
Introducimos los trozos de piña en el vaso de la batidora junto con la leche de coco, el azúcar glas, las gotitas de zumo de lima y el chorrito de ron blanco si decidimos ponerlo.
Batimos enérgicamente hasta que se forme una crema fina, sedosa y completamente integrada. Pasamos toda la preparación a un táper ancho y lo introducimos en el congelador.
Para que no quede como un bloque compacto debido a la densidad de la leche de coco, es fundamental sacar el recipiente cada cuarenta minutos y batir con unas varillas o un tenedor, logrando así que adquiera esa textura granulada y refrescante tan característica de los granizados.
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