Este tartar de fresas ofrece una versión fresca, ligera y sofisticada para disfrutar de esta fruta de temporada de una manera totalmente diferente. El secreto de este plato está en el corte minucioso de las fresas, que se maceran ligeramente para potenciar todo su dulzor y aroma natural. El resultado es un postre elegante, lleno de color y con un equilibrio perfecto de frescura que lo convierte en el broche de oro ideal para cualquier comida especial.
Ingredientes:
- 400 gr de fresas
- Pimienta negra recién molida
- 1 cucharadita de panela
- 1 cucharadita de vinagre balsámico
- Ralladura de limón
- 2 cucharadas de queso cottage
- Hierbabuena fresca
Preparación
Lavamos y secamos bien las fresas. Las cortamos en daditos del mismo tamaño para que resulten más agradables al paladar. Las pasamos a un cuenco y agregamos pimienta negra recién molida.
Aderezamos las fresas con panela y vinagre balsámico; si no tienes panela puedes utilizar azúcar moreno. Mezclamos todo para que las fresas se impregnen del aliño. Agregamos también la ralladura de limón o de lima, sin apurar la parte blanca para que no dé amargor.
Desmenuzamos un poco de hierbabuena fresca lavada y la incorpóramos al bol. Tapamos con film y refrigeramos 1 hora como minimo.
Una vez haya pasado el tiempo de macerado, colamos las fresas para retirar el exceso de líquido, que puedes utilizar para aliñar ensaladas.
Emplatamos con ayuda de un aro de repostería y decoramos con queso cottage y unas hojitas de hierbabuena.
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