La suntuosidad de la leche de coco se combina a la perfección con la ligereza de la nata montada, aportando una textura sumamente sedosa a la base. Por su parte, las frambuesas trituradas inyectan un color vibrante y un contraste ácido irresistible que equilibra el dulzor del azúcar blanca de manera impecable.
Ingredientes:
- 160 ml de nata para montar
- 200 gr de frambuesas
- 150 gr de azúcar blanca
- 20 gr de frambuesas troceadas para decorar
Preparación
Ponemos en la batidora la leche de coco junto con las frambuesas y el azúcar, trituramos todo y lo colamos.
Montamos la nata y la añadimos poco a poco a la mezcla anterior.
Vertemos la preparación en un recipiente amplio, idealmente metálico, introducimos en el congelador y se programa una alarma cada treinta minutos durante las primeras tres horas. En cada una de estas pausas, sacamos el recipiente y removemos todo enérgicamente con un tenedor para romper los cristales de hielo que se van formando en los bordes.
Antes de realizar el último batido manual, se esparcen los 20 gr de frambuesas troceadas por la superficie de la mezcla para que queden bien integradas. Finalmente, alisamos la capa superior, tapamos el envase herméticamente y lo dejamos reposar en el congelador durante un mínimo de dos horas más antes de servir estas refrescantes piezas.

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