Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Galette de higos




Aprovechamos los higos de temporada para preparar esta deliciosa Galette de aspecto rústico y casero. Su masa crujiente envuelve un suave relleno de queso de cabra y miel, que combina a la perfección con el sabor dulce y jugoso de los higos.  Un postre sencillo y lleno de sabor, con ese encanto de las tartas hechas en casa que podemos disfrutar templado o frío y que resulta perfecto para aprovechar una buena cosecha de higos.




Ingredientes:


- 120 gr de harina
- 90 gr de mantequilla fría
- 7 gr de azúcar
- 1 pizca de sal
- 50 ml de agua fría
- El zumo de ½ limón




Para el relleno

- 10 higos
- 100 gr de queso de cabra
- 2 cucharadas de miel
- Azúcar para espolvorear



Preparación




Ponemos en el vaso de la batidora la harina, el azúcar, la sal y la mantequilla fría cortada en trozos. Añadimos el agua fría y el zumo de limón y trituramos hasta obtener una masa que podamos compactar.


Formamos una bola con la masa, la envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico durante una hora.


Mientras tanto, desmenuzamos el queso de cabra y lo mezclamos con la miel hasta conseguir una crema.


Lavamos los higos y los cortamos en rodajas finas.


Extendemos la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada, procurando darle una forma redonda y dejarla fina.


Colocamos la masa sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y extendemos en el centro la crema de queso y miel, dejando libre un borde de unos centímetros.


Repartimos las rodajas de higo sobre el queso.


Doblamos los bordes de la masa hacia el interior, dejando el centro descubierto, y espolvoreamos ligeramente con azúcar.


Horneamos a 180º C durante unos 40 minutos, hasta que la masa esté dorada y los higos tiernos.


Dejamos templar antes de servir.



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