Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Vasitos de chocolate con cementerio de galleta para Halloween

 



Estos vasitos de chocolate con cementerio de galleta son un postre perfecto para Halloween. Combinamos una crema de chocolate suave y cremosa con una capa de galletas trituradas que imita la tierra, y decoramos cada vasito con una galleta en forma de lápida para conseguir un resultado divertido, original y muy apetecible. Podemos prepararlos con antelación y dejarlos en la nevera hasta el momento de servirlos.




Ingredientes:


- 500 ml de leche
- 100 gr de chocolate negro
- 40 gr de azúcar
- 25 gr de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 gr de galletas de chocolate
- 4 galletas rectangulares para las lápidas
- 50 gr de chocolate negro para las lápidas
- Chocolate con leche para escribir en las lápidas



Preparación




Trituramos las galletas de chocolate hasta obtener una textura similar a la tierra y reservamos.


Disolvemos la maicena en un poco de leche fría. Calentamos el resto de la leche en un cazo junto con el azúcar y la esencia de vainilla. Añadimos el chocolate negro troceado y removemos hasta que se funda por completo.


Incorporamos la maicena disuelta y cocinamos a fuego medio, removiendo continuamente, hasta que la crema espese. Repartimos la mezcla en cuatro vasitos y dejamos que se temple antes de introducirlos en la nevera durante al menos dos horas.


Para preparar las lápidas, fundimos el chocolate negro y bañamos con él las galletas rectangulares. Dejamos que el chocolate se endurezca. Después, fundimos un poco de chocolate con leche y lo utilizamos para escribir «RIP» sobre cada lápida y dibujar pequeños detalles decorativos si lo deseamos. Dejamos que se endurezca de nuevo en la nevera.


Cuando la crema esté fría, cubrimos cada vasito con una capa generosa de galletas trituradas. Colocamos una galleta en forma de lápida en cada uno, hundiéndola ligeramente en la superficie para que se mantenga de pie.


Conservamos los vasitos en la nevera hasta el momento de servirlos.




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