Pocas combinaciones resultan tan acertadas como la manzana y los frutos secos. En esta receta, las nueces pecanas aportan un delicado sabor tostado que realza la dulzura de la fruta y convierte una sencilla lámina de hojaldre en un postre lleno de matices.
Ingredientes:
- 2 manzanas
- 80 gr de nueces pecanas
- 50 gr de azúcar moreno
- 30 gr de mantequilla
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 huevo para pincelar
- 2 cucharadas de mermelada de albaricoque
- Azúcar glas para decorar
Preparación
Precalentamos el horno a 200º C.
Pelamos las manzanas, retiramos el corazón y las cortamos en láminas finas.
Picamos ligeramente las nueces pecanas.
Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja forrada con papel de horno y doblamos ligeramente los bordes hacia el interior.
Pinchamos el centro con un tenedor y repartimos las láminas de manzana de forma uniforme.
Distribuimos las nueces pecanas por encima, espolvoreamos el azúcar moreno y la canela y repartimos pequeños dados de mantequilla.
Pincelamos los bordes con el huevo batido y horneamos durante 25 o 30 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado y la manzana tierna.
Calentamos ligeramente la mermelada y pincelamos la superficie para darle brillo.
Dejamos templar y espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.

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