Las magdalenas de pistacho y vainilla destacan por su delicado sabor y su llamativo color natural. Los pistachos aportan una textura ligeramente crujiente y un aroma inconfundible que combina a la perfección con la suavidad de la vainilla, dando lugar a unas magdalenas originales, esponjosas y muy fáciles de preparar.
Ingredientes:
- 80 gr de pistachos pelados y triturados
- 150 gr de azúcar
- 3 huevos
- 100 ml de aceite de girasol
- 100 ml de leche
- 1 sobre de levadura en polvo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- Pistachos troceados para decorar
Preparación
Precalentamos el horno a 200º C con calor arriba y abajo.
Batimos los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y esponjosa.
Añadimos el aceite, la leche y el extracto de vainilla, mezclando hasta integrar todos los ingredientes.
Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. Incorporamos los pistachos triturados y mezclamos bien.
Añadimos poco a poco los ingredientes secos a la mezcla líquida con movimientos envolventes hasta conseguir una masa homogénea.
Repartimos la masa en cápsulas de magdalena, llenándolas hasta tres cuartas partes de su capacidad.
Decoramos la superficie con unos pistachos troceados.
Horneamos durante 18 o 20 minutos, hasta que las magdalenas estén doradas y al introducir un palillo en el centro salga limpio.
Retiramos del horno, dejamos reposar unos minutos y las dejamos enfriar completamente sobre una rejilla antes de servir.
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