Las semillas de chía aportan un ligero toque crujiente que combina de maravilla con el intenso aroma del limón. El resultado son unos muffins esponjosos, frescos y muy agradables al paladar, ideales para quienes disfrutan de los sabores cítricos en la repostería casera.
Ingredientes:
- 120 gr de azúcar
- 2 huevos
- 90 ml de aceite de girasol
- 125 mililitros de leche
- 1 cucharada de levadura química
- La ralladura de 1 limón
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 2 cucharadas de semillas de chía
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación
Precalentamos el horno a 180º C y colocamos cápsulas de papel en un molde para muffins.
Mezclamos la harina con la levadura y las semillas de chía.
Batimos los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
Añadimos el aceite, la leche, el zumo, la ralladura de limón y el extracto de vainilla, mezclando bien.
Incorporamos poco a poco los ingredientes secos hasta conseguir una masa homogénea.
Repartimos la masa entre las cápsulas, llenándolas hasta tres cuartas partes de su capacidad.
Espolvoreamos unas pocas semillas de chía sobre la superficie.
Horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que los muffins estén dorados y al introducir un palillo en el centro salga limpio.
Dejamos reposar unos minutos en el molde antes de pasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente.

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