Este helado casero combina la cremosidad intensa de la leche condensada con el sabor fresco y ligeramente ácido de las moras. Su textura suave y aterciopelada se consigue sin necesidad de heladera, convirtiéndolo en un postre fácil, elegante y perfecto para los días cálidos.
Ingredientes:
- 200 ml de leche condensada
- 250 ml de nata para montar
- 40 gr de azúcar blanca
- el zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación
Ponemos en una cazuela las moras con el zumo de limón y el azúcar y calentamos a fuego bajo 10 minutos. Pasamos la mezcla por el chino y dejamos que se enfríe
Batimos la nata con la leche condensada y el extracto de vainilla y vertemos el resultado en una fuente de bordes altos.
Añadimos la salsa de moras y mezclamos todo bien.
Tapamos y llevamos al congelador 6 horas.
Lo sacamos unos minutos antes de servirlo.

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