Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Cupcakes de pistacho y chocolate blanco



Los cupcakes de pistacho y chocolate blanco combinan el delicado sabor de los frutos secos con la dulzura del chocolate blanco. Su textura esponjosa y su elegante presentación los convierten en una opción perfecta para celebraciones, meriendas o cualquier ocasión especial.




Ingredientes:


- 220 gr de harina de trigo
- 180 gr de azúcar
- 150 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 3 huevos
- 100 ml de leche
- 100 gr de chocolate blanco troceado
- 80 gr de pistachos pelados y picados
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal


Para la cobertura

- 200 gr de queso crema
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 180 gr de azúcar glas
- 2 cucharadas de pasta de pistacho
- Pistachos picados
- Virutas de chocolate blanco


Preparación



Precalentamos el horno a 180º C y colocamos cápsulas de papel en un molde para cupcakes.


Batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.


Añadimos los huevos, uno a uno, sin dejar de batir. Incorporamos el extracto de vainilla.


Mezclamos la harina con la levadura y la sal. La añadimos alternándola con la leche hasta conseguir una masa homogénea.


Incorporamos el chocolate blanco troceado y los pistachos picados, mezclando suavemente para repartirlos por toda la masa.


Repartimos la masa entre las cápsulas, llenándolas hasta dos tercios de su capacidad.


Horneamos durante 18 a 22 minutos o hasta que al introducir un palillo salga limpio. Dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Para preparar la cobertura, batimos la mantequilla con el queso crema hasta obtener una crema suave. Añadimos el azúcar glas y la pasta de pistacho, continuando el batido hasta conseguir una textura firme.


Decoramos los cupcakes con ayuda de una manga pastelera y terminamos con pistachos picados y unas virutas de chocolate blanco.




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