Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Sorbete de naranja y espumoso





El sorbete de naranja al cava es un postre elegante, ligero y muy refrescante, perfecto para celebraciones o para poner el broche final a una comida especial. La combinación del zumo de naranja natural con el vino espumoso aporta un sabor cítrico, suave y lleno de frescura, mientras que la clara montada le proporciona una textura ligera y espumosa.




Ingredientes:


- 250 ml de zumo de naranja natural
- 250 ml de agua
- 150 ml de cava o vino espumoso
- 200 gr de azúcar
- 1 clara de huevo
- Piel de naranja rallada muy fina
- Menta fresca picada para decorar



Preparación



Ponemos el agua y la mitad del azúcar en un cazo. Llevamos a ebullición y dejamos hervir durante 4 minutos para preparar un almíbar ligero.


Vertemos el almíbar en un bol amplio y añadimos el zumo de naranja y el cava. Mezclamos bien y llevamos al congelador hasta que la preparación empiece a cristalizar.


Mientras tanto, montamos la clara de huevo a punto de nieve firme junto con el azúcar restante.


Cuando la mezcla de naranja comience a congelarse, la sacamos del congelador y la trituramos con una batidora para romper los cristales de hielo más grandes.


Incorporamos la clara montada y batimos de nuevo hasta obtener una mezcla homogénea y aireada.


Vertemos la preparación en un recipiente apto para el congelador y congelamos durante unas 4 horas. Cada 45-60 minutos removemos con un tenedor o unas varillas para evitar la formación de grandes cristales de hielo y conseguir una textura más fina.


Servimos el sorbete formando bolas o en copas bien frías y decoramos con un poco de piel de naranja rallada y unas hojas de menta fresca.



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