Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Magdalenas de leche de coco

 




Estas magdalenas de coco quedan tiernas y esponjosas, con un agradable sabor a coco gracias a la combinación de leche de coco y coco rallado. Dejamos reposar la masa en frío antes de hornearla para conseguir unas magdalenas bien levantadas y con una textura suave.





Ingredientes:


- 40 gr de coco rallado
- 120 gr de leche de coco
- 2 huevos tamaño L
- 130 gr de azúcar
- 60 gr de aceite de oliva suave
- 170 gr de harina de trigo
- 8 gr de levadura en polvo



Preparación



Ponemos los huevos en un bol y batimos hasta que comiencen a espumar. Añadimos el azúcar poco a poco y seguimos batiendo a velocidad media-alta hasta que la mezcla aumente de volumen y quede más clara.


Incorporamos el aceite de oliva poco a poco y batimos durante aproximadamente un minuto para integrarlo.


Añadimos la leche de coco y mezclamos brevemente. Incorporamos también el coco rallado y mezclamos hasta integrarlo.


Tamizamos la harina junto con la levadura y la incorporamos poco a poco con movimientos suaves y envolventes hasta obtener una masa homogénea, procurando no batir en exceso.


Tapamos la masa y la dejamos reposar en el frigorífico durante unas 2 horas.


Precalentamos el horno a 200° C con calor arriba y abajo. Removemos ligeramente la masa y rellenamos las cápsulas hasta unas tres cuartas partes de su capacidad.


Horneamos durante unos 15 minutos, hasta que las magdalenas estén doradas.


Dejamos reposar 5 minutos en el molde y después las pasamos a una rejilla para que se enfríen completamente.




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