Un postre sencillo y lleno de sabor, donde las fresas jugosas se combinan con una cobertura crujiente de avena, harina, nueces y un delicado toque de canela. El contraste entre la fruta caliente y la cobertura dorada hace que cada cucharada sea irresistible. Podemos disfrutarlo templado, acompañado de una bola de helado de vainilla para completar este delicioso postre.
Ingredientes:
- 30 gr de maicena
- 2 cucharadas de azúcar
- La ralladura de 1 limón
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 115 gr de mantequilla
- 130 gr de harina
- 100 gr de copos de avena
- 200 gr de azúcar moreno
- 60 gr de nueces picadas, opcional
- ½ cucharadita de canela molida
- ½ cucharadita de sal
- Helado de vainilla, opcional
Preparación
Precalentamos el horno a 175º C.
Lavamos las fresas, retiramos los tallos y las cortamos en cuartos. Las ponemos en un bol y añadimos la maicena, el azúcar, la ralladura y el zumo de limón. Mezclamos bien y vertemos la preparación en un molde para horno de unos 2 litros, previamente engrasado con un poco de mantequilla.
En otro bol mezclamos la harina, los copos de avena, el azúcar moreno, las nueces picadas, la canela y la sal.
Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos hasta conseguir una preparación desmenuzada y bien impregnada de mantequilla.
Repartimos la cobertura sobre las fresas, procurando cubrir toda la superficie.
Horneamos durante 45-50 minutos, hasta que las fresas estén burbujeantes y la cobertura quede dorada.
Dejamos reposar unos minutos y servimos el crumble templado.
Podemos acompañarlo con una bola de helado de vainilla..
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario