Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Crumble de fresas




Un postre sencillo y lleno de sabor, donde las fresas jugosas se combinan con una cobertura crujiente de avena, harina, nueces y un delicado toque de canela. El contraste entre la fruta caliente y la cobertura dorada hace que cada cucharada sea irresistible. Podemos disfrutarlo templado, acompañado de una bola de helado de vainilla para completar este delicioso postre.




Ingredientes:


- 900 gr de fresas frescas
- 30 gr de maicena
- 2 cucharadas de azúcar
- La ralladura de 1 limón
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 115 gr de mantequilla
- 130 gr de harina
- 100 gr de copos de avena
- 200 gr de azúcar moreno 
- 60 gr de nueces picadas, opcional
- ½ cucharadita de canela molida
- ½ cucharadita de sal
- Helado de vainilla, opcional



Preparación



Precalentamos el horno a 175º C.


Lavamos las fresas, retiramos los tallos y las cortamos en cuartos. Las ponemos en un bol y añadimos la maicena, el azúcar, la ralladura y el zumo de limón. Mezclamos bien y vertemos la preparación en un molde para horno de unos 2 litros, previamente engrasado con un poco de mantequilla.


En otro bol mezclamos la harina, los copos de avena, el azúcar moreno, las nueces picadas, la canela y la sal.


Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos hasta conseguir una preparación desmenuzada y bien impregnada de mantequilla.


Repartimos la cobertura sobre las fresas, procurando cubrir toda la superficie.


Horneamos durante 45-50 minutos, hasta que las fresas estén burbujeantes y la cobertura quede dorada.


Dejamos reposar unos minutos y servimos el crumble templado. 


Podemos acompañarlo con una bola de helado de vainilla..




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