Si os gustan los helados refrescantes con un toque diferente, este helado de menta con stracciatella de chocolate os conquistará desde la primera cucharada. Su textura cremosa, el delicado sabor de la menta y las finísimas láminas de chocolate crujiente crean una combinación irresistible. Es un helado casero perfecto para disfrutar en verano o para sorprender con un postre elegante y lleno de sabor.
Ingredientes:
- 500 ml de nata para montar
- 250 ml de leche entera
- 150 gr de azúcar
- 4 yemas de huevo
- 1 cucharadita de extracto de menta
- Unas gotas de colorante verde
-100 gr de chocolate negro para postres
Preparación
Calentamos la leche junto con la mitad del azúcar en un cazo hasta que esté bien caliente, sin que llegue a hervir.
Batimos las yemas con el resto del azúcar hasta que la mezcla blanquee y aumente ligeramente de volumen.
Vertemos poco a poco la leche caliente sobre las yemas, sin dejar de remover para evitar que se cuajen.
Volvemos a pasar la mezcla al cazo y cocinamos a fuego suave, removiendo constantemente, hasta que espese ligeramente y cubra el dorso de una cuchara.
Retiramos del fuego, añadimos el extracto de menta y, si lo deseamos, unas gotas de colorante verde. Mezclamos bien y dejamos enfriar por completo.
Montamos ligeramente la nata, sin llegar a dejarla completamente firme, e incorporamos la crema fría con movimientos envolventes.
Vertemos la mezcla en una heladera y la mantecamos siguiendo las instrucciones del fabricante. Si no disponemos de heladera, llevamos el helado al congelador y lo removemos cada 30-40 minutos durante unas 3 o 4 horas para evitar la formación de cristales.
Fundimos el chocolate negro y, cuando el helado esté casi listo, lo vertemos en un hilo muy fino mientras removemos continuamente. El chocolate se solidificará al instante formando las características virutas de la stracciatella.
Guardamos el helado en un recipiente apto para el congelador durante un par de horas antes de servir.
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