Un helado original y lleno de sabor que lleva a un postre frío los aromas tradicionales de los pestiños. La miel, el anís, la canela, el clavo y el ajonjolí se combinan con las almendras para conseguir un helado cremoso, aromático y con un sabor muy especial. Una forma diferente de disfrutar de uno de nuestros dulces tradicionales, perfecta para sorprender con un helado casero diferente.
Ingredientes:
- 4 huevos
- 215 gr de azúcar
- 40 gr de miel
- 500 ml de nata para montar
- 75 gr de almendras
- ¾ cucharadita de ajonjolí
- ¾ cucharadita de anís en grano
- ¾ cucharadita de canela molida
- ¾ cucharadita de clavo molido
Preparación
Separamos las claras de las yemas.
Batimos las yemas junto con la miel y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y ligeramente blanquecina.
Añadimos el ajonjolí, el anís, la canela y el clavo y mezclamos bien para que las especias se integren.
Trituramos las almendras hasta obtener una textura fina, aunque podemos dejar algunos trocitos pequeños para que se noten en el helado. Las incorporamos a la mezcla y removemos hasta integrar.
Montamos las claras a punto de nieve y, en otro recipiente, montamos la nata hasta que quede firme.
Incorporamos primero las claras montadas a la mezcla de yemas, azúcar, miel, especias y almendras, realizando movimientos envolventes para que no pierdan volumen.
Añadimos después la nata montada y mezclamos suavemente hasta obtener una preparación homogénea y cremosa.
Vertemos la mezcla en un recipiente apto para congelador, tapamos y congelamos durante varias horas, preferiblemente de un día para otro.
Sacamos el helado del congelador unos minutos antes de servir para que resulte más fácil formar las bolas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario