El milhojas de crema de vainilla es un clásico de la repostería que combina el crujiente del hojaldre caramelizado con una crema suave, ligera y aromatizada con vainilla natural. Es un postre elegante, perfecto para celebraciones o para disfrutar con un buen café, y aunque requiere varios pasos, el resultado merece la pena.
Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre refrigerado
- 3 hojas de gelatina
-120 ml de nata líquida
- 4 yemas de huevo
- 1 vaina de vainilla
- 60 gr de azúcar
- 10 gr de harina de maíz
- 100 ml de nata para montar muy fría
- Azúcar glas para decorar
- Unas hojas de menta
Preparación
Batimos las yemas de huevo con 50 gr de azúcar y la harina de maíz hasta obtener una mezcla homogénea.
Abrimos la vaina de vainilla a lo largo y extraemos las semillas. Ponemos las semillas y la vaina en un cazo junto con la nata líquida y dos cucharadas de agua. Calentamos hasta que comience a hervir.
Retiramos la vaina de vainilla y vertemos poco a poco la nata caliente sobre la mitad de la mezcla de yemas, removiendo continuamente. Incorporamos esta mezcla al resto de las yemas y mezclamos bien.
Ponemos de nuevo la preparación al fuego suave y cocinamos sin dejar de remover hasta que espese.
Mientras tanto, hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos. Las escurrimos bien y las añadimos a la crema caliente, removiendo hasta que se disuelvan completamente. Dejamos enfriar.
Montamos la nata para montar, bien fría, junto con el azúcar restante. Cuando la crema esté fría, incorporamos la nata montada con movimientos envolventes. Pasamos la crema a una manga pastelera.
Precalentamos el horno a 180º C.
Colocamos la lámina de hojaldre sobre una bandeja de horno, la pinchamos varias veces con un tenedor y la cubrimos con papel de horno. Colocamos otra bandeja encima para evitar que suba demasiado y horneamos durante 35 minutos.
Dejamos enfriar el hojaldre y lo cortamos en tres rectángulos del mismo tamaño. Espolvoreamos cada uno con azúcar glas y los horneamos 5 minutos más a 220 ºC para caramelizar ligeramente la superficie. Dejamos enfriar por completo.
Cubrimos dos de las placas de hojaldre con la crema de vainilla y las apilamos cuidadosamente. Terminamos colocando la tercera placa encima, espolvoreamos con azúcar glas y decoramos, si lo deseamos, con unas hojas de menta.
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