Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Milhojas de hojaldre relleno de crema y trufa




El milhojas de crema y trufa con frutos rojos es un postre elegante y delicioso que combina el crujiente del hojaldre con la suavidad de la crema pastelera y una irresistible trufa de chocolate. Los frutos rojos aportan un toque fresco y ligeramente ácido que equilibra a la perfección el conjunto, convirtiéndolo en un dulce ideal para celebraciones o para sorprender en cualquier ocasión.




Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular refrigerada
- 20 gr de azúcar



Para la crema pastelera

- 250 ml de leche
- 2 yemas de huevo
- 50 gr de azúcar
- 25 gr de harina de maíz
- 1 rama de canela
- La piel de 1 limón
- 2 hojas de gelatina


Para la trufa

- 100 gr de chocolate negro fondant
- 15 gr de azúcar
- 250 ml de nata para montar




Para decorar


- 200 gr de frutos rojos variados
- Azúcar glas
- Hojas de menta



Preparación




Precalentamos el horno a 180º C.


Extendemos la lámina de hojaldre y la cortamos en 12 rectángulos del mismo tamaño. Los pinchamos con un tenedor, los pintamos ligeramente con agua y espolvoreamos el azúcar por encima.


Cubrimos el hojaldre con otra hoja de papel de hornear y colocamos una bandeja encima para evitar que suba demasiado. Horneamos durante unos 20 minutos o hasta que esté dorado. Dejamos enfriar completamente.


Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.


Calentamos la leche con la rama de canela y la piel de limón hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego y dejamos infusionar unos minutos.


Batimos las yemas con el azúcar y la harina de maíz hasta obtener una mezcla homogénea.


Colamos la leche e incorporamos poco a poco a la mezcla anterior, removiendo constantemente.


Volvemos a poner la preparación al fuego y cocinamos sin dejar de remover hasta que espese.


Añadimos la gelatina escurrida y mezclamos hasta que se disuelva por completo.


Vertemos la crema en un molde rectangular forrado con film transparente procurando que tenga un grosor similar al del hojaldre. Dejamos enfriar y refrigeramos durante unas 2 horas.


Para preparar la trufa, troceamos el chocolate y lo colocamos en un bol.


Calentamos la nata junto con el azúcar hasta que empiece a hervir y la vertemos sobre el chocolate. Removemos hasta obtener una crema lisa y brillante.


Cuando se haya templado, la refrigeramos durante al menos 4 horas. Después la montamos con unas varillas y la introducimos en una manga pastelera con boquilla rizada.


Para montar el milhojas, colocamos una pieza de hojaldre como base, añadimos un rectángulo de crema pastelera y cubrimos con otra pieza de hojaldre.


Decoramos con rosetones de trufa y terminamos colocando el último rectángulo de hojaldre.


Espolvoreamos con azúcar glas y decoramos con los frutos rojos y unas hojas de menta antes de servir.




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