Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Galletas rellenas de higos secos y miel



Estas galletas rellenas de higos secos y miel combinan una masa delicada con un interior dulce y afrutado. La canela y la vainilla aportan un aroma delicioso, mientras que el relleno de higos les da un toque tradicional que las hace perfectas para acompañar un café o disfrutar en cualquier momento del día.




Ingredientes:


Para la masa

- 125 gr de mantequilla sin sal
- 110 gr de azúcar glas
- 1 huevo
- 350 gr de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharada de azúcar avainillado




Para el relleno


- 300 gr de higos secos
- 1 cucharada de miel
- 1 huevo para pintar
- Azúcar glas para espolvorear




Preparación



Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que esté blanda. La batimos con el azúcar glas, el azúcar avainillado y la canela hasta conseguir una mezcla cremosa.


Añadimos el huevo y mezclamos bien. Tamizamos la harina con la sal y la incorporamos poco a poco, hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las paredes del bol. La envolvemos y la dejamos reposar en la nevera durante 15-20 minutos como mínimo.


Mientras tanto, retiramos los rabitos de los higos secos, los troceamos y los trituramos con la miel hasta obtener una pasta.


Precalentamos el horno a 180° C y cubrimos una bandeja con papel de horno.


Dividimos la masa en porciones. Sobre una hoja de papel de horno, estiramos cada porción formando un rectángulo. Repartimos parte de la pasta de higos por el centro, dejando libres los bordes. Pintamos uno de los extremos con huevo batido y doblamos la masa sobre el relleno para cerrar el rollo.


Le damos la vuelta para dejar la unión debajo, pintamos la superficie con huevo batido y marcamos unas líneas con la parte trasera de un tenedor. Cortamos el rollo en porciones del tamaño deseado y las colocamos en la bandeja.


Repetimos el proceso con el resto de la masa y del relleno. Horneamos durante unos 15 minutos, hasta que las galletas estén ligeramente doradas.


Las dejamos enfriar sobre una rejilla y, una vez frías, espolvoreamos con azúcar glas.



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