Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Madeleines de miel, naranja y lavanda




Estas madeleines de miel, naranja y lavanda tienen una textura tierna y esponjosa, con un delicado aroma floral que combina a la perfección con los cítricos y el dulzor de la miel. Son ideales para acompañar un café o un té y dar un toque diferente a la repostería casera.



Ingredientes:


- 70 gr de mantequilla
- 1 cucharada de flores de lavanda comestibles
- 100 gr de harina de repostería
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 70 gr de azúcar
- Ralladura de media naranja
- 30 ml de miel
- 2 huevos



Preparación



Derretimos la mantequilla y añadimos las flores de lavanda. Dejamos reposar unos minutos para que la mantequilla se impregne de su aroma.


Mientras tanto, tamizamos la harina con la sal y la levadura química.


Batimos los huevos con el azúcar y la ralladura de naranja durante unos tres minutos, hasta obtener una mezcla espesa y esponjosa. Incorporamos la miel y batimos un poco más.


Colamos la mantequilla para retirar las flores de lavanda y la añadimos a la mezcla, batiendo suavemente. Incorporamos los ingredientes secos y una pequeña parte de las flores reservadas, mezclando con movimientos envolventes hasta conseguir una masa homogénea.


Cubrimos la masa con film transparente y la dejamos reposar en la nevera durante al menos dos horas.


Precalentamos el horno a 200° C y engrasamos un molde para madeleines. Repartimos la masa en los huecos, sin llenarlos hasta el borde, y horneamos durante 12-14 minutos, hasta que estén doradas.


Retiramos las madeleines del molde y las dejamos enfriar sobre una rejilla antes de servir.



No hay comentarios:

Publicar un comentario