Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Hojaldre de albaricoques y crema pastelera



El hojaldre de albaricoques y crema pastelera es un postre sencillo, elegante y muy vistoso. La combinación del hojaldre crujiente, la suavidad de la crema pastelera y el ligero toque ácido de los albaricoques da como resultado una receta perfecta para cualquier celebración o para acompañar el café de la tarde.



Ingredientes:


- 1 lámina de hojaldre rectangular
- 8 albaricoques maduros
- 500 ml de leche
- 4 yemas de huevo
- 100 gr de azúcar
- 40 gr de maicena
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 huevo para pincelar
- 2 cucharadas de mermelada de albaricoque
- 2 cucharadas de almendra laminada
- Azúcar glas para decorar



Preparación



Precalentamos el horno a 200º C.


Extendemos la lámina de hojaldre sobre una bandeja forrada con papel de horno y doblamos ligeramente los bordes hacia el interior para formar un pequeño marco.


Pinchamos el centro del hojaldre con un tenedor para evitar que suba en exceso.


Calentamos la leche con la vainilla.


Batimos las yemas con el azúcar y la maicena hasta obtener una mezcla homogénea. Incorporamos poco a poco la leche caliente sin dejar de remover y cocinamos de nuevo hasta que la crema espese. Dejamos templar.


Repartimos la crema pastelera sobre el centro del hojaldre.


Lavamos los albaricoques, retiramos los huesos y los cortamos en gajos. Los colocamos ordenadamente sobre la crema.


Pincelamos los bordes del hojaldre con el huevo batido y espolvoreamos las almendras laminadas.


Horneamos durante 25 o 30 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado.


Calentamos ligeramente la mermelada de albaricoque y pincelamos la fruta para darle brillo.


Dejamos enfriar y espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.



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