Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Tartaletas de hojaldre con peras caramelizadas


Las tartaletas de hojaldre con peras caramelizadas son un postre elegante y muy fácil de preparar. El hojaldre adquiere una textura ligera y crujiente, mientras que las peras, cocinadas con mantequilla y azúcar moreno, quedan tiernas y llenas de sabor. Una receta perfecta para servir templada sola o acompañada de una bola de helado de vainilla.





Ingredientes:


- 1 lámina de masa de hojaldre
- 2 peras maduras pero firmes
- 30 gr de mantequilla
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 huevo para pintar el hojaldre
- 2 cucharadas de mermelada de albaricoque
- 1 cucharada de agua



Preparación




Precalentamos el horno a 200º C con calor arriba y abajo.


Pelamos las peras, retiramos el corazón y las cortamos en láminas finas.


Fundimos la mantequilla en una sartén y añadimos el azúcar moreno, la vainilla y la canela.


Incorporamos las peras y las cocinamos durante cinco minutos, removiendo con cuidado hasta que comiencen a caramelizarse. Dejamos templar.


Extendemos la lámina de hojaldre y la cortamos en cuatro cuadrados del mismo tamaño.


Doblamos ligeramente los bordes hacia el interior para formar un pequeño marco y pinchamos el centro con un tenedor.


Repartimos las peras caramelizadas sobre cada tartaleta.


Pintamos los bordes con el huevo batido.


Horneamos durante 20 o 25 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado.


Calentamos la mermelada de albaricoque con la cucharada de agua y pincelamos las tartaletas recién horneadas para darles un acabado brillante.


Dejamos templar unos minutos antes de servir.



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