Os presentamos una receta donde la intensidad y el cuerpo del té negro se fusionan con la textura carnosa y dulce de los melocotones maduros. El gran secreto que los hace inolvidables es ese sutilísimo trasfondo de la canela, que les da un toque distinguido.
Ingredientes:
- 3 melocotones hermosos y maduros
- 2 vasos de agua mineral
- 3 bolsitas de té negro
- 1 ramita de canela
- 70 gr de azúcar moreno
- El zumo de medio limón
Preparación
Ponemos a calentar los dos vasos de agua en un cazo. Cuando empiece a hervir, apagamos el fuego, introducimos las bolsitas de té negro junto con la ramita de canela, tapamos y dejamos infusionar durante unos cinco minutos para que tome todo el aroma.
Retiramos las bolsitas y la canela, añadimos el azúcar moreno removiendo bien hasta que se disuelva por completo y dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Mientras tanto, pelamos los melocotones, les quitamos el hueso central y los troceamos. Trituramos los melocotones junto con el zumo de limón y la infusión de té ya fría hasta obtener un puré líquido y suave.
Pasamos todo el líquido a un recipiente apto para el congelador. Dejamos congelar y vamos rascando la superficie con un tenedor cada hora para formar los cristales sueltos típicos de los granizados antes de repartir en las copas.
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