Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Muffins de miel y nueces


Estos muffins de miel y nueces combinan el dulzor natural de la miel con el sabor intenso y ligeramente crujiente de las nueces. Son unos muffins sencillos, aromáticos y con un toque tradicional, perfectos para acompañar un desayuno tranquilo o una merienda casera.


Ingredientes:


- 250 gr de harina de trigo
- 10 gr de levadura química
- 1 pizca de sal
- 100 gr de azúcar moreno
- 80 gr de miel
- 2 huevos L
- 100 ml de aceite de girasol
- 125 gr de yogur natural
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 gr de nueces picadas
- ½ cucharadita de canela molida 



Preparación




Comenzamos picando las nueces en trozos pequeños, reservando algunas para decorar.


En un bol mezclamos la harina, la levadura química, la sal y la canela si decidimos utilizarla.


En otro recipiente batimos los huevos junto con el azúcar moreno hasta que la mezcla quede cremosa. Añadimos la miel, el aceite, el yogur y el extracto de vainilla, mezclando hasta integrar todos los ingredientes.


Incorporamos poco a poco la mezcla de harina y removemos con una espátula hasta conseguir una masa homogénea, evitando batir en exceso para que los muffins queden esponjosos.


Añadimos las nueces picadas y mezclamos suavemente para repartirlas por toda la preparación.


Repartimos la masa en las cápsulas de papel, llenándolas aproximadamente hasta las tres cuartas partes de su capacidad. Decoramos con unas nueces por encima.


Horneamos a 180° C durante 20-25 minutos, hasta que estén dorados y al pincharlos con un palillo salga limpio.


Dejamos reposar unos minutos antes de pasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente.



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