El contraste entre el queso crema y los frutos rojos convierte estos muffins en un dulce muy apetecible. El ligero toque ácido de la fruta equilibra la suavidad del queso, mientras que las vetas cremosas del interior hacen que cada pieza resulte diferente. Son ideales para servir en una merienda especial o como postre acompañado de un café.
Ingredientes:
- 250 gr de harina de trigo
- 10 gr de levadura química
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 pizca de sal
- 120 gr de azúcar
- 2 huevos L
- 90 ml de aceite de girasol
- 125 gr de yogur natural
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 150 gr de frutos rojos (frambuesas, arándanos y grosellas)
- 150 gr de queso crema
Preparación
Precalentamos el horno a 180° C con calor arriba y abajo. Colocamos cápsulas de papel en un molde para muffins.
En un bol mezclamos la harina, la levadura química, el bicarbonato y la sal.
En otro recipiente batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede cremosa. Añadimos el aceite, el yogur, el extracto de vainilla y 100 g de queso crema. Mezclamos hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Incorporamos poco a poco los ingredientes secos y removemos con una espátula hasta integrarlos.
Añadimos los frutos rojos, reservando unos pocos para decorar, y mezclamos suavemente para no romper la fruta.
Repartimos la masa en las cápsulas hasta las tres cuartas partes de su capacidad. Colocamos sobre cada muffin una pequeña cucharadita del queso crema restante y dibujamos unas vetas con la punta de un cuchillo. Decoramos con los frutos rojos reservados.
Horneamos durante 22-25 minutos, hasta que estén dorados y al introducir un palillo en la parte de la masa salga limpio.
Dejamos reposar 5 minutos en el molde antes de trasladarlos a una rejilla para que se enfríen por completo.

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