Este bizcocho de membrillo destaca por su textura tierna y su delicioso sabor afrutado. La capa de membrillo carameliza ligeramente durante el horneado, aportando un acabado jugoso y muy vistoso, ideal para acompañar un café o disfrutar en cualquier momento del día.
Ingredientes:
- 250 gr de dulce membrillo para la base
- 200 gr de azúcar moreno
- 3 huevos
- 1 limón
- 75 ml de aceite de girasol
- 300 gr de harina
- 12 gr de levadura
- 150 gr de dulce de membrillo
Preparación
Precalentamos el horno a 180º C. Mientras alcanza la temperatura adecuada, forramos el molde con papel vegetal para facilitar el desmoldado del bizcocho.
Cortamos el membrillo destinado a la base en láminas finas y las distribuimos sobre el fondo del molde, cubriendo toda la superficie de manera uniforme.
Batimos los huevos junto con el azúcar hasta que la mezcla doble su volumen. Incorporamos el aceite, la ralladura de limón y el resto del membrillo desmenuzado, mezclando bien.
Añadimos la harina y la levadura previamente tamizadas y mezclamos con movimientos suaves hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Vertemos la masa en el molde sobre la capa de membrillo, procurando repartirla de forma uniforme. Horneamos durante unos 40 minutos, o hasta que al introducir un palillo en el centro este salga limpio.
Retiramos el bizcocho del horno, lo dejamos enfriar completamente y, una vez frío, lo desmoldamos con cuidado para conservar intacta la capa de membrillo.
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