Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Cupcakes Red Velvet con queso crema



Los cupcakes Red Velvet con queso crema son uno de los grandes clásicos de la repostería americana. Su característico color rojo, su miga tierna y aterciopelada y la suavidad de la cobertura de queso crema los convierten en un dulce elegante y perfecto para cualquier celebración.





Ingredientes:


- 250 gr de harina de trigo
- 180 gr de azúcar
- 120 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 huevos
- 120 ml de leche
- 1 cucharada de cacao puro en polvo
- 2 cucharaditas de levadura química
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de colorante rojo en gel
- 1 cucharadita de vinagre blanco
- 1 pizca de sal


Para la cobertura


- 250 gr de queso crema
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 180 gr de azúcar glas
- Migas de un cupcake para decorar



Preparación



Precalentamos el horno a 180º C y colocamos cápsulas de papel en un molde para cupcakes.


Batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.


Añadimos los huevos, uno a uno, sin dejar de batir. Incorporamos el extracto de vainilla, el colorante rojo y el vinagre.


Mezclamos la harina con el cacao, la levadura y la sal. Añadimos esta mezcla alternándola con la leche hasta obtener una masa homogénea.


Repartimos la masa entre las cápsulas, llenándolas hasta dos tercios de su capacidad.


Horneamos durante 18 a 22 minutos o hasta que al introducir un palillo salga limpio. Dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.


Para preparar la cobertura, batimos la mantequilla con el queso crema hasta obtener una crema suave. Incorporamos el azúcar glas poco a poco y continuamos batiendo hasta conseguir una textura firme.


Decoramos los cupcakes con ayuda de una manga pastelera y terminamos espolvoreando unas migas de cupcake sobre la cobertura.



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