El granizado de limón y hierbabuena es una bebida refrescante, ligera y muy aromática, ideal para combatir el calor en los días de verano. La combinación del limón con el toque fresco de la hierbabuena da como resultado un granizado lleno de sabor y muy fácil de preparar en casa.
Ingredientes:
- 150 gr de azúcar
- 650 gr de agua mineral
- 6 hojas de hierbabuena fresca
Preparación
Ponemos el agua y el azúcar en un cazo y calentamos a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Retiramos del fuego y dejamos enfriar por completo.
Lavamos las hojas de hierbabuena y las secamos cuidadosamente.
Trituramos las hojas de hierbabuena junto con el zumo de limón hasta que queden bien integradas.
Incorporamos el almíbar ya frío y mezclamos bien.
Vertemos la preparación en una bandeja o recipiente ancho, de unos 20 × 10 cm y con poca profundidad (aproximadamente 2 cm), para facilitar la formación de los cristales de hielo.
Introducimos el recipiente en el congelador durante unas 4 horas.
Cada 45-60 minutos rascamos la superficie con un tenedor para romper los cristales de hielo y conseguir la textura característica del granizado. Repetimos esta operación hasta que toda la mezcla tenga una consistencia suelta y helada.
Servimos inmediatamente en vasos bien fríos y, si lo deseamos, decoramos con una rodaja de limón y unas hojas de hierbabuena fresca.

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