Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Granizado de vino con compota de pera


El granizado de vino tinto con compota de pera y tostadas de miel es un postre original y elegante, perfecto para sorprender en una comida especial. La frescura del granizado contrasta con la suavidad de la compota de pera y el toque crujiente y dulce del pan con miel.






Ingredientes:


Para el granizado

- 1 litro de vino tinto
- 200 gr de azúcar
- 1/2 rama de canela
- Agua


Para la compota de pera

- 6 peras
- 75 gr de azúcar
- 1 clavo de olor
- Agua


Para las tostadas

- 1 barra de pan
- Miel


Preparación



Comenzamos preparando el granizado. Ponemos en un cazo el azúcar, la media rama de canela y un poco de agua, la justa para cubrir el azúcar.


Calentamos a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo.


Retiramos del fuego, incorporamos el vino tinto y mezclamos bien. Dejamos enfriar completamente.


Vertemos la mezcla en un recipiente apto para congelador y la congelamos durante unas 3 horas. Cuando empiece a cristalizar, la trituramos con una batidora o la raspamos con un tenedor para romper los cristales de hielo. Volvemos a introducirla en el congelador hasta el momento de servir.


Para preparar las tostadas, congelamos previamente la barra de pan para facilitar el corte y la cortamos en rebanadas muy finas.


Colocamos las rebanadas sobre una bandeja de horno y las horneamos hasta que estén doradas y crujientes.


Las retiramos del horno, las untamos con miel mientras aún están calientes y dejamos que se enfríen.


Para la compota, pelamos las peras, retiramos el corazón y las cortamos en dados pequeños.


Las ponemos en un cazo con el azúcar, el clavo de olor y agua suficiente para cubrirlas. Cocinamos a fuego medio hasta que estén tiernas.


Escurrimos ligeramente la compota, retiramos el clavo y dejamos enfriar.


Repartimos la compota de pera en copas individuales y cubrimos con el granizado de vino tinto.


Servimos inmediatamente acompañado de una tostada crujiente con miel.



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