El granizado de vino tinto con compota de pera y tostadas de miel es un postre original y elegante, perfecto para sorprender en una comida especial. La frescura del granizado contrasta con la suavidad de la compota de pera y el toque crujiente y dulce del pan con miel.
Ingredientes:
Para el granizado
- 200 gr de azúcar
- 1/2 rama de canela
- Agua
Para la compota de pera
- 75 gr de azúcar
- 1 clavo de olor
- Agua
Para las tostadas
- Miel
Preparación
Comenzamos preparando el granizado. Ponemos en un cazo el azúcar, la media rama de canela y un poco de agua, la justa para cubrir el azúcar.
Calentamos a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Retiramos del fuego, incorporamos el vino tinto y mezclamos bien. Dejamos enfriar completamente.
Vertemos la mezcla en un recipiente apto para congelador y la congelamos durante unas 3 horas. Cuando empiece a cristalizar, la trituramos con una batidora o la raspamos con un tenedor para romper los cristales de hielo. Volvemos a introducirla en el congelador hasta el momento de servir.
Para preparar las tostadas, congelamos previamente la barra de pan para facilitar el corte y la cortamos en rebanadas muy finas.
Colocamos las rebanadas sobre una bandeja de horno y las horneamos hasta que estén doradas y crujientes.
Las retiramos del horno, las untamos con miel mientras aún están calientes y dejamos que se enfríen.
Para la compota, pelamos las peras, retiramos el corazón y las cortamos en dados pequeños.
Las ponemos en un cazo con el azúcar, el clavo de olor y agua suficiente para cubrirlas. Cocinamos a fuego medio hasta que estén tiernas.
Escurrimos ligeramente la compota, retiramos el clavo y dejamos enfriar.
Repartimos la compota de pera en copas individuales y cubrimos con el granizado de vino tinto.
Servimos inmediatamente acompañado de una tostada crujiente con miel.

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