Las mejores cosas de la vida son los dulces

Los postres son frutas o platos dulces que se sirven después de las comidas. Para algunas personas la hora del postre forma parte del momento más atractivo de la comida, ya que suelen ser los platos más coloridos de la mesa. Además, son un acompañamiento en cualquier momento del día, son dulces y en algunos casos agridulces. Los postres han sido considerados el broche de oro de las comidas. Cuando éste es de excelente calidad, resalta la satisfacción de los alimentos anteriores.

En esta cocina, el postre no es el final, es el momento más esperado. Aquí encontrarás el secreto para endulzar cada día con amor y un toque de azúcar.


Pastel de ricota



El pastel de ricota en air fryer es un postre suave, cremoso y delicado, con una textura que recuerda a una tarta de queso ligera. Elaborado con queso ricota, huevos y un toque de limón y vainilla, resulta perfecto para disfrutar en cualquier ocasión, ya sea como postre o acompañado de un café en la merienda.



Ingredientes:


- 500 gr de queso ricota bien escurrido
- 3 huevos L
- 120 gr de azúcar
- 40 gr de harina de trigo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- la ralladura de 1 limón
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 pizca de sal
- Azúcar glas para decorar 



Preparación



Sacamos la ricotta del frigorífico unos 20 minutos antes para que esté a temperatura ambiente y la escurrimos bien si contiene exceso de suero.


Batimos los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y ligeramente espumosa.


Incorporamos la ricotta poco a poco y mezclamos hasta conseguir una crema homogénea.


Añadimos la vainilla, la ralladura y el zumo de limón, integrándolos bien.


Agregamos la harina tamizada y la pizca de sal, mezclando suavemente hasta que no queden grumos.


Engrasamos un molde redondo de unos 18 cm apto para freidora de aire y vertemos la masa.


Precalentamos la air fryer a 160 °C durante 3 minutos.


Cocinamos el pastel durante unos 35 minutos a 160° C, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tiemble ligeramente al mover el molde.


Si observamos que la superficie se dora demasiado antes de terminar la cocción, cubrimos el molde con un trozo de papel de aluminio.


Dejamos enfriar completamente dentro del molde y, después, refrigeramos al menos 3 horas para que adquiera una textura más firme y cremosa.


Desmoldamos con cuidado y, espolvoreamos con azúcar glas antes de servir.


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